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Guia
Turistica de Iran
| Superficie:
1.648.000 km²
Población: 66.128.965 hab.
Capital: Teherán (10.500.000 hab.)
Idioma: persa
Nacionalidades
y etnias: 65% persa o farsi, 25% azerí, 4% árabes,
2% lur, 2% turcos; kurdos, armenios, judíos
Religión:
89% musulmanes chiíes, 10% musulmanes sunníes; 1% zoroastrismo,
judíos, cristianos, bahais
Régimen
político: república islámica
Líder espiritual: ayatolá Sayed Alí Jamenei
Presidente: Seyed Mohamed Jatami
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| Información
General |
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Geografía
Bañado al norte por el Mar Caspio y al sur por el Golfo
Pérsico y el Mar de Omán, Irán se encuentra inmerso
en el Asia Occidental, ocupando una superficie de 1.648.195
kilómetros cuadrados. Tiene fronteras al oeste con Irak,
al noroeste con Turquía, al norte con las Repúblicas
de Armenia, Azerbaiyán y Turkmenistán y con el Mar Caspio,
al este con Afganistán, al sureste con Pakistán y al
sur con el Golfo Pérsico y el Mar de Omán.
El territorio está formado por un conjunto de elevadas
mesetas, arropadas por importantes cadenas montañosas
que se alargan hacia el noroeste: los montes Zagros
al oeste y el Elburz al norte.
La aridez de las mesetas limita las posibilidades agrícolas
y por ello la población conserva tradiciones de carácter
nómada. Abundan los lagos salados como el Urnia y entre
los ríos más importantes se encuentra el Karun, que
es en parte navegable, el Sefid Rud, el Mand y el Karkeh.
Las depresiones desérticas se llaman Kavir, la más amplia
es el Dasht-e-Kavir, al noreste del país, mientras que
Dasht-e-Lut, hacia el sureste, es inhóspito y estéril.
Las tierras bajas exteriores a las cadenas montañosas
como Khuzestán, comprenden llanuras aluviales fertilizadas
por las aguas procedentes de las montañas, siendo más
ricas en agua.
Irán cuenta con un buen número de islas en el Golfo
Pérsico. Entre las más significativas se encuentra Minoo,
Jark, Saad, Sheij, Kish, Farur, Siri, Abu Mussa, Hengam
y Lavan. Los puertos más importantes, emplazados en
el Golfo Pérsico, son Abadan, Bandar-e Imam Jomeini,
Mahshahr, Deilam, Genaveh, Busher, Bandar Lengeh y Bandar
Abbas.
Medio Ambiente
A pesar de los grandes desiertos que cubren parte del
territorio del país, los bosques ocupan cerca del 11
por ciento de la superficie, a la que hay que sumar
la amplia vegetación que se encuentra en los grandes
oasis. La fauna y la flora varía considerablemente según
la región y el clima: en los bosques del norte se pueden
ver robles, arces, hayas, fresnos y boj, mientras que
las montañas están cubiertas de arbustos silvestres
como el tragacanto, goma, rubia y añil. En las regiones
templadas, en los márgenes del Kevir, se encuentran
árboles de plátano, pino, olmo, ciprés y nogal, entre
otro.
En cuanto a la fauna, ésta es muy variada: en las montañas
habitan tigres, lobos, osos, ciervos, jabalíes, panteras,
zorros, leopardos, chacales y liebres; los desiertos
acogen distintos tipos de serpientes, asnos salvajes
y cebras sin rayas (especie endémica de Irán), mientras
que en las laderas de las montañas pueden verse gacelas,
carneros, cabras y ovejas de monte. Las mesetas son
propicias para la cría de ovejas, cabras, vacas, mulas,
asnos, caballos, camellos y búfalos.
En cuanto a las aves, predominan los patos silvestre,
ánsares, cigüeñas, grullas, codornices, gorriones, perdices,
faisanes, palomas, urogallos, águilas, halcones, gavilanes,
buitres y diversas especies de aves marinas.
El esturión, que produce el mejor caviar del mundo,
es el pez más significativo del país.
Hora
local
GMT+3,5
Electricidad
220V,
50Hz Los enchufes son iguales a los europeos.
Comunicaciones
Las oficinas de correos se encuentran en todos los puntos
importantes del país y están abiertas desde las ocho
de la mañana hasta el mediodía, excepto los viernes.
Se pueden realizar llamadas nacionales e internacionales
en las cabinas públicas (funcionan con monedas). En
determinados sitios para establecer una llamada internacional
es necesario hacerlo a través de operadora.
Fotografía
Se encuentra material fotográfico en todos los lugares
turísticos. Se permite fotografiar o grabar en vídeo
todo, excepto recintos militares, el Palacio del Sha
y algunos lugares sagrados. En Teherán, Isfahan o Shiraz
se recomienda revelar los rollos en centros especializados
(revelado en una hora) que cuentan con buenos precios.
Hasta el momento no se cobra por los derechos de utilización
de las cámaras y vídeo en los monumentos y museos. Sin
embargo, es aconsejable viajar con todo el material
necesario y revelar los rollos en el país de origen.
Horario Comercial
Los viernes permanecen cerrados oficinas y tiendas,
ya que es el día de descanso de la semana. Algunas oficinas
cierran incluso el jueves por la tarde. Los horarios
de los comercios varían según las regiones. Por lo general
cierran una o dos horas al mediodía para abrir de nuevo
por la tarde hasta las ocho.
Las oficinas del gobierno abren de ocho a dos de la
tarde. Los horarios de visita a los museos y monumentos
son, en principio, fijos con un día de cierre semanal
(lunes o viernes). No obstante hay museos que abren
sólo un día o dos a la semana, los cuales varían a menudo.
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| Visado |
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La
visa para Iran debe tramitarla el pasajero personalmente,
cuesta U$s 50 que deben ser depositados en una cuenta
bancaria, tiene que acudir con 2 foto carnette y llenar
2 formularios.
Tarda
15 días.
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| Clima |
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Las mejores épocas para visitar Irán se extienden de
mediados de abril a principios de junio, y de finales
de septiembre hasta inicios de noviembre. Durante estos
períodos se evita el largo y frío invierno, el Año Nuevo
iraní (finales de marzo) y el verano, sofocante en la
mayor parte del país. Muchas personas prefieren no coincidir
con el Ramadán, tiempo de ayuno, pero se presenta como
una temporada adecuada para viajar a pesar de que la
mayoría de restaurantes cierran desde la madrugada hasta
la puesta de sol.
Vestimenta
La
indumentaria debe ser más bien conservadora y en el
caso de las mujeres deberán vestirse con ropas sueltas
cubriendo los brazos, sin escotes y faldas hasta media
pierna, así como un pañuelo que cubra el pelo y cuello.
Los hombres deben vestir camisas de manga larga y pantalón
largo, sobre todo al entrar en los lugares sagrados.
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| Economía
y Dinero |
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Dinero
La
unidad monetaria de Irán es el Rial Iraní. Todavía se
utiliza el 'toman', que equivale a 10 riales. Existen
monedas de 2, 5, 10, 20 y 50 rials y billetes de 100,
200, 500, 1000, 5000 y 10000. Se puede cambiar moneda
en bancos y en determinados hoteles. La divisa más aceptada
es el dólar norteamericano, aunque no admiten billetes
anteriores a 1990. En algunas tiendas se admiten tarjetas
de crédito como Visa y Mastercard, así como los cheques
de viajero no emitidos por un banco norteamericano.
Las tarjetas de crédito American Express o Diners Club,
tienen mucha dificultad para ser aceptadas.
Propinas
Aunque están incluidas (un 15 % sobre el total de la
factura en hoteles y restaurantes), siempre se espera
una atención por los servicios prestados. Sobre todo
a maleteros y a guías locales.
Tasas e Impuestos
Si lleva en su viaje una cámara de vídeo, deberá declararla
a la entrada y salida del país. Se permite llevar 200
cigarrillos (en Irán el tabaco es barato), pero está
prohibida la importación de cualquier bebida alcohólica.
Aduana
No
existen restricciones a la importación de divisas, pero
es necesario declararlas si exceden los 1.00 dólares
norteamericanos. Esta prohibida la importación y exportación
de más de 200.000 rials iranís, así como antiguedades,
manuscritos históricos o diferentes monedas de valor.
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| Sociedad |
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El
Irán actual no es ya la Persia de la antigüedad. El
hecho de llamarse Irán no solamente obedece al deseo
de los persas de reconocer su origen indoeuropeo, sino
también al incluir bajo una sola denominación a todos
los pueblos que lo componen, continuando las bases de
una civilización 'universal' sobre aquellas montañas
y altiplanicies donde se asentaron los antiguos dominadores
aqueménidas.
La historia de este país ha influido notablemente en
sus habitantes. Su particular carácter es fruto de una
mezcla de civilizaciones, su gran espiritualidad, su
vivacidad intelectual, su misticismo, la poesía, la
imaginación y las actitudes particulares de este pueblo
son el resultado de una rica herencia cultural.
La vida en las ciudades se desarrolla a medio camino
entre la modernidad y las tradiciones. Frente a ciudades
como Teherán, que representan el Irán de hoy, se encuentran
pueblos remotos ligados a los 'qanat', excavaciones
bajo tierra que suministran agua. Los pueblos, donde
el trabajo diario es muy duro se visten de fiesta durante
las celebraciones religiosas y con ocasión de los ritos
matrimoniales musulmanes. También surgen ciudades en
medio de los oasis, como anheladas islas entre los desiertos,
las estepas y las desoladas montañas.
Irán conserva un folclore muy rico, gracias a la presencia
de diversos grupos étnicos nómadas, que han vivido hasta
hoy día en condiciones de total autonomía e independencia:
Kurdos y Loríes en el oeste, Baluches en el este y sureste,
Turcomanos en el noreste, Bajtiares, que acampan en
las montañas entre Isfahán y Juzestán o los Qashqai,
en Fars, al sur del país. Cada etnia tiene su 'jan'
(jefe), y su autoridad religiosa, el 'mulla', cuyo ámbito
abarca incluso las cuestiones jurídicas. En el sur puede
verse el típico castillo de un jan y a su alrededor
las tiendas negras de los súbditos, en un espacio salpicado
de cabras, bueyes y camellos. La tienda negra es esencial
para la vida de los nómadas. Durante el día se pueden
ver las alfombras colgadas en la pared que se extenderán
para dormir durante la noche.
En la actualidad Irán cuenta con una población aproximada
de 60 millones de habitantes de los que el 58 % vive
en las ciudades y el resto en pequeñas aldeas.
Gastronomía
La
gastronomía de Irán es sencillamente deliciosa. No hay
que olvidar que los persas han aportado un buen número
de platos a la gastronomía mundial. En las ciudades
y pequeñas localidades se puede comer en restaurantes
característicos y le aconsejamos que visite las típicas
casas de té y los restaurantes tradicionales, donde
además de degustar excelentes platos, podrá disfrutar
de música autóctona y de diferentes actuaciones folclóricas.
También encontrará, especialmente en las grandes ciudades,
restaurantes que sirven platos al estilo occidental.
El desayuno se sirve entre las 7:00 y las 9:30 h. El
almuerzo a partir de las 12:00 h. hasta las 14:00 h.,
mientras que la cena se sirve entre las 18:00 y las
21:00 horas. Incluso algunos banquetes comienzan temprano
y terminan como muy tarde a las 23:00 h. Sin embargo,
los restaurantes de los principales hoteles cuentan
con horarios más flexibles.
Entradas
El yogurt, producto omnipresente en todos los hogares
persas, se consume sólo o acompañado con pepinos o con
musir (ajetes tiernos), pero nunca con azúcar. El yogurt
licuado con yerbabuena, menta o espinacas, cuya denominación
de origen es 'DUGH', es sencillamente delicioso.
Otros productos lácteos como el queso y la nata se sirven
en el desayuno, acompañados del pan persa: sansag, taftun,
barbari, lavash, pita, etc. El pan, el queso y sabzi
(verduras frescas) constituyen un buen tentempie entre
comidas.
Platos Principales
Los platos persas tienen su base en las verduras, las
legumbres, la carne y el arroz, ofreciendo una variedad
extensa de comidas para todo tipo de gustos. Sin embargo,
el plato nacional iraní por excelencia es el Chelo Kabab.
Sus ingredientes, arroz fino y largo con carne magra
de primera calidad, son procesados cuidadosamente. El
arroz, cocinado y secado al vapor, se sirve en una bandeja
preferentemente de porcelana y se decora con azafrán,
mientras que la carne, en tiras largas, se prepara en
forma de brochetas al carbón. Este plato va acompañado
de mantequilla, una yema de huevo y de sumac (bayas
silvestres). El arroz también se sirve acompañado de
pollo, pescado blanco, verduras, frutos secos y un sinfín
de salsas ('Joresth').
Las salsas más importantes son:
* Ghorme Sabzi, carne, verduras, judías pintas y especias.
* Gheime, carne de cordero, lentejas en puré, patatas,
tomate y especias.
* Joresht Lubia, carne, judías verdes, verduras, tomate
y especias.
* Joresht Fesenyon, ternera, cordero o pollo, nueces
picadas, jarabe de granadas y especias.
Le recomendamos que pruebe el Yuye Kabab, deliciosas
brochets de pollo a la parrilla.
Repostería
Además de los platos principales, existe una extensa
variedad de postres, dulces y agridulces, así como muchos
tipos de productos de repostería oriental. Recomendamos
especialmente el Falude y los zumos naturales de frutas
como melón, sandía, granada, moras, etc.
Frutas
Abundantes en el país, se consumen con mucha frecuencia.
Melones, albaricoques y manzanas se acostumbran en grandes
cantidades en todas las comidas. No olvide probar las
deliciosas uvas (angur) de las que existen hasta setenta
variedades diferentes.
Bebidas
Entre las bebidas más típicas destaca el chay o té,
que nunca se mezcla con leche y que se sirve en todos
los sitios como un gesto de hospitalidad (se le puede
añadir azúcar). Encontrará, además, zumos de frutas,
bebidas refrescantes embotelladas, cerveza iraní (mao-shair)
y agua mineral. Hay que decir que el agua de Teherán
es una de las mejores del país.
Compras
La artesanía iraní es muy variada. Estamos convencidos
que perderá la cabeza cuando descubra, en los innumerables
bazares, toda la riqueza de piezas y artesanía que ofrece
Irán. La lista puede ser interminable. Además de las
famosas alfombras persas y el caviar, le aconsejamos
llevar algunas piezas de alfarería, cerámica, esmalte,
miniatura, mosaicos de madera, vidriados, relieves,
artesanías de estera, de marfil, de plata y de piedras
preciosas. Si aun dispone de sitio, de tiempo y de dinero,
adquiera miniaturas de bronce, trabajos en cobre, objetos
de marquetería (cajas, marcos), telas estampadas, joyería
en plata y oro, espadas, dagas, pipas de agua, artículos
de cuero y ante (especialmente cazadoras), botellas
de cristal de colores, prendas de lana y seda, libros
de arte, sellos, juegos de té, frutos secos, como pistachos,
almendras, nueces o pasas y especias como el azafrán.
La IHO (Organización Iraní de Artesanos) cuenta con
tres grandes almacenes en Teherán (Neyatollahi, Vali-ye
Asr y Hotel Bozorg-é Azadi) y otro en Kerman. Excepto
en estos establecimientos la consigna es regatear.
Entretenimiento
Uno de los incentivos de viajar a Irán incluye el valor
espiritual de este país de anciana historia. La hospitalidad
de sus gentes permite al viajero observar una cultura
diferente amablemente, aprendiendo más sobre la humanidad
y sobre nosotros mismos. Las visitas a sus mezquitas,
santuarios o ruinas, nos conectan con un maravilloso
pasado. Este viaje espiritual incluye también un universo
natural de paisajes únicos y de aventura, de desiertos,
montañas y playas.
Para quienes gustan de las actividades acuáticas, Irán
ofrece innumerables sitios donde se puede practicar
la navegación y el esquí acuático, especialmente en
Amir Kabir Dam y a lo largo de las costas del Golfo
Pérsico y el Mar Caspio.
Para los amantes de los deportes de montaña, como senderismo,
ascensiones, escalada o esquí, Irán ofrece bellos parajes.
Al norte de Teherán se encuentran los complejos de Shemshak
y Shahrestanak, con diferentes pistas a altitudes de
2.500 a 3.000 metros. Para los escaladores se recomienda
viajar al norte de Teherán, donde se encuentra el Monte
Towchal (3.975 m.). Los más experimentados deberán acudir
a la Montaña Damavand, con una altitud superior a los
5.000 metros. Entre los parajes de montaña más recomendados
para realizar caminatas (en los que se requiere de cierta
experiencia) se encuentran las Montañas Alborz, las
Montañas Hamadan y las Azerbaiyán, que esconden bellos
paisajes de lagos y cráteres. Si lo suyo es observar
más que practicar, no deje de acudir a un partido de
Polo o a una carrera de caballos. Si lo prefiere, puede
acudir a alguna de las piscinas públicas o bien, descansar
en las bellas playas de la costa del Mar Caspio.
En cuanto a la vida nocturna, es difícil encontrar clubs
nocturnos, bares o discotecas en algunas ciudades, pero
es increíble lo que se puede conseguir puertas adentro
con un poco de improvisación e ingenio. Los iraníes
organizan sus fiestas en casa y el extranjero puede
gozar de la hospitalidad de estas gentes.
Días
Festivos
Irán cuenta sus días en tres calendarios distintos.
El primero es el calendario persa, calendario solar
de origen zoroástrico, que cuenta con 365 días, divididos
en 12 meses, de 31 días los 6 primeros, de 30 los 5
siguientes y de 30 y 29 el último mes si es bisiesto.
El segundo es el calendario lunar, en vigor en todos
los países musulmanes y por el que se rigen las fiestas
religiosas. El año se divide también en 12 meses, pero
cuenta con 354 días, por lo que la diferencia entre
ambos calendarios se incrementa constantemente (ahora
la diferencia es de unos 40 años, aunque los dos empiezan
en el año de la Hégira). Existe un día de diferencia
entre Irán y los demás países árabes en este calendario
porque la visibilidad de la luna en Irán es posible
un día más tarde, por lo tanto las fiestas religiosas
empiezan un día después en relación al resto de los
países musulmanes. El tercer calendario es el calendario
gregoriano, al igual que occidente. Las fechas de los
tres calendarios aparecen siempre en los diarios.
Los días festivos religiosos se rigen según el calendario
lunar musulmán, por tanto varían cada año. Las fiestas
nacionales dependen del calendario solar persa y son
fechas fijas en relación con el calendario gregoriano.
Como en todos los países musulmanes el día de descanso
semanal es el viernes.
Las fiestas más señaladas son: Ramadan, mes de ayuno
para los musulmanes; Eid e Fetr, que festeja el fin
del Ramadan; Moharram, conmemoración del aniversario
del martirio del tercer Imán, Hossein (mes de luto);
9 de septiembre, Aniversario del Nacimiento del Profeta
Mahoma; 11 de febrero, Conmemoración de la victoria
de la Revolución Islámica y Aniversario de la toma de
poder por el Imán Jomeini en 1979 y derrocamiento de
la monarquía persa; 21 al 24 de marzo (Noruz), se celebra
el Año Nuevo Iraní, suele durar dos semanas para los
estudiantes y 5 días para las instituciones públicas;
1 de abril, Día de la República Islámica y que marca
el final de las fiestas de Noruz y 4 de junio, Aniversario
de la muerte del Imam Jomeini en 1989.
Arte
Las primeras producciones artísticas de la cultura se
remontan al V milenio a. de C. y consisten en figuritas
de barro y vasijas de cerámica hechas sin torno y decoradas
con pinturas que imitan el trenzado del mimbre.
El conocimiento de la metalurgia da lugar al desarrollo
de una notable industria del bronce. El arte del metal,
así como el de la cerámica, se desarrollan notablemente
a través de las diferentes épocas.
La arquitectura y los bajos relieves, especialmente
los que sobreviven en Persépolis, Naqsh-e Rostam y Pasargada,
demuestran la gran habilidad de los antiguos constructores.
Las edificaciones de los tiempos de los sasánidas se
distinguen por sus techos abovedados, por el uso de
piedras y morteros y por sus vajillas elaboradas en
barro, plata y oro. Con la aparición del Islam, se extendieron
considerablemente las manifestaciones artísticas como
la literatura, la arquitectura, la cerámica, los tejidos,
la cristalería, la pintura y la miniatura.
La artesanía iraní goza de fama mundial especialmente
la fabricación de alfombras y tapices. La alfombra iraní
es un símbolo del arte e industria de este pueblo y
sus orígenes se remontan a los inicios de la cultura
persa. La maestría en la preparación de tejidos se originó
por la necesidad de mantener calientes los hogares en
la tierras altas y ahorrar combustible. Su evolución
enriqueció tanto los colores y diseños que nadie puede
competir con ellos. Esta maestría ha permanecido con
el paso de los siglos y hoy en día las alfombras persas
ornamentan los suelos de palacios, museos de prestigio,
colecciones particulares, etc.
En cuanto a figuras literarias se refiere, Firdusi (el
paradisiaco), que vivió en el siglo X, está considerado
como el creador de la poesía épica de la literatura
neopersa. Su obra principal es el Shahname (Libro de
los Reyes), que relata en unos sesenta mil versos dobles
antiguas leyendas épica persas. Destacan, además, Jayyam,
poeta filósofo, Hafiz, lírico y gnóstico y Sadi, poeta
lírico. Ya en este siglo se distingue Hedayat, considerado
el mayor prosista persa contemporáneo.
Arquitectura
La arquitectura en este país ha sido la principal forma
de expresión artística, ya que la cultura islámica condenaba
como idólatra la representación de seres y objetos.
Así el esplendor y riqueza de la arquitectura iraní
tiene una larga tradición histórica. La mezquita fue
la principal tipología arquitectónica empleada en Irán.
Entre los ejemplos más destacados de la primera arquitectura
islámica de Irán se incluyen la mezquita de Bagdad,
construida en 764. Tras la conquista de Bagdad por los
mongoles en el 1258 se reanudó un tipo de construcción
más apegada a las tradiciones iraníes y se levantaron
varios de los mejores edificios de toda la historia
de la arquitectura en Irán. Cabe destacar entre ellos
la gran mezquita de Veramin, la mezquita del Imán Reza
en Meshad-i-Murghab y la mezquita azul de Tabrîz. Otras
obras importantes son el mausoleo del conquistador mongol
Tamerlán y su familia en Samarkand, o las escuelas coránicas
del mismo lugar construidas en el siglo XV. En los siglos
siguientes el color fue un elemento importante de la
arquitectura y las fachadas de los edificios se cubrieron
con resplandecientes azulejos de tonos azules, verde,
amarillo y rojo. Entre la arquitectura persa civil destacan
las pequeñas viviendas construidas con adobe.
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| La
Mujer en Irán |
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Irán
es una república islámica e impone ciertas leyes a sus
habitantes, que también afectan a los visitantes. Por
ejemplo, está prohibido el consumo de alcohol. Es un
camino que puede llevar a prisión. Todo puede empezar
en el mismo vuelo, en caso de viajar con Iran Air. No
se sirve alcohol a bordo y las azafatas deben ser las
más tapadas entre los presentes.
Ya sea en sus aviones o en los de cualquier otra línea
aérea, poco antes de aterrizar se produce siempre un
movimiento entre las mujeres: desaparecen escotes, melenas,
labios pintados y pantalones ajustados. Todas, iraníes
o extranjeras, desde los siete años de edad, deben llevar
el hejab, ropa modesta que fundamentalmente consiste
en vestir prendas holgadas que disimulen cualquier forma
(sobre todo el pecho y las caderas) y un pañuelo (preferiblemente
de un solo color y oscuro) que cubra completamente el
pelo y el cuello. Esta ropa es obligatoria ya sea verano
o invierno, y en agosto el calor puede llegar a ser
agobiante.
No es necesario llevar chador, y unos pantalones anchos
y una camisa grande que llegue casi hasta las rodillas
puede ser suficiente en la mayoría de las situaciones,
aunque no para visitar algunas mezquitas u otros recintos
sagrados. Convendría no llevar maquillaje y reducir
las joyas a un discreto anillo de casada, incluso aunque
sea soltera.
"El velo es signo de fe y de virtud", reza en inglés
un cartel en el aeropuerto de Teherán. Pero al poco
de viajar por el país uno se da cuenta de por qué la
situación de la mujer en Irán es considerada liberal
en otros países musulmanes. Estudian casi todas las
carreras, conducen, fuman en público, salen a la calle
y viajan solas. Las extranjeras pueden recorrer el país
en solitario perfectamente, y la impresión de desamparo
que produzcan en algunos iraníes se compensará con un
trato de privilegio. Muy útil, por ejemplo, a la hora
de conseguir un billete de avión a última hora para
un vuelo interno.
La mujer puede sentirse desplazada si va acompañada,
ya que mucha gente se dirigirá directa y casi exclusivamente
al hombre. Siempre es tratada con mucha cortesía, y
si va correctamente vestida, los casos de acoso y roces
provocados son infinitamente menores que en otros países.
Aunque sucede en ocasiones que si alguien considera
que no cumple con las reglas del hejab, llamará la atención
(casi siempre de forma muy educada) al marido. Y si
la crítica se hace de malos modos, siempre llegará un
iraní a continuación pidiendo disculpas por la salida
de tono y deseándoles una feliz estancia.
Separación de Sexos
La separación de sexos en la vida diaria es manifiesta.
En los barrios antiguos de muchas ciudades hay dos aldabas
en las puertas, y cada una hace un sonido peculiar.
Una la usaban los hombres y otra las mujeres, y así
las féminas de la casa sabían si la visita era masculina
o femenina y si debían cubrirse para recibirla. En los
autobuses y taxis colectivos hay continuos reajustes
en la colocación de los pasajeros para que no se sienten
juntos hombres y mujeres que no estén casados, y la
separación en los baños públicos es total. En las playas
del Caspio hay unos toldos que impiden observarse mutuamente
con la ropa mojada: hombres y mujeres deben bañarse
vestidos, y los vigilantes de la playa impiden cualquier
desvarío.
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| Historia
y Gobierno |
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Poco
antes del siglo XVIII A.C., varios pueblos pertenecientes
al tronco indoeuropeo llegaron a las mesetas iraníes,
sometiendo a los grupos pastores que habitaban la región.
Nuevos grupos del mismo origen continuaron llegando
hasta el siglo X a.C., y se sumaron al complejo cultural
mesopotámico. Serán conocidos luego como medos, por
extensión del nombre del clan hegemónico; iranios, por
la denominación que adoptaron en Persia y la India (en
sánscrito ayriana, nobles) o persas, derivado de Perseo,
el antepasado mítico que los griegos le atribuyeron
a los iraníes, también escrito como parsis, farsis,
fars o partos, según la época y la fuente. Esos pueblos
dominaron la región montañosa y luego conquistaron la
llanura mesopotámica, bajo el reinado de Ciaxares. Con
Ciro el Grande (559-530 a.C.) esa expansión alcanzó
Asia Menor, al oeste, y el actual Afganistán al este,
fronteras extendidas por sus sucesores hasta Grecia,
Egipto, Turquestán y parte de la India.
A fines del siglo IV a.C. todo este vasto imperio cayó
en manos de Alejandro de Macedonia. Los sucesores de
Alejandro, los seléucidas y romanos (ver historia de
Siria), no consiguieron conservar la parte oriental
del imperio. Con tenaz resistencia los persas reconquistaron
la independencia con la dinastía arsácida (siglos II
a.C a III d.C.) y la mantuvieron con los sasánidas hasta
el siglo VII, aunque en constante conflicto con romanos
y bizantinos.
Al producirse la conquista árabe, después del 641 (ver
historia de Arabia Saudita), el país fue islamizado,
pero mantuvo como casi ninguna provincia del imperio
árabe su marcada individualidad, tanto en su lengua
como en la peculiar orientación de las artes y letras.
Cuando sobrevino la crisis del califato de Bagdad, Persia
adquirió virtual independencia bajo los descendientes
de Tahir, último virrey árabe, y luego bajo dinastías
persas o turcas seléucidas. A pesar de la agitación
política, la vida cultural y científica del período
fue de notable riqueza, de la que es un exponente el
poeta, matemático, filósofo y astrónomo Ummar al-Khayyam.
En 1258 se abre una nueva época con la invasión de los
mongoles de Kuglai Khan. Luego de tres siglos de dominación
mongola, las luchas dinásticas entre los descendientes
de Timur Lenk (Tamerlán) y los otomanos terminaron por
abrir espacio al persa Ismail Sha. Su nieto Abbas I
(1557-1629) consiguió unificar el país, expulsar a los
turcos de la zona occidental y a los portugueses que
habían ocupado la región de Ormuz, así como conquistar
parte de Afganistán. Por un corto período, Irán fue
la potencia hegemónica, desde la India hasta Siria.
Pero entonces debió enfrentarse con las ambiciones de
los rusos que avanzaban en Asia Central y los ingleses,
que se acercaban desde el Golfo y Afganistán.
La debilidad del rey ante la creciente presencia extranjera
hizo surgir un fuerte movimiento nacionalista, influido
por las ideas de los intelectuales panislámicos sirios.
El tratado de 1909 por el que rusos e ingleses se repartieron
el país en zonas de influencia económica, adjudicó las
concesiones petroleras a una compañía inglesa. La ocupación
militar por las dos potencias durante la Primera Guerra
Mundial y la corrupción e ineficiencia del aparato estatal,
llevaron a la revolución de 1921, encabezada por el
periodista Sayyid Tabatai y Reza Khan, comandante de
la guardia.
Reza pasó de ministro de guerra de la revolución a primer
ministro en 1923. Dos años después la Asamblea Nacional
depone a Tabatai y Reza ocupa el trono. Reza denunció
todos los tratados que reconocían derechos de extraterritorialidad
a extranjeros, abolió la obligatoriedad del uso del
velo para las mujeres, reformó los sistemas de educación
y salud y canceló concesiones petroleras que favorecían
a los ingleses.
Su intento de establecer un estado moderno, militarmente
fuerte e internacionalmente neutral (al que en 1935
denominó Irán) encontró seria resistencia de las potencias
europeas. Insistiendo en mantener la neutralidad durante
la Segunda Guerra Mundial, el sha rechazó en 1941 el
pasaje de armamentos aliados hacia la URSS por su territorio.
En agosto ambas potencias invadieron y en setiembre,
vencido el ejército iraní, el sha fue depuesto y exiliado.
Lo sustituyó su hijo, Mohammed Reza Pahlevi, educado
en Europa y mucho más dócil a los intereses extranjeros,
quien gobernó bajo tutela anglo-soviética hasta el fin
de la guerra.
Al amparo de una Constitución redactada en 1949, que
recortaba los poderes imperiales, las fuerzas nacionalistas
y progresistas ganaron poder en el parlamento y apoyaron
al primer ministro Mohammed Mossadegh en su intento
de nacionalizar el petróleo y expropiar la Anglo Iranian
Oil Co.
"Es mejor ser independientes y producir al año una sola
tonelada de petróleo que producir 32 millones de toneladas
siendo esclavos de Inglaterra", sostuvo Mossadegh. Pero
no percibió que Gran Bretaña podía abastecerse en los
países árabes, Venezuela o los Estados Unidos, mientras
que Irán no tenía otras fuentes de ingresos. La osadía
de Mossadegh fue respondida en 1953 con bloqueo económico
y un golpe de Estado, organizado por la CIA, que devolvió
al sha un poder casi absoluto. El golpe significó una
matanza generalizada de dirigentes nacionalistas e izquierdistas
y la prisión para miles de iraníes. Mossadegh vivió
preso del sha hasta su muerte, en 1967.
El sha basó su poderío en el petróleo y estimuló la
penetración de las trasnacionales en Irán, entendiendo
como "modernización" la adopción de los hábitos occidentales.
Esa occidentalización acelerada fue resistida por el
clero, temeroso del avance de la secularización, y también
por numerosos grupos afectados, en particular pequeños
campesinos y pobres urbanos. Hacia fines de los años
setenta, la expansión de empresas extranjeras y el cambio
acelerado en los hábitos de consumo le enajenó al sha
las simpatías, o sea el poderoso sector de comerciantes.
En la oposición antishá participaron, con distintas
estrategias, el Frente Nacional fundado por Mossadegh,
el partido comunista Tudeh y los guerrilleros fedayines
(marxistas) y mujadines (islámicos). Desde el exilio,
el ayatolah (clérigo) Ruholah Khomeini orientaba.
Copiadas miles de veces, las grabaciones con la prédica
de Khomeini desde París alentaron y organizaron multitudes.
Las manifestaciones que comenzaron en las escuelas secundarias
en 1977 se generalizaron en 1978. El sha debió abandonar
el país en enero de 1979 y Khomeini regresó del exilio,
triunfante. El 11 de febrero las multitudes tomaron
el palacio imperial; el primer ministro del sha renunció
y el ejército, dividido, terminó aceptando la nueva
realidad. La Revolución Islámica, presentándose como
una alternativa victoriosa a los modelos occidentales,
capitalista y socialista, despertó entusiasmo, no sólo
en Irán sino en todo el mundo islámico.
El primer ministro Mehdi Bazargán, del Frente Nacional,
intentó desarrollar una política de conciliación entre
las exigencias de la tradición religiosa y un modelo
de economía mixta. Sin embargo no encontró respaldo
de la izquierda revolucionaria ni de los integristas
islámicos. Apoyados en los "guardias revolucionarios"
y en la popularidad de Khomeini, los integristas marginaron
del gobierno a sus antiguos aliados de izquierda y derecha.
A comienzos de noviembre de 1979 un grupo estudiantil
ocupó la embajada norteramericana y tomó a sus funcionarios
como rehenes, demostrando con los documentos encontrados
la intervención de la CIA en la vida política del país.
Un intento de la Fuerza Aérea norteamericana por rescatar
militarmente a los rehenes fracasó en abril de 1980.
El 17 de julio el sha murió en Egipto y poco después
se iniciaron negociaciones para obtener la libertad
de los rehenes, lo que ocurrió el 20 de enero del año
siguiente.
En setiembre de 1980 estalló la guerra con Irak, que
desangró al país ocho años (ver recuadro en Irak).
En 1981 el Partido Revolucionario Islámico (PRI), con
más de 90 por ciento de los votos, pasó a dominar el
aparato gubernamental. En un atentado contra la sede
del PRI murieron 72 dirigentes, entre ellos el presidente
Rajai y el primer ministro Mohamed Bahonar, el 30 de
agosto de 1981. Ali Khamenei, hasta entonces secretario
general del PRI, fue elegido presidente.
La jerarquía iraní organizó un régimen teocrático e
inició un período de represión contra viejos y nuevos
opositores, con numerosos presos políticos, exiliados
y ejecuciones (entre 500 y 1500 personas fueron condenadas
a muerte en 1989, la mayoría por tráfico de drogas).
A pesar de encontrarse en guerra con su vecino, en 1985
el país tuvo un importante saldo comercial. Su principal
cliente era la República Federal Alemana seguida por
Japón, Suiza, Suecia, Italia y los Emiratos Arabes.
Pero su principal producto de exportación, el petróleo,
brindaba el 98% del total en esos años.
El ayatolah Khomeini murió el 3 de junio de 1989. Ocho
millones de iraníes asistieron a su funeral. Pero en
contra de lo pronosticado en Occidente, la muerte del
conductor de la revolución de 1979, no llevó a la inestabilidad
. El gobierno convocó a elecciones y el presidente saliente
Ali Sayed Khamenei fue designado faghih (guía espiritual
de la nación) por la Asamblea de Notables.
En agosto, una victoria electoral aplastante llevó al
presidente del parlamento, Ali Akbar Hashemi Rafsandjani,
a la presidencia de la república, cargo al que la nueva
Constitución dotó de poderes reales, pues antes era
meramente ceremonial. La imagen internacional de Irán
se había deteriorado cuando Khomeini condenó a muerte
al escritor indobritánico Salman Rushdie por considerar
blasfemo su libro "Versos Satánicos". (A fines de 1990
Rushdie volvió a la vida pública, ratificó su fe islámica
y se reconcilió con las principales eminencias musulmanas,
pero formalmente persistía la condena por parte de los
clérigos iraníes.)
En 1990 Irán condenó la invasión iraquí de Kuwait, y
aprovechó la coyuntura para negociar favorablemente
sus disputas fronterizas con ese país: Irak se retiró
de 2.600 km2 de territorio iraní, se intercambiaron
prisioneros de guerra y se dividió la soberanía sobre
Shatt-al Arab. Irán se mantuvo neutral cuando estallaron
las hostilidades en 1991.
La elección de Rafsanjani para la presidencia del país
significó un fortalecimiento del ala "liberal" en el
gobierno. Según las disposiciones constitucionales las
autoridades religiosas y las estatales comparten el
poder en Irán. Pero a diferencia de su antecesor Ruholah
Khomeini, Ali Khamenei es el guía supremo pero no ostenta
el título de Gran Ayatolah, responsabilidad que cae
sobre el anciano ayatolah Araki.
Los sectores radicales mantienen su preeminencia pero
no llegan a los dos tercios de los votos de la Majlis
(Parlamento), por lo que no pueden cambiar las resoluciones
presidenciales. Por otra parte, los guardias de la revolución
fueron fusionados con el ejército y asimilados dentro
de sus jerarquías, quitándole a los fundamentalistas
radicales una importante herramienta de presión.
La actitud de neutralidad iraní durante la Guerra del
Golfo fue diseñada no sólo para obtener ventajas sobre
Irak, sino para intentar una reinserción a nivel diplomático
en la región y el mundo. Al comienzo de las hostilidades,
Bagdad envió toda su flota aérea hacia Irán para evitar
su destrucción pero Teherán decidió cobrarse con ellos
deudas de la guerra iniciada por su vecino en 1980.
Al restablecimiento de relaciones diplomáticas con el
Reino Unido en 1990 siguió la normalización de vínculos
con Arabia Saudita en marzo de 1991, en plena Guerra
del Golfo.
Pero el acercamiento hacia Occidente y el rechazo a
apoyar abiertamente el bando
islámico ante la ofensiva de Estados Unidos también
deterioró las relaciones con grupos radicales de la
región. La falta de apoyo a la rebelión chiíta a finales
de la guerra en Irak, trajo una gran desilusión en los
sectores que veían en Teherán la capital de la expansión
chiíta.
En 1990 fue votado un plan quinquenal destinado a organizar
la vida económica y diversificar las fuentes de ingresos
de divisas. Pero la apertura al capital extranjero no
llegó a producirse debido a la falta de inversores que
confiaran en la dirección revolucionaria. Ese mismo
año se supo que el servicio de la deuda externa consumía
el 12% del Producto Interno Bruto.
La buscada normalización de relaciones entre Irán y
Occidente también se vio mediatizada por la permanente
utilización de prácticas terroristas por parte de grupos
vinculados a Teherán. En abril de 1990 fue asesinado
en Suiza el hermano del líder del movimiento guerrillero
Mujahedin; en abril de 1991 cayó en París el secretario
de Chapur Bakhtiar, ex primer ministro del Sha Reza
Palevi.
En mayo el propio Bakhtiar fue asesinado. Las relaciones
entre Suiza e Irán estuvieron a punto de romperse en
diciembre de 1991 como consecuencia de la utilización
de la inmunidad diplomática con fines de espionaje y
terrorismo.
Con el desmembramiento de la Unión Soviética se abrió
para Irán una nueva área donde ejercer influencia. En
1991 Teherán comenzó a abrir embajadas en las repúblicas
islámicas del Cáucaso y el Oriente Medio, firmando acuerdos
comerciales y culturales con ellos y abriendo nuevas
vías de comunicación con sus vecinos.
Azerbaidzhán parece ser el primer objetivo iraní en
la zona, en parte porque la población azerí se encuentra
diseminada a ambos lados de la frontera que separa a
los dos países. Pero también es evidente que el respaldo
brindado por Estados Unidos a Armenia, en 1991, durante
los enfrentamientos por el Nagorni Karabaj hacía inclinar
a los musulmanes y nacionalistas hacia el influjo iraní.
Dos eran las principales dificultades para extender
la influencia iraní en las repúblicas de la Comunidad
de Estados Independientes: la poca importancia del islam
en la vida cotidiana de la región, y el predominio de
sectores sunnitas y no chiítas en ella.
El paso más firme dado por Irán en su reaproximación
a Occidente fue la liberación de una decena de rehenes
que permanecían en manos de fuerzas proiraníes en el
Líbano, en un proceso que se extendió durante todo 1991.
Pero a comienzos de 1992, altas jerarquías de los más
de dos mil guardias de la revolución que fueran enviados
al Líbano para organizar el Hizbolah (Partido de Dios)
aseguraron que Irán no se retiraría de la lucha contra
el gran enemigo de la región Estados Unidos, lo que
demuestra la existencia de sectores contrapuestos dentro
del régimen.
También a comienzos de 1992, el gobierno de Rafsandjani
anunció su determinación de privatizar algunas de las
grandes empresas nacionalizadas por la Revolución islámica
de 1979, en un intento más decidido por atraer inversiones
de extranjeros, o de iraníes que se encuentren fuera
del país.
El 10 de abril de 1992 se realizaron elecciones para
renovar el cuerpo legislativo. En las mismas, los moderados
que apoyan al presidente Rafsandjani obtuvieron una
clara victoria sobre los candidatos radicales.
En julio, Khamenei, el guía espiritual iraní, lanzó
una campaña de "erradicación de la influencia occidental"
que entró en colisión con Rafsandjani y su visión más
moderada del islamismo, al punto tal que el presidente
amenazó con dimitir.
Sin embargo, en junio de 1993 Rafsandjani fue confirmado
en su cargo por 63% de los votantes. El alto grado de
abstención --41% de los 29 millones de electores-- fue
interpretado como una manifestación de descontento por
la corrupción y el nepotismo de parte de la cúpula dirigente.
En febrero de 1994 --en momentos de fuertes tensiones
entre distintas tendencias de dicha cúpula-- Rafsandjani
resultó ileso en un atentado realizado en Teherán durante
la celebración del 15o. aniversario de la Revolución
Islámica. Desacuerdos con Arabia Saudita en torno al
peregrinación anual de los musulmanes a la Meca --principal
lugar sagrado del Islam, que se encuentra en territorio
saudita-- deterioraron las relaciones con el gobierno
del rey Fahad y reflejaron una vez más la pugna entre
ambos países por el liderazgo mundial de los países
islámicos.
En el plano económico, los resultados esperados no se
concretaron. Las ventas de petróleo entre marzo de 1994
y marzo de 1995 fueron de 10.500 millones de dólares,
contra 17.700 del año anterior. Por otra parte, el gobierno
retiró los subsidios a 23 productos importados --principalmente
alimentos y medicamentos--, con el consiguiente aumento
de su precio dentro de Irán.
Pese a mejorar las relaciones comerciales con Estados
Unidos y a consolidar su poder político, Rafsandjani
siguió obteniendo, en 1995, resultados inferiores a
los esperados en materia económica. La venta de crudo
entre marzo de 1995 y marzo de 1996 permitió recaudar
15.000 millones de dólares, más que el año anterior,
pero menos de lo previsto y menos que dos años atrás.
La inflación y la pérdida del poder adquisitivo provocaron
un creciente descontento en gran parte de la población.
Irán prosiguió sus infructuosos intentos diplomáticos
para acercarse a las economías capitalistas occidentales.
A nivel regional, Teherán mantuvo su oposición al acuerdo
de paz palestino-israelí y reiteró la importancia de
no poner en peligro la integridad territorial de Irak.
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| Lugares
de Interés |
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El
Norte de Irán
La región de Teherán, que se extiende entre las orillas
del Mar Caspio y las laderas orientales de los Zagros,
está formada por varias comarcas naturales: las estrechas
llanuras marginales de Mazandarán y de Gorgán, parte
de los Alborz y el conjunto de las tierras altas, que
situadas al sur de la cadena, descienden hacia la depresión
desértica de Dasht-e-Kavir. Las llanuras costeras tienen
un clima suave y reciben abundantes aguas. Al nordeste
de Teherán se encuentra un lugar bellísimo, el Pico
Damavand, con una altura de 5.678 m. en la cordillera
de Alborz.
Teherán
Teherán domina el país desde el pie de los montes Alborz,
significa lugar caliente y en verdad se trata de una
región donde hace mucho calor. En los siglos XII y XIII
fue un gran suburbio de Rey, la antigua capital de Persia.
A 6 kilómetros de Teherán se pueden visitar las ruinas
de esta mítica ciudad, destruida por los Mongoles en
el año 1220.
El desarrollo urbanístico de Teherán no se produjo hasta
que Aga Muhammed, de la Dinastía de los Qayar, la convirtió
en capital de Persia debido a su proximidad con la región
de Mazandarán, donde acampaba su tribu durante el verano.
Esta circunstancia y su favorable situación geográfica
en las rutas de comunicación entre el Mediterráneo y
Oriente han impulsado su crecimiento demográfico, convirtiéndola
en el centro económico y cultural del país.
La ciudad de Teherán se divide urbanísticamente en cuatro
sectores, cada uno de los cuales ejerce funciones diferentes:
comerciales, administrativas, residenciales e industriales.
En el centro se haya el núcleo o zona antigua, de aspecto
oriental, con el Palacio de Ark, el Bazar y diferentes
edificios religiosos; al norte se encuentran los barrios
administrativos, con edificios públicos y bancos; la
zona residencial ha ido ganando en cambio las laderas
de los montes, de clima más suave en verano; los barrios
industriales se encuentran al sur y al oeste, teniendo
su corazón en la estación ferroviaria de la que parten
tres líneas férreas entre ellas la que va al Golfo Pérsico.
Entre los edificios históricos más admirables se encuentran
la Escuela Superior de Teología de Shahid Motahari,
la Mezquita de Sepahsalar, construida a finales del
siglo XIX y uno de los mejores ejemplos de la arquitectura
persa especialmente por sus mosaicos, los Palacios de
Saad-Abad, uno de los complejos culturales más modernos
del país y Niavaran Sahebgaranieh, con influencias arquitectónicas
europeas y con preciosos jardines, la Mezquita Imam,
a la que se puede acceder desde el Bazar, el mercado
más grande de Irán, en el corazón de la ciudad y el
Palacio Golestan, del siglo XVIII, donde fueron coronados
diversos reyes y la Biblioteca Nacional.
Una de las construcciones más emblemática de Teherán
es el Monumento a la Libertad (Bory-e Azadi), una impresionante
construcción en forma de 'Y' invertida que conmemora
el 2500 aniversario del Imperio Persa. En lo alto del
edificio se encuentra el Museo Histórico de Irán, desde
el que se obtienen excelentes panorámicas de la capital.
Entre los museos destacan el de Reza Abbasi, que alberga
una rica colección de pinturas, caligrafía y libros.
Se divide en dos secciones: Arte Pre-islámico e Islámico
y la colección abarca piezas que van desde el 6000 a.C.
hasta el siglo XX. El Museo de Alfombras ofrece un espléndido
recorrido del arte del tejido desde el 1700 hasta nuestros
días. Un verdadero paraíso para quienes gustan de las
alfombras persas. El Museo de Artes Decorativas de Irán
comprende cuatro plantas que acogen innumerables piezas
de mármol, textiles, joyas espejos, cajas, trabajos
en madera, trabajos en laca, en metal, así como diversa
cerámica. Para los amantes de los cristales, vidrio
y cerámica, nada mejor que acudir al Museo de Abguineh.
Si dispone de tiempo, no deje de acercarse al Museo
de Arte Contemporáneo, con una excelente colección de
trabajos de diferentes artistas de este siglo, al Museo
Arqueológico de Irán, quizás uno de los museos más exquisitos
del país y donde podrá admirar las piezas que se han
encontrado de la antigua Persépolis y al Museo de Joyas.
Teherán cuenta con diversos parques donde se puede descansar,
disfrutando apaciblemente del ir y venir de los habitantes
de la capital. Los más bellos se encuentran al norte
de la ciudad y le aconsejamos que se acerque al Parque
Yamshidieh, con más de 15 mil árboles, al Parque Mellat,
diseñado originalmente por los británicos, al Parque
Niavaran, uno de los lugares más apacibles de la ciudad
y al Parque Shatranj, donde se puede ver a numerosos
capitalinos jugando ajedrez.
Ghom
A 125 km. al sur de la capital en ruta hacia Isfahan,
se encuentra Ghom, una vieja ciudad con mucha historia.
El Santuario de Astane, en honor de Fátima, la hija
del séptimo Imam, posee una hermosa e impresionante
cúpula de oro. Aunque la entrada está restringida a
los no musulmanes, se puede uno contentar con echar
una tentadora mirada a su impresionante umbral. Las
fotografías están prohibidas por lo que el visitante
tendrá que guardar en su memoria tan asombrosa visión.
Las calles de la ciudad de Ghom ofrecen mucha vida.
Abundan las tiendas de artesanía, especialmente alrededor
del Santuario.
Semnan
Lugar obligado de paso en la antigua ruta entre Teherán
y Mashhad, Semnan descansa en la orilla norte de Dasht-é
Kavir. A pesar de haber sufrido múltiples invasiones,
la ciudad está bien conservada y ejemplo de ello es
la Mezquita Yame, que cuenta con un impresionante pórtico
del siglo XV que rodea al mihrab y la Mezquita Imam
Jomeini (XVIII), uno de los mejores ejemplos de arquitectura
de aquel periodo.
Si dispone de tiempo, le aconsejamos que se acerque
al poblado de Damghan, solo para ver la mezquita más
antigua del país, Masyed-e Tarikhune, del año 700 d.C.
La Costa del Mar Caspio
Con una longitud de unos 600 kilómetros, la costa norte
de Irán, en el Mar Caspio, sorprende al viajero con
montañas, ciudades y pequeños pueblos llenos de la venerada
hospitalidad de sus habitantes y de un atractivo cultural
y visual sin igual. Orillas de arenas finas, parques
y bosques, ríos grandes y pequeños hacen de esta zona
un lugar placentero e ideal.
Desde Astara en el norte del litoral del Mar Caspio,
hasta Sari, en el noreste del país, se despliega una
serie de ciudades y centros turísticos que invitan al
visitante a hacer un recorrido típicamente vacacional.
El Litoral
Entre los pueblos y sitios de interés destaca Rasht,
la ciudad más importante de la costa y que ofrece al
visitante una pequeña colección de riquezas arqueológicas,
especialmente en el Museo Rasht. Desde aquí se puede
viajar a Masulé, 50 km. al suroeste, probablemente el
pueblo más bello de toda la zona. Hacia el norte de
Rasht se encuentra Bandar-e Anzalí donde merece la pena
echar una ojeada al puerto, el principal en esta zona.
Continuando hacia el Este, desde Rasht, se encuentra
Ramsar, un lugar tranquilo e ideal para el descanso.
Después aparecen los poblados de Chalus, popular por
sus mercados y gran actividad y Noshahr, el segundo
puerto en importancia de Irán en el Mar Caspio. Continuando
por el litoral y siempre en dirección Este, se distingue
Babolsar con sus lindas playas y Sari, con preciosos
tesoros arquitectónicos como el Mausoleo Emamzade Yahya
del siglo XV, notable por sus puertas de madera, la
Tumba Bory-é Soltan Zein-ol-Abedin y el Mausoleo Emamzade
Abbas.
Ya en el otro extremo resaltan Gorgan, donde podrá admirar
la Mezquita Yame y la Tumba Emamzade Nur y la pequeña
ciudad de Gonbad-e-Kavus, célebre por acoger la Tumba
Gombad-e Kavus, del siglo XI.
Noroeste de Irán, Azerbaiyán
La histórica tierra de Azerbaiyán es uno de los lugares
más antiguos de civilización en la meseta iraní. El
valor turístico de la región lo constituye su asombroso
paisaje de montañas, especialmente las de Sabalan y
Sahan.
Ardabil
Ardabil se encuentra a solo 70 km. de las costas del
Mar Caspio y a 220 km. al noreste de Tabriz. Se distingue
por su bello Santuario Baghe Sheij Seifodin, en honor
de un célebre líder sufi. Por lo demás la ciudad no
reviste mayor interés.
Tabriz
Una de las ciudades más interesantes de la zona es Tabriz,
situada a 1.348 m. de altitud, en un oasis dominado
por las laderas de la montaña Sahand y a orillas del
río Talkeh, donde se extiende majestuosa. Fue fundada
probablemente después de la conquista árabe y se hizo
más tarde capital del imperio mongol persa, que la engrandeció
convirtiéndola en un gran centro cultural y artístico.
Su decadencia fue definitiva tras las invasiones, tras
la disminución del trafico comercial con Rusia, por
el traslado de la capital de Teherán y tras las sacudidas
sísmicas que recibió. La Mezquita Azul (1465) y la Ciudadela
(siglo XIV), junto con la Universidad y un Museo que,
entre otras cosas, alberga magníficas cerámicas de las
épocas salyughi y mongol, representan los lugares de
mayor interés cultural. La ciudad cuenta con grandes
y bellos jardines y en el centro, como no podía ser,
un activo Bazar y la antigua Fortaleza le añaden carácter
urbano. Sus actividades industriales se centran en el
sector textil y en el curtido de pieles. Su artesanía
de tapices y alfombras tiene notable importancia.
Orumiyeh
Situado al oeste del lago del mismo nombre, Orumiyeh
es una población que cuenta con más de 3.000 años de
existencia. Para muchos este es el lugar donde nació
Zoroastra. Después de la conquista por parte de los
árabes, fue conquistada por los mongoles. Con el tiempo
fue recibiendo importantes comunidades de cristianos.
En estos momentos constituye la región con más cristianos
de todo Irán (principalmente ortodoxos y católicos).
Entre sus sitios de interés hay que destacar su animado
Bazar Masyed-e Yame, que data del siglo XIII, la Tumba
Se Gombad, con hermosas decoraciones, la Iglesia de
Santa María y el impresionante Templo de San Tadeo (Ghara
Kelisa), llamado también la 'Iglesia Negra'. Quizás
sea la iglesia más interesante de Irán. Según la tradición
la primera construcción fue edificada en el año 68 d.C.
(nada indica que fuera así). Sin embargo, fue reconstruida
en el siglo XIII. Lo más destacable es su altar del
siglo X y los elaborados trabajos en piedra.
La Región del Oeste
Hamadan
Hamadan,
tiene un ilustre pasado dada su situación privilegiada
(una de las más altas del país), fue capital de numerosos
pueblos. Como rezan los folletos turísticos Hamadan
es más vieja que la historia misma. Es una de las ciudades
más antiguas, no sólo de Irán sino del mundo. Posee
una importante industria alfarera y un paisaje natural
digno de ver. Entre sus importantes monumentos se encuentra
el León de Piedra, del siglo IV, la impresionante Tumba
de Avicena con su estatua y una biblioteca que contiene
una serie de manuscritos antiguos, la Tumba de Baba
Taher, el célebre poeta místico, construida en un hermoso
parque, la Tumba de Esther y Mordecai, uno de los lugares
sagrados para los judíos, ya que contiene los restos
de Esther, que aparece en el Antiguo Testamento. El
edificio está hecho de ladrillo y piedra y contiene
antiguas cajas de madera, y manuscritos del Viejo Testamento.
Destacan, además, los diversos santuarios, monumentos
y mezquitas que conserva la ciudad, como son Ganj Nameh,
en las afueras, una piedra que exhibe dos inscripciones
que datan de la época de Darío y del Rey Jashayarsha,
la Cúpula de Alavid, el monumento islámico más importante
de Hamadan y la Torre de Ghorban, construida con ladrillos
en forma cónica en su parte superior.
Caverna de Alisadr
La ciudad de Hamadan posee, además, un precioso mundo
de cuevas y cavernas. Una de las más importantes y fascinantes
es la Caverna de Alisadr, con estalagmitas y estalactitas
que forman figuras caprichosas. En el interior de la
caverna fluyen diversas corrientes de agua. Los viajeros
pueden recorrer los amplios recintos, la isla tercera
y cuarta, la gran estalactita y realizar un breve paseo
en bote.
Otros Puntos de Interés de la Provincia de Hamadan
Otras ciudades de cierta importancia de la Provincia
de Hamadan son Malayer, a 90 km. de la capital y una
de las ciudades más antiguas de la región, Nahavand
(150 km. al sur de Hamadan), uno de los primeros centros
de las tribus arias, Twiserkan (100 km. al sur), con
interesantes vestigios, Kabudarahang (50 km. al norte
de Hamadan), en el centro de una importante región agrícola
y Assadabad, cuna del líder militar Seyed Yamaleddin.
Kermanshah
Kermanshah es un lugar ideal para detenerse y desde
allí, visitar los numerosos sitios de interés que posee
la zona. La mayoría de la población es Kurda, su clima
es moderado y en invierno más bien frío. Son interesantes
los bajorelieves de Bisotun, en el antiguo camino entre
Mesopotamia y Persia, a 33 km. de la ciudad, Taq-é Bostan,
llamado también Arco del Jardín, una de las inscripciones
más antiguas de la época de los sasánidas y una serie
de legados como la Tabla de Darío I, un interesante
panel de piedra a su lado y la Escultura de Heracles.
Si dispone de tiempo le aconsejamos que se acerque a
las ruinas del Templo de Anahita, en el poblado de Kangavar,
a 90 km. al este de Kermanshah.
Sanandaj
Sanandaj fue la antigua capital del Kurdistán. No posee
grandes joyas arquitectónicas, pero bien vale la pena
una visita, sobre todo para disfrutar de la amabilidad
y hospitalidad del pueblo kurdo. La ciudad cuenta con
un modesto Museo de la Ciudad y con la Mezquita Yame,
del siglo XIX y con bellos mosaicos.
Ahvaz
Ahvaz se encuentra al sur de Hamadan y Arak, en dirección
al Golfo Pérsico. se puede acceder a ella desde Teherán
por la carretera que va a Ghom. Desde allí hay que tomar
dirección Arak para pasar después por Jorram Abad y
continuar hacia el sur.
En si, Ahavz no posee grandes atractivos, pero constituye
el mejor punto de partida para visitar los Restos Arqueológicos
de Susa, que tiene sus orígenes en el siglo IV antes
de Cristo y que posee una conservada Acrópolis y los
Restos Arqueológicos de Choqazambil, donde se encuentra
el mejor ejemplo de los templos piramidales llamados
'ziggurat', propios de los grupos elemitas.
Restos Arqueológicos de Choqazambil
En el centro de la abrazadora llanura de Juzestán se
encuentra Choqazambíl, cerca de la anciana ciudad de
Susa. Sólo se puede acceder a este lugar por medio de
un tortuoso camino de tierra. Declarada patrimonio mundial
por la Unesco ha sido respetada por la guerra entre
Irán e Irak, razón por la que está llena de puestos
de control. Las fotografías están prohibidas aunque
semejante grandeza es patrimonio absoluto de los ojos.
El Ziggurat de Choqazambíl es impresionante. Se alza
como una montaña en forma de pirámide y que originalmente
ascendía a 50 m. y tenía 5 niveles concéntricos, pero
incluso los tres pisos que quedan parecen conservados
por arte de magia. Choqazambíl, lo que queda del reino
elamita, fue fundada con objeto ceremonial por Dur Untash
en el siglo XIII a. C. y cada ladrillo del poblado lleva
escrito su nombre en forma de cuña.
La Región del Nordeste
Mashhad
La ciudad santa de Mashhad se localiza en una vasta
llanura de la fértil Provincia de Jorasán. Es una ciudad
mítica de peregrinos y su importancia tiene como origen
un acontecimiento histórico: el martirio del Imam Reza,
octavo Imam de los Chiítas del mundo, ocurrido en el
año 817, en el pueblo de Sanabad, hoy Mashhad. En la
época de los Tymorides el Mausoleo Haram-e Motahhar-e
Imam Reza fue de gran importancia y algunos edificios
fueron añadidos a la construcción principal, adornada
por una capilla de oro y dos minaretes que completan
su belleza. Todo el frente y algunas cúpulas están decoradas
con el bello mosaico de color azul. No visitar Mashhad,
si se viaja a Irán, es como viajar a México y no visitar
Teotihuacán.
Cerca del mausoleo se encuentra la famosa Mezquita de
Gohar Shad, con una impresionante cúpula de color azul
de más de 50 metros de altura, del siglo XV. Otros lugares
de interés son la Tumba de Nader, de estilo italiano,
el Museo Moghaddas, con piezas únicas, el Museo Ghods-e
Razavi, con la exhibición más grande del Corán, el Mausoleo
Gombad-e Sabz, llamado también el 'Domo Verde' y el
Santuario Baghe Jaye Rabi, una preciosa construcción
del siglo XI. No deje de realizar deliciosos paseos
por el gran y tradicional Bazar-e Reza.
A Mashhad se puede llegar en avión, tren y automóvil,
por el camino que conduce desde Teherán hacia Semnan,
bordeando la región desértica de Dasht-e Kavir o bien,
desde Teherán, pero por el camino que bordea el litoral
del Mar Caspio.
Centro y Sur de Irán
Isfahan
Isfahan, la perla arquitectónica de Irán, la ciudad
del mítico Sha Abbas, es el lugar con más afluencia
turística del país y una de las ciudades más bonitas
de Oriente Medio. La Plaza de Naqsh-e Shah es una maravilla
ya que se trata de un enorme patio real situado alrededor
de un campo de polo del que sólo quedan las columnas
de piedra de las porterías. A su alrededor había galerías
de dos pisos con columnas para los espectadores de las
procesiones reales, de las exhibiciones y los encuentros
de polo (los más populares). La Mezquita del Imam goza
de un celestial portal con complicados nichos en forma
de estalactitas. El edificio entero está decorado con
juegos de baldosas de colores indescifrables e indescriptibles.
Otra de las construcciones emblemáticas es la Mezquita
de Sheij Lotfollah, que se distingue por no tener minaretes.
Uno de los placeres casi obligatorios en cualquier visita
a la ciudad de Isfahan es perderse por sus calles laberínticas.
Todas las especias de Oriente, desde el azafrán a la
menta y del cardamomo al comino, asaltan el olfato del
visitante, olores que se mezclan con los sonidos de
los trabajos proveniente del Bazar y que advierten de
una actividad paciente y armoniosa. El mercado de Isfahan
es uno de los más bellos y tradicionales del país, el
mejor lugar para hacer las compras, gracias a su rica
variedad de artesanía.
La calle principal de la ciudad se llama Chahár Bagh
y significa 'Cuatro Jardines', ciertamente hace honor
a su nombre. En esta misma calle se localiza la Madrasa
Chahar Bagh, que funciona desde principios del siglo
XVIII. Por otro lado, Isfahan tiene fama también por
sus puentes, destacando el Si o Se Pol (con 33 arcos)
con un salón de té en lo más profundo de sus entrañas
sobre el río Zayandé Rud. El barrio cristiano de Yolfá
es un suburbio de la ciudad donde antaño se asentaron
los armenios invitados por el Sha Abbas y que cuenta
con nada menos que 12 iglesias y la Catedral, todas
ellas del siglo XVII.
Shiraz
Shiraz (hacia el sur de Isfahan, en dirección Bandar-e
Busherr), es la capital de la Provincia de Fars. Es
una histórica y preciosa ciudad cuna de los famosos
poetas persas Hafez y Saadi. Las tumbas de estos poetas,
rodeadas de hermosos jardines, son visitadas diariamente
por los amantes de la literatura. La fama de la ciudad
se extendió por todo el mundo islámico medieval, gracias
a los versos de sus poemas.
En el fértil valle Muchas tribus nómadas viven aún en
la región, en el fértil valle de Shiraz donde abundan
los viñedos, y las alfombras multicolores que tejen,
adornan los puestos del Bazar más elegante de Irán el
Bazar-é Vakíl, que por sus bóvedas recuerda más a una
catedral. El Santuario del Sha Cheragh es digno de admiración
con su hermosa cúpula y por ser lugar de peregrinación
de chiítas y el Santuario de Imamzadeh Hamzeh, con un
precioso y único patio.
La avenida central de la ciudad está bordeada por una
majestuosa calzada de plátanos, y una enorme ciudadela
de ladrillos permanece como el eje central de la ciudad.
Existe un lugar especial que recomendamos al visitante,
el Salón de Té del jardín colindante al Mausoleo de
Hafez con sus cojines en los nichos de sus paredes,
lagos transparentes y una bóveda de cipreses que provoca
una visión persa del paraíso.
Otros visitas que no debe perderse son el la Mezquita
de Yame Atigh, la construcción más antigua de la ciudad
del siglo IX, la Mezquita de Nassirolmolk, con pinturas
ornamentales en una cúpula formada por figuras geométricas,
el Portal de la Mezquita de Narenyestan y el Pórtico
de la Mezquita de Vakil, uno de los más elaborados e
intrincados de la ciudad.
Persépolis (Tajted Yamshid)
Fundada hace más de 2.500 años por Darío el Grande,
y capital de un imperio que se extendía desde la India
al Mar Egeo y desde Egipto al Mar Negro, Perséopolis
constituye un punto culminante en la arquitectura iraní.
Las ruinas se encuentran al pie de una colina donde
sobresalen unas colosales columnas de mármol ajadas
por el tiempo y coronadas por capiteles de cabeza de
toro, además de unas escalinatas de piedra caliza. En
sus días había techos de cedro libanés sobre las paredes
de adobe, puertas cubiertas de oro y alrededor de la
ciudad, un muro de 18 metros. Persépolis fue concebida
como un escaparate de esplendor imperial más que como
sede de gobierno. Fue el escenario de Noruz que marcaba
la llegada de la primavera atrayendo a miles de visitantes
que montaban allí sus tiendas y que dejaron en los gastados
bajorelieves de piedra la muestra de largas procesiones
de gente llevando tributos al emperador. Alejandro Magno
incendió y saqueó Persépolis dejándola misteriosa y
dormida para la contemplación del viajero de tiempos
futuros. Las ruinas de Persépolis se pueden visitar
en un día, partiendo desde Shiraz. Desde esta mítica
ciudad se pueden visitar otras ruinas como las de Nagsh-e
Rostam y Pasargad.
Yazd
Yazd
se localiza al sur de Teherán, en dirección Kerman -
Bandar-e Abbas. Se trata de una de las ciudades más
antiguas de Irán y un vivo ejemplo de la típica ciudad
del desierto. Yazd posee una animada actividad social
y es conocida por su artesanía, a pesar del desarrollo
de la industria mecanizada en las últimas décadas. Su
arquitectura, de una gran creatividad, está determinada
por las condiciones climáticas adversas del desierto,
vientos y temperaturas extremas. Quizá es lugar más
interesante sea la Mezquita de Yomeh, una construcción
del siglo XIII muy bien conservada. Se distingue por
su impresionante portal con dos altos minaretes exquisitamente
decorados con mosaicos. Sin embargo, Yazd posee otros
puntos muy interesante como son la Mezquita de Amir
Chajmagh, la Escuela Teológica Zendan-e Eskandar o la
Maghbare-ye Davazdah Emam, Tumba de los 12 Imams del
siglo XI.
Yazd es también un importante centro para los iraníes
zoroastras, que han habitado esta ciudad durante muchos
siglos. Las localidades de Meybod, Taft, Bafgh, Ardekan
y Mehrz, en esta provincia, tienen algunos monumentos
muy atractivos para ver y disfrutar.
Kerman
Kerman es una ciudad con una larga y turbulenta historia.
Se encuentra a orillas del desierto, es decir en la
frontera de la región llamada Kavir-e Lut. Gracias a
su altitud, las temperaturas en verano son más suaves
que en otros lugares del país.
En Kerman el viajero puede disfrutar de la bella y variada
artesanía de la zona, especialmente en el Bazar-é Vakíl,
uno de los más antiguos de Irán. Otros lugares de obligada
visita son el Museo Mardom Shenasi-ye Ganj´ali, alojado
en un histórica casa de baños, Hammam-e Ebrahim Jan,
otro tradicional y frecuentado lugar para darse un baño
típico, la Mezquita Yame, del siglo XIII con una bella
torre y la Mezquita Eman, provista de un particular
mirhab y de los restos de un antiguo minarete.
Al este de la ciudad, concretamente en Shohada, se encuentra
el lugar conocido como Gombad-é Jabaliye, cuyos orígenes
se desconocen. Es notable por el tipo de construcción
en piedra, diferente al habitual ladrillo y lo que si
es cierto es que el lugar fue un centro de reunión de
los zoroastras.
Bam
Bam se encuentra en las proximidades de Kerman, a 200
km. al sureste, en medio de un oasis de clima tropical,
de campos de cítricos y palmeras datileras. La ciudad
en si no reviste gran importancia, pero conforme uno
avanza, emergen, en medio del oasis, las impresionantes
ruinas bien conservadas de la antigua Argue Bam. Rodeada
de una muralla, la legendaria ciudad se conserva casi
intacta, constituyendo uno de los mejores ejemplos 'vivos'
del diseño urbanístico y de las relaciones sociales
de otros tiempos. Fue construida en la base de una suave
colina y todavía se pueden ver perfectamente las sinuosas
calles del bazar, los muros de la mezquita, las zonas
residenciales y los barrios populares. Tan solo lo que
le hace falta a Argue Bam son los techos de sus construcciones.
Golfo
Pérsico
Bander-e Bushehr
Bander-e Bushehr, hacia el sur de la ciudad de Shiraz,
es un puerto comercial y naval de considerable importancia.
En ella se puede admirar la Antigua Ciudad, que cuenta
con una interesante arquitectura de estilo Bandari (que
se caracteriza por sus finos acabados) y el llamdo Shahrdari,
sede del Ayuntamiento, también del mismo estilo.
Bandar-é Lengé
Bandar-é Lengé, un pequeño pueblo pesquero ideal para
navegar, se localiza hacia el sur de Bandar-e Bushehr.
No posee hoteles pero se encuentra muy cerca de Bandar-e
Kong, desde donde parten los ferries hacia la pequeña
Isla de Kish.
Bandar-é Abbas
Bandar-é Abbas es uno de uno de los puertos más activos
de Irán. Está situado en la orilla del Golfo Pérsico
al sur de la ciudad de Kerman, después de pasar por
el poblado de Hayi Abad, en el Estrecho de Hormoz. Fue
fundad en el siglo XVII por Sha Abbas y sin duda, es
uno de los lugares playeros más animados de Irán. Por
otro lado, es un inmejorable punto de partida para visitar
algunas islas de Irán, emplazadas en el Golfo Pérsico.
Las posibilidades de entretenimiento son infinitas.
Chabahar
Más al sur de Kerman y Bam, y después de dejar los poblados
de Iranshar y Nikshahr, se localiza Chabahar, una pequeña
localidad de pescadores en la orilla este de la costa
del Golfo Pérsico iraní. La región es conocida por la
aspereza de su clima (se recomienda ir en invierno)
y por sus pobres comunicaciones, lo que la convierte
en un lugar de paz y tranquilidad sin igual.
Islas del Golfo Pérsico
Dieciséis de las islas que se encuentran en el Golfo
Pérsico pertenecen a Irán, de las cuales once están
habitadas. Las más interesantes son las islas de Hormoz,
Gheshm, Jark y Kish. Se aconseja visitarlas en invierno
pues el calor y la humedad son incomodos durante el
resto del año. Se puede acceder a ellas a través de
Ferries o volando a las islas de Kish o Jark.
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| Desplazamientos |
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Avión
Las líneas aéreas Irán Air e Irán Asseman, tienen vuelos
diarios entre Teherán y las ciudades más importantes
del país. Existen programas de vuelos que facilitan
a los pasajeros la vuelta en el mismo día. El vuelo
directo de la compañía aérea Irán Air, desde Madrid,
tiene una duración aproximada de 8 horas y media con
escala en Atenas. En los aeropuertos hay un control
exhaustivo del equipaje facturado, de mano y chequeo
personal. Irán Air cuenta con numerosos vuelos entre
diversas ciudades.
Utilizar el avión ofrece a los viajeros la pronta llegada
a los lejanos rincones del país. Dadas las importantes
distancias entre los puntos de interés, el avión es
el medio de transporte más recomendado. Es conveniente
reconfirmar con antelación los vuelos que se vayan a
realizar
Tren
El ferrocarril en Irán está casi recién establecido
ya que empezó a funcionar en 1938 (a excepción de los
17 km. de la línea férrea entre Teherán y Ray, construida
en 1886). F.C. de Irán cuenta con 5.802 km. de vías
férreas y las principales líneas van de Teherán a Gorgan,
Yolfa, Razi, Mashhad, Kerman, Bandar-e Imam Jomeini
y Jorramshahr. Existen dos tipos de clase: primera y
segunda, en compartimientos de cuatro y seis pasajeros
respectivamente. Los asientos se convierten en literas
durante los viajes de noche. Si piensa utilizar este
medio de transporte es aconsejable adquirir los billetes
con antelación y cerciorarse de la hora de salida. Si
se dispone de tiempo le invitamos a que realice el trayecto
entre Teherán y Mashhad, que discurre por bellos y variados
paisajes.
Autobús
Existen numerosas cooperativas de autobuses que enlazan
las principales ciudades del país. Hay dos clases: lujo
y super. Las unidades son nuevas y confortables, provistas
de aire acondicionado y le sugerimos viajar en clase
super (con solo tres asientos por fila).
Algunas ciudades cuentan con más de una estación de
autobuses, por lo que es recomendable informarse previamente
el lugar donde parte los autocares, de acuerdo a nuestro
destino final. Teherán cuenta con tres estaciones de
autobuses: terminal-e gharb Estación Oeste), próxima
al aeropuerto, desde donde parten los autobuses que
van a Tabriz, Ramsar y Chalus; terminal-e yonub (Estación
del Sur), cerca de la estación de tren, para los destinos
de Isfahan, Kerman, Zahedan, Yazd, Shiraz y Ghom y la
terminal-e shargh (Estación del Este), para Babdsar,
Gorgan y Sari.
Automóvil
En Irán se conduce por la derecha.
Las carreteras entre las grandes ciudades están muy
bien pavimentadas. Existen algunos tramos de carretera
por las que se circula bastante bien. No hay que olvidar
que Irán cuenta con las mejores carreteras de Medio
Oriente. La velocidad máxima es de 110 km/h en autopistas,
80 km en las carreteras durante el día y 70 km durante
la noche. En las zonas urbanas es de 50 km/h. Si piensa
realizar alguna travesía por el desierto es conveniente
informarse sobre las estaciones de servicio de gasolina
que encontrará a lo largo del camino. La gasolina es
muy barata.
Transporte Público y Taxis
En las principales ciudades existe sistema de autobuses
públicos que llegan a todos los rincones. Sin embargo
recomendamos utilizar el servicio de taxi que es muy
económico. Estos se reconocen por su color naranja (taxis
compartidos), los de color azul funcionan como taxis
normales. Existe un buen número de tele-taxis.
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