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El
Norte de Irán
La región de Teherán, que se extiende entre las orillas del Mar Caspio y las laderas orientales de los Zagros, está formada por varias comarcas naturales: las estrechas llanuras marginales de Mazandarán y de Gorgán, parte de los Alborz y el conjunto de las tierras altas, que situadas al sur de la cadena, descienden hacia la depresión desértica de Dasht-e-Kavir. Las llanuras costeras tienen un clima suave y reciben abundantes aguas. Al nordeste de Teherán se encuentra un lugar bellísimo, el Pico Damavand, con una altura de 5.678 m. en la cordillera de Alborz.
Teherán
Teherán domina el país desde el pie de los montes Alborz, significa lugar caliente y en verdad se trata de una región donde hace mucho calor. En los siglos XII y XIII fue un gran suburbio de Rey, la antigua capital de Persia. A 6 kilómetros de Teherán se pueden visitar las ruinas de esta mítica ciudad, destruida por los Mongoles en el año 1220.
El desarrollo urbanístico de Teherán no se produjo hasta que Aga Muhammed, de la Dinastía de los Qayar, la convirtió en capital de Persia debido a su proximidad con la región de Mazandarán, donde acampaba su tribu durante el verano. Esta circunstancia y su favorable situación geográfica en las rutas de comunicación entre el Mediterráneo y Oriente han impulsado su crecimiento demográfico, convirtiéndola en el centro económico y cultural del país.
La ciudad de Teherán se divide urbanísticamente en cuatro sectores, cada uno de los cuales ejerce funciones diferentes: comerciales, administrativas, residenciales e industriales. En el centro se haya el núcleo o zona antigua, de aspecto oriental, con el Palacio de Ark, el Bazar y diferentes edificios religiosos; al norte se encuentran los barrios administrativos, con edificios públicos y bancos; la zona residencial ha ido ganando en cambio las laderas de los montes, de clima más suave en verano; los barrios industriales se encuentran al sur y al oeste, teniendo su corazón en la estación ferroviaria de la que parten tres líneas férreas entre ellas la que va al Golfo Pérsico.
Entre los edificios históricos más admirables se encuentran la Escuela Superior de Teología de Shahid Motahari, la Mezquita de Sepahsalar, construida a finales del siglo XIX y uno de los mejores ejemplos de la arquitectura persa especialmente por sus mosaicos, los Palacios de Saad-Abad, uno de los complejos culturales más modernos del país y Niavaran Sahebgaranieh, con influencias arquitectónicas europeas y con preciosos jardines, la Mezquita Imam, a la que se puede acceder desde el Bazar, el mercado más grande de Irán, en el corazón de la ciudad y el Palacio Golestan, del siglo XVIII, donde fueron coronados diversos reyes y la Biblioteca Nacional.
Una de las construcciones más emblemática de Teherán es el Monumento a la Libertad (Bory-e Azadi), una impresionante construcción en forma de 'Y' invertida que conmemora el 2500 aniversario del Imperio Persa. En lo alto del edificio se encuentra el Museo Histórico de Irán, desde el que se obtienen excelentes panorámicas de la capital.
Entre los museos destacan el de Reza Abbasi, que alberga una rica colección de pinturas, caligrafía y libros. Se divide en dos secciones: Arte Pre-islámico e Islámico y la colección abarca piezas que van desde el 6000 a.C. hasta el siglo XX. El Museo de Alfombras ofrece un espléndido recorrido del arte del tejido desde el 1700 hasta nuestros días. Un verdadero paraíso para quienes gustan de las alfombras persas. El Museo de Artes Decorativas de Irán comprende cuatro plantas que acogen innumerables piezas de mármol, textiles, joyas espejos, cajas, trabajos en madera, trabajos en laca, en metal, así como diversa cerámica. Para los amantes de los cristales, vidrio y cerámica, nada mejor que acudir al Museo de Abguineh. Si dispone de tiempo, no deje de acercarse al Museo de Arte Contemporáneo, con una excelente colección de trabajos de diferentes artistas de este siglo, al Museo Arqueológico de Irán, quizás uno de los museos más exquisitos del país y donde podrá admirar las piezas que se han encontrado de la antigua Persépolis y al Museo de Joyas.
Teherán cuenta con diversos parques donde se puede descansar, disfrutando apaciblemente del ir y venir de los habitantes de la capital. Los más bellos se encuentran al norte de la ciudad y le aconsejamos que se acerque al Parque Yamshidieh, con más de 15 mil árboles, al Parque Mellat, diseñado originalmente por los británicos, al Parque Niavaran, uno de los lugares más apacibles de la ciudad y al Parque Shatranj, donde se puede ver a numerosos capitalinos jugando ajedrez.
Ghom
A 125 km. al sur de la capital en ruta hacia Isfahan, se encuentra Ghom, una vieja ciudad con mucha historia. El Santuario de Astane, en honor de Fátima, la hija del séptimo Imam, posee una hermosa e impresionante cúpula de oro. Aunque la entrada está restringida a los no musulmanes, se puede uno contentar con echar una tentadora mirada a su impresionante umbral. Las fotografías están prohibidas por lo que el visitante tendrá que guardar en su memoria tan asombrosa visión.
Las calles de la ciudad de Ghom ofrecen mucha vida. Abundan las tiendas de artesanía, especialmente alrededor del Santuario.
Semnan
Lugar obligado de paso en la antigua ruta entre Teherán y Mashhad, Semnan descansa en la orilla norte de Dasht-é Kavir. A pesar de haber sufrido múltiples invasiones, la ciudad está bien conservada y ejemplo de ello es la Mezquita Yame, que cuenta con un impresionante pórtico del siglo XV que rodea al mihrab y la Mezquita Imam Jomeini (XVIII), uno de los mejores ejemplos de arquitectura de aquel periodo.
Si dispone de tiempo, le aconsejamos que se acerque al poblado de Damghan, solo para ver la mezquita más antigua del país, Masyed-e Tarikhune, del año 700 d.C.
La Costa del Mar Caspio
Con una longitud de unos 600 kilómetros, la costa norte de Irán, en el Mar Caspio, sorprende al viajero con montañas, ciudades y pequeños pueblos llenos de la venerada hospitalidad de sus habitantes y de un atractivo cultural y visual sin igual. Orillas de arenas finas, parques y bosques, ríos grandes y pequeños hacen de esta zona un lugar placentero e ideal.
Desde Astara en el norte del litoral del Mar Caspio, hasta Sari, en el noreste del país, se despliega una serie de ciudades y centros turísticos que invitan al visitante a hacer un recorrido típicamente
vacacional.
El Litoral
Entre los pueblos y sitios de interés destaca Rasht, la ciudad más importante de la costa y que ofrece al visitante una pequeña colección de riquezas arqueológicas, especialmente en el Museo Rasht. Desde aquí se puede viajar a Masulé, 50 km. al suroeste, probablemente el pueblo más bello de toda la zona. Hacia el norte de Rasht se encuentra Bandar-e Anzalí donde merece la pena echar una ojeada al puerto, el principal en esta zona.
Continuando hacia el Este, desde Rasht, se encuentra Ramsar, un lugar tranquilo e ideal para el descanso. Después aparecen los poblados de Chalus, popular por sus mercados y gran actividad y Noshahr, el segundo puerto en importancia de Irán en el Mar Caspio. Continuando por el litoral y siempre en dirección Este, se distingue Babolsar con sus lindas playas y Sari, con preciosos tesoros arquitectónicos como el Mausoleo Emamzade Yahya del siglo XV, notable por sus puertas de madera, la Tumba Bory-é Soltan Zein-ol-Abedin y el Mausoleo Emamzade Abbas.
Ya en el otro extremo resaltan Gorgan, donde podrá admirar la Mezquita Yame y la Tumba Emamzade Nur y la pequeña ciudad de Gonbad-e-Kavus, célebre por acoger la Tumba Gombad-e Kavus, del siglo XI.
Noroeste de Irán, Azerbaiyán
La histórica tierra de Azerbaiyán es uno de los lugares más antiguos de civilización en la meseta iraní. El valor turístico de la región lo constituye su asombroso paisaje de montañas, especialmente las de Sabalan y Sahan.
Ardabil
Ardabil se encuentra a solo 70 km. de las costas del Mar Caspio y a 220 km. al noreste de Tabriz. Se distingue por su bello Santuario Baghe Sheij Seifodin, en honor de un célebre líder sufi. Por lo demás la ciudad no reviste mayor interés.
Tabriz
Una de las ciudades más interesantes de la zona es Tabriz, situada a 1.348 m. de altitud, en un oasis dominado por las laderas de la montaña Sahand y a orillas del río Talkeh, donde se extiende majestuosa. Fue fundada probablemente después de la conquista árabe y se hizo más tarde capital del imperio mongol persa, que la engrandeció convirtiéndola en un gran centro cultural y artístico. Su decadencia fue definitiva tras las invasiones, tras la disminución del trafico comercial con Rusia, por el traslado de la capital de Teherán y tras las sacudidas sísmicas que recibió. La Mezquita Azul (1465) y la Ciudadela (siglo XIV), junto con la Universidad y un Museo que, entre otras cosas, alberga magníficas cerámicas de las épocas salyughi y mongol, representan los lugares de mayor interés cultural. La ciudad cuenta con grandes y bellos jardines y en el centro, como no podía ser, un activo Bazar y la antigua Fortaleza le añaden carácter urbano. Sus actividades industriales se centran en el sector textil y en el curtido de pieles. Su artesanía de tapices y alfombras tiene notable importancia.
Orumiyeh
Situado al oeste del lago del mismo nombre, Orumiyeh es una población que cuenta con más de 3.000 años de existencia. Para muchos este es el lugar donde nació Zoroastra. Después de la conquista por parte de los árabes, fue conquistada por los mongoles. Con el tiempo fue recibiendo importantes comunidades de cristianos. En estos momentos constituye la región con más cristianos de todo Irán (principalmente ortodoxos y católicos).
Entre sus sitios de interés hay que destacar su animado Bazar Masyed-e Yame, que data del siglo XIII, la Tumba Se Gombad, con hermosas decoraciones, la Iglesia de Santa María y el impresionante Templo de San Tadeo (Ghara Kelisa), llamado también la 'Iglesia Negra'. Quizás sea la iglesia más interesante de Irán. Según la tradición la primera construcción fue edificada en el año 68 d.C. (nada indica que fuera así). Sin embargo, fue reconstruida en el siglo XIII. Lo más destacable es su altar del siglo X y los elaborados trabajos en piedra.
La Región del Oeste
Hamadan Hamadan, tiene un ilustre pasado dada su situación privilegiada (una de las más altas del país), fue capital de numerosos pueblos. Como rezan los folletos turísticos Hamadan es más vieja que la historia misma. Es una de las ciudades más antiguas, no sólo de Irán sino del mundo. Posee una importante industria alfarera y un paisaje natural digno de ver. Entre sus importantes monumentos se encuentra el León de Piedra, del siglo IV, la impresionante Tumba de Avicena con su estatua y una biblioteca que contiene una serie de manuscritos antiguos, la Tumba de Baba Taher, el célebre poeta místico, construida en un hermoso parque, la Tumba de Esther y Mordecai, uno de los lugares sagrados para los judíos, ya que contiene los restos de Esther, que aparece en el Antiguo Testamento. El edificio está hecho de ladrillo y piedra y contiene antiguas cajas de madera, y manuscritos del Viejo Testamento. Destacan, además, los diversos santuarios, monumentos y mezquitas que conserva la ciudad, como son Ganj Nameh, en las afueras, una piedra que exhibe dos inscripciones que datan de la época de Darío y del Rey Jashayarsha, la Cúpula de Alavid, el monumento islámico más importante de Hamadan y la Torre de Ghorban, construida con ladrillos en forma cónica en su parte superior.
Caverna de Alisadr
La ciudad de Hamadan posee, además, un precioso mundo de cuevas y cavernas. Una de las más importantes y fascinantes es la Caverna de Alisadr, con estalagmitas y estalactitas que forman figuras caprichosas. En el interior de la caverna fluyen diversas corrientes de agua. Los viajeros pueden recorrer los amplios recintos, la isla tercera y cuarta, la gran estalactita y realizar un breve paseo en bote.
Otros Puntos de Interés de la Provincia de Hamadan
Otras ciudades de cierta importancia de la Provincia de Hamadan son Malayer, a 90 km. de la capital y una de las ciudades más antiguas de la región, Nahavand (150 km. al sur de Hamadan), uno de los primeros centros de las tribus arias, Twiserkan (100 km. al sur), con interesantes vestigios, Kabudarahang (50 km. al norte de Hamadan), en el centro de una importante región agrícola y Assadabad, cuna del líder militar Seyed Yamaleddin.
Kermanshah
Kermanshah es un lugar ideal para detenerse y desde allí, visitar los numerosos sitios de interés que posee la zona. La mayoría de la población es Kurda, su clima es moderado y en invierno más bien frío. Son interesantes los bajorelieves de Bisotun, en el antiguo camino entre Mesopotamia y Persia, a 33 km. de la ciudad, Taq-é Bostan, llamado también Arco del Jardín, una de las inscripciones más antiguas de la época de los sasánidas y una serie de legados como la Tabla de Darío I, un interesante panel de piedra a su lado y la Escultura de Heracles.
Si dispone de tiempo le aconsejamos que se acerque a las ruinas del Templo de Anahita, en el poblado de Kangavar, a 90 km. al este de Kermanshah.
Sanandaj
Sanandaj fue la antigua capital del Kurdistán. No posee grandes joyas arquitectónicas, pero bien vale la pena una visita, sobre todo para disfrutar de la amabilidad y hospitalidad del pueblo kurdo. La ciudad cuenta con un modesto Museo de la Ciudad y con la Mezquita Yame, del siglo XIX y con bellos mosaicos.
Ahvaz
Ahvaz se encuentra al sur de Hamadan y Arak, en dirección al Golfo Pérsico. se puede acceder a ella desde Teherán por la carretera que va a Ghom. Desde allí hay que tomar dirección Arak para pasar después por Jorram Abad y continuar hacia el sur.
En si, Ahavz no posee grandes atractivos, pero constituye el mejor punto de partida para visitar los Restos Arqueológicos de Susa, que tiene sus orígenes en el siglo IV antes de Cristo y que posee una conservada Acrópolis y los Restos Arqueológicos de Choqazambil, donde se encuentra el mejor ejemplo de los templos piramidales llamados 'ziggurat', propios de los grupos elemitas.
Restos Arqueológicos de Choqazambil
En el centro de la abrazadora llanura de Juzestán se encuentra Choqazambíl, cerca de la anciana ciudad de Susa. Sólo se puede acceder a este lugar por medio de un tortuoso camino de tierra. Declarada patrimonio mundial por la Unesco ha sido respetada por la guerra entre Irán e Irak, razón por la que está llena de puestos de control. Las fotografías están prohibidas aunque semejante grandeza es patrimonio absoluto de los ojos. El Ziggurat de Choqazambíl es impresionante. Se alza como una montaña en forma de pirámide y que originalmente ascendía a 50 m. y tenía 5 niveles concéntricos, pero incluso los tres pisos que quedan parecen conservados por arte de magia. Choqazambíl, lo que queda del reino elamita, fue fundada con objeto ceremonial por Dur Untash en el siglo XIII a. C. y cada ladrillo del poblado lleva escrito su nombre en forma de cuña.
La Región del Nordeste
Mashhad
La ciudad santa de Mashhad se localiza en una vasta llanura de la fértil Provincia de Jorasán. Es una ciudad mítica de peregrinos y su importancia tiene como origen un acontecimiento histórico: el martirio del Imam Reza, octavo Imam de los Chiítas del mundo, ocurrido en el año 817, en el pueblo de Sanabad, hoy Mashhad. En la época de los Tymorides el Mausoleo Haram-e Motahhar-e Imam Reza fue de gran importancia y algunos edificios fueron añadidos a la construcción principal, adornada por una capilla de oro y dos minaretes que completan su belleza. Todo el frente y algunas cúpulas están decoradas con el bello mosaico de color azul. No visitar Mashhad, si se viaja a Irán, es como viajar a México y no visitar Teotihuacán.
Cerca del mausoleo se encuentra la famosa Mezquita de Gohar Shad, con una impresionante cúpula de color azul de más de 50 metros de altura, del siglo XV. Otros lugares de interés son la Tumba de Nader, de estilo italiano, el Museo Moghaddas, con piezas únicas, el Museo Ghods-e Razavi, con la exhibición más grande del Corán, el Mausoleo Gombad-e Sabz, llamado también el 'Domo Verde' y el Santuario Baghe Jaye Rabi, una preciosa construcción del siglo XI. No deje de realizar deliciosos paseos por el gran y tradicional Bazar-e Reza.
A Mashhad se puede llegar en avión, tren y automóvil, por el camino que conduce desde Teherán hacia Semnan, bordeando la región desértica de Dasht-e Kavir o bien, desde Teherán, pero por el camino que bordea el litoral del Mar Caspio.
Centro y Sur de Irán
Isfahan
Isfahan, la perla arquitectónica de Irán, la ciudad del mítico Sha Abbas, es el lugar con más afluencia turística del país y una de las ciudades más bonitas de Oriente Medio. La Plaza de Naqsh-e Shah es una maravilla ya que se trata de un enorme patio real situado alrededor de un campo de polo del que sólo quedan las columnas de piedra de las porterías. A su alrededor había galerías de dos pisos con columnas para los espectadores de las procesiones reales, de las exhibiciones y los encuentros de polo (los más populares). La Mezquita del Imam goza de un celestial portal con complicados nichos en forma de estalactitas. El edificio entero está decorado con juegos de baldosas de colores indescifrables e indescriptibles. Otra de las construcciones emblemáticas es la Mezquita de Sheij Lotfollah, que se distingue por no tener minaretes.
Uno de los placeres casi obligatorios en cualquier visita a la ciudad de Isfahan es perderse por sus calles laberínticas. Todas las especias de Oriente, desde el azafrán a la menta y del cardamomo al comino, asaltan el olfato del visitante, olores que se mezclan con los sonidos de los trabajos proveniente del Bazar y que advierten de una actividad paciente y armoniosa. El mercado de Isfahan es uno de los más bellos y tradicionales del país, el mejor lugar para hacer las compras, gracias a su rica variedad de artesanía.
La calle principal de la ciudad se llama Chahár Bagh y significa 'Cuatro Jardines', ciertamente hace honor a su nombre. En esta misma calle se localiza la Madrasa Chahar Bagh, que funciona desde principios del siglo XVIII. Por otro lado, Isfahan tiene fama también por sus puentes, destacando el Si o Se Pol (con 33 arcos) con un salón de té en lo más profundo de sus entrañas sobre el río Zayandé Rud. El barrio cristiano de Yolfá es un suburbio de la ciudad donde antaño se asentaron los armenios invitados por el Sha Abbas y que cuenta con nada menos que 12 iglesias y la Catedral, todas ellas del siglo XVII.
Shiraz
Shiraz (hacia el sur de Isfahan, en dirección Bandar-e Busherr), es la capital de la Provincia de Fars. Es una histórica y preciosa ciudad cuna de los famosos poetas persas Hafez y Saadi. Las tumbas de estos poetas, rodeadas de hermosos jardines, son visitadas diariamente por los amantes de la literatura. La fama de la ciudad se extendió por todo el mundo islámico medieval, gracias a los versos de sus poemas.
En el fértil valle Muchas tribus nómadas viven aún en la región, en el fértil valle de Shiraz donde abundan los viñedos, y las alfombras multicolores que tejen, adornan los puestos del Bazar más elegante de Irán el Bazar-é Vakíl, que por sus bóvedas recuerda más a una catedral. El Santuario del Sha Cheragh es digno de admiración con su hermosa cúpula y por ser lugar de peregrinación de chiítas y el Santuario de Imamzadeh Hamzeh, con un precioso y único patio.
La avenida central de la ciudad está bordeada por una majestuosa calzada de plátanos, y una enorme ciudadela de ladrillos permanece como el eje central de la ciudad. Existe un lugar especial que recomendamos al visitante, el Salón de Té del jardín colindante al Mausoleo de Hafez con sus cojines en los nichos de sus paredes, lagos transparentes y una bóveda de cipreses que provoca una visión persa del paraíso.
Otros visitas que no debe perderse son el la Mezquita de Yame Atigh, la construcción más antigua de la ciudad del siglo IX, la Mezquita de Nassirolmolk, con pinturas ornamentales en una cúpula formada por figuras geométricas, el Portal de la Mezquita de Narenyestan y el Pórtico de la Mezquita de Vakil, uno de los más elaborados e intrincados de la ciudad.
Persépolis (Tajted Yamshid)
Fundada hace más de 2.500 años por Darío el Grande, y capital de un imperio que se extendía desde la India al Mar Egeo y desde Egipto al Mar Negro, Perséopolis constituye un punto culminante en la arquitectura iraní.
Las ruinas se encuentran al pie de una colina donde sobresalen unas colosales columnas de mármol ajadas por el tiempo y coronadas por capiteles de cabeza de toro, además de unas escalinatas de piedra caliza. En sus días había techos de cedro libanés sobre las paredes de adobe, puertas cubiertas de oro y alrededor de la ciudad, un muro de 18 metros. Persépolis fue concebida como un escaparate de esplendor imperial más que como sede de gobierno. Fue el escenario de Noruz que marcaba la llegada de la primavera atrayendo a miles de visitantes que montaban allí sus tiendas y que dejaron en los gastados bajorelieves de piedra la muestra de largas procesiones de gente llevando tributos al emperador. Alejandro Magno incendió y saqueó Persépolis dejándola misteriosa y dormida para la contemplación del viajero de tiempos futuros. Las ruinas de Persépolis se pueden visitar en un día, partiendo desde Shiraz. Desde esta mítica ciudad se pueden visitar otras ruinas como las de Nagsh-e Rostam y Pasargad.
Yazd
Yazd se localiza al sur de Teherán, en dirección Kerman - Bandar-e Abbas. Se trata de una de las ciudades más antiguas de Irán y un vivo ejemplo de la típica ciudad del desierto. Yazd posee una animada actividad social y es conocida por su artesanía, a pesar del desarrollo de la industria mecanizada en las últimas décadas. Su arquitectura, de una gran creatividad, está determinada por las condiciones climáticas adversas del desierto, vientos y temperaturas extremas. Quizá es lugar más interesante sea la Mezquita de Yomeh, una construcción del siglo XIII muy bien conservada. Se distingue por su impresionante portal con dos altos minaretes exquisitamente decorados con mosaicos. Sin embargo, Yazd posee otros puntos muy interesante como son la Mezquita de Amir Chajmagh, la Escuela Teológica Zendan-e Eskandar o la Maghbare-ye Davazdah Emam, Tumba de los 12 Imams del siglo XI.
Yazd es también un importante centro para los iraníes zoroastras, que han habitado esta ciudad durante muchos siglos. Las localidades de Meybod, Taft, Bafgh, Ardekan y Mehrz, en esta provincia, tienen algunos monumentos muy atractivos para ver y disfrutar.
Kerman
Kerman es una ciudad con una larga y turbulenta historia. Se encuentra a orillas del desierto, es decir en la frontera de la región llamada Kavir-e Lut. Gracias a su altitud, las temperaturas en verano son más suaves que en otros lugares del país.
En Kerman el viajero puede disfrutar de la bella y variada artesanía de la zona, especialmente en el Bazar-é Vakíl, uno de los más antiguos de Irán. Otros lugares de obligada visita son el Museo Mardom Shenasi-ye Ganj´ali, alojado en un histórica casa de baños, Hammam-e Ebrahim Jan, otro tradicional y frecuentado lugar para darse un baño típico, la Mezquita Yame, del siglo XIII con una bella torre y la Mezquita Eman, provista de un particular mirhab y de los restos de un antiguo minarete.
Al este de la ciudad, concretamente en Shohada, se encuentra el lugar conocido como Gombad-é Jabaliye, cuyos orígenes se desconocen. Es notable por el tipo de construcción en piedra, diferente al habitual ladrillo y lo que si es cierto es que el lugar fue un centro de reunión de los zoroastras.
Bam
Bam se encuentra en las proximidades de Kerman, a 200 km. al sureste, en medio de un oasis de clima tropical, de campos de cítricos y palmeras datileras. La ciudad en si no reviste gran importancia, pero conforme uno avanza, emergen, en medio del oasis, las impresionantes ruinas bien conservadas de la antigua Argue Bam. Rodeada de una muralla, la legendaria ciudad se conserva casi intacta, constituyendo uno de los mejores ejemplos 'vivos' del diseño urbanístico y de las relaciones sociales de otros tiempos. Fue construida en la base de una suave colina y todavía se pueden ver perfectamente las sinuosas calles del bazar, los muros de la mezquita, las zonas residenciales y los barrios populares. Tan solo lo que le hace falta a Argue Bam son los techos de sus construcciones.
Golfo Pérsico
Bander-e Bushehr
Bander-e Bushehr, hacia el sur de la ciudad de Shiraz, es un puerto comercial y naval de considerable importancia. En ella se puede admirar la Antigua Ciudad, que cuenta con una interesante arquitectura de estilo Bandari (que se caracteriza por sus finos acabados) y el llamdo Shahrdari, sede del Ayuntamiento, también del mismo estilo.
Bandar-é Lengé
Bandar-é Lengé, un pequeño pueblo pesquero ideal para navegar, se localiza hacia el sur de Bandar-e Bushehr. No posee hoteles pero se encuentra muy cerca de Bandar-e Kong, desde donde parten los ferries hacia la pequeña Isla de Kish.
Bandar-é Abbas
Bandar-é Abbas es uno de uno de los puertos más activos de Irán. Está situado en la orilla del Golfo Pérsico al sur de la ciudad de Kerman, después de pasar por el poblado de Hayi Abad, en el Estrecho de Hormoz. Fue fundad en el siglo XVII por Sha Abbas y sin duda, es uno de los lugares playeros más animados de Irán. Por otro lado, es un inmejorable punto de partida para visitar algunas islas de Irán, emplazadas en el Golfo Pérsico. Las posibilidades de entretenimiento son infinitas.
Chabahar
Más al sur de Kerman y Bam, y después de dejar los poblados de Iranshar y Nikshahr, se localiza Chabahar, una pequeña localidad de pescadores en la orilla este de la costa del Golfo Pérsico iraní. La región es conocida por la aspereza de su clima (se recomienda ir en invierno) y por sus pobres comunicaciones, lo que la convierte en un lugar de paz y tranquilidad sin igual.
Islas del Golfo Pérsico
Dieciséis de las islas que se encuentran en el Golfo Pérsico pertenecen a Irán, de las cuales once están habitadas. Las más interesantes son las islas de Hormoz, Gheshm, Jark y Kish. Se aconseja visitarlas en invierno pues el calor y la humedad son incomodos durante el resto del año. Se puede acceder a ellas a través de Ferries o volando a las islas de Kish o Jark.
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