Mac Travel Uruguay - Guia Turistica de Zimbabwe

Guía Turística Completa de Zimbabwe 

Información General Visado y Aduana Dinero y Economía
Feriados Salud Sociedad
Historia Actividades Clima
Sitios de Interés Desplazamientos Los Shona

       

Nombre oficial República de Zimbabwe
Superficie
390.580 km²
Población
11.365.366 hab.
Capital
Harare
Idioma
Inglés (oficial), Shona y Sindebele
Religión
Sincréticos (mezcla de Cristianismo con creencias aborígenes) 50%, Cristianos 25%, creencias aborígenes 24%, Musulmanes y otras 1% 
Régimen político
Democracia parlimentaria
Presidente
Robert Mugabe
            
Índice

Información General

 

Geografía

Situado en África meridional, Zimbabwe, cuenta con una extensión de 390.580 kilómetros cuadrados delimitados al norte por Zambia, al noreste y este por Mozambique, al este con Botsuana y al su por la República de Sudáfrica.
   
El territorio es montañoso sobre todo el este con una cordillera que lo recorre de norte a sur. Sus alturas máximas son el Monte Dombo con 2.008 metros y el Inyanga con 2.592 metros de altitud. El resto del país está compuesto por varias mesetas cuya altura varía desde los 2.300 metros en el norte hasta los 200 metros que alcanza en el sur.
    
Su red fluvial está compuesta por los ríos Zambeze, Limpopo, Sabi, Lundi, Nuanetsi, Bembezi y Angwa. Los lagos más importantes son el Kariba y el Kyle.
    
   
Flora y Fauna
Zimbabwe ofrece distintos tipos de vegetación dependiendo de la zona que se visite. En los alrededores de los ríos y los lagos abunda la selva tropical húmeda, mientras que en las mesetas centrales se puede disfrutar de la sábana arbórea-herbácea (en la que hay gran cantidad de fauna), para pasar a los paisajes más áridos en las regiones montañosas del este del país.
    
La fauna está repartida en varios parques y reservas naturales en los que se pueden contemplar especies típicamente africanas como leones, elefantes, cebras, jirafas, búfalos, rinocerontes, hipopótamos, antílopes, cocodrilos, etc. Destacan sobre todo las cebellinas, una especie extraña de antílope que es difícil encontrar en otros parajes, así como también los impresionantes rinocerontes blancos, que resultan espectaculares.

    

Electricidad

220 voltios, 50 hertzios. 
   

Huso Horario

GMT + 2 
    

Etnias

Los sincretistas (50%), cristianos (26%) y animistas (24%) son los grupos religiosos más importantes. 
    
La población de Zimbabwe está formada por los shona (71%), ndebelé (16%), blancos asiáticos (2%) y otras etnias (11%). 

      

Comunicaciones

El servicio de Correos en Zimbabwe funciona bastante bien. Se pueden franquear las cartas en las oficinas públicas de correos situadas en las principales ciudades. Los hoteles también cuentan con este servicio aunque es un poco más caro.
   
La red telefónica también es bastante buena. Existen locutorios públicos en las principales ciudades. También se pueden utilizar los teléfonos de los hoteles pero sus precios son algo más elevados. Para llamar a Zimbabwe desde España hay que marcar 00-263, seguido del prefijo de la ciudad y del número de abonado. Prefijo de Harare 4. Para llamar a España desde Zimbabwe hay que hacerlo a través de operadora. 
  
Fotografía 
Los aficionados a la fotografía deben ir bien provistos de película, pilas y material fotográfico, a pesar de que en el país se pueden comprar, pero a veces no se encuentran marcas concretas. Hay que llevar también películas de varias sensibilidades para las distintas horas del día, protección contra el polvo y, sobre todo, teleobjetivos, ya que, con frecuencia, se ha de fotografiar a distancia.

           


Visado y Aduana

    

Para Nuestro País, el visado puede tramitarse una vez llegado a Zimbabwe, aunque se recomienda consultar al respecto.   

 


Días Festivos

     

01 de Enero Año Nuevo
09 de Abril Viernes Santo
12 de Abril Lunes de Pascua
18 de Abril Día de la Independencia
01 de Mayo Día del Trabajo
25 de Mayo Día de Africa
11 de Agosto Día de los Héroes
12 de Agosto Día del Ejército
02 de Noviembre Día de Todos los Santos
22 de Diciembre Fiesta de la Unidad
25 de Diciembre Navidad
26 de Diciembre Día de la Familia

     


Salud

        

Se aconseja la profilaxis contra la malaria. No nadar en aguas estancadas por riesgo de contraer bilarciasis. En los hoteles suelen avisar si la del grifo se puede consumir o no, aunque siempre es mejor beber agua embotellada y no comer verduras crudas, debe tenerse la misma consideración con el hielo. Es aconsejable llevar un botiquín bien preparado con aspirinas o paracetamol, antiestamínicos, antidiarréicos, antibióticos, antisépticos, repelentes para insectos, lociones calmantes contra picaduras o alergias, vendas, tijeras, pinzas, termómetro y jeringuillas hipodérmicas del país de origen. Es recomendable viajar con un seguro médico y de asistencia. Para emergencias médicas o policiales se debe solicitar ayuda en las recepciones de los hoteles o en el consulado o embajada más próximos.

     


Clima

      

Con una altitud media de 1000 metros sobre el nivel del mar Zimbabue posee un clima benigno durante la mayor parte del año, aunque en algunas poblaciones durante la noche en la estación seca son frecuentes las heladas.
Los inviernos van de mayo a septiembre, con temperaturas moderadas, días soleados y noches frescas, incluso frías y escarchadas en los puntos de mayor altitud. Sin duda, es la mejor fecha para ver a los animales que se concentran alrededor de los pans –pequeñas lagunas– en busca de agua. 
   
En el valle del Zambeze las temperaturas y la humedad experimentan un pequeño aumento. 
La estación seca de temperaturas algo más frescas va de mayo a octubre mientras que la estación húmeda con temperaturas más altas dura de noviembre a abril. Las lluvias hacen su aparición de noviembre a marzo aunque resultan especialmente lluviosos los meses de enero y febrero.
   
    

 Media de Temperaturas en Harare
  Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Set Oct Nov Dic
Max 26 26 26 26 23 21 21 23 26 28 27 26
Min 16 16 14 13 9 7 7 8 12 14 16 16

         

Vestimenta

Se recomienda llevar ropa de safari y botas resistentes, así como prendas de algodón de manga larga para evitar las quemaduras solares y las picaduras de los insectos, y algún impermeable. 

Es conveniente asimismo no olvidar ropa menos informal, pues en algunos restaurantes y hoteles se exige para cenar. También son aconsejables gafas de sol, gorras, prismáticos, cremas solares (de factor elevado) y repelentes de mosquitos. Si se usan lentes de contacto hay que ir con cuidado con el polvo, que a menudo es muy molesto. Otra opción es comprar la ropa de safari en el país, es económica y un bonito recuerdo.

    


Economía y Dinero

       

La moneda oficial es el Dólar de Zimbabwe (ZWD). Un ZWD equivale a 100 centavos. Billetes de 1, 2, 5, 10 y 20 dólares. Monedas de 1, 5, 10, 20 y 50 centavos y 1 dólar. La importación y exportación de moneda del país está restringida a 500 dólares locales. Se puede cambiar moneda en los bancos y en los hoteles. 
         

Cotización del Dólar de Zimbabwe (ZWD)
1 Dólar Americano ZWD 5334.41
1 Euro ZWD 6552.00
1 Peso Uruguayo ZWD 179.00

 *Valores actualizados al 05/06/2004 

 

Economía

La agricultura, que concentra la mayor parte de la población activa, es el principal resorte económico del país. Los principales productos de subsistencia son el maíz y el mijo, que proporcionan pocos excedentes comercializables.
   
Los principales cultivos comerciales son el algodón y el azúcar (en las tierras bajas del Veld), el café, el trigo, el tabaco y los cacahuetes (en el alto Veld). Zimbabwe es el quinto productor mundial de cromo, aunque la principal riqueza minera del país se centra en la explotación del amianto (mina de Shangani, al sur de Gweru). Zimbabwe produce también estaño, cobre, mica, hierro, bauxita y níquel. Aunque la fiebre del oro fue el motor de la colonización del sur del país, actualmente la producción anual de oro ha descendido considerablemente. La industria, poco desarrollada, se concentra en Redcliff (industria pesada).
     
La industria ligera, que se encuentra en vías de desarrollo, se concentra alrededor de Harare y Bulawayo (industrias alimenticias) y de Kadoma (industria textil). La energía que se consume en el país proviene de su potencial hidroeléctrico y del carbón. Zimbabwe ha de importar pocos combustibles que se complementan con maquinaria y equipos de transporte, manufacturas básicas y productos químicos. Las exportaciones se basan principalmente en los productos agrícolas y minerales. El principal proveedor de Zimbabwe es Sudáfrica, en tanto que sus exportaciones se destinan principalmente a Gran Bretaña, Alemania, E.U.A. y Botswana.

  

En los restaurantes es habitual dejar un 10 o 15 por ciento de propina. 

       


Sociedad

    

La mezcla de culturas y razas ha conseguido desarrollarse en Zimbabwe en la más perfecta armonía desde que se alcanzó la independencia. Las diferencias son respetadas como en ningún otro país de África.
    
La población de Zimbabwe se encuentra claramente diferenciada en dos grupos: los blancos, que habitan las regiones altas orientales y las ciudades, y los grupos étnicos negros. Estos últimos pertenecen a dos etnias principales (aunque existen otros grupos bantúes diseminados por todo el país): los Shona, establecidos en el noreste y el este del territorio, y los Ndebele, que viven en el centro, en la zona sur, en el oeste y, sobre todo, en la ciudad de Bulawayo.
    
Los Shona son un pueblo de origen milenario, que contaba ya con una civilización bastante avanzada antes de que llegaran los europeos. Se dedicaban a la fundición del hierro, oro y cobre, y fueron los que dieron nombre a una escuela de escultura que goza de gran reputación en el mundo. Su habilidad en la talla de madera es muy apreciada. La mayoría se dedica a la agricultura y la ganadería. Los Shona viven en kraals, aldeas dispersadas por el territorio, cuyas construcciones características son chozas que se agrupan haciendo un círculo dejando en su centro un corral. La organización política es muy parecida a la de los bantús, en la que hay varios estados pequeños, regidos por un jefe, que a su vez representa a un dios.
     
Los Ndebele, conocidos por sus habilidades militares en la época precolonial, hablan la lengua nguni. Habitan en el suroeste y en la ciudad de Bulawayo. En esta etnia se incluye también a los zulúes emigrados a Natal a principios del siglo XIX. El siglo pasado los ndebele fundaron su propio estado en territorio shona. Son sedentarios en general, aunque se dedican al pastoreo.
     
La esperanza de vida de estos pueblos ronda los 40 años y la alfabetización de los adultos alcanza al 70% de la población, un índice de los más elevados del continente africano y la mortalidad infantil es también baja.

     

El país se divide en ocho provincias: Manicaland, Mashonaland Central, Mashonaland East, Mashonaland West, Masvingo, Matabeleland North, Matabeleland South y Midlands, y dos ciudades con estatus de provincia: Bulawayo y Harare. 
    
Las zonas oriental y central del país son las más pobladas. Más del 30 por ciento de los habitantes de Zimbabwe vive en las ciudades. 
    
Fuera de las ciudades, la población vive en poblados familiares de agricultores y pastores shona, mayoritariamente al norte, en la región del Kariba; al suroeste, en la zona de Bulawayo, ndebelé o zambia, antiguos guerreros que se enfrentaron a los abusos coloniales de Cecil Rhodes. Todas estas etnias son descendientes de la estirpe de los zulúes. 

El Gobierno trata de compensar los desequilibrios económicos que han existido entre la población blanca (muy influyente) y negra, fomentando la educación y el empleo en la nativa. 

Las familias numerosas son muy habituales. El 45 por ciento de los habitantes tiene menos de 15 años. 

El sistema de previsión social del país ha crecido, pero sigue siendo limitado. La asistencia sanitaria ha mejorado, a pesar de que continúa siendo deficiente en las zonas rurales. 

La educación ha progresado, incluso en el ámbito rural, con una instrucción elemental de 7 años y una tasa de escolarización del 95 por ciento. A pesar de ello, el analfabetismo es del 30 por ciento, debido a que muchos niños tienen que dedicarse a las labores agrícolas y a que la elevada tasa existente entre los adultos desequilibra los resultados. 

La economía del país es la más diversificada del continente africano, después de la de Sudáfrica. Sin embargo, la abundancia de recursos naturales no se plasma en la mejora del nivel de vida de la población de color, que posee una renta per cápita muy baja. 

La agricultura es la fuente de sustento para cerca del 80 por ciento de la población. El cultivo principal es el tabaco. Se cultiva también maíz, patatas, legumbres y frutas. 

Otras fuentes de ingreso son la extracción de minerales, la industria y el turismo. La extracción y tratamiento de los minerales tiene un importante peso en la economía. Destacan el oro, el cromo, el níquel, el cobre y el hierro. La industria de transformación de bienes de consumo está muy desarrollada, lo que sitúa a Zimbabwe entre los países más industrializados de África. 

El turismo se ha convertido también en una importante fuente de ingresos. 

El país exporta tabaco, hierro, oro, algodón, amianto, níquel y azúcar. Mantiene relaciones comerciales con Sudáfrica, Gran Bretaña, Alemania, Japón y Estados Unidos. 

      

No se deben hacer fotografías a militares ni a miembros del Gobierno. Es ilegal llevar ropa de camuflaje en los safaris. Tampoco se permite el topless y la homosexualidad está perseguida.

   

Gastronomía

Zimbabwe cuenta con una deliciosa gastronomía con platos de preparación sencilla pero no por ello resultan menos sabrosos gracias a la inmejorable calidad de los ingredientes que se utilizan.
    

Igual que sus vecinos, Zimbabue es, gastronómicamente hablando, el reino de la caza. Búfalos, cebras, elands y sobre todo impalas son, de forma inequívoca, los protagonistas de cualquier menú. Para los vegetarianos, la oferta también es imaginativa: una extensa variedad de productos subtropicales se suman a los de origen occidental.  

  
La carne es un elemento indispensable en la dieta de la población de Zimbabwe, de vaca, oveja, pollo cabra o cerdo se sirve en guisos con verduras y cereales o simplemente a la plancha o frita. El pescado es el otro plato esencial en la gastronomía de este país. Las piezas de agua dulce de ríos y lagos se sirven normalmente a la parrilla aunque también se puede encontrar en salsa o acompañado de verduras, arroz o maíz.
    
Entre los platos más tradicionales se encuentra el nyama o barbacoa, de carne de animales autóctonos como cocodrilo, impala, jirafa o elefante. También se presenta en un bufet, con todo tipo de biltong o carnes estofadas en trozos. En la dieta principal se combina la carne con otros productos locales como el sadza, maíz un poco tostado. 
    

La cocina étnica aporta experiencias desconocidas a paladares inquietos: los gusanos del mopane, las hormigas voladoras o las babosas ahumadas constituyen otra forma de viajar a la aventura de olores, texturas y sabores de un mundo diferente.

   

El "porridge" se alza con la categoría de plato nacional, aunque enriquecido por la imaginación africana no es, ni mucho menos, la desoladora papilla de su origen. Aquí se sirve con abundante salsa y acompañado de vegetales. Si se tiene la ocasión de probarlo en las áreas rurales, no hay que dudar poner manos a la obra porque es con las manos como se debe comer. El biltong (carne seca) traído de Sudáfrica, está muy extendido, y como aperitivo supone todo un cambio.  

   

Como postre se pueden tomar frutas frescas como melocotones, manzanas, peras, deliciosos higos o dulces preparados con frutas que ponen el punto final a una comida sencilla pero deliciosa. los aguacates están siempre presentes en la mesa. 
     
La bebida nacional es la chibuku, una cerveza de palma. El vino es algo más caro que otras bebidas, pero beber alcohol en este país resulta barato. Entre los vinos, son destacables los blancos. Un refresco tradicional es la shandy, mezcla de limonada y soda.

     

Entretenimiento

Zimbabwe ofrece una gran variedad de entretenimientos, sobre todo, para los amantes de la naturaleza.
     
Los ríos del país son excelentes para practicar piraguismo, raffting en descensos vertiginosos o simplemente dar un paseo en bote que también puede disfrutarse en los lagos rodeados de parajes naturales de gran belleza en los que pescar piezas de agua dulce. 
    
En sus Parques Nacionales se pueden contemplar una gran variedad de animales como elefantes, hipopótamos, búfalos, leones, panteras, cocodrilos y antílopes de diversas especies entre las que destacan las cebellinas difíciles de encontrar en otros parajes africanos; también se pueden admirar rinocerontes blancos, oribis y nyalas. Zimbabwe es un verdadero paraíso ornitológico en donde se pueden ver numerosas especies de aves.
    
En las montañas del país se puede practicar trekking, escalada o senderismo rodeados de una naturaleza absolutamente virgen. También se pueden visitar restos arqueológicos de gran belleza como los restos del Imperio Monomotapa o las ruinas de Khami y Dhlo Dhlo.
       
No menos atractivos resultan los espectáculos étnicos en los que se pueden admirar las complicadas danzas tradicionales que acompañadas por la música rítmica hacen que los bailarines adquieran una especial concentración.
     
En las ciudades se puede degustar una buena comida, visitar sus museos o disfrutar con la colección de pintura de la Galería Nacional de Harare, la capital de Zimbabwe.

      

La natación puede practicarse en las piscinas de los hoteles y en las municipales que se reparten por todo el país. También en los ríos de algunos de los parques naturales, aunque hay que informarse si está permitido bañarse. 
     
Hay numerosas pistas para jugar al tenis, mientras que la pesca es también una actividad muy extendida, igual que el ciclismo y el golf. Para la práctica de este último deporte existe un campo en casi todas las grandes ciudades de Zimbabwe. Entre los deportes espectáculo destacan las carreras de caballos, el criquet y el fútbol. 
    
Los viajeros amantes del riesgo pueden practicar en los ríos (especialmente el Zambeze) todo tipo de deportes de aventura, desde puenting a rafting, pasando por el piragüismo con kayak y la escalada. 
    
En Zimbabwe se conserva gran parte de la herencia británica y ésta se mantiene también en los hábitos, costumbres y actividades: desde tomar el té, a participar en tertulias o jugar al criquet. 
    
La música es una de las formas preferidas de entretenimiento de la población local. Por ello, es habitual asistir a reuniones musicales en locales casi escondidos, sobre todo en las ciudades. 

    

Compras

Las compras más recomendables son las tallas de madera o piedra, los instrumentos musicales, los batiks (telas teñidas de forma artesanal y decoradas con dibujos que reflejan escenas y costumbres sociales) y la cerámica en piedra shona, las camisetas de algodón, las telas y la artesanía batonga. 
    
En Harare, en la plaza de la Unión de los Pueblos Africanos, se monta cada día un amplio mercadillo de artesanía en el que se puede encontrar todo tipo de objetos. Sin embargo, en los puestos existentes al borde de los caminos y las carreteras, fuera de la capital, aún es posible encontrar los productos más baratos. Además, regatear es obligatorio.  

   

Arte

El arte rupestre en Zimbabue merece un capítulo aparte. Aunque hasta el momento se han catalogado más de 4.000 enclaves, los expertos esperan descubrir muchos más tesoros de la Edad de Piedra. 
   
Los bosquimanos, pobladores prehistóricos de la región, dejaron en todo el país muestras de un arte único y extraordinario cuyo tema recurrente fue siempre la relación entre el hombre y los animales. En la misma época en la que los artistas prehistóricos de Francia y España escondían su legado en lo más recóndito de las cuevas, los bosquimanos trabajaron a la intemperie con materiales sorprendentemente tersos y duraderos, en las caras lisas de las rocas de granito, que usaron como si se tratara de lienzos. 
   
La escultura shona es una de las formas artísticas africanas más relevantes de este siglo. De los diez escultores en piedra más importantes del mundo, siete proceden de Zimbabue. 
    
La tradición escultórica moderna comenzó con iconografía religiosa en las escuelas misioneras de los años cuarenta. No tardó en desarrollarse, dando lugar a temas abstractos y expresionistas de gran espiritualidad que han atraído la atención de críticos, marchantes, coleccionistas y galerías de todo el mundo. 
   
La música ha sido siempre un elemento importante en la tradición cultural de Zimbabue. Los cantos en grupo son una constante en actividades tan diversas como la batalla con la tribu vecina o la recogida de la cosecha. Además, las historias y leyendas, de tradición oral, van puntuadas por coros en los que la audiencia participa activamente. 
    
En cuanto a los instrumentos musicales autóctonos, hay que destacar el marimba, o xilofono, cuyas teclas, fabricadas con la dura madera del mweje, consiguen una resonancia óptima. Otro instrumento muy interesante para los coleccionistas es el mbira, una tabla de madera sobre la que se montan 24 teclas de hierro que el gwenyambira hace sonar con sus pulgares. El más popular de los elementos de percusión es el mjejeje, cuyo nombre en inglés es “stone bells”. Se construye con piedras de granito que, al chocar entre sí, producen un magnífico sonido de campanas.
     
En arquitectura destacan dos tipos de conjuntos arquitectónicos claramente diferenciados: por un lado, las construcciones del antiguo Reino de Monomotapa, donde destaca el templo de forma elíptica decorado con motivos fálicos y anillos irregulares y la Acrópolis, fortaleza que guardaba al templo; y por otro, restos de construcciones antiguas de distintas etnias como las ruinas de Khami y Dhlo Dhlo y el arte parietal de los bosquimanos, que ya no habitan el país, y que se pueden admirar en los llamados Matopos.
    
Como muestras pictóricas destacan las que se pueden contemplar en la Galería Nacional de Harare, la capital del país.
     
Las estatuillas y máscaras realizadas en maderas nobles por los Shona y Matabelés resultan muy atractivas como también los reposa-cabezas bellamente decorados por los Shona. 
     
Otros ejemplos culturales fascinantes son las narraciones que de padres a hijos se van pasando, de generación en generación, y que cuentan los principales avatares de las etnias. Se distinguen, además, las danzas y ritmos tradicionales, que son espectaculares. 

     


Desplazamientos

      

Zimbabwe dispone de dos aeropuertos internacionales: en Harare, la capital, y Bulawayo. 
     
La población local utiliza mucho el tren, tanto durante el día como para trayectos nocturnos, ya que este medio de transporte resulta muy barato si se elige la tarifa más económica. La capital y varias ciudades importantes, Harare, Bulawayo, Mutare y Victoria, están unidas por la red ferroviaria.
   
La red viaria principal está en buenas condiciones, pero hay muchas carreteras locales y caminos de tierra en mal estado. En Zimbabwe se conduce por la izquierda. Viajar por cuenta propia entre las principales ciudades no es complicado. Si el viajero prevé hacer paradas en ruta, lo mejor es que vaya acompañado de un guía que conozca los caminos. 
   
Hay que tener en cuenta que a veces es posible quedarse perdido en medio de una reserva natural, sin que se pueda contar con la ayuda de nadie en caso del ataque de los animales. Por ese motivo, en los espacios naturales protegidos está terminantemente prohibido salirse de los senderos señalizados.
   
Existen servicios regulares de autobuses, muy baratos. Permiten cubrir largas distancias, aunque hay que sacrificar un poco la comodidad.

   


Historia

  

La historia de Zimbabwe, que ha dejado un riquísimo legado antropológico, ha venido marcada desde sus tiempos más remotos por la abundancia de metales y piedras preciosas. Hace ya 10.000 años sus primeros pobladores, los khoisan, alcanzaron un sorprendente grado de sofisticación en la construcción de utensilios. Esta etnia autóctona fue desplazada milenios después por los shona de origen bantú, agricultores y pastores que usaban herramientas de hierro y vivían en chozas agrupadas en poblados. 
    
Fueron precisamente los shona de la Edad del Hierro quienes sentaron los cimientos de lo que sería el Gran Zimbabwe, la misteriosa ciudad estado que alcanzó su máximo esplendor entre los siglos XI y XV. Ya en el siglo VIII había establecido relaciones comerciales con países tan lejanos como Arabia, India y China. 

    

Zimbabwe es una de las zonas de África en la que se han hallado asentamientos humanos más antiguos. Esto lo han demostrado diversos hallazgos arqueológicos que datan del Paleolítico.
    
Desde el año 500 d.C., algunos pueblos bantúes expulsaron a las etnias bosquimanas, formando después del año 1000 poderosos reinos que ocuparon las tierras.
    
Entre las ruinas dispersas en una extensa región que cuenta con cerca de 300 sitios arqueológicos, las ciudades más importantes eran Khami, Naletali, Dhlo-Dhlo, Mapungubwe y la más conocida: Zimbabwe, con su característico recinto amurallado. Los constructores de Zimbabwe fueron los karanga, miembros del pueblo actualmente llamado shona, en el siglo X de nuestra era. 
    
Los shona -herreros bantúes instalados allí en el siglo V- descubrieron yacimientos de oro, cobre y estaño, y desarrollaron una refinada técnica para trabajar esos metales. Con el surgimiento de los centros comerciales arabizados de la costa, esa producción tuvo un mercado a partir del siglo VIII y el crecimiento de los intercambios provocó una notable expansión cultural. Cuando en el siglo X los "shirazis" fundaron Sofala, en el actual Mozambique, el estado karanga tuvo un puerto de salida directa para la producción de sus minas. El "Monomotapa" -rey de los karanga- sometió rápidamente a los musulmanes e impuso su hegemonía sobre un territorio que comprendía partes de los actuales Malawi, y casi todo Zimbabwe. 
   
Esa civilización, que mantuvo importantes contactos comerciales con Asia, se desarrolló hasta mediados del siglo XV. En esa época los rotsi, pueblo del sur perteneciente a la misma etnia shona que los karanga, obligaron al Monomotapa a replegarse hacia el norte y hacia la costa. En la ciudadela y el palacio de Zimbabwe pasaron a morar los rotsi, cuyo Changamira (rey) había extendido su dominio sobre la zona minera, aunque sin llegar a controlar una zona tan vasta como los antiguos karanga. 
   
A partir del siglo XVI, la presencia portuguesa liquidó el fructífero comercio con Oriente y provocó la decadencia económica de la región. Viendo la codicia que el oro despertaba en los europeos, los mineros shonas ocultaron sus minas y mantuvieron sólo la metalurgia del hierro. Un retroceso de diez siglos era el resultado del contacto con la "civilización". 
    
En 1834 los zulúes llegaron a la región. Los rotsi emigraron hacia el oeste; las ciudades y los cultivos, los palacios y canales de riego fueron abandonados, y las hierbas empezaron a crecer sobre los antiguos muros de Zimbabwe. En la primera mitad del siglo XIX, el territorio estaba dividido entre los pueblos shonas, en el noreste, y el reino zulú de Matabele, que ocupaba todo el suroeste. En 1889 Lobenguela, rey de los ndebeles, recibió a un enviado del aventurero y millonario comerciante inglés, Cecil Rhodes. A cambio de armas, una pensión vitalicia y un barco a vapor, el rey concedió a la British South Africa Co. (BSA), de propiedad de Rhodes, el monopolio de la explotación de recursos minerales en el país. 
    
El gobierno británico dio a la BSA el control del comercio, la inmigración,las comunicaciones y las fuerzas policiales en el país Matabele. La concesión -por un gobierno extranjero- de tales privilegios sólo entraría en vigor después de ser "formal y libremente" aprobada por el rey Lobenguela, radicado en Bulawayo, la capital. Tras una burda estratagema de Rhodes, 200 colonos ingleses protegidos por 700 policías, autorizados "para cavar un pozo", se instalaron en territorio shona, donde fundaron un campamento fortificado, al que llamaron Salisbury. No tenían ningún título legal para estar allí, pero el gobierno inglés que los respaldaba ignoraba cuáles eran las fronteras entre uno y otro pueblo. 
     
La "policía" de Rhodes fomentó algunos conflictos. En 1895, con el pretexto de prender a unos ndebeles que habían robado ganado a los shona, atacó Bulawayo. El rey tuvo que retirarse a la selva y su país y el de los shona pasaron a ser gobernados por la BSA, con el nombre de Rhodesia del Sur. 
    
Hacia 1960, los colonos de origen europeo eran apenas 5% de la población, pero poseían más de 70% de las tierras cultivables. Comenzaba en esa época el proceso descolonizador en Africa. Zambia y Malawi, que estaban integradas en una federación con Rhodesia, se independizaron en 1964, en tanto que en ésta última el Congreso Nacional Africano (ANC) intensificaba su movilización independentista. El gobierno colonial del primer ministro Ian Smith respondió decretando, en 1965, el "estado de emergencia", pero el gobierno de Londres llamó la atención al de Salisbury sobre la necesidad de llevar a cabo una transferencia gradual del poder a la mayoría autóctona. Smith se negó y, para evitar que su Frente Rhodesiano, de ideología racista, fuera desplazado del gobierno, proclamó unilateralmente la independencia, el 11 de noviembre de 1965. 
     
El régimen rebelde fue castigado con un boicot comercial impuesto por las Naciones Unidas, que fue sistemáticamente burlado por las potencias occidentales. En Zimbabwe se inició la lucha armada, organizada por el ZAPU (Unión Popular de Zimbabwe) y el ZANU (Unión Nacional Africana de Zimbabwe). Tras la independencia de Mozambique, declarada en 1975, la lucha guerrillera se intensificó y el régimen de Smith bombardeó Zambia y Mozambique. Estos países junto con Angola, Botswana y Tanzania constituyeron el grupo de la "Línea del Frente", en lucha contra el racismo. El ZAPU y el ZANU se unificaron luego en el Frente Patriótico, copresidido por sus respectivos líderes, Joshua Nkomo y Robert Mugabe. 
     
En 1978 Smith firmó con algunos líderes negros opuestos al Frente Político un "acuerdo interno", por el que fueron legalizados sus partidos. En 1979, tras unas elecciones fraudulentas, el obispo negro Abel Muzorewa asumió el gobierno y cambió el nombre del país por el de Zimbabwe-Rhodesia. Entre tanto, con suficientes escaños parlamentarios asegurados, los blancos mantuvieron su control socioeconómico y político sobre el país. 
    
Pero en el campo de batalla se intensificaba la presión guerrillera y finalmente el gobierno de los blancos y sus aliados africanos fue forzado a negociar. Londres aceptó supervisar las elecciones libres fijadas para febrero de 1980 en las que ganó ampliamente el ZANU, de Robert Mugabe. Por los acuerdos de Lancaster House, celebrados el 18 de abril de 1980, Gran Bretaña asumió transitoriamente el poder y lo traspasó al triunfador. Si bien los blancos mantuvieron algunos de sus privilegios económicos y políticos, estos ya no incluían el poder de veto sobre los futuros cambios constitucionales. 
    
El gobierno del primer ministro Mugabe comenzó por abolir la legislación racista y por reconstruir la economía, afectada por siete años de guerra, en la que un millón de personas perdieron su hogar o tuvieron que emigrar. El ganado se había reducido a un tercio de sus existencias, miles de kilómetros de carreteras quedaron inutilizados y diversas enfermedades, como la malaria, volvieron a azotar a la población de siete millones de negros. 
    
El gabinete incluyó dirigentes del partido minoritario ZAPU, y también algunos blancos, a fin de que las rivalidades anteriores a la independencia no obstaculizaran la reconstrucción nacional, guiada por un ambicioso Plan de Desarrollo. El PNB creció en 7%, la zafra agrícola del año batió marcas históricas y se registró un alza importante del consumo popular. Hubo, empero, problemas políticos que luego serían graves para Mugabe: uno fue el boicot sudafricano a la salida de la producción del país, y, el otro, una disidencia política entre el ZANU y el ZAPU, que en 1981 llevó a que Joshua Nkomo fuera separado del Ministerio del Interior, designándolo ministro sin cartera. 
    
Las divergencias se profundizaron. En 1982, adeptos de Nkomo crearon un movimiento armado llamado "Super-ZAPU". Las tensiones políticas crecientes coincidieron con el inicio de la gran sequía que hizo caer, en 1983, la producción agrícola de más de 2 millones de toneladas (1981), a sólo 620 mil. 
    
Las presiones de los campesinos negros, que esperaban una profunda reforma agraria después de la independencia, chocaron contra las limitaciones impuestas en los acuerdos de Lancaster House, que impedían expropiar haciendas de blancos; y contra las maniobras de ingleses y norteamericanos, que negaron a Zimbabwe los recursos prometidos para la compra y el reparto de tierras. En Matabele, los adeptos de Nkomo explicaron las dificultades resultantes de la sequía y de la falta de fondos como una maniobra de Mugabe contra los ndebeles, la otra gran etnia del país además de los shona, lo que alentó una artificial animosidad tribal. 
    
A fines de junio de 1985 la Unión Nacional Africana, de Mugabe, obtuvo una amplia victoria en las elecciones parlamentarias en todo el país, excepto en Matabele, en tanto que la mayoría de los blancos votaron por el Frente Rhodesiano creado por Ian Smith, lo que llevó al presidente a recordar que los privilegios concedidos a los ex colonos en Lancaster House no debían considerarse inmutables. 
    
Además de las prebendas políticas -que luego serían eliminadas- la situación privilegiada de los blancos se reflejaba en la tenencia de la tierra en Zimbabwe. Según un informe técnico, 4.500 agricultores -casi todos blancos- eran dueños de 50% de las tierras productivas del país, mientras que 4.500.000 campesinos vivían en áreas rurales de propiedad comunal, llamadas "tierras tribales", asiento de las poblaciones negras desplazadas durante la época colonial. Se trataba de tierras pobres, situadas en regiones de escasas lluvias, con carencias de infraestructura y comunicaciones. 
    
La Unión de Agricultores Comerciales, formada por blancos, bloqueó muchas iniciativas de reasentamiento rural del gobierno y era considerada prácticamente intocable, debido a que generaba 90% de la producción agrícola, pagaba un tercio de los salarios y representaba 40% de las exportaciones de Zimbabwe. Un tercio de esas propiedades no estaban siendo explotadas y su productividad podía ser mayor, pues su rendimiento se debía más al apoyo del Estado que al talento administrativo de los productores. 
    
Dos reformas constitucionales se efectuaron en setiembre de 1987. Fue abolida la reserva de 20 escaños en la Asamblea y 10 en el Senado para candidatos blancos, y la autoridad ejecutiva fue asignada al Presidente, elegido por el Parlamento, por un período de seis años. 
    
En el ámbito internacional, Mugabe tuvo un papel relevante en la cumbre del Movimiento de Países No Alineados, celebrada en setiembre en Harare, donde abogó enérgicamente por la imposición generalizada de sanciones a Sudáfrica. Además, Zimbabwe brindó apoyo al gobierno de Mozambique contra los contrarrevolucionarios de la Resistencia Nacional de Mozambique (RENAMO). En mayo de 1987 unos 12.000 efectivos de Zimbabwe estaban en Mozambique, mientras que las incursiones de RENAMO en Zimbabwe se hicieron sentir ese año y el siguiente. 
     
En diciembre de 1987 Mugabe y Nkomo se reconciliaron y los dos partidos políticos más importantes signaron un acuerdo de fusión -ratificado en abril de 1988- mediante la creación del Frente Patriótico de la Unión Nacional Africana de Zimbabwe (ZANU-PF). Desde entonces, y gracias a la alianza de varios diputados blancos con el ZANU, el país se orientó -al contrario de la tendencia general en Africa- cada vez más hacia un régimen de partido único. 

En las elecciones de marzo de 1990, el ZANU-PF obtuvo 116 de los 119 escaños. El presidente Mugabe interpretó el resultado como un "mandato popular" favorable a su idea de partido único. No obstante el recién organizado Movimiento por la Unidad de Zimbabwe (ZUM) obtuvo 15% de los votos y sólo 54% de los ciudadanos concurrieron a las urnas, una abstención significativa, comparada con porcentajes de votación superiores a 90% en las elecciones de 1980 y 1985. La oposición obtuvo su mayor votación en Harare (casi 30%) y otros centros urbanos, mientras que ZANU mantenía firme el apoyo de las zonas rurales. 
      
En una economía con un crecimiento anual medio de 4%, la contribución de la agricultura al PNB era de 14% en 1980 y se elevó a 20% en 1990. En el mismo año, el Parlamento aprobó una ley de reforma agraria que autorizó al gobierno a expropiar tierras de los blancos, a un precio fijado por el Estado, y redistribuirlas entre los pobres. La población negra mayoritariarespaldó ampliamentelaley, considerándola un acto de justicia racial y económica. Los agricultores blancos, en cambio, apoyados por juristas y entidades de la Iglesia católica, la criticaron como violatoria de los derechos civiles y humanos establecidos en la Constitución. 
     
La Organización de Asociaciones Rurales para el Progreso (ORAP), un movimiento iniciado después de la independencia de Zimbabwe para rescatar la cultura y la organización social de los pueblos indígenas, reunía en 1991 a medio millón de integrantes en 16 pueblos, que cubrían 3,5 de las 5 provincias del país. La estructura básica de la ORAP son las Amalema, asociaciones de vecinos integradas por 10 familias, que recrean formas de organización y producción comunitarias existentes antes de la colonización. La ORAP se propone demostrar que las formas tradicionales de vida de la población local pueden resolver los problemas del país mejor que los modelos paternalistas importados por los colonizadores europeos. 
    
En junio de 1991 el partido gobernante ZANU-PF decidió abandonar la ideología marxista-leninista, eliminando de sus estatutos las referencias a esta doctrina y al socialismo científico. El ZANU-PF mantuvo no obstante el proyecto socialista, en tanto el mismo se adecuara a la realidad de Zimbabwe. El líder Mugabe hizo un llamado a dejar de lado la doctrina del socialismo puro, en favor de la socialdemocracia y la economía mixta. 
     
En octubre de 1991, el Movimiento por la Unidad de Zimbabwe sufrió una escisión, que dio lugar a la formación del Partido Democrático, liderado por Emmanuel Magoche, ex vicepresidente del ZUM. 
    
Aunque Zimbabwe se rige por un sistema democrático con pluralidad de partidos, en los hechos funciona un régimen de partido único. La falta de una oposición efectiva al ZANU-PF ha hecho que el partido dirigente controle gradualmente todos los mecanismos del Estado, la fuerza policial y la burocracia. Pero si bien en la dirección del ZANU-PF existía un consenso respecto a mantener tal régimen, el surgimiento de movimientos en favor del pluralismo político en Sudáfrica, Angola, Namibia, Mozambique y Zambia pesaron en Zimbabwe para que formalmente existieran varios partidos. 
     
A fines de 1991, el presidente Mugabe informó que el PNB de Zimbabwe había crecido 3,5% en el último año (1,4 puntos por encima del índice del año precedente) pero se enfrentaba con un fuerte salto de la inflación, que pasó de 13,3% en 1990 a 25% en 1991. En enero de 1992, el gobierno anunció que se pondría en práctica de un programa quinquenal de reformas, con el objetivo de liberalizar la economía, reducir el déficit del presupuesto a 5% del PNB y generar un aumento sustancial del empleo en el país. 
    
Una de las primeras medidas tomadas en enero de 1992, fue la supresión de 32 mil puestos de trabajo en el sector público. Presionado por el FMI, Mugabe inició una reducción en el número de ministerios. 
     
Como parte de los recortes de gastos, en mayo las autoridades redujeron las becas y los gastos de educación y pusieron fin a la enseñanza superior gratuita. Como resultado, se desataron grandes protestas estudiantiles que terminaron con la expulsión de 10 mil alumnos de la Universidad de Zimbabwe, en junio. Las manifestaciones de repudio a la medida fueron duramente reprimidas por la policía. El Congreso de Sindicatos declaró una huelga general contra la política económica. 
     
Una manifestación de estudiantes, mujeres y niños por mejores condiciones de vida en la región de las minas de oro al este de Harare culminó con tres muertes bajo el fuego de la policía. Tropas de élite estadounidenses efectuaron maniobras militares con las tropas de Zimbabwe. Según el gobierno las maniobras debían preparar los efectivos que operarían en Somalia por mandato de la ONU, según la oposición se trataba de entrenamientos para la represión interna. 
    
A mediados de 1993 la Unión de Agricultores Comerciales, apoyada por los partidos de la minoría blanca, acusó al gobierno de expropiar tierras productivas. Mugabe los amenazó con deportarlos si no accedían a la reforma agraria. Sin embargo no les exigió condiciones mínimas para los trabajadores rurales. En 1994 un trabajador negro cobraba 30 dólares mensuales en las haciendas. 
     
Los países que realizan donaciones a Zimbabwe se reunieron en París en marzo de 1995, con un mes de retraso a lo previsto porque el gobierno de Mugabe no tenía sus libros en orden. A pesar del temor a represalias por el atraso en las reformas financieras exigidas por el FMI, el país recibió una cantidad mayor a la cifra inicialmente anunciada. La deuda externa de Zimbabwe resultó igual al PBI, de modo que 23% del presupuesto se destinó al pago de intereses. 
     
En octubre de 1995 Ndabaningi Sithole, líder de ZANU-Ndonga y uno de los únicos dos miembros de la Asamblea que no integraba el ZANU-PF, fue acusado de planear el asesinato del presidente y arrestado. Los críticos de Mugabe atribuyeron el arresto al anuncio de Sithole de candidatearse a la presidencia. 
      
Con la abstención de 68% de los votantes, las elecciones de abril de 1996 le dieron el triunfo a Mugabe con 93% de los votos. Varios partidos de oposición las boicotearon por cuestionar el sistema electoral. El gobierno mantenía en el momento de las elecciones importantes deudas con la mayor parte de los empleados públicos.
    
A comienzos de 2000, el presidente Mugabe se hallaba sometido a grandes presiones a causa del enfrentamiento entre los hacendados blancos y los agricultores negros, que pedían la devolución de sus tierras.
    
En marzo de 2002, la Unión Nacional Africana-Frente Patriótico de Zimbabwe ganó las elecciones presidenciales con Mugabe a la cabeza. La oposición (Movimiento para la Democracia y el Cambio), los observadores independientes y la comunidad internacional calificaron de fraudulentas las elecciones y exigieron nuevos comicios en el país. Mugabe rechazó las acusaciones y se opuso a la celebración de otras elecciones presidenciales. En abril de 2002, Zimbabwe fue expulsado de los consejos de la Commonwealth durante un año al considerar esta institución de ex colonias británicas que las elecciones habían transcurrido de forma irregular y en un clima de violencia inaceptable.

        


Sitios de Interés

     

    

    
Harare
Harare, la capital del país, es una ciudad moderna de estilo colonial inglés con avenidas repletas de árboles y casas con jardines. La ciudad fue fundada hace poco más de un siglo. Posee un centro comercial y financiero muy activo y a su alrededor discurren los barrios más tranquilos donde reside la mayoría de la gente.
   
Entre las visitas culturales que ofrece la capital merece la pena acercarse al Museo Nacional Reina Victoria, situado en Civic Centre en Rottem Road y que está abierto todos los días; dispone de amplias muestras de la historia del país. Muy cerca está la Biblioteca Municipal.
    
La Galería Nacional de Zimbabwe posee una excelente colección de arte plástico africano y europeo, además de una tienda en la que se pueden adquirir objetos de artesanía de gran calidad. Si quiere ver exposiciones itinerantes de arte tiene que acercarse a la Galería Delta en el número 110 de la Avenida Livingstone.
    
El Parlamento está ubicado en lo que fue un hotel, en la calle Tercera, entre Baker y la Avenida Unión. Hay una visita guiada para el que quiera conocer la distribución política del país. Otro edificio de interés es el que acoge al Ayuntamiento, situado muy cerca de la oficina Central de Correos. Dispone de unos preciosos jardines con un reloj floral, que tiene estampado el pájaro símbolo del país.
    
La Catedral Anglicana es uno de los edificios más famosos de la capital, destaca sobre todo por su torre gris. Una vez allí se pueden admirar los jardines de Plaza de la Unidad de Africa que tienen unas bonitas fuentes y están muy bien cuidadas. Pero de las zonas verdes de la ciudad reslata sobre todo el parque Jardines Harare.
    
Para hacer compras nada mejor que el bullicioso Mercado en el que se pueden encontrar todo tipo de artículos, especialmente artesanía.
    
Al norte de la ciudad, en la calle Quinta, se encuentra el Jardín Botánico, una reserva donde se pueden encontrar muchas especies autóctonas. La Universidad de Zimbabwe también se sitúa al norte de la capital, en el barrio de Mount Pleasant. Pero si lo que le interesa es conocer a fondo la historia del país diríjase a los Archivos Nacionales, que se encuentran en Borrowdale, después de recorrer unos 5 kilóemtros tomando la dirección noroeste desde la ciudad. La entrada es gratis y permanecen abiertos a diario.
    
Alrededores de Harare
En las inmediaciones de la ciudad destaca el Kopje, desde donde se puede obtener una amplia vista de la capital y sus alrededores. Allí se encuentra la llama de la independencia, que fue encendida en 1980 para conmemorar el nacimiento de la actual Zimbabwe. 
    
Otros atractivos de los alrededores son Chapungo Kraal, una de las excursiones más turísticas. Chapungu es un gran parque de esculturas donde se puede admirar la obra de numerosos artistas, algunos de los cuales realizan sus trabajos frente al público.
    
Heroes' Acre, se encuentra a unos 10 kilómetros al oeste de Harare y es el monumento nacional del país. No debe perderse tampoco las exóticas plantaciones de tabaco o el Jardín Botánico Ewanrigg, que está a unos 40 kilómetros de la ciudad, donde podrá encontrar curiosas especies de todo el mundo (destacan sobre todo los cactus).
    
El atractivo Jardín Ornitológico Larvon ofrece por su parte la posibilidad de ver numerosos pájaros. Muy cerca también se puede visitar el Parque de los Leones.
    
A 30 kilómetros de la capital están Domboshawa, donde se pueden ver cuevas con pinturas rupestres y Ngomakurira, la "Montaña de los Tambores", llamada así por su acústica natural.
     
En Manyame River se puede ir al Parque de Atracciones Lago Chivero, un lugar perfecto para acampar. Y por último, las Piscinas de los Hipopótamos, situadas en la ribera del Mazowe, en las que se puede contemplar a estos simpáticos animales en su hábitat natural.
    
Para los amantes de la vida salvaje hay unas cuantas reservas que se pueden visitar, algunas, incluso a caballo. Las más cercanas son las del Parque Ballantyne, donde hay antílopes, Parque Blair y Mukuvisi Woodlands, que se encuentra a tan sólo 5 kilómetros de la capital en dirección sur. Allí podrá ver elefantes, ñus, cebras o impalas. Si prefiere las aves, entonces diríjase al Airport Game Park, muy cerca del aeropuerto. Para ver serpientes nada mejor que el Parque de Serpientes (Snake Park)
    
Chinhoyi
Desde la capital puede tomar la carretera que lleva a Kariba y a unos 8 kilómetros encontrará la localidad de Chinhoyi. Lo más relevante es el Parque Nacional donde se encuentran unas interesantes cuevas, las Cuevas Chinhoyi, con una piscina de aguas cristalinas en su interior. 
   
Kariba
Se encuentra casi en la frontera con Zambia, con la que comparte el lago del mismo nombre. Desde las colinas se aprecian las mejores vistas de la ciudad y del lago. Pero tendrá que bajar para darse una vuelta por las calles de la ciudad para hacer alguna compra o visitar la Iglesia de Santa Bárbara, la presa y el Monumento Operación Noah.
     
Lago Kariba y Parque Nacional Matusadona
El Lago Kariba es el segundo lago artificial más grande del continente africano. Es mundialmente conocido por los aficionados a la pesca. Se puede recorrer en canoa y resultan sorprendentes las vistas porque está rodeado de montañas y salpicado de pequeñas islas, además de una rica vegetación submarina. Sin duda no dejará de tomar fotografías. Se puede visitar la Granja de Cocodrilos y el Parque Nacional Matusadona, a tan sólo 30 kilómetros del lago. Posee una espectacular garganta, además de una fauna rica en mamíferos y aves. Su lago está lleno de vegetación, tanta que a veces dificulta la navegación.
    
Parque Nacional Mana Pools
Desde Kariba puede seguir hacia el norte hasta este parque, uno de los más visitados del país. El centro administrativo del parque se encuentra en Marongora. Durante la estación seca miles de aves vienen a dar color a este precioso espacio natural donde abundan los búfalos, antílopes, kudús, cebras, elefantes y una especie en extinción, el rinoceronte negro. El parque está abierto de mayo a octubre. Se pueden hacer safaris en canoa. En el área se encuentra el Valle Zambeze, una de las zonas menos explotadas del continente.
   
Mukoto
Si toma dirección nordeste, desde Harare, en el camino a Nyamapanda, llegará a la pequeña localidad de Mutoko. Queda a 150 kilómetros de la capital. Es una ruta que hay que conocer si se quiere cruzar a Mozambique.
      
Mutare
A pesar de su pequeño tamaño, Mutare es la cuarta ciudad en importancia del país. La localidad cuenta con pequeñas iglesias diseminadas por el centro. Es imprescindible visitar el Museo de la Ciudad si se quiere conocer algo más sobre la historia de la zona, los Jardines de Aloe, que cuentan con numerosas especies de plantas locales, algunas prehistóricas y la Casa Utopía, convertida en museo por ser la morada del poeta Kingsley Fairbridge. Un paseo por las Colinas Murahwa, permite ver algunas pinturas prehistóricas en las rocas y las ruinas de un pueblo de la Edad de Hierro. Por último no se pierda la excursión a la Reserva Natural Cecil Kop para ver elefantes, cebras, kudus y monos entre otros curiosos animales, y la Reserva de las Gacelas Thompson.
      
Parque Nacional Rhodes Nyanga

El viaje a Mutare permite también acercarse a las Montañas Nyanga con la cumbre más alta del país. Allí se encuentra el Parque Nacional Rhodes Nyanga. Lleva el nombre de Cecil Rhodes, que vivió en la zona y alberga un museo que narra la historia de este pionero y colonizador. Se dice que esta es la reserva forestal del país. Abundan los pinos y los eucaliptos. Destacan también las Cataratas Mtarazi, que poseen una espectacular caída, rodeadas por el parque natural del mismo nombre y distintos restos arqueológicos de antiguas civilizaciones que se encuentran repartidos por toda la zona. El área cuenta con hermosos ríos y lagos. La localidad más cercana al parque para pernoctar es Nyanga. Todo el valle se puede contemplar desde el mirador Hode View.
      
Umtali
Umtali es la tercera ciudad en importancia del país y en claro contraste con las otras dos ciudades, Umtali goza de atractivos parajes repletos de flores de distintos colores y numerosos árboles exóticos en una bonita ciudad alejada de la modernidad.
    
Merecen una visita los Montes Vumba con sus cascadas, torrentes y bosques que conforman una Reserva Botánica Nacional y el Parque Nacional Chimanimani con parajes muy Bellos como las Cascadas Bailey, el Río Handange, las Cuevas Banana, el Paso Skeleton, el Valle Wizard, el Monte Binga con 2.437 metros de altura y los Lagos del Sur.
    
El Parque Nacional Chimanimani se encuentra al sur de Mutare y justo en la frontera con Mozambique. Es el lugar ideal para los amantes de la montaña, pues cuenta con un macizo rocoso digno de explorar. Una de las excursiones más solicitadas es la que va hasta la cumbre y pasa por la Ruta Bailey. Una vez se llega al final del camino se puede admirar toda la belleza del valle, rodeado de colinas y un riachuelo que lo surca. El paso Skeleton le llevará a Mozambique.
    
   

Victoria Falls
Las Cataratas Victoria son sencillamente impresionantes. Descubiertas para los europeos por el famoso Doctor Livingstone en 1885, las aguas del Zambeze caen desde una altura de 107 metros ofreciendo un fantástico espectáculo por su fragor y el humo y vapor que forman numerosos arco iris que contribuyen a hacer aún más alucinante el paraje. Una visita al Museo Etnológico permitirá conocer mejor al Doctor Livingstone y también la historia de la zona.
    
Resultan impactantes las Cataratas del Diablo y del Arco Iris, no en vano son la mayor masa de agua precipitada del mundo. En la del Diablo se encuentra un monumento a Livingstone y hay una pequeña isla que lleva su nombre. Desde el Danger Point se aprecian las mejores vistas de la Catarata del Arco Iris. Otro de los espectáculos visuales es el cañón que se abre tras ellas.
   
Para visitar las Cataratas Victoria hay que dirigirse al Parque Nacional Wankie, donde se pueden admirar, también, especies animales típicas africanas como elefantes, hipopótamos, cocodrilos, cebras, jirafas, hienas, entre otras muchas especies aunque la más destacada es la cebellina, antílope difícil de encontrar en otros parajes. Las cataratas se pueden visitar, también, durante la noche para ver un espectáculo único, el "arco iris de luna", cuya luz se mezcla con el vapor creando un halo luminoso increíblemente bello. Estas cataratas también se pueden ver desde Zambia, sobrevolando sobre ellas en avioneta, ultraligero o en un safari aéreo, o recorrerlas en canoa.
    
En el área de las cataratas tendrá la oportunidad de practicar todo tipo de deportes, rafting, e incluso puenting, teniendo como escenario uno de los parajes más bonitos de la tierra (por algo son una de las siete maravillas del mundo). Merece la pena darse una vuelta por el Santuario Natural de Zambeze y la Reserva de Cocodrilos, donde podrá observar curiosos animales. A lo largo del río Zambeze hay algunos puntos de interés como el Big Tree, un enorme baobab. Recorrer la ribera de este río hasta el Parque Nacional que lleva su nombre puede ser otro paseo encantador.
     
Parque Nacional Hwange
Otro de los puntos a tener en cuenta en el oeste de Zimbabwe es el Parque Nacional Hwange, el mayor del país. Está situado a la altura de las fronteras con Namibia y Botsuana. En el parque abundan sobre todo los elefantes, se dice que aquí se encuentra la mayor concentración de estos animales del continente, pero también se pueden ver pájaros, rinocerontes, antílopes, eland, kudús o cebras (se contabilizan cerca de 400 especies diferentes). También se pueden escuchar durante la noche los rugidos de los leones, a los leopardos y a las hienas entre otros carnívoros.
      
El safari a pie contemplando todas las bellezas del parque es una aventura única. A pocos kilómetros del Campo Principal (Main Camp) hay un lugar que merece la pena conocer, Nyamandhlovu Pan. Otra interesante excursión es la que lleva a Sedina Pan.
      
Parque Nacional Chizarira
Es uno de los lugares menos explotados y más remotos del país. Está situado bajo las laderas de las montañas del Lago Kariba, en su parte este. Se pueden ver antílopes correteando por el parque.
      
Bulawayo
Bulawayo es la segunda ciudad del país y el centro económico y comercial de mayor importancia de Zimbabwe y la capital del país Matabelé.
      
Conviene visitar en la ciudad el Museo de Historia Natural, donde se puede conocer la historia y a los animales del país. Muy cerca está el Parque del Centenario, que cuenta con unos bonitos jardines; el Museo del Ferrocarril; el Museo Nacional con una interesante muestra de las antiguas civilizaciones que habitaron el país; la Galería de Arte Bulawayo; el Centro de Arte Mizilikazi; las Piscinas Municipales y las Industrias Bulawayo.
       
Alrededores de Bulawayo
Resultan muy interesantes la Reserva Tshabalala, que está muy cerca de la ciudad. Para llegar a ella hay que tomar la carretera que conduce a Matopos. Es un lugar ideal para hacer excursiones observando la vida salvaje y las aves que la pueblan. Otro lugar que no debe perderse son las Ruinas Khami y Dhlo-Dhlo con sus imponentes bloques de granito y sus figurines de marfil construidos por civilizaciones remotas.
      
En la Reserva de Chipangali podrá ver rinocerontes negros, leones y guepardos. Mientras que en Hillside Dam, hay distintas aves. Otra reserva, que se encuentra cerca, en dirección a las Cataratas Victoria es la de Mguza.
       
Al sur de Bulawayo, a unos 30 kilómetros está el Parque Nacional Rhodes Matopos y los mágicos Montes Matopos donde se encuentra la Tumba de Rhodes cercana a las de otros personajes famosos. También en estos montes se pueden admirar los grabados y pinturas realizadas en sus paredes por los bosquimanos que otorgan a estas colinas la calidad de sagradas para esta etnia.
      
Masvingo 
Es otra de las ciudades importantes del sur de Zimbabwe. Se trata de la antigua Fort Victoria y está considerada como la ciudad con mayor antigüedad del Zimbabwe actual. Destacan el Templo elíptico con altos muros de piedra sin ningún tipo de argamasa que los una y decorado con motivos fálicos y anillos irregulares; y la Acrópolis, creada como fortaleza para guardar el templo, en la que se han encontrado restos de varias fundiciones de oro.
        
Alrededores de Masvingo
En los alrededores de Masvingo destaca el Lago Kyle y la Reserva Natural del mismo nombre en donde reside el misterioso rinoceronte blanco de propiedades mágicas para algunos grupos étnicos y difícil de encontrar en otras zonas.
           
Ruinas del Reino Monomotapa
Ubicadas en las cercanías de Masvingo, estas ruinas forman un impresionante conjunto arquitectónico construido en 1725 coincidiendo con la época de máximo esplendor del Gran Zimbabwe. El Gran Monumento Nacional de Zimbabwe es uno de los sitios arqueológicos más importantes de África. En el Lago Mutirikwe se pueden practicar numerosos deportes náuticos.

    


Actividades


Al norte del país se encuentra el lago Kariba. La construcción de una gran presa para abastecer de energía a la región obligó a organizar la llamada 'operación Noé', cuya finalidad era capturar 5.000 animales de 35 especies distintas y trasladarlos al cercano Parque Nacional de Matusadona. Desde la High Mountain se obtiene una extraordinaria panorámica sobre el lago y el puerto. Éste acoge numerosas embarcaciones de pesca, mientras que en las orillas se ven cebras, elefantes o unas omnipresentes lagartijas de color azul brillante. 
    
Al norte de lago Kariba se extiende el Parque Nacional Mana Pools (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) y, en las proximidades, el Parque Nacional Chizarira. 
     
Si en los safaris el silencio es la norma, debió de ser el estruendo lo que atrajo al explorador y misionero escocés David Livingstone, en 1855, hasta las cataratas Victoria, al oeste del país. Livingstone fue el primer explorador blanco en verlas. En su diario de viaje anota: 'Una visión tan espléndida que en su vuelo los ángeles deben de haberla visto ya'. Las Vic Falls, que es como son más conocidas allí, son uno de los mayores espectáculos de la naturaleza, una de las más bellas cascadas del mundo y de las más accesibles. Fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. 
     
El río Zambeze se despeña desde una altura de 108 m a lo largo de más de un kilómetro y medio. Los geólogos estiman que las cataratas existen desde hace unos 150 millones de años cuando la lava volcánica, infiltrada en la corteza terrestre, formó unas hendiduras que, con la fuerza erosiva del agua, se transformó en una gigantesca garganta natural. Si se mira hacia abajo, sólo se ve el vapor formado por el agua y los numerosos arco iris dibujados por los rayos del Sol. La abundancia de agua (que provoca un estruendo enorme, tanto que la etnia makalolo, los últimos en instalarse allí, llamaron a las cataratas Moso oa Tunya, 'el humo que ruge') ha hecho crecer una frondosa vegetación. 
     
Para llegar a las cataratas basta con seguir el Livingstone Way, atravesando el Parque Nacional de las cataratas Victoria y llegar a la entrada desde la que parten senderos que conducen a miradores panorámicos situados frente a las cinco cataratas principales: Horseshoe Falls, Devil's Cataract, Main Falls, Rainbow Falls y Eastern Cataract. Junto a las cataratas se hallan las islas Cataract y Livingstone desde, las que Livingstone midió la altura de la caída con una cuerda a la que había fijado un peso de plomo. 
    
El río Zambeze (de 2.736 km de longitud, 820 de los cuales transcurren por Zimbabwe) era temido por los nativos hace poco más de cien años, pero hoy las embarcaciones de rafting y los kayaks recorren sus tramos más bravos; por las aguas tranquilas se deslizan tranquilos cruceros desde los que se pueden ver aparecer los redondos ojos de los hipopótamos o contemplar un inolvidable atardecer. En esta zona se encuentra el Parque Nacional de Zambeze, junto al Parque Nacional de las cataratas Victoria, por donde discurre este río africano. 
     
Cerca de la localidad de Masvingo, al este de Bulawayo, están las ruinas del Gran Zimbabwe, el mayor yacimiento arqueológico del continente africano. En el lugar se asentó la capital del reino de los shona en el siglo XI. Era una ciudad de 10.000 habitantes que vivían en grupos familiares. Entre sus edificios destaca el palacio real, construcción enorme levantada sólo con piedras y sin cemento, como narra en su diario de viaje el explorador portugués Duarte en 1517. El debilitamiento de la zona se produjo a finales del siglo XV, cuando el territorio quedó dividido entre dos reinos separados, el de Torwa y el de Monomotapa. El lugar fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. 
     
En la actualidad, toda el área se halla incluida en el Parque Nacional Matobos, de más de 40.000 hectáreas, que posee afloramientos de piedra granítica. Estas piedras han sido modeladas por la erosión y hoy pueden verse apiladas, en lo que se conoce como las pirámides (o pilares) naturales del Gran Zimbabwe. 
     
Tanto en las formaciones rocosas como en las ruinas de la antigua capital se ven pinturas rupestres que representan escenas de caza de hace más de 35.000 años. La zona destaca por la riqueza de la fauna: alberga la mayor concentración del mundo de nidos de águilas negras. Es asimismo el mejor lugar desde el que pueden observarse los pocos ejemplares que quedan de rinoceronte blanco. Cerca de Malindidzimu se encuentra la tumba de Cecil Rhodes. 
     
El espacio natural protegido más extenso de Zimbabwe es el Parque Nacional de Hwange, en el que se realizan safaris. Situado en la región de Matabeleland North, limita con otras zonas en las que también es muy recomendable el safari, como Matetsi, Deka, la Reserva forestal de Kazuma o las arenas del Kalahari. Los safaris se realizan por la mañana y por la tarde. Los visitantes duermen en hoteles decorados con trofeos de caza, como la cabeza de elefante que mide más de 2 m de oreja a oreja y que preside el salón principal. Estos lugares suelen tener el privilegio de disponer de una laguna a la que por las noches acuden los animales a beber, lo que las convierte en un espléndido mirador nocturno. 
    
Las tierras del este albergan varios entornos naturales que merecen una visita. Uno de ellos es el Parque Nacional de Nyanga, que destaca por los bosques, las altas montañas y la pesca que se practica en sus riachuelos. La fauna está formada principalmente por pequeñas especies y algún antílope. Es habitual ver a aficionados a la escalada que eligen la zona para ascender las paredes rocosas de la montaña de Nyangani, de 2.593 m de altura. 
    
Otro parque natural es el Mtarazi, al sur de Nyanga. Se trata de un entorno más abrupto que el anterior y de difícil acceso, incluso en todoterreno. Tal vez por ello, la fauna está mejor protegida. 
    
Al sur de estos parques se extiende el Parque Natural de Chimanimani, que incluye las montañas del mismo nombre (Chimanimani), cuya composición geológica es única en el país; destacan picos como el de Binga, de 2.240 m.