Mac Travel Uruguay - Guia Turistica de Iran

     Guia Turistica de Iran

Información General Visado La Mujer en Irán
Clima Economía y Dinero Sociedad
Historia Desplazamientos Lugares de Interés

                         

Superficie: 1.648.000 km² 
Población: 66.128.965 hab. 
Capital: Teherán (10.500.000 hab.) 
Idioma: persa 

   

Nacionalidades y etnias: 65% persa o farsi, 25% azerí, 4% árabes, 2% lur, 2% turcos; kurdos, armenios, judíos 
    

Religión: 89% musulmanes chiíes, 10% musulmanes sunníes; 1% zoroastrismo, judíos, cristianos, bahais 
    

Régimen político: república islámica 
Líder espiritual: ayatolá Sayed Alí Jamenei 
Presidente: Seyed Mohamed Jatami
 

         
Índice




















Información General

 

Geografía
Bañado al norte por el Mar Caspio y al sur por el Golfo Pérsico y el Mar de Omán, Irán se encuentra inmerso en el Asia Occidental, ocupando una superficie de 1.648.195 kilómetros cuadrados. Tiene fronteras al oeste con Irak, al noroeste con Turquía, al norte con las Repúblicas de Armenia, Azerbaiyán y Turkmenistán y con el Mar Caspio, al este con Afganistán, al sureste con Pakistán y al sur con el Golfo Pérsico y el Mar de Omán.
    
El territorio está formado por un conjunto de elevadas mesetas, arropadas por importantes cadenas montañosas que se alargan hacia el noroeste: los montes Zagros al oeste y el Elburz al norte.
   
La aridez de las mesetas limita las posibilidades agrícolas y por ello la población conserva tradiciones de carácter nómada. Abundan los lagos salados como el Urnia y entre los ríos más importantes se encuentra el Karun, que es en parte navegable, el Sefid Rud, el Mand y el Karkeh.
    
Las depresiones desérticas se llaman Kavir, la más amplia es el Dasht-e-Kavir, al noreste del país, mientras que Dasht-e-Lut, hacia el sureste, es inhóspito y estéril. Las tierras bajas exteriores a las cadenas montañosas como Khuzestán, comprenden llanuras aluviales fertilizadas por las aguas procedentes de las montañas, siendo más ricas en agua.
    
Irán cuenta con un buen número de islas en el Golfo Pérsico. Entre las más significativas se encuentra Minoo, Jark, Saad, Sheij, Kish, Farur, Siri, Abu Mussa, Hengam y Lavan. Los puertos más importantes, emplazados en el Golfo Pérsico, son Abadan, Bandar-e Imam Jomeini, Mahshahr, Deilam, Genaveh, Busher, Bandar Lengeh y Bandar Abbas.
     
      
Medio Ambiente
A pesar de los grandes desiertos que cubren parte del territorio del país, los bosques ocupan cerca del 11 por ciento de la superficie, a la que hay que sumar la amplia vegetación que se encuentra en los grandes oasis. La fauna y la flora varía considerablemente según la región y el clima: en los bosques del norte se pueden ver robles, arces, hayas, fresnos y boj, mientras que las montañas están cubiertas de arbustos silvestres como el tragacanto, goma, rubia y añil. En las regiones templadas, en los márgenes del Kevir, se encuentran árboles de plátano, pino, olmo, ciprés y nogal, entre otro.
    
En cuanto a la fauna, ésta es muy variada: en las montañas habitan tigres, lobos, osos, ciervos, jabalíes, panteras, zorros, leopardos, chacales y liebres; los desiertos acogen distintos tipos de serpientes, asnos salvajes y cebras sin rayas (especie endémica de Irán), mientras que en las laderas de las montañas pueden verse gacelas, carneros, cabras y ovejas de monte. Las mesetas son propicias para la cría de ovejas, cabras, vacas, mulas, asnos, caballos, camellos y búfalos.
      
En cuanto a las aves, predominan los patos silvestre, ánsares, cigüeñas, grullas, codornices, gorriones, perdices, faisanes, palomas, urogallos, águilas, halcones, gavilanes, buitres y diversas especies de aves marinas.
      
El esturión, que produce el mejor caviar del mundo, es el pez más significativo del país.

      

Hora local

GMT+3,5 
   

Electricidad

220V, 50Hz Los enchufes son iguales a los europeos.
   
Comunicaciones 
Las oficinas de correos se encuentran en todos los puntos importantes del país y están abiertas desde las ocho de la mañana hasta el mediodía, excepto los viernes. 

    

Se pueden realizar llamadas nacionales e internacionales en las cabinas públicas (funcionan con monedas). En determinados sitios para establecer una llamada internacional es necesario hacerlo a través de operadora. 
    
Fotografía 
Se encuentra material fotográfico en todos los lugares turísticos. Se permite fotografiar o grabar en vídeo todo, excepto recintos militares, el Palacio del Sha y algunos lugares sagrados. En Teherán, Isfahan o Shiraz se recomienda revelar los rollos en centros especializados (revelado en una hora) que cuentan con buenos precios. Hasta el momento no se cobra por los derechos de utilización de las cámaras y vídeo en los monumentos y museos. Sin embargo, es aconsejable viajar con todo el material necesario y revelar los rollos en el país de origen.
     
Horario Comercial 
Los viernes permanecen cerrados oficinas y tiendas, ya que es el día de descanso de la semana. Algunas oficinas cierran incluso el jueves por la tarde. Los horarios de los comercios varían según las regiones. Por lo general cierran una o dos horas al mediodía para abrir de nuevo por la tarde hasta las ocho. 
     
Las oficinas del gobierno abren de ocho a dos de la tarde. Los horarios de visita a los museos y monumentos son, en principio, fijos con un día de cierre semanal (lunes o viernes). No obstante hay museos que abren sólo un día o dos a la semana, los cuales varían a menudo.

    





















Visado

   

La visa para Iran debe tramitarla el pasajero personalmente, cuesta U$s 50 que deben ser depositados en una cuenta bancaria, tiene que acudir con 2 foto carnette y llenar 2 formularios.

Tarda 15 días.

     



















Clima

Las mejores épocas para visitar Irán se extienden de mediados de abril a principios de junio, y de finales de septiembre hasta inicios de noviembre. Durante estos períodos se evita el largo y frío invierno, el Año Nuevo iraní (finales de marzo) y el verano, sofocante en la mayor parte del país. Muchas personas prefieren no coincidir con el Ramadán, tiempo de ayuno, pero se presenta como una temporada adecuada para viajar a pesar de que la mayoría de restaurantes cierran desde la madrugada hasta la puesta de sol. 

    

Vestimenta

La indumentaria debe ser más bien conservadora y en el caso de las mujeres deberán vestirse con ropas sueltas cubriendo los brazos, sin escotes y faldas hasta media pierna, así como un pañuelo que cubra el pelo y cuello. Los hombres deben vestir camisas de manga larga y pantalón largo, sobre todo al entrar en los lugares sagrados.

            






































Economía y Dinero

 

Dinero

La unidad monetaria de Irán es el Rial Iraní. Todavía se utiliza el 'toman', que equivale a 10 riales. Existen monedas de 2, 5, 10, 20 y 50 rials y billetes de 100, 200, 500, 1000, 5000 y 10000. Se puede cambiar moneda en bancos y en determinados hoteles. La divisa más aceptada es el dólar norteamericano, aunque no admiten billetes anteriores a 1990. En algunas tiendas se admiten tarjetas de crédito como Visa y Mastercard, así como los cheques de viajero no emitidos por un banco norteamericano. Las tarjetas de crédito American Express o Diners Club, tienen mucha dificultad para ser aceptadas.

   

Propinas
Aunque están incluidas (un 15 % sobre el total de la factura en hoteles y restaurantes), siempre se espera una atención por los servicios prestados. Sobre todo a maleteros y a guías locales.
   
   
Tasas e Impuestos
Si lleva en su viaje una cámara de vídeo, deberá declararla a la entrada y salida del país. Se permite llevar 200 cigarrillos (en Irán el tabaco es barato), pero está prohibida la importación de cualquier bebida alcohólica.   

   

Aduana   

No existen restricciones a la importación de divisas, pero es necesario declararlas si exceden los 1.00 dólares norteamericanos. Esta prohibida la importación y exportación de más de 200.000 rials iranís, así como antiguedades, manuscritos históricos o diferentes monedas de valor.

    

 

 

 





















Sociedad

    

El Irán actual no es ya la Persia de la antigüedad. El hecho de llamarse Irán no solamente obedece al deseo de los persas de reconocer su origen indoeuropeo, sino también al incluir bajo una sola denominación a todos los pueblos que lo componen, continuando las bases de una civilización 'universal' sobre aquellas montañas y altiplanicies donde se asentaron los antiguos dominadores aqueménidas.
    
La historia de este país ha influido notablemente en sus habitantes. Su particular carácter es fruto de una mezcla de civilizaciones, su gran espiritualidad, su vivacidad intelectual, su misticismo, la poesía, la imaginación y las actitudes particulares de este pueblo son el resultado de una rica herencia cultural.
     
La vida en las ciudades se desarrolla a medio camino entre la modernidad y las tradiciones. Frente a ciudades como Teherán, que representan el Irán de hoy, se encuentran pueblos remotos ligados a los 'qanat', excavaciones bajo tierra que suministran agua. Los pueblos, donde el trabajo diario es muy duro se visten de fiesta durante las celebraciones religiosas y con ocasión de los ritos matrimoniales musulmanes. También surgen ciudades en medio de los oasis, como anheladas islas entre los desiertos, las estepas y las desoladas montañas.
    
Irán conserva un folclore muy rico, gracias a la presencia de diversos grupos étnicos nómadas, que han vivido hasta hoy día en condiciones de total autonomía e independencia: Kurdos y Loríes en el oeste, Baluches en el este y sureste, Turcomanos en el noreste, Bajtiares, que acampan en las montañas entre Isfahán y Juzestán o los Qashqai, en Fars, al sur del país. Cada etnia tiene su 'jan' (jefe), y su autoridad religiosa, el 'mulla', cuyo ámbito abarca incluso las cuestiones jurídicas. En el sur puede verse el típico castillo de un jan y a su alrededor las tiendas negras de los súbditos, en un espacio salpicado de cabras, bueyes y camellos. La tienda negra es esencial para la vida de los nómadas. Durante el día se pueden ver las alfombras colgadas en la pared que se extenderán para dormir durante la noche.
    
En la actualidad Irán cuenta con una población aproximada de 60 millones de habitantes de los que el 58 % vive en las ciudades y el resto en pequeñas aldeas.   

  

Gastronomía

   

La gastronomía de Irán es sencillamente deliciosa. No hay que olvidar que los persas han aportado un buen número de platos a la gastronomía mundial. En las ciudades y pequeñas localidades se puede comer en restaurantes característicos y le aconsejamos que visite las típicas casas de té y los restaurantes tradicionales, donde además de degustar excelentes platos, podrá disfrutar de música autóctona y de diferentes actuaciones folclóricas. También encontrará, especialmente en las grandes ciudades, restaurantes que sirven platos al estilo occidental.
    
El desayuno se sirve entre las 7:00 y las 9:30 h. El almuerzo a partir de las 12:00 h. hasta las 14:00 h., mientras que la cena se sirve entre las 18:00 y las 21:00 horas. Incluso algunos banquetes comienzan temprano y terminan como muy tarde a las 23:00 h. Sin embargo, los restaurantes de los principales hoteles cuentan con horarios más flexibles.
   
Entradas
El yogurt, producto omnipresente en todos los hogares persas, se consume sólo o acompañado con pepinos o con musir (ajetes tiernos), pero nunca con azúcar. El yogurt licuado con yerbabuena, menta o espinacas, cuya denominación de origen es 'DUGH', es sencillamente delicioso.
   
Otros productos lácteos como el queso y la nata se sirven en el desayuno, acompañados del pan persa: sansag, taftun, barbari, lavash, pita, etc. El pan, el queso y sabzi (verduras frescas) constituyen un buen tentempie entre comidas.
    
Platos Principales
Los platos persas tienen su base en las verduras, las legumbres, la carne y el arroz, ofreciendo una variedad extensa de comidas para todo tipo de gustos. Sin embargo, el plato nacional iraní por excelencia es el Chelo Kabab. Sus ingredientes, arroz fino y largo con carne magra de primera calidad, son procesados cuidadosamente. El arroz, cocinado y secado al vapor, se sirve en una bandeja preferentemente de porcelana y se decora con azafrán, mientras que la carne, en tiras largas, se prepara en forma de brochetas al carbón. Este plato va acompañado de mantequilla, una yema de huevo y de sumac (bayas silvestres). El arroz también se sirve acompañado de pollo, pescado blanco, verduras, frutos secos y un sinfín de salsas ('Joresth').
    
Las salsas más importantes son:
   

* Ghorme Sabzi, carne, verduras, judías pintas y especias.
* Gheime, carne de cordero, lentejas en puré, patatas, tomate y especias.
* Joresht Lubia, carne, judías verdes, verduras, tomate y especias.
* Joresht Fesenyon, ternera, cordero o pollo, nueces picadas, jarabe de granadas y especias.
    
Le recomendamos que pruebe el Yuye Kabab, deliciosas brochets de pollo a la parrilla.
   
Repostería
Además de los platos principales, existe una extensa variedad de postres, dulces y agridulces, así como muchos tipos de productos de repostería oriental. Recomendamos especialmente el Falude y los zumos naturales de frutas como melón, sandía, granada, moras, etc.
    
Frutas
Abundantes en el país, se consumen con mucha frecuencia. Melones, albaricoques y manzanas se acostumbran en grandes cantidades en todas las comidas. No olvide probar las deliciosas uvas (angur) de las que existen hasta setenta variedades diferentes.
    
Bebidas
Entre las bebidas más típicas destaca el chay o té, que nunca se mezcla con leche y que se sirve en todos los sitios como un gesto de hospitalidad (se le puede añadir azúcar). Encontrará, además, zumos de frutas, bebidas refrescantes embotelladas, cerveza iraní (mao-shair) y agua mineral. Hay que decir que el agua de Teherán es una de las mejores del país.

           

    

Compras

La artesanía iraní es muy variada. Estamos convencidos que perderá la cabeza cuando descubra, en los innumerables bazares, toda la riqueza de piezas y artesanía que ofrece Irán. La lista puede ser interminable. Además de las famosas alfombras persas y el caviar, le aconsejamos llevar algunas piezas de alfarería, cerámica, esmalte, miniatura, mosaicos de madera, vidriados, relieves, artesanías de estera, de marfil, de plata y de piedras preciosas. Si aun dispone de sitio, de tiempo y de dinero, adquiera miniaturas de bronce, trabajos en cobre, objetos de marquetería (cajas, marcos), telas estampadas, joyería en plata y oro, espadas, dagas, pipas de agua, artículos de cuero y ante (especialmente cazadoras), botellas de cristal de colores, prendas de lana y seda, libros de arte, sellos, juegos de té, frutos secos, como pistachos, almendras, nueces o pasas y especias como el azafrán.
     
La IHO (Organización Iraní de Artesanos) cuenta con tres grandes almacenes en Teherán (Neyatollahi, Vali-ye Asr y Hotel Bozorg-é Azadi) y otro en Kerman. Excepto en estos establecimientos la consigna es regatear.

   

   

Entretenimiento

Uno de los incentivos de viajar a Irán incluye el valor espiritual de este país de anciana historia. La hospitalidad de sus gentes permite al viajero observar una cultura diferente amablemente, aprendiendo más sobre la humanidad y sobre nosotros mismos. Las visitas a sus mezquitas, santuarios o ruinas, nos conectan con un maravilloso pasado. Este viaje espiritual incluye también un universo natural de paisajes únicos y de aventura, de desiertos, montañas y playas.
    
Para quienes gustan de las actividades acuáticas, Irán ofrece innumerables sitios donde se puede practicar la navegación y el esquí acuático, especialmente en Amir Kabir Dam y a lo largo de las costas del Golfo Pérsico y el Mar Caspio.
    
Para los amantes de los deportes de montaña, como senderismo, ascensiones, escalada o esquí, Irán ofrece bellos parajes. Al norte de Teherán se encuentran los complejos de Shemshak y Shahrestanak, con diferentes pistas a altitudes de 2.500 a 3.000 metros. Para los escaladores se recomienda viajar al norte de Teherán, donde se encuentra el Monte Towchal (3.975 m.). Los más experimentados deberán acudir a la Montaña Damavand, con una altitud superior a los 5.000 metros. Entre los parajes de montaña más recomendados para realizar caminatas (en los que se requiere de cierta experiencia) se encuentran las Montañas Alborz, las Montañas Hamadan y las Azerbaiyán, que esconden bellos paisajes de lagos y cráteres. Si lo suyo es observar más que practicar, no deje de acudir a un partido de Polo o a una carrera de caballos. Si lo prefiere, puede acudir a alguna de las piscinas públicas o bien, descansar en las bellas playas de la costa del Mar Caspio.
    
En cuanto a la vida nocturna, es difícil encontrar clubs nocturnos, bares o discotecas en algunas ciudades, pero es increíble lo que se puede conseguir puertas adentro con un poco de improvisación e ingenio. Los iraníes organizan sus fiestas en casa y el extranjero puede gozar de la hospitalidad de estas gentes.

    

    

Días Festivos

     

Irán cuenta sus días en tres calendarios distintos. El primero es el calendario persa, calendario solar de origen zoroástrico, que cuenta con 365 días, divididos en 12 meses, de 31 días los 6 primeros, de 30 los 5 siguientes y de 30 y 29 el último mes si es bisiesto. El segundo es el calendario lunar, en vigor en todos los países musulmanes y por el que se rigen las fiestas religiosas. El año se divide también en 12 meses, pero cuenta con 354 días, por lo que la diferencia entre ambos calendarios se incrementa constantemente (ahora la diferencia es de unos 40 años, aunque los dos empiezan en el año de la Hégira). Existe un día de diferencia entre Irán y los demás países árabes en este calendario porque la visibilidad de la luna en Irán es posible un día más tarde, por lo tanto las fiestas religiosas empiezan un día después en relación al resto de los países musulmanes. El tercer calendario es el calendario gregoriano, al igual que occidente. Las fechas de los tres calendarios aparecen siempre en los diarios.
    
Los días festivos religiosos se rigen según el calendario lunar musulmán, por tanto varían cada año. Las fiestas nacionales dependen del calendario solar persa y son fechas fijas en relación con el calendario gregoriano. Como en todos los países musulmanes el día de descanso semanal es el viernes.
    
Las fiestas más señaladas son: Ramadan, mes de ayuno para los musulmanes; Eid e Fetr, que festeja el fin del Ramadan; Moharram, conmemoración del aniversario del martirio del tercer Imán, Hossein (mes de luto); 9 de septiembre, Aniversario del Nacimiento del Profeta Mahoma; 11 de febrero, Conmemoración de la victoria de la Revolución Islámica y Aniversario de la toma de poder por el Imán Jomeini en 1979 y derrocamiento de la monarquía persa; 21 al 24 de marzo (Noruz), se celebra el Año Nuevo Iraní, suele durar dos semanas para los estudiantes y 5 días para las instituciones públicas; 1 de abril, Día de la República Islámica y que marca el final de las fiestas de Noruz y 4 de junio, Aniversario de la muerte del Imam Jomeini en 1989.

    

    

Arte

Las primeras producciones artísticas de la cultura se remontan al V milenio a. de C. y consisten en figuritas de barro y vasijas de cerámica hechas sin torno y decoradas con pinturas que imitan el trenzado del mimbre.
      
El conocimiento de la metalurgia da lugar al desarrollo de una notable industria del bronce. El arte del metal, así como el de la cerámica, se desarrollan notablemente a través de las diferentes épocas.
    
La arquitectura y los bajos relieves, especialmente los que sobreviven en Persépolis, Naqsh-e Rostam y Pasargada, demuestran la gran habilidad de los antiguos constructores. Las edificaciones de los tiempos de los sasánidas se distinguen por sus techos abovedados, por el uso de piedras y morteros y por sus vajillas elaboradas en barro, plata y oro. Con la aparición del Islam, se extendieron considerablemente las manifestaciones artísticas como la literatura, la arquitectura, la cerámica, los tejidos, la cristalería, la pintura y la miniatura.
    
La artesanía iraní goza de fama mundial especialmente la fabricación de alfombras y tapices. La alfombra iraní es un símbolo del arte e industria de este pueblo y sus orígenes se remontan a los inicios de la cultura persa. La maestría en la preparación de tejidos se originó por la necesidad de mantener calientes los hogares en la tierras altas y ahorrar combustible. Su evolución enriqueció tanto los colores y diseños que nadie puede competir con ellos. Esta maestría ha permanecido con el paso de los siglos y hoy en día las alfombras persas ornamentan los suelos de palacios, museos de prestigio, colecciones particulares, etc.
      
En cuanto a figuras literarias se refiere, Firdusi (el paradisiaco), que vivió en el siglo X, está considerado como el creador de la poesía épica de la literatura neopersa. Su obra principal es el Shahname (Libro de los Reyes), que relata en unos sesenta mil versos dobles antiguas leyendas épica persas. Destacan, además, Jayyam, poeta filósofo, Hafiz, lírico y gnóstico y Sadi, poeta lírico. Ya en este siglo se distingue Hedayat, considerado el mayor prosista persa contemporáneo.

   

         

Arquitectura

La arquitectura en este país ha sido la principal forma de expresión artística, ya que la cultura islámica condenaba como idólatra la representación de seres y objetos. Así el esplendor y riqueza de la arquitectura iraní tiene una larga tradición histórica. La mezquita fue la principal tipología arquitectónica empleada en Irán. Entre los ejemplos más destacados de la primera arquitectura islámica de Irán se incluyen la mezquita de Bagdad, construida en 764. Tras la conquista de Bagdad por los mongoles en el 1258 se reanudó un tipo de construcción más apegada a las tradiciones iraníes y se levantaron varios de los mejores edificios de toda la historia de la arquitectura en Irán. Cabe destacar entre ellos la gran mezquita de Veramin, la mezquita del Imán Reza en Meshad-i-Murghab y la mezquita azul de Tabrîz. Otras obras importantes son el mausoleo del conquistador mongol Tamerlán y su familia en Samarkand, o las escuelas coránicas del mismo lugar construidas en el siglo XV. En los siglos siguientes el color fue un elemento importante de la arquitectura y las fachadas de los edificios se cubrieron con resplandecientes azulejos de tonos azules, verde, amarillo y rojo. Entre la arquitectura persa civil destacan las pequeñas viviendas construidas con adobe.

      





















La Mujer en Irán

   

Irán es una república islámica e impone ciertas leyes a sus habitantes, que también afectan a los visitantes. Por ejemplo, está prohibido el consumo de alcohol. Es un camino que puede llevar a prisión. Todo puede empezar en el mismo vuelo, en caso de viajar con Iran Air. No se sirve alcohol a bordo y las azafatas deben ser las más tapadas entre los presentes.
    
Ya sea en sus aviones o en los de cualquier otra línea aérea, poco antes de aterrizar se produce siempre un movimiento entre las mujeres: desaparecen escotes, melenas, labios pintados y pantalones ajustados. Todas, iraníes o extranjeras, desde los siete años de edad, deben llevar el hejab, ropa modesta que fundamentalmente consiste en vestir prendas holgadas que disimulen cualquier forma (sobre todo el pecho y las caderas) y un pañuelo (preferiblemente de un solo color y oscuro) que cubra completamente el pelo y el cuello. Esta ropa es obligatoria ya sea verano o invierno, y en agosto el calor puede llegar a ser agobiante. 
    
No es necesario llevar chador, y unos pantalones anchos y una camisa grande que llegue casi hasta las rodillas puede ser suficiente en la mayoría de las situaciones, aunque no para visitar algunas mezquitas u otros recintos sagrados. Convendría no llevar maquillaje y reducir las joyas a un discreto anillo de casada, incluso aunque sea soltera.
    
"El velo es signo de fe y de virtud", reza en inglés un cartel en el aeropuerto de Teherán. Pero al poco de viajar por el país uno se da cuenta de por qué la situación de la mujer en Irán es considerada liberal en otros países musulmanes. Estudian casi todas las carreras, conducen, fuman en público, salen a la calle y viajan solas. Las extranjeras pueden recorrer el país en solitario perfectamente, y la impresión de desamparo que produzcan en algunos iraníes se compensará con un trato de privilegio. Muy útil, por ejemplo, a la hora de conseguir un billete de avión a última hora para un vuelo interno.
    
La mujer puede sentirse desplazada si va acompañada, ya que mucha gente se dirigirá directa y casi exclusivamente al hombre. Siempre es tratada con mucha cortesía, y si va correctamente vestida, los casos de acoso y roces provocados son infinitamente menores que en otros países. Aunque sucede en ocasiones que si alguien considera que no cumple con las reglas del hejab, llamará la atención (casi siempre de forma muy educada) al marido. Y si la crítica se hace de malos modos, siempre llegará un iraní a continuación pidiendo disculpas por la salida de tono y deseándoles una feliz estancia.
   
Separación de Sexos
La separación de sexos en la vida diaria es manifiesta. En los barrios antiguos de muchas ciudades hay dos aldabas en las puertas, y cada una hace un sonido peculiar. Una la usaban los hombres y otra las mujeres, y así las féminas de la casa sabían si la visita era masculina o femenina y si debían cubrirse para recibirla. En los autobuses y taxis colectivos hay continuos reajustes en la colocación de los pasajeros para que no se sienten juntos hombres y mujeres que no estén casados, y la separación en los baños públicos es total. En las playas del Caspio hay unos toldos que impiden observarse mutuamente con la ropa mojada: hombres y mujeres deben bañarse vestidos, y los vigilantes de la playa impiden cualquier desvarío. 

     





















Historia y  Gobierno

       

Poco antes del siglo XVIII A.C., varios pueblos pertenecientes al tronco indoeuropeo llegaron a las mesetas iraníes, sometiendo a los grupos pastores que habitaban la región. Nuevos grupos del mismo origen continuaron llegando hasta el siglo X a.C., y se sumaron al complejo cultural mesopotámico. Serán conocidos luego como medos, por extensión del nombre del clan hegemónico; iranios, por la denominación que adoptaron en Persia y la India (en sánscrito ayriana, nobles) o persas, derivado de Perseo, el antepasado mítico que los griegos le atribuyeron a los iraníes, también escrito como parsis, farsis, fars o partos, según la época y la fuente. Esos pueblos dominaron la región montañosa y luego conquistaron la llanura mesopotámica, bajo el reinado de Ciaxares. Con Ciro el Grande (559-530 a.C.) esa expansión alcanzó Asia Menor, al oeste, y el actual Afganistán al este, fronteras extendidas por sus sucesores hasta Grecia, Egipto, Turquestán y parte de la India. 
        
A fines del siglo IV a.C. todo este vasto imperio cayó en manos de Alejandro de Macedonia. Los sucesores de Alejandro, los seléucidas y romanos (ver historia de Siria), no consiguieron conservar la parte oriental del imperio. Con tenaz resistencia los persas reconquistaron la independencia con la dinastía arsácida (siglos II a.C a III d.C.) y la mantuvieron con los sasánidas hasta el siglo VII, aunque en constante conflicto con romanos y bizantinos. 
        
Al producirse la conquista árabe, después del 641 (ver historia de Arabia Saudita), el país fue islamizado, pero mantuvo como casi ninguna provincia del imperio árabe su marcada individualidad, tanto en su lengua como en la peculiar orientación de las artes y letras. Cuando sobrevino la crisis del califato de Bagdad, Persia adquirió virtual independencia bajo los descendientes de Tahir, último virrey árabe, y luego bajo dinastías persas o turcas seléucidas. A pesar de la agitación política, la vida cultural y científica del período fue de notable riqueza, de la que es un exponente el poeta, matemático, filósofo y astrónomo Ummar al-Khayyam. 
       
En 1258 se abre una nueva época con la invasión de los mongoles de Kuglai Khan. Luego de tres siglos de dominación mongola, las luchas dinásticas entre los descendientes de Timur Lenk (Tamerlán) y los otomanos terminaron por abrir espacio al persa Ismail Sha. Su nieto Abbas I (1557-1629) consiguió unificar el país, expulsar a los turcos de la zona occidental y a los portugueses que habían ocupado la región de Ormuz, así como conquistar parte de Afganistán. Por un corto período, Irán fue la potencia hegemónica, desde la India hasta Siria. Pero entonces debió enfrentarse con las ambiciones de los rusos que avanzaban en Asia Central y los ingleses, que se acercaban desde el Golfo y Afganistán. 
       
La debilidad del rey ante la creciente presencia extranjera hizo surgir un fuerte movimiento nacionalista, influido por las ideas de los intelectuales panislámicos sirios. 
      
El tratado de 1909 por el que rusos e ingleses se repartieron el país en zonas de influencia económica, adjudicó las concesiones petroleras a una compañía inglesa. La ocupación militar por las dos potencias durante la Primera Guerra Mundial y la corrupción e ineficiencia del aparato estatal, llevaron a la revolución de 1921, encabezada por el periodista Sayyid Tabatai y Reza Khan, comandante de la guardia. 
       
Reza pasó de ministro de guerra de la revolución a primer ministro en 1923. Dos años después la Asamblea Nacional depone a Tabatai y Reza ocupa el trono. Reza denunció todos los tratados que reconocían derechos de extraterritorialidad a extranjeros, abolió la obligatoriedad del uso del velo para las mujeres, reformó los sistemas de educación y salud y canceló concesiones petroleras que favorecían a los ingleses. 
       
Su intento de establecer un estado moderno, militarmente fuerte e internacionalmente neutral (al que en 1935 denominó Irán) encontró seria resistencia de las potencias europeas. Insistiendo en mantener la neutralidad durante la Segunda Guerra Mundial, el sha rechazó en 1941 el pasaje de armamentos aliados hacia la URSS por su territorio. En agosto ambas potencias invadieron y en setiembre, vencido el ejército iraní, el sha fue depuesto y exiliado. Lo sustituyó su hijo, Mohammed Reza Pahlevi, educado en Europa y mucho más dócil a los intereses extranjeros, quien gobernó bajo tutela anglo-soviética hasta el fin de la guerra. 
        
Al amparo de una Constitución redactada en 1949, que recortaba los poderes imperiales, las fuerzas nacionalistas y progresistas ganaron poder en el parlamento y apoyaron al primer ministro Mohammed Mossadegh en su intento de nacionalizar el petróleo y expropiar la Anglo Iranian Oil Co. 
        
"Es mejor ser independientes y producir al año una sola tonelada de petróleo que producir 32 millones de toneladas siendo esclavos de Inglaterra", sostuvo Mossadegh. Pero no percibió que Gran Bretaña podía abastecerse en los países árabes, Venezuela o los Estados Unidos, mientras que Irán no tenía otras fuentes de ingresos. La osadía de Mossadegh fue respondida en 1953 con bloqueo económico y un golpe de Estado, organizado por la CIA, que devolvió al sha un poder casi absoluto. El golpe significó una matanza generalizada de dirigentes nacionalistas e izquierdistas y la prisión para miles de iraníes. Mossadegh vivió preso del sha hasta su muerte, en 1967. 
       
El sha basó su poderío en el petróleo y estimuló la penetración de las trasnacionales en Irán, entendiendo como "modernización" la adopción de los hábitos occidentales. 
       
Esa occidentalización acelerada fue resistida por el clero, temeroso del avance de la secularización, y también por numerosos grupos afectados, en particular pequeños campesinos y pobres urbanos. Hacia fines de los años setenta, la expansión de empresas extranjeras y el cambio acelerado en los hábitos de consumo le enajenó al sha las simpatías, o sea el poderoso sector de comerciantes. 
       
En la oposición antishá participaron, con distintas estrategias, el Frente Nacional fundado por Mossadegh, el partido comunista Tudeh y los guerrilleros fedayines (marxistas) y mujadines (islámicos). Desde el exilio, el ayatolah (clérigo) Ruholah Khomeini orientaba. 
      
Copiadas miles de veces, las grabaciones con la prédica de Khomeini desde París alentaron y organizaron multitudes. Las manifestaciones que comenzaron en las escuelas secundarias en 1977 se generalizaron en 1978. El sha debió abandonar el país en enero de 1979 y Khomeini regresó del exilio, triunfante. El 11 de febrero las multitudes tomaron el palacio imperial; el primer ministro del sha renunció y el ejército, dividido, terminó aceptando la nueva realidad. La Revolución Islámica, presentándose como una alternativa victoriosa a los modelos occidentales, capitalista y socialista, despertó entusiasmo, no sólo en Irán sino en todo el mundo islámico. 
        
El primer ministro Mehdi Bazargán, del Frente Nacional, intentó desarrollar una política de conciliación entre las exigencias de la tradición religiosa y un modelo de economía mixta. Sin embargo no encontró respaldo de la izquierda revolucionaria ni de los integristas islámicos. Apoyados en los "guardias revolucionarios" y en la popularidad de Khomeini, los integristas marginaron del gobierno a sus antiguos aliados de izquierda y derecha. 
         
A comienzos de noviembre de 1979 un grupo estudiantil ocupó la embajada norteramericana y tomó a sus funcionarios como rehenes, demostrando con los documentos encontrados la intervención de la CIA en la vida política del país. Un intento de la Fuerza Aérea norteamericana por rescatar militarmente a los rehenes fracasó en abril de 1980. 

El 17 de julio el sha murió en Egipto y poco después se iniciaron negociaciones para obtener la libertad de los rehenes, lo que ocurrió el 20 de enero del año siguiente. 
        
En setiembre de 1980 estalló la guerra con Irak, que desangró al país ocho años (ver recuadro en Irak). 
        
En 1981 el Partido Revolucionario Islámico (PRI), con más de 90 por ciento de los votos, pasó a dominar el aparato gubernamental. En un atentado contra la sede del PRI murieron 72 dirigentes, entre ellos el presidente Rajai y el primer ministro Mohamed Bahonar, el 30 de agosto de 1981. Ali Khamenei, hasta entonces secretario general del PRI, fue elegido presidente. 
       
La jerarquía iraní organizó un régimen teocrático e inició un período de represión contra viejos y nuevos opositores, con numerosos presos políticos, exiliados y ejecuciones (entre 500 y 1500 personas fueron condenadas a muerte en 1989, la mayoría por tráfico de drogas). 
       
A pesar de encontrarse en guerra con su vecino, en 1985 el país tuvo un importante saldo comercial. Su principal cliente era la República Federal Alemana seguida por Japón, Suiza, Suecia, Italia y los Emiratos Arabes. Pero su principal producto de exportación, el petróleo, brindaba el 98% del total en esos años. 
        
El ayatolah Khomeini murió el 3 de junio de 1989. Ocho millones de iraníes asistieron a su funeral. Pero en contra de lo pronosticado en Occidente, la muerte del conductor de la revolución de 1979, no llevó a la inestabilidad . El gobierno convocó a elecciones y el presidente saliente Ali Sayed Khamenei fue designado faghih (guía espiritual de la nación) por la Asamblea de Notables. 
       
En agosto, una victoria electoral aplastante llevó al presidente del parlamento, Ali Akbar Hashemi Rafsandjani, a la presidencia de la república, cargo al que la nueva Constitución dotó de poderes reales, pues antes era meramente ceremonial. La imagen internacional de Irán se había deteriorado cuando Khomeini condenó a muerte al escritor indobritánico Salman Rushdie por considerar blasfemo su libro "Versos Satánicos". (A fines de 1990 Rushdie volvió a la vida pública, ratificó su fe islámica y se reconcilió con las principales eminencias musulmanas, pero formalmente persistía la condena por parte de los clérigos iraníes.) 
       
En 1990 Irán condenó la invasión iraquí de Kuwait, y aprovechó la coyuntura para negociar favorablemente sus disputas fronterizas con ese país: Irak se retiró de 2.600 km2 de territorio iraní, se intercambiaron prisioneros de guerra y se dividió la soberanía sobre Shatt-al Arab. Irán se mantuvo neutral cuando estallaron las hostilidades en 1991. 
        
La elección de Rafsanjani para la presidencia del país significó un fortalecimiento del ala "liberal" en el gobierno. Según las disposiciones constitucionales las autoridades religiosas y las estatales comparten el poder en Irán. Pero a diferencia de su antecesor Ruholah Khomeini, Ali Khamenei es el guía supremo pero no ostenta el título de Gran Ayatolah, responsabilidad que cae sobre el anciano ayatolah Araki. 
       
Los sectores radicales mantienen su preeminencia pero no llegan a los dos tercios de los votos de la Majlis (Parlamento), por lo que no pueden cambiar las resoluciones presidenciales. Por otra parte, los guardias de la revolución fueron fusionados con el ejército y asimilados dentro de sus jerarquías, quitándole a los fundamentalistas radicales una importante herramienta de presión. 
        
La actitud de neutralidad iraní durante la Guerra del Golfo fue diseñada no sólo para obtener ventajas sobre Irak, sino para intentar una reinserción a nivel diplomático en la región y el mundo. Al comienzo de las hostilidades, Bagdad envió toda su flota aérea hacia Irán para evitar su destrucción pero Teherán decidió cobrarse con ellos deudas de la guerra iniciada por su vecino en 1980. Al restablecimiento de relaciones diplomáticas con el Reino Unido en 1990 siguió la normalización de vínculos con Arabia Saudita en marzo de 1991, en plena Guerra del Golfo. 
       
Pero el acercamiento hacia Occidente y el rechazo a apoyar abiertamente el bando 
islámico ante la ofensiva de Estados Unidos también deterioró las relaciones con grupos radicales de la región. La falta de apoyo a la rebelión chiíta a finales de la guerra en Irak, trajo una gran desilusión en los sectores que veían en Teherán la capital de la expansión chiíta. 
        
En 1990 fue votado un plan quinquenal destinado a organizar la vida económica y diversificar las fuentes de ingresos de divisas. Pero la apertura al capital extranjero no llegó a producirse debido a la falta de inversores que confiaran en la dirección revolucionaria. Ese mismo año se supo que el servicio de la deuda externa consumía el 12% del Producto Interno Bruto. 
       
La buscada normalización de relaciones entre Irán y Occidente también se vio mediatizada por la permanente utilización de prácticas terroristas por parte de grupos vinculados a Teherán. En abril de 1990 fue asesinado en Suiza el hermano del líder del movimiento guerrillero Mujahedin; en abril de 1991 cayó en París el secretario de Chapur Bakhtiar, ex primer ministro del Sha Reza Palevi. 
En mayo el propio Bakhtiar fue asesinado. Las relaciones entre Suiza e Irán estuvieron a punto de romperse en diciembre de 1991 como consecuencia de la utilización de la inmunidad diplomática con fines de espionaje y terrorismo. 
       
Con el desmembramiento de la Unión Soviética se abrió para Irán una nueva área donde ejercer influencia. En 1991 Teherán comenzó a abrir embajadas en las repúblicas islámicas del Cáucaso y el Oriente Medio, firmando acuerdos comerciales y culturales con ellos y abriendo nuevas vías de comunicación con sus vecinos. 
         
Azerbaidzhán parece ser el primer objetivo iraní en la zona, en parte porque la población azerí se encuentra diseminada a ambos lados de la frontera que separa a los dos países. Pero también es evidente que el respaldo brindado por Estados Unidos a Armenia, en 1991, durante los enfrentamientos por el Nagorni Karabaj hacía inclinar a los musulmanes y nacionalistas hacia el influjo iraní. 
        
Dos eran las principales dificultades para extender la influencia iraní en las repúblicas de la Comunidad de Estados Independientes: la poca importancia del islam en la vida cotidiana de la región, y el predominio de sectores sunnitas y no chiítas en ella. 
     
El paso más firme dado por Irán en su reaproximación a Occidente fue la liberación de una decena de rehenes que permanecían en manos de fuerzas proiraníes en el Líbano, en un proceso que se extendió durante todo 1991. Pero a comienzos de 1992, altas jerarquías de los más de dos mil guardias de la revolución que fueran enviados al Líbano para organizar el Hizbolah (Partido de Dios) aseguraron que Irán no se retiraría de la lucha contra el gran enemigo de la región Estados Unidos, lo que demuestra la existencia de sectores contrapuestos dentro del régimen. 
   
También a comienzos de 1992, el gobierno de Rafsandjani anunció su determinación de privatizar algunas de las grandes empresas nacionalizadas por la Revolución islámica de 1979, en un intento más decidido por atraer inversiones de extranjeros, o de iraníes que se encuentren fuera del país. 
    
El 10 de abril de 1992 se realizaron elecciones para renovar el cuerpo legislativo. En las mismas, los moderados que apoyan al presidente Rafsandjani obtuvieron una clara victoria sobre los candidatos radicales. 
    
En julio, Khamenei, el guía espiritual iraní, lanzó una campaña de "erradicación de la influencia occidental" que entró en colisión con Rafsandjani y su visión más moderada del islamismo, al punto tal que el presidente amenazó con dimitir. 
    
Sin embargo, en junio de 1993 Rafsandjani fue confirmado en su cargo por 63% de los votantes. El alto grado de abstención --41% de los 29 millones de electores-- fue interpretado como una manifestación de descontento por la corrupción y el nepotismo de parte de la cúpula dirigente. 
    
En febrero de 1994 --en momentos de fuertes tensiones entre distintas tendencias de dicha cúpula-- Rafsandjani resultó ileso en un atentado realizado en Teherán durante la celebración del 15o. aniversario de la Revolución Islámica. Desacuerdos con Arabia Saudita en torno al peregrinación anual de los musulmanes a la Meca --principal lugar sagrado del Islam, que se encuentra en territorio saudita-- deterioraron las relaciones con el gobierno del rey Fahad y reflejaron una vez más la pugna entre ambos países por el liderazgo mundial de los países islámicos. 
    
En el plano económico, los resultados esperados no se concretaron. Las ventas de petróleo entre marzo de 1994 y marzo de 1995 fueron de 10.500 millones de dólares, contra 17.700 del año anterior. Por otra parte, el gobierno retiró los subsidios a 23 productos importados --principalmente alimentos y medicamentos--, con el consiguiente aumento de su precio dentro de Irán. 
    
Pese a mejorar las relaciones comerciales con Estados Unidos y a consolidar su poder político, Rafsandjani siguió obteniendo, en 1995, resultados inferiores a los esperados en materia económica. La venta de crudo entre marzo de 1995 y marzo de 1996 permitió recaudar 15.000 millones de dólares, más que el año anterior, pero menos de lo previsto y menos que dos años atrás. La inflación y la pérdida del poder adquisitivo provocaron un creciente descontento en gran parte de la población. 
   
Irán prosiguió sus infructuosos intentos diplomáticos para acercarse a las economías capitalistas occidentales. A nivel regional, Teherán mantuvo su oposición al acuerdo de paz palestino-israelí y reiteró la importancia de no poner en peligro la integridad territorial de Irak.

  

          




















Lugares de Interés

    

El Norte de Irán
   
La región de Teherán, que se extiende entre las orillas del Mar Caspio y las laderas orientales de los Zagros, está formada por varias comarcas naturales: las estrechas llanuras marginales de Mazandarán y de Gorgán, parte de los Alborz y el conjunto de las tierras altas, que situadas al sur de la cadena, descienden hacia la depresión desértica de Dasht-e-Kavir. Las llanuras costeras tienen un clima suave y reciben abundantes aguas. Al nordeste de Teherán se encuentra un lugar bellísimo, el Pico Damavand, con una altura de 5.678 m. en la cordillera de Alborz.
   
   
Teherán
Teherán domina el país desde el pie de los montes Alborz, significa lugar caliente y en verdad se trata de una región donde hace mucho calor. En los siglos XII y XIII fue un gran suburbio de Rey, la antigua capital de Persia. A 6 kilómetros de Teherán se pueden visitar las ruinas de esta mítica ciudad, destruida por los Mongoles en el año 1220.
     
El desarrollo urbanístico de Teherán no se produjo hasta que Aga Muhammed, de la Dinastía de los Qayar, la convirtió en capital de Persia debido a su proximidad con la región de Mazandarán, donde acampaba su tribu durante el verano. Esta circunstancia y su favorable situación geográfica en las rutas de comunicación entre el Mediterráneo y Oriente han impulsado su crecimiento demográfico, convirtiéndola en el centro económico y cultural del país.
    
La ciudad de Teherán se divide urbanísticamente en cuatro sectores, cada uno de los cuales ejerce funciones diferentes: comerciales, administrativas, residenciales e industriales. En el centro se haya el núcleo o zona antigua, de aspecto oriental, con el Palacio de Ark, el Bazar y diferentes edificios religiosos; al norte se encuentran los barrios administrativos, con edificios públicos y bancos; la zona residencial ha ido ganando en cambio las laderas de los montes, de clima más suave en verano; los barrios industriales se encuentran al sur y al oeste, teniendo su corazón en la estación ferroviaria de la que parten tres líneas férreas entre ellas la que va al Golfo Pérsico.
     
Entre los edificios históricos más admirables se encuentran la Escuela Superior de Teología de Shahid Motahari, la Mezquita de Sepahsalar, construida a finales del siglo XIX y uno de los mejores ejemplos de la arquitectura persa especialmente por sus mosaicos, los Palacios de Saad-Abad, uno de los complejos culturales más modernos del país y Niavaran Sahebgaranieh, con influencias arquitectónicas europeas y con preciosos jardines, la Mezquita Imam, a la que se puede acceder desde el Bazar, el mercado más grande de Irán, en el corazón de la ciudad y el Palacio Golestan, del siglo XVIII, donde fueron coronados diversos reyes y la Biblioteca Nacional.
    
Una de las construcciones más emblemática de Teherán es el Monumento a la Libertad (Bory-e Azadi), una impresionante construcción en forma de 'Y' invertida que conmemora el 2500 aniversario del Imperio Persa. En lo alto del edificio se encuentra el Museo Histórico de Irán, desde el que se obtienen excelentes panorámicas de la capital.
    
Entre los museos destacan el de Reza Abbasi, que alberga una rica colección de pinturas, caligrafía y libros. Se divide en dos secciones: Arte Pre-islámico e Islámico y la colección abarca piezas que van desde el 6000 a.C. hasta el siglo XX. El Museo de Alfombras ofrece un espléndido recorrido del arte del tejido desde el 1700 hasta nuestros días. Un verdadero paraíso para quienes gustan de las alfombras persas. El Museo de Artes Decorativas de Irán comprende cuatro plantas que acogen innumerables piezas de mármol, textiles, joyas espejos, cajas, trabajos en madera, trabajos en laca, en metal, así como diversa cerámica. Para los amantes de los cristales, vidrio y cerámica, nada mejor que acudir al Museo de Abguineh. Si dispone de tiempo, no deje de acercarse al Museo de Arte Contemporáneo, con una excelente colección de trabajos de diferentes artistas de este siglo, al Museo Arqueológico de Irán, quizás uno de los museos más exquisitos del país y donde podrá admirar las piezas que se han encontrado de la antigua Persépolis y al Museo de Joyas.
     
Teherán cuenta con diversos parques donde se puede descansar, disfrutando apaciblemente del ir y venir de los habitantes de la capital. Los más bellos se encuentran al norte de la ciudad y le aconsejamos que se acerque al Parque Yamshidieh, con más de 15 mil árboles, al Parque Mellat, diseñado originalmente por los británicos, al Parque Niavaran, uno de los lugares más apacibles de la ciudad y al Parque Shatranj, donde se puede ver a numerosos capitalinos jugando ajedrez.
   
    
Ghom
A 125 km. al sur de la capital en ruta hacia Isfahan, se encuentra Ghom, una vieja ciudad con mucha historia. El Santuario de Astane, en honor de Fátima, la hija del séptimo Imam, posee una hermosa e impresionante cúpula de oro. Aunque la entrada está restringida a los no musulmanes, se puede uno contentar con echar una tentadora mirada a su impresionante umbral. Las fotografías están prohibidas por lo que el visitante tendrá que guardar en su memoria tan asombrosa visión.
    
Las calles de la ciudad de Ghom ofrecen mucha vida. Abundan las tiendas de artesanía, especialmente alrededor del Santuario.
   
    
Semnan
Lugar obligado de paso en la antigua ruta entre Teherán y Mashhad, Semnan descansa en la orilla norte de Dasht-é Kavir. A pesar de haber sufrido múltiples invasiones, la ciudad está bien conservada y ejemplo de ello es la Mezquita Yame, que cuenta con un impresionante pórtico del siglo XV que rodea al mihrab y la Mezquita Imam Jomeini (XVIII), uno de los mejores ejemplos de arquitectura de aquel periodo.
     
Si dispone de tiempo, le aconsejamos que se acerque al poblado de Damghan, solo para ver la mezquita más antigua del país, Masyed-e Tarikhune, del año 700 d.C.
   
    
La Costa del Mar Caspio
Con una longitud de unos 600 kilómetros, la costa norte de Irán, en el Mar Caspio, sorprende al viajero con montañas, ciudades y pequeños pueblos llenos de la venerada hospitalidad de sus habitantes y de un atractivo cultural y visual sin igual. Orillas de arenas finas, parques y bosques, ríos grandes y pequeños hacen de esta zona un lugar placentero e ideal.
    
Desde Astara en el norte del litoral del Mar Caspio, hasta Sari, en el noreste del país, se despliega una serie de ciudades y centros turísticos que invitan al visitante a hacer un recorrido típicamente vacacional.
   
   
El Litoral
    
Entre los pueblos y sitios de interés destaca Rasht, la ciudad más importante de la costa y que ofrece al visitante una pequeña colección de riquezas arqueológicas, especialmente en el Museo Rasht. Desde aquí se puede viajar a Masulé, 50 km. al suroeste, probablemente el pueblo más bello de toda la zona. Hacia el norte de Rasht se encuentra Bandar-e Anzalí donde merece la pena echar una ojeada al puerto, el principal en esta zona.
    
Continuando hacia el Este, desde Rasht, se encuentra Ramsar, un lugar tranquilo e ideal para el descanso. Después aparecen los poblados de Chalus, popular por sus mercados y gran actividad y Noshahr, el segundo puerto en importancia de Irán en el Mar Caspio. Continuando por el litoral y siempre en dirección Este, se distingue Babolsar con sus lindas playas y Sari, con preciosos tesoros arquitectónicos como el Mausoleo Emamzade Yahya del siglo XV, notable por sus puertas de madera, la Tumba Bory-é Soltan Zein-ol-Abedin y el Mausoleo Emamzade Abbas.
   
Ya en el otro extremo resaltan Gorgan, donde podrá admirar la Mezquita Yame y la Tumba Emamzade Nur y la pequeña ciudad de Gonbad-e-Kavus, célebre por acoger la Tumba Gombad-e Kavus, del siglo XI.
   
   
Noroeste de Irán, Azerbaiyán
   
La histórica tierra de Azerbaiyán es uno de los lugares más antiguos de civilización en la meseta iraní. El valor turístico de la región lo constituye su asombroso paisaje de montañas, especialmente las de Sabalan y Sahan.
    
   
Ardabil
Ardabil se encuentra a solo 70 km. de las costas del Mar Caspio y a 220 km. al noreste de Tabriz. Se distingue por su bello Santuario Baghe Sheij Seifodin, en honor de un célebre líder sufi. Por lo demás la ciudad no reviste mayor interés.
   
   
Tabriz
Una de las ciudades más interesantes de la zona es Tabriz, situada a 1.348 m. de altitud, en un oasis dominado por las laderas de la montaña Sahand y a orillas del río Talkeh, donde se extiende majestuosa. Fue fundada probablemente después de la conquista árabe y se hizo más tarde capital del imperio mongol persa, que la engrandeció convirtiéndola en un gran centro cultural y artístico. Su decadencia fue definitiva tras las invasiones, tras la disminución del trafico comercial con Rusia, por el traslado de la capital de Teherán y tras las sacudidas sísmicas que recibió. La Mezquita Azul (1465) y la Ciudadela (siglo XIV), junto con la Universidad y un Museo que, entre otras cosas, alberga magníficas cerámicas de las épocas salyughi y mongol, representan los lugares de mayor interés cultural. La ciudad cuenta con grandes y bellos jardines y en el centro, como no podía ser, un activo Bazar y la antigua Fortaleza le añaden carácter urbano. Sus actividades industriales se centran en el sector textil y en el curtido de pieles. Su artesanía de tapices y alfombras tiene notable importancia.
   
   
Orumiyeh
Situado al oeste del lago del mismo nombre, Orumiyeh es una población que cuenta con más de 3.000 años de existencia. Para muchos este es el lugar donde nació Zoroastra. Después de la conquista por parte de los árabes, fue conquistada por los mongoles. Con el tiempo fue recibiendo importantes comunidades de cristianos. En estos momentos constituye la región con más cristianos de todo Irán (principalmente ortodoxos y católicos).

Entre sus sitios de interés hay que destacar su animado Bazar Masyed-e Yame, que data del siglo XIII, la Tumba Se Gombad, con hermosas decoraciones, la Iglesia de Santa María y el impresionante Templo de San Tadeo (Ghara Kelisa), llamado también la 'Iglesia Negra'. Quizás sea la iglesia más interesante de Irán. Según la tradición la primera construcción fue edificada en el año 68 d.C. (nada indica que fuera así). Sin embargo, fue reconstruida en el siglo XIII. Lo más destacable es su altar del siglo X y los elaborados trabajos en piedra.
   
    
La Región del Oeste
   
   
Hamadan

Hamadan, tiene un ilustre pasado dada su situación privilegiada (una de las más altas del país), fue capital de numerosos pueblos. Como rezan los folletos turísticos Hamadan es más vieja que la historia misma. Es una de las ciudades más antiguas, no sólo de Irán sino del mundo. Posee una importante industria alfarera y un paisaje natural digno de ver. Entre sus importantes monumentos se encuentra el León de Piedra, del siglo IV, la impresionante Tumba de Avicena con su estatua y una biblioteca que contiene una serie de manuscritos antiguos, la Tumba de Baba Taher, el célebre poeta místico, construida en un hermoso parque, la Tumba de Esther y Mordecai, uno de los lugares sagrados para los judíos, ya que contiene los restos de Esther, que aparece en el Antiguo Testamento. El edificio está hecho de ladrillo y piedra y contiene antiguas cajas de madera, y manuscritos del Viejo Testamento. Destacan, además, los diversos santuarios, monumentos y mezquitas que conserva la ciudad, como son Ganj Nameh, en las afueras, una piedra que exhibe dos inscripciones que datan de la época de Darío y del Rey Jashayarsha, la Cúpula de Alavid, el monumento islámico más importante de Hamadan y la Torre de Ghorban, construida con ladrillos en forma cónica en su parte superior.
   
   
Caverna de Alisadr
La ciudad de Hamadan posee, además, un precioso mundo de cuevas y cavernas. Una de las más importantes y fascinantes es la Caverna de Alisadr, con estalagmitas y estalactitas que forman figuras caprichosas. En el interior de la caverna fluyen diversas corrientes de agua. Los viajeros pueden recorrer los amplios recintos, la isla tercera y cuarta, la gran estalactita y realizar un breve paseo en bote.
   
   
Otros Puntos de Interés de la Provincia de Hamadan
   
Otras ciudades de cierta importancia de la Provincia de Hamadan son Malayer, a 90 km. de la capital y una de las ciudades más antiguas de la región, Nahavand (150 km. al sur de Hamadan), uno de los primeros centros de las tribus arias, Twiserkan (100 km. al sur), con interesantes vestigios, Kabudarahang (50 km. al norte de Hamadan), en el centro de una importante región agrícola y Assadabad, cuna del líder militar Seyed Yamaleddin.
   
   
Kermanshah
Kermanshah es un lugar ideal para detenerse y desde allí, visitar los numerosos sitios de interés que posee la zona. La mayoría de la población es Kurda, su clima es moderado y en invierno más bien frío. Son interesantes los bajorelieves de Bisotun, en el antiguo camino entre Mesopotamia y Persia, a 33 km. de la ciudad, Taq-é Bostan, llamado también Arco del Jardín, una de las inscripciones más antiguas de la época de los sasánidas y una serie de legados como la Tabla de Darío I, un interesante panel de piedra a su lado y la Escultura de Heracles.
    
Si dispone de tiempo le aconsejamos que se acerque a las ruinas del Templo de Anahita, en el poblado de Kangavar, a 90 km. al este de Kermanshah.
   
   

Sanandaj
Sanandaj fue la antigua capital del Kurdistán. No posee grandes joyas arquitectónicas, pero bien vale la pena una visita, sobre todo para disfrutar de la amabilidad y hospitalidad del pueblo kurdo. La ciudad cuenta con un modesto Museo de la Ciudad y con la Mezquita Yame, del siglo XIX y con bellos mosaicos.
   
    
Ahvaz    
Ahvaz se encuentra al sur de Hamadan y Arak, en dirección al Golfo Pérsico. se puede acceder a ella desde Teherán por la carretera que va a Ghom. Desde allí hay que tomar dirección Arak para pasar después por Jorram Abad y continuar hacia el sur.
    
En si, Ahavz no posee grandes atractivos, pero constituye el mejor punto de partida para visitar los Restos Arqueológicos de Susa, que tiene sus orígenes en el siglo IV antes de Cristo y que posee una conservada Acrópolis y los Restos Arqueológicos de Choqazambil, donde se encuentra el mejor ejemplo de los templos piramidales llamados 'ziggurat', propios de los grupos elemitas.
   
   
Restos Arqueológicos de Choqazambil
En el centro de la abrazadora llanura de Juzestán se encuentra Choqazambíl, cerca de la anciana ciudad de Susa. Sólo se puede acceder a este lugar por medio de un tortuoso camino de tierra. Declarada patrimonio mundial por la Unesco ha sido respetada por la guerra entre Irán e Irak, razón por la que está llena de puestos de control. Las fotografías están prohibidas aunque semejante grandeza es patrimonio absoluto de los ojos. El Ziggurat de Choqazambíl es impresionante. Se alza como una montaña en forma de pirámide y que originalmente ascendía a 50 m. y tenía 5 niveles concéntricos, pero incluso los tres pisos que quedan parecen conservados por arte de magia. Choqazambíl, lo que queda del reino elamita, fue fundada con objeto ceremonial por Dur Untash en el siglo XIII a. C. y cada ladrillo del poblado lleva escrito su nombre en forma de cuña.
   
   
La Región del Nordeste


Mashhad
La ciudad santa de Mashhad se localiza en una vasta llanura de la fértil Provincia de Jorasán. Es una ciudad mítica de peregrinos y su importancia tiene como origen un acontecimiento histórico: el martirio del Imam Reza, octavo Imam de los Chiítas del mundo, ocurrido en el año 817, en el pueblo de Sanabad, hoy Mashhad. En la época de los Tymorides el Mausoleo Haram-e Motahhar-e Imam Reza fue de gran importancia y algunos edificios fueron añadidos a la construcción principal, adornada por una capilla de oro y dos minaretes que completan su belleza. Todo el frente y algunas cúpulas están decoradas con el bello mosaico de color azul. No visitar Mashhad, si se viaja a Irán, es como viajar a México y no visitar Teotihuacán.
    
Cerca del mausoleo se encuentra la famosa Mezquita de Gohar Shad, con una impresionante cúpula de color azul de más de 50 metros de altura, del siglo XV. Otros lugares de interés son la Tumba de Nader, de estilo italiano, el Museo Moghaddas, con piezas únicas, el Museo Ghods-e Razavi, con la exhibición más grande del Corán, el Mausoleo Gombad-e Sabz, llamado también el 'Domo Verde' y el Santuario Baghe Jaye Rabi, una preciosa construcción del siglo XI. No deje de realizar deliciosos paseos por el gran y tradicional Bazar-e Reza.
    
A Mashhad se puede llegar en avión, tren y automóvil, por el camino que conduce desde Teherán hacia Semnan, bordeando la región desértica de Dasht-e Kavir o bien, desde Teherán, pero por el camino que bordea el litoral del Mar Caspio.
   
   
Centro y Sur de Irán


Isfahan    
Isfahan, la perla arquitectónica de Irán, la ciudad del mítico Sha Abbas, es el lugar con más afluencia turística del país y una de las ciudades más bonitas de Oriente Medio. La Plaza de Naqsh-e Shah es una maravilla ya que se trata de un enorme patio real situado alrededor de un campo de polo del que sólo quedan las columnas de piedra de las porterías. A su alrededor había galerías de dos pisos con columnas para los espectadores de las procesiones reales, de las exhibiciones y los encuentros de polo (los más populares). La Mezquita del Imam goza de un celestial portal con complicados nichos en forma de estalactitas. El edificio entero está decorado con juegos de baldosas de colores indescifrables e indescriptibles. Otra de las construcciones emblemáticas es la Mezquita de Sheij Lotfollah, que se distingue por no tener minaretes.
    
Uno de los placeres casi obligatorios en cualquier visita a la ciudad de Isfahan es perderse por sus calles laberínticas. Todas las especias de Oriente, desde el azafrán a la menta y del cardamomo al comino, asaltan el olfato del visitante, olores que se mezclan con los sonidos de los trabajos proveniente del Bazar y que advierten de una actividad paciente y armoniosa. El mercado de Isfahan es uno de los más bellos y tradicionales del país, el mejor lugar para hacer las compras, gracias a su rica variedad de artesanía.
     
La calle principal de la ciudad se llama Chahár Bagh y significa 'Cuatro Jardines', ciertamente hace honor a su nombre. En esta misma calle se localiza la Madrasa Chahar Bagh, que funciona desde principios del siglo XVIII. Por otro lado, Isfahan tiene fama también por sus puentes, destacando el Si o Se Pol (con 33 arcos) con un salón de té en lo más profundo de sus entrañas sobre el río Zayandé Rud. El barrio cristiano de Yolfá es un suburbio de la ciudad donde antaño se asentaron los armenios invitados por el Sha Abbas y que cuenta con nada menos que 12 iglesias y la Catedral, todas ellas del siglo XVII.
   
   
Shiraz
Shiraz (hacia el sur de Isfahan, en dirección Bandar-e Busherr), es la capital de la Provincia de Fars. Es una histórica y preciosa ciudad cuna de los famosos poetas persas Hafez y Saadi. Las tumbas de estos poetas, rodeadas de hermosos jardines, son visitadas diariamente por los amantes de la literatura. La fama de la ciudad se extendió por todo el mundo islámico medieval, gracias a los versos de sus poemas.
    
En el fértil valle Muchas tribus nómadas viven aún en la región, en el fértil valle de Shiraz donde abundan los viñedos, y las alfombras multicolores que tejen, adornan los puestos del Bazar más elegante de Irán el Bazar-é Vakíl, que por sus bóvedas recuerda más a una catedral. El Santuario del Sha Cheragh es digno de admiración con su hermosa cúpula y por ser lugar de peregrinación de chiítas y el Santuario de Imamzadeh Hamzeh, con un precioso y único patio.
    
La avenida central de la ciudad está bordeada por una majestuosa calzada de plátanos, y una enorme ciudadela de ladrillos permanece como el eje central de la ciudad. Existe un lugar especial que recomendamos al visitante, el Salón de Té del jardín colindante al Mausoleo de Hafez con sus cojines en los nichos de sus paredes, lagos transparentes y una bóveda de cipreses que provoca una visión persa del paraíso.
    
Otros visitas que no debe perderse son el la Mezquita de Yame Atigh, la construcción más antigua de la ciudad del siglo IX, la Mezquita de Nassirolmolk, con pinturas ornamentales en una cúpula formada por figuras geométricas, el Portal de la Mezquita de Narenyestan y el Pórtico de la Mezquita de Vakil, uno de los más elaborados e intrincados de la ciudad.
   
   
Persépolis (Tajted Yamshid)
Fundada hace más de 2.500 años por Darío el Grande, y capital de un imperio que se extendía desde la India al Mar Egeo y desde Egipto al Mar Negro, Perséopolis constituye un punto culminante en la arquitectura iraní.
    
Las ruinas se encuentran al pie de una colina donde sobresalen unas colosales columnas de mármol ajadas por el tiempo y coronadas por capiteles de cabeza de toro, además de unas escalinatas de piedra caliza. En sus días había techos de cedro libanés sobre las paredes de adobe, puertas cubiertas de oro y alrededor de la ciudad, un muro de 18 metros. Persépolis fue concebida como un escaparate de esplendor imperial más que como sede de gobierno. Fue el escenario de Noruz que marcaba la llegada de la primavera atrayendo a miles de visitantes que montaban allí sus tiendas y que dejaron en los gastados bajorelieves de piedra la muestra de largas procesiones de gente llevando tributos al emperador. Alejandro Magno incendió y saqueó Persépolis dejándola misteriosa y dormida para la contemplación del viajero de tiempos futuros. Las ruinas de Persépolis se pueden visitar en un día, partiendo desde Shiraz. Desde esta mítica ciudad se pueden visitar otras ruinas como las de Nagsh-e Rostam y Pasargad.
    
    
Yazd

Yazd se localiza al sur de Teherán, en dirección Kerman - Bandar-e Abbas. Se trata de una de las ciudades más antiguas de Irán y un vivo ejemplo de la típica ciudad del desierto. Yazd posee una animada actividad social y es conocida por su artesanía, a pesar del desarrollo de la industria mecanizada en las últimas décadas. Su arquitectura, de una gran creatividad, está determinada por las condiciones climáticas adversas del desierto, vientos y temperaturas extremas. Quizá es lugar más interesante sea la Mezquita de Yomeh, una construcción del siglo XIII muy bien conservada. Se distingue por su impresionante portal con dos altos minaretes exquisitamente decorados con mosaicos. Sin embargo, Yazd posee otros puntos muy interesante como son la Mezquita de Amir Chajmagh, la Escuela Teológica Zendan-e Eskandar o la Maghbare-ye Davazdah Emam, Tumba de los 12 Imams del siglo XI.
    
Yazd es también un importante centro para los iraníes zoroastras, que han habitado esta ciudad durante muchos siglos. Las localidades de Meybod, Taft, Bafgh, Ardekan y Mehrz, en esta provincia, tienen algunos monumentos muy atractivos para ver y disfrutar.
   
   
Kerman
Kerman es una ciudad con una larga y turbulenta historia. Se encuentra a orillas del desierto, es decir en la frontera de la región llamada Kavir-e Lut. Gracias a su altitud, las temperaturas en verano son más suaves que en otros lugares del país. 
   
En Kerman el viajero puede disfrutar de la bella y variada artesanía de la zona, especialmente en el Bazar-é Vakíl, uno de los más antiguos de Irán. Otros lugares de obligada visita son el Museo Mardom Shenasi-ye Ganj´ali, alojado en un histórica casa de baños, Hammam-e Ebrahim Jan, otro tradicional y frecuentado lugar para darse un baño típico, la Mezquita Yame, del siglo XIII con una bella torre y la Mezquita Eman, provista de un particular mirhab y de los restos de un antiguo minarete.
    
Al este de la ciudad, concretamente en Shohada, se encuentra el lugar conocido como Gombad-é Jabaliye, cuyos orígenes se desconocen. Es notable por el tipo de construcción en piedra, diferente al habitual ladrillo y lo que si es cierto es que el lugar fue un centro de reunión de los zoroastras.
   
   
Bam
Bam se encuentra en las proximidades de Kerman, a 200 km. al sureste, en medio de un oasis de clima tropical, de campos de cítricos y palmeras datileras. La ciudad en si no reviste gran importancia, pero conforme uno avanza, emergen, en medio del oasis, las impresionantes ruinas bien conservadas de la antigua Argue Bam. Rodeada de una muralla, la legendaria ciudad se conserva casi intacta, constituyendo uno de los mejores ejemplos 'vivos' del diseño urbanístico y de las relaciones sociales de otros tiempos. Fue construida en la base de una suave colina y todavía se pueden ver perfectamente las sinuosas calles del bazar, los muros de la mezquita, las zonas residenciales y los barrios populares. Tan solo lo que le hace falta a Argue Bam son los techos de sus construcciones.



Golfo Pérsico
  
  
Bander-e Bushehr
Bander-e Bushehr, hacia el sur de la ciudad de Shiraz, es un puerto comercial y naval de considerable importancia. En ella se puede admirar la Antigua Ciudad, que cuenta con una interesante arquitectura de estilo Bandari (que se caracteriza por sus finos acabados) y el llamdo Shahrdari, sede del Ayuntamiento, también del mismo estilo.
   
   
Bandar-é Lengé
Bandar-é Lengé, un pequeño pueblo pesquero ideal para navegar, se localiza hacia el sur de Bandar-e Bushehr. No posee hoteles pero se encuentra muy cerca de Bandar-e Kong, desde donde parten los ferries hacia la pequeña Isla de Kish.
   
   
Bandar-é Abbas
Bandar-é Abbas es uno de uno de los puertos más activos de Irán. Está situado en la orilla del Golfo Pérsico al sur de la ciudad de Kerman, después de pasar por el poblado de Hayi Abad, en el Estrecho de Hormoz. Fue fundad en el siglo XVII por Sha Abbas y sin duda, es uno de los lugares playeros más animados de Irán. Por otro lado, es un inmejorable punto de partida para visitar algunas islas de Irán, emplazadas en el Golfo Pérsico. Las posibilidades de entretenimiento son infinitas.
  
   
Chabahar
Más al sur de Kerman y Bam, y después de dejar los poblados de Iranshar y Nikshahr, se localiza Chabahar, una pequeña localidad de pescadores en la orilla este de la costa del Golfo Pérsico iraní. La región es conocida por la aspereza de su clima (se recomienda ir en invierno) y por sus pobres comunicaciones, lo que la convierte en un lugar de paz y tranquilidad sin igual.
  
  
Islas del Golfo Pérsico
Dieciséis de las islas que se encuentran en el Golfo Pérsico pertenecen a Irán, de las cuales once están habitadas. Las más interesantes son las islas de Hormoz, Gheshm, Jark y Kish. Se aconseja visitarlas en invierno pues el calor y la humedad son incomodos durante el resto del año. Se puede acceder a ellas a través de Ferries o volando a las islas de Kish o Jark.

         





















Desplazamientos

   

Avión
Las líneas aéreas Irán Air e Irán Asseman, tienen vuelos diarios entre Teherán y las ciudades más importantes del país. Existen programas de vuelos que facilitan a los pasajeros la vuelta en el mismo día. El vuelo directo de la compañía aérea Irán Air, desde Madrid, tiene una duración aproximada de 8 horas y media con escala en Atenas. En los aeropuertos hay un control exhaustivo del equipaje facturado, de mano y chequeo personal. Irán Air cuenta con numerosos vuelos entre diversas ciudades. 
    
Utilizar el avión ofrece a los viajeros la pronta llegada a los lejanos rincones del país. Dadas las importantes distancias entre los puntos de interés, el avión es el medio de transporte más recomendado. Es conveniente reconfirmar con antelación los vuelos que se vayan a realizar
      
Tren
El ferrocarril en Irán está casi recién establecido ya que empezó a funcionar en 1938 (a excepción de los 17 km. de la línea férrea entre Teherán y Ray, construida en 1886). F.C. de Irán cuenta con 5.802 km. de vías férreas y las principales líneas van de Teherán a Gorgan, Yolfa, Razi, Mashhad, Kerman, Bandar-e Imam Jomeini y Jorramshahr. Existen dos tipos de clase: primera y segunda, en compartimientos de cuatro y seis pasajeros respectivamente. Los asientos se convierten en literas durante los viajes de noche. Si piensa utilizar este medio de transporte es aconsejable adquirir los billetes con antelación y cerciorarse de la hora de salida. Si se dispone de tiempo le invitamos a que realice el trayecto entre Teherán y Mashhad, que discurre por bellos y variados paisajes.
         
Autobús
Existen numerosas cooperativas de autobuses que enlazan las principales ciudades del país. Hay dos clases: lujo y super. Las unidades son nuevas y confortables, provistas de aire acondicionado y le sugerimos viajar en clase super (con solo tres asientos por fila).
     
Algunas ciudades cuentan con más de una estación de autobuses, por lo que es recomendable informarse previamente el lugar donde parte los autocares, de acuerdo a nuestro destino final. Teherán cuenta con tres estaciones de autobuses: terminal-e gharb Estación Oeste), próxima al aeropuerto, desde donde parten los autobuses que van a Tabriz, Ramsar y Chalus; terminal-e yonub (Estación del Sur), cerca de la estación de tren, para los destinos de Isfahan, Kerman, Zahedan, Yazd, Shiraz y Ghom y la terminal-e shargh (Estación del Este), para Babdsar, Gorgan y Sari.
         
Automóvil
En Irán se conduce por la derecha.
Las carreteras entre las grandes ciudades están muy bien pavimentadas. Existen algunos tramos de carretera por las que se circula bastante bien. No hay que olvidar que Irán cuenta con las mejores carreteras de Medio Oriente. La velocidad máxima es de 110 km/h en autopistas, 80 km en las carreteras durante el día y 70 km durante la noche. En las zonas urbanas es de 50 km/h. Si piensa realizar alguna travesía por el desierto es conveniente informarse sobre las estaciones de servicio de gasolina que encontrará a lo largo del camino. La gasolina es muy barata.
     
Transporte Público y Taxis
En las principales ciudades existe sistema de autobuses públicos que llegan a todos los rincones. Sin embargo recomendamos utilizar el servicio de taxi que es muy económico. Estos se reconocen por su color naranja (taxis compartidos), los de color azul funcionan como taxis normales. Existe un buen número de tele-taxis.