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Nueva Helvecia

  

   

Información General

La ciudad de Colonia se encuentra al sur-oeste de la Republica Oriental del Uruguay a 177 Km. de Montevideo, a tan solo 40 minutos de Argentina por mar, por tierra y por avión.
      
Colonia es un departamento privilegiado de Uruguay por su gente, sus playas y sus lugares históricos. Es una ciudad que enamora con sus calles de adoquines y faroles coloniales, es una fuente inagotable de atracciones y paseos. Los hay para todos los gustos: playas con aguas cálidas y arenas blancas, parques verdes y estancias históricas, barrios pintorescos, monumentos, museos y ecoturismo.
   
Todo esto contribuye a que Colonia del Sacramento sea uno de los rincones mas bellos del mundo. Fue fundada en 1680 y declarada por la UNESCO: "Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad. 
La influencia de las culturas portuguesa y española se mezcla en los rincones de esta ciudad. La cultura italiana esta presente en Colonia Valdense y en La Paz. Los escudos en las puertas de las casas de Nueva Helvecia evidencian la presencia de descendientes suizos y alemanes. También los jesuitas encontraron en estas tierras su lugar e instalaron su capilla.
Se dice que el idioma del amor es universal, y por eso, todos fueron acogidos por los brazos de esta amada.

         

Historia

Fundada en 1680 por el Maestre de Campo Manuel de Lobo, fue el primer asentamiento portugués en nuestro territorio. Separada de Buenos Aires sólo por el Río de la Plata y distante apenas 177 km de Montevideo, Colonia nos transporta más de 300 años en la historia del país con sólo pasear por sus callecitas empedradas del Barrio Histórico, que conservan sus casas de piedra y techo de tejas tal cual cómo fueron construidas en la época de la colonia. 
    
Fueron sus paredes húmedas, testigos silenciosas de las cruentas luchas que vivió la ciudad desde su fundación, por la que pelearon incansablemente portugueses y españoles en su afán de dominio de esta ciudad estratégicamente situada. El período más largo de dominación lusitana se extiende de 1715 a 1777 y es en estos años que Colonia muestra su esplendor al mundo, nacen aquí los primeros artesanos bonaerenses, y la primera obra de teatro del Río de la Plata. 
   
Al caer la tarde, se encienden los farolitos amarillos que cuelgan en las puertas de las casas, envolviendo de romanticismo y nostalgia el famoso Callejón de los Suspiros con sus pintorescas macetas llenas de flores adornando las ventanas, o el Bastión de San Miguel junto al cual se alza, vestido de novia, el Faro, fiel vigilante de la vida coloniense, sobre los cimientos del incendiado Convento Franciscano de 1683. 
    
En una visita por el barrio histórico podremos caminar por la vieja muralla, cruzar el puente levadizo y observar la Puerta de la Ciudadela donde aún se puede ver el escudo portugués y sus 315 años de estoica lucha contra el desgaste del tiempo. Un poco más allá, visitemos el Museo Portugués con su modesta colección de azulejos desarrollando la conquista portuguesa, una serie de armas, banderas, viejos uniformes, estandartes, dos juegos de sala de Joao V en jacarandá, antiguos baúles, etc. 
    
También vale la pena husmear por el Museo Español en el que se destacan un yelmo con una espada, una colección de monedas y platos y algunas cerámicas españolas. El Museo Paleontológico conserva cinco corazas de gliptodonte y sus patas; la cola y coraza de un armadillo de casi dos millones de años de antigüedad y el fémur de un megaterio. En el Museo Indígena encontraremos restos de los utensilios de los indios charrúas: boleadoras, morteros, puntas de flecha, y cuchillos. 
    
Continuemos deambulando sin prisa, mientras los hilos dorados del sol tejen poesía, jugueteando sobre el río y los techos descoloridos de la vieja Colonia. La Iglesia Matriz, originalmente de paja y terrón, fue trágicamente destruida en la primer acción bélica para ser reconstruida nuevamente en 1731 en estilo toscano, siendo desde entonces varias veces refaccionada. 
    
Si caminamos por la Rambla Cristóbal Colón, llegaremos al Real de San Carlos, antiguo campamento militar, donde se levantó en 1761 la Capilla de San Benito. A principios del Siglo XX una empresa argentina fundó el Complejo Turístico Mihanovich compuesto de una Plaza de Toros de arquitectura mora, que sólo habría de funcionar dos años al ser posteriormente prohibida por el gobierno nacional, el Frontón de Pelota, uno de los más grandes de Sudamérica y el Gran Hotel Casino que nunca se llegó a terminar. 
   
Hoy Colonia es uno de los mayores centros turísticos del país, por su sencillez y la cálida bienvenida que le dá al turista, en busca de paz e historia viva. El 8 de diciembre de 1995, Colonia del Sacramento es declarada en Berlín, Patrimonio Cultural de la Humanidad, como Venecia o Machu Pichu. Recorrerla en su totalidad requiere unos dos días por lo menos; y no faltan los acogedores hoteles coloniales, mezcla de confort e historias escondidas en sus paredes de piedra y patios coloniales, que invitan al descanso. Los fines de semana se puebla de turistas, en especial argentinos, que sólo tienen que cruzar el río para pasar del ajetreo de la ciudad a este oasis de paz. Colonia es además frecuentada por cineastas que buscan entre sus callecitas irregulares, secretas historias de amor para revivir en el cine. 
   
Ninguna visita a Colonia estaría completa sin pasar por la Pulpería Los Faroles con su especialidad de lomo a los faroles o el sablé de dulce de leche, una tradición de casi 20 años y como los martes cierra, nada mejor que paladear un matambre portugués en el Restaurant Don Pedro, mientras contemplamos el callejón de los Suspiros. Para exigentes, detenerse en el Restaurant Mercado del Túnel es indispensable: los esperan con una exquisita mesa de ensaladas y lo mejor de la cocina francesa coloniense.

                 

Turismo

- Circuito histórico por la ciudad: 
- La puerta de la ciudadela: ubicada frente a la actual Plaza de 1811. 
- el faro: centinela de piedra, ilumina el horizonte platense desde 1857, apoyado en las ruinas del 

  Convento de San Francisco, desde el siglo XVII.
- Archivo regional: inaugurado en 1971, es un lugar donde se encuentra una autentica casona estilo 

  portugués del año 1750. 
- Calle de los suspiros: la calle conserva intacta las características originales de la fundación. Los 

  muros a pesar de estar asentados en barro, fueron construidos por artesanos que realizaron un 

  perfecto acuñamiento de las piedras. 
- Iglesia Matriz: la iglesia Matriz del Santísimo Sacramento es la más antigua del país, habiendo 

  sufrido sucesivas destrucciones parciales motivadas por hechos de guerra o accidentes de distinto 

  orden. 
- Museo portugués: una de las más antiguas reliquias de Colonia del Sacramento es la "Casa de 

  Ríos", actualmente ocupada por el Museo Portugués.
- Museo español: Construcción portuguesa de la primera mitad del siglo XVIII, de techo de tejas, que 

  se conserva en su estado original.
- Museo del azulejo: una impresionante colección privada de azulejos, se encuentra allí, donde se 

  destacan los primeros hechos en el Uruguay de 1840.
- Plaza de Toros: Construcción con arquitectura netamente Mora, comienza a funcionar el 9 de 

  Enero de 1910, y en su corrida inaugural ya se muestra toda la gala de las corridas españolas. Se 

  realizaron en total 8 corridas oficiales,(mas algunas extra-oficiales), hasta ser prohibidas por 

  decreto del Gobierno de 1912.

- Parque Anchorena: Ocupa una superficie de 1370 has., correspondiente a la fracción legada al 

  Estado (1965) por el Sr. Aarón de Anchorena, con destino a fundar un Parque con fines educativos 

  y de interés general. Principalmente para conservar su flora, fauna, bellezas escénicas, sitios y 

  objetos de herencia cultural, histórica y arqueológica, fue declarado "Área Protegida". Más de mil 

  ciervos axis, traídos por Aarón de Anchorena de la India, corren libremente por el Parque que lleva 

  su nombre. Doscientas ovejas pastan hoy en esos campos, que fueron transformados por la mano 

  del hombre, cuando Anchorena , en la decada del 20 encomendó el diseño del parque al paisajista 

  alemán Germán Bottrich.

- Calera de las Huérfanas: La estancia jesuítica de Belén es un monumento histórico de nuestro 

  país. Se habla de jesuitas, de niñas huérfanas y de una capilla construida entre 1745 y 1750, que a 

  pesar de los años todavía se mantiene en pie.

- Nueva Helvecia: también conocida como Colonia Suiza, posee una forma y estilo bien europeos, 

  producto de que allí funciono la primera colonia de inmigrantes suizos que luego se pobló de 

  alemanes, franceses, austriacos y piamonteses. Las calles pintorescas, la prolijidad de los 

  jardines y la limpieza de las calles es algo que llama la atención y resalta la forma de vida.

- Carmelo: es la ciudad ideal para pasear y descansar. Es el puerto obligado de los navegantes que 

  amarran y tiran sus anclas para disfrutar el paisaje. El amarradero de Yates, frente a la isla San 

  Gabriel, es punto de partida y llegada de varias regatas regionales.

- Las playas: Otro de los atractivos que tiene Colonia esta en sus playas y balnearios. Allí, se puede 

  disfrutar de agua cálida de las arenas blancas y de la tranquilidad que se respira en el aire. Algo 

  imperdible para los amantes de los deportes acuáticos.

      

Carmelo

Alquilando un auto en Colonia, se puede ir aún más lejos, y recorrer la vieja factoría inglesa de Conchillas, construida a fines del siglo pasado, hoy un pueblo con casas de gruesas paredes de piedra, pintadas en amarillo con techos de zinc en rojo, casi una reliquia del pasado desde donde se obtuvo la arena para construir el "Puerto Nuevo" de Buenos Aires a cargo de la compañía inglesa C.H. Walker. 
    
Siguiendo nuestro recorrido hacia el oeste, aparece Carmelo, hoy más conocida por los vinos Irurtia de Carmelo, pero que además posee otros atractivos, como su sabor a aldea, sus puestas de sol,la cordialidad de su gente y algunos edificios destacables, a saberla Casa de Barros (1860) y su aroma a jazmín, la Plaza Artigas ysus frondosos ibirapitaes donde se esconde la estatua del prócer José Artigas, el Templo Histórico del Cármen que data de 1830 (en su interior luce "El Sueño de San José" obra del pintor Juan Manuel Blanes), el Puente Giratorio, el Hotel Casino Carmelo para pasar la noche, el Yacht Club, la Playa Seré de apacible soledad, arenas limpias e ideal para todo tipo de deportes náuticos. Vale la pena echar un vistazo a la Calera de las Huérfanas, vieja capilla a cuyo alrededor se nuclearon las actividades de la Estancia Las Vacas hace ya más de 200 años. Otra reliquia del pasado, olvidada por todos y que pemanece inmutable en su eterna soledad, rodeada de sus fieles amigos, los ombúes, talas y palos borrachos, es la Capilla Narbona, encaramada a un cerro. Sus paredes tienen casi un metro de espesor y esconden recelosas en la nave, la imagen de la Vírgen de la Candelaria entre penumbras y vuelos de murciélagos.

    

         

Nueva Helvecia 

Regresando de Colonia del Sacramento hacia Montevideo, nos encontramos con la pintoresca zona de Colonia Suiza, con un peculiar aire europeo, aquellos laboriosos inmigrantes piamonteses, suizos y alemanes que desde 1862 implantaron en nuestra tierra el arte de las granjas y hoy sus descendientes nos deleitan con una exquisita variedad de quesos, mermeladas y otros productos de granja que venden al borde de la carretera. La mayoría de los quesos que se consumen en Montevideo provienen de esta zona. Se suma a este maravilloso paisaje, la cadena de playas solitarias sobre el Río de la Plata, donde poco a poco van aumentando las lujosas residencias veraniegas, al amparo de hermosos bosquecillos. Recorrer los jardines del Hotel Nirvana o degustar un exquisito plato suizo en el restaurant del Granja Hotel Suizo es casi un deber y una tentación. En esta zona se halla la Escuela de Lechería, conocida en toda latinoamérica por la formación de técnicos en el área de la producción e industrialización lechera, con una trayectoria de 55 años.