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Francia es el principal
destino turístico del mundo y algo más que un
bosquejo abreviado de las muchas atracciones del
país está más allá del alcance de esta guía. Esta
sección, con fines prácticos se ha divido en en
varias sub-secciones, estas son : Bretaña; Normandía;
Norte, Pas de Calais & Picardía; El Valle
de la Loira; La Loira Occidental; Auvergne &
Limusin; Rhône, Savoie & Dauphiny; Champaña
& Ardenas; Lorena, Vosges & Alsacia; Borgoña
& Franche-Comté; Aquitania & Poitou-Charentes;
Pirineos Medios; Languedoc-Rousillon; La Costa
Azul; Provenza; París & Ile de France y Córcega.
Bretaña
La región de Bretaña
incluye los departamentos de Côtes-du-Nord, Finisterre,
Ille-et-Villaine y Morbihan. La principal atracción
de la región es su belleza salvaje y su cultura
bretona. La pesca es la industria más importante
de esta costa rocosa donde las olas pueden llegar
a alcanzar los 30 metros de altura en Finisterre
(finis terrea, tierra del final). El paisaje
costero es particularmente espectacular en Pointe
du Raz y Perros-Guirec.
La cultura bretona es su otro atractivo. La zona
estuvo poblada por los galos desde alrededor del
600 a.C., poco se sabe de su modo de vida y de
lo que llegaron a construir sólo quedan monumentos
de piedra dispersos en toda Bretaña : altares,
meniros y dolomitos (Carnarc es el ejemplo
supremo de esto). Luego fueron expulsados por
los romanos en la época de Julio César, en el
460 de nuestra era, para ser reemplazados posteriormente
por los celtas. Los Celtas nombraron su nueva
tierra Bretaña Menor y la dividieron en el área
costera, l’Ar Mor (el país del mar), y las montañas
interiores, l’Ar Coat (el país de los bosques).
Las dos áreas de Bretaña todavía se llaman El
Armor y El Argoat. Los Celtas eran
importantes trabajadores de piedra, como puede
ser visto en los muchos calvarios sobrevivientes,
que son elaboradas cruces de piedra talladas.
Bretaña emergió de las edades oscuras como ducado
independiente. Una serie de uniones reales hizo
que Bretaña fuera parte de Francia y en 1532 la
unión perpetua del ducado de Bretaña a Francia
fue proclamada. A pesar lo agreste de su costa
hay buenas playas para bañarse en la Costa
Esmeralda, al norte de Bretaña, por Dinard,
o en la bahía de Sant Brieuc, incluyendo
Val André, Etables y St Quay. Algunos
complejos turísticos en la playa son St Enogat,
St Laumore, St Brill, St Jacut y St Cast.
En general, en las áreas costeras se han conservado
más características de la manera de vida bretona
que en las colinas interiores. Todavía se pueden
ver vestidos típicos bretones en algunas partes,
el estilo varía levemente de pueblo en pueblo.
Las procesiones religiosas bretonas y las ceremonias
del perdón que se llevan a cabo en un número
de comunidades en varias épocas del año pudieron
haber cambiado sólo un poco desde las épocas célticas.
Todavía hoy en la región de Plouha mucha
gente habla bretón, que es una lengua que evolucionó
de los dialectos celtas. La costa de Paimpol
consiste en pedazos colosales de roca, peligrosos
para la navegación, como los muchos faros existentes
lo sugieren. Hay pueblos y playas muy agradables
como Perros-Guirec, Trégastel o Trébeurden
que contrastan con la salvaje costa rocosa.
Cerca de la base de la península, en Aber Vrac'h
y Aber Benoit, el océano se recoge y se
revuelca fuertemente, golpeando las olas y haciéndolas
penetrar lejos al interior de la tierra. Al final
de la península se encuentra el puerto natural
de Brest, uno de los puertos naturales
más impresionantes de Europa, donde también hay
un castillo del siglo XIII. Desde Brest hay un
canal que llega hasta Nantes, es un paseo
muy agradable que puede hacerse en barco (aunque
no toda la ruta es navegable), a pie o a caballo.
El interior de la península consiste en colinas
arboladas, granjas, ríos cortos y valles estrechos.
Muchas de las llamadas montañas no son más que
colinas verdes de apenas 300 metros de altura,
aunque tienen el mérito de ser los restos de la
cadena montañosa más antigua del planeta. La arquitectura
bretona, es más simple que la del resto de Francia,
pues tiene más en común con la de Inglaterra o
el País de Gales. También tiene varios castillos
impresionantes y muchos pueblos amurallados. Las
iglesias son pequeñas y simples. Bretaña se beneficia
de un clima moderado gracias a la corriente del
Golfo que la atraviesa todo el año, aunque la
temporada turística es de junio a septiembre.
El campo se cubre de flores en primavera, atrayendo
muchas especies y variedades de pájaros.
La ciudad de Rennes, la capital antigua
de Bretaña, es un buen punto de partida para explorar
las regiones montañosas. Dentro de la ciudad destacan
el Palacio de Justicia, el Castillo,
el Museo de Bellas Artes y el Museo
de Bretaña dedicado a preservar y promover
el arte bretón.
Las granjas más fértiles de la región están en
la costa norte. Fertilizadas con algas marinas,
producen patatas, col, coliflor, alcachofas, guisantes,
habas y fresas exquisitas. La calidad de los ingredientes
producidos localmente hizo que la cocina bretona
fuera simple, de sabores naturales y no cubiertos
con elaboradas salsas. Los crustáceos sin procesar
(incluyendo las ostras), la langosta, el cordero
y la perdiz son particularmente buenos. La sal
de la tierra bretona baja agrega un sabor distintivo
al ganado y a los cultivos bretones. Las Crêpes
(crepas) son una especialidad regional y hay dos
variedades distintas: la crêpe dulce para
el postre servida con azúcar, miel, jamoncillo,
mermelada o combinaciones (ejemplo : crêpe
suzette); y la sabrosa variedad del sarrasin,
hecha de harina de alforfón y servida con huevos,
queso, tocino o una combinación de varios de éstos
(el crêpe se dobla con los ingredientes dentro
y se calienta). Pueden comprarse crepas ya preparadas
en las tiendas locales. Poco o casi nada de queso
se produce en Bretaña, pero la mantequilla más
fina del mundo viene de aquí - se sala levemente,
no como la mantequilla de las otras regiones de
Francia. La sidra se bebe con frecuencia con la
comida, así como el vino. El popular vino, Muscadet,
viene de la punta extrema sur de Bretaña, en principio
del estuario de la Loire, cerca de Nantes. Es
un vino blanco seco, con sabor a fruta que se
lleva muy bien con los crustáceos, especialmente
con las ostras.
Normandía
Normandía incluye los departamentos
de Seine Maritime, Calvados, Manche, Eure y Orne,
todos en la costa excepto los dos últimos.
En la frontera sur se encuentra el Río Couesnon
que a través de los años ha ido cambiando gradualmente
su curso hasta correr en un terreno casi plano,
al sur del Monte San Michel, una de las
curiosidades naturales y arquitectónicas más conocidas
de Europa.
El Monte San Michel y
su bahía están en el Listado de Patrimonio Natural
y Cultural de la Humanidad de la UNESCO. Las mareas
son increíbles y alcanzan hasta 15 metros de diferencia
(la altura de un edificio de cinco pisos) entre
el punto más alto y el más bajo, y además como
el terreno de la bahía es muy llano, cuando la
marea sube se adentra unos 24 Km., formando una
capa de 70 cm de profundidad. El banco de arena
cambia de marea en marea y si bien la leyenda
de que el mar entra a la bahía a la velocidad
del galope de un caballo es un poco exagerada,
el peligro de las arenas movedizas es bien cierto.
La actual Abadía de San Michel fue construida
en el siglo XVIII por el Obispo Aubert, se dice
que su cráneo llevaba la marca del dedo de San
Miguel Arcángel.
Normandía ha servido de inspiración ha todo tipo
de artistas; sus paisajes han quedado reflejados
en los cuadros de Monet, Sisley y Picasso y autores
como Maupassant y Flaubert escribieron sobre estas
tierras. En concreto, Cabourg es la Balbec
de las novelas de Proust. Otros sitios par visitar
son la ciudad turística de Deauville -con
su playa, casino y campo de golf- que es la capital
social de la zona, y Bayeux, famoso por
sus tapices, sin igual en el mundo entero. Algunos
museos en Arromanches recuerdan las batallas
y el desembarco de Normandía y también un museo
de la paz en Caen, que además posee varias
iglesias interesantes, además de las enormes ruinas
del castillo de Guillermo el Conquistador. Otros
lugares interesantes para visitar son : la Iglesia
de San Etienne del siglo XIV, la Iglesia
de San Pedro (del Renacimiento) y la Abadia
de las Damas. También existe un museo local
de artesanías desde el periodo galo-romano hasta
nuestros días.
También merece la pena visitar Dieppe con
sus sinuosas calles y su castillo del siglo XV
que alberga el Museo de Dieppe. En la ruta
de Rouen-París hay varios lugares dignos de visitar
como los castillos de Boury-en-Vexin, Bizy
en Vernon, Gaillon, Gaillard-les-Andelys, Vascoeuil
y Martinville. A lo largo de la misma
ruta hay otros sitios clasificados como monumento
históricos entre ellos: la casa y el jardín
de Claude Monet en Giverny, la Abadía
de Martemer (Lisors) y el pueblo de Lyon-la-Fôret.
La antigua capital de Rouen destaca por
sus calles y casas antiguas y restauradas, incluida
la Vieille Maison (Casa Vieja) de 1466
y la place du Vieux-Marché (plaza del mercado
viejo) donde fue quemada Juana de Arco en 1432.
Hay una magnífica Catedral del siglo XIII
(inmortalizada en una serie de pinturas de Monet),
así como muchos museos e iglesias, incluidas las
de St Ouen y St Maclou. El claustro
de St Maclou fue el cementerio de las víctimas
de la Gran Plaga. También merece una visita el
viejo puerto de Honfleur, con sus casas
del puerto del siglo XVIII.
Normandía es un tierra de pescadores y cultivadores,
su comida es una de las mejores de Francia. La
gastronomía normanda despunta por su mantequilla,
nata y excelentes quesos, entre los que se incluyen
algunos de los más famosos como Camembert,
Pont l'Evêque y Liverot. Los crustáceos
y los pescados abundan en ésta área, el Sol
a la Normanda es uno de los platillos más
famosos del mundo gastronómico. Se encuentran
langostas en Barfleur, camarones en Cherbourg
y ostras en Dive-sur-Mur. Tierra dentro se encuentra
pato en Rouen y Nantes, cordero cerca del Monte
San Michel, crema del leche en Isigny, pollo y
ternera en Cotentin. El calvados y la sidra
son otras de sus especialidades regionales, ellas
vienen del País de Auge.
Norte,
Pas de Calais y Picardía
La región del Norte, Pas
de Calais y Picardía, abarca los departamentos
de Nord/Pas de Calais (Flandes Francés) y Somme-Oise
Aisne (Picardía).
Amiens es la principal ciudad de Picardía
y tiene una preciosa Catedral del siglo
XIII, que es una de las más grandes de Francia,
la coral es magnífica. Merece la pena visitar
el viejo barrio de San Leu, frente al canal.
Beauvais es famoso para su Catedral
de St. Pierre de estilo gótico más (que tiene
una iglesia carolingia del siglo IX) , en la que
destacan sus vidrieras. También existe un excelente
museo de tapicería.
Compiègne es famoso para su Palacio
Real donde vivió Napoléon con su segunda esposa,
Marie-Louise y el cual fue también retiro de la
aristocracia francesa desde el siglo XIV. Muchas
de las alcobas del palacio y dormitorios han preservado
la decoración original, vale mucho la pena verlas
por su ostentosidad y estilo. En sus alrededores
se encuentra el Bosque de Compiègne donde
se firmó el Armisticio del final de la I Guerra
Mundial en 1918 y que fue un bosque de caza para
la aristocracia durante cientos de años, introducirse
al interior obscuro y tranquilo es una experiencia
excepcional. El pueblo también tiene un Ayuntamiento
(Hôtel de Ville) precioso y un Museo de Carruajes
incorporado al Palacio.
Otros lugares dignos de visitar son: el Castillo
de Chantilly que ahora es el Museo
Condé, con sus impresionantes jardines barrocos
del siglo XVII, donde ahora se puede pasear y
que tiene un Museo del Caballo al aire
libre ; la ciudad de Arras, en el
Río Scarpe, con sus preciosas casas del
siglo XIII y XIV y la Abadía de San Waast;
los pueblos de Hesdin, Montreuil (con
sus murallas y citadela) y Boulogne que
tiene murallas del siglo XIII en la parte alta,
el castillo cerca de la Basílica de Nuestra
Señora, es impresionante.
En la costa destacan: Le Touquet que es
un agradable destino costero con 10 Km. playas
de arena; Calais, que era un puerto estratégico
en la Edad Media y hoy es la terminal del Eurotunel
que bajo las aguas del Canal de la Mancha conecta
el Reino Unido con Francia; y Sangatte
que se ha convertido en un sitio significativo,
pues ahí entra el túnel del canal, que lleva hacia
el interior de Francia.
Cuando uno se dirige más al norte, se encuentra
con que la cerveza se bebe y se utiliza en cocina,
especialmente en sopa y ragoûts. El conejo
se cocina con pasas o uvas. Hay también una sopa
flamenca espesa llamada hochepot que contiene
en ella textualmente todo los restos de la cocina.
La gastronomía está a menudo, y no es de asombrarse,
basada en productos del mar, como el matelote
de anguila de mar y la caudière (sopa de
pescado). Los crustáceos conocidos como coques,
'la ostra del hombre pobre', son también muy populares.
El queso marolles de Picardía se hace a
base de leche entera, se sala y se lava con cerveza.
Flandes, aunque tiene una línea costera
muy corta, tiene muchos platos, croquelots
o bouffis de mar, que se salan y se fumean
ligeramente. Los Harengs salés y los Harengs
fumés son famosos y conocidos localmente como
gendarmes ('policías').
El
Valle del Loira
El Valle del Loira también
es conocido bajo el nombre 'el centro de Francia'
y geográficamente se extiende desde las ciudades
de Chartres hasta Châteauroux y desde Tours a
Burgos. Esta región incluye los departamentos
administrativos de: Eure-et-Loir, Loiret, Loir-et-Cher,
Indre, Indre-et-Loire y Cher. Esta parte de Francia
incluye la famosa región de los Castillos del
Loira, que es después de la Costa Azul una
de las regiones más visitadas del país. Lo más
característico de este río es que es un puro entretenimiento
visual; aunque es el río más largo de Francia
su trazado es muy caprichoso y los franceses lo
llaman 'el río inútil' ya que durante mucho
tiempo su caudal no se ha podido utilizar para
nada: no es navegable en muchas partes y no tiene
molinos. Se puede decir que el Loira sirve sólamente
para adornar y cada uno de sus tributos tienen
su propio carácter. El Cher es un río reservado,
de corriente lenta, que fluye tranquilamente a
través de prados y bosques. El castillo Chenonceaux,
esta asentado prácticamente en el río Cher, fue
una zona de gran producción en la época medieval,
cuando el Cher corría vigorosamente, es posiblemente
el más bello de todos los castillos franceses,
sus cuartos siguen la orilla del río de un lado
a otro, formando delicadas arcadas. El desarrollo
de Chenonceaux se debe a que fue posesión de muchos
y poderosos nobles, y su belleza la debe a su
toque femenino. El Indre es un río tranquilo
para reflexionar, los lirios y los sauces llorones
crecen a sus orillas. El Castillo de Azay-le-Rideau
fue diseñado para hacer uso completo de estas
calidades y está construido al lado de varios
lagos artificiales pequeños, cada uno de ellos
refleja un diverso aspecto del edificio. El agua
se mueve por el río y entre los lagos por una
serie de canales que dejan oir sus murmullos.
Los jardines de agua y los reflejos de la imagen
tallada exterior del castillo compensan el interior
algo opaco. El Vienne es esencialmente
un amplio riachuelo. Se desliza con gracia por
debajo de las paredes del viejo Chinon,
donde varios capítulos importantes de la historia
francesa fueron escritos en sus exteriores. El
Castillo de Bloix, que es uno de los más
bellos, arquitectónicamente hablando, es el más
interesante en términos históricos. Se
encuentra en el centro de la ciudad del mismo
nombre, dominando las casas de piedra y enclaustrado
por sus murallas. Chambord se encuentra
a varios kilómetros al sur de la cuenca del río
del Loira. Es el castillo más imponente y grandioso.
Esta construido en una fosa en el centro de un
extenso campo confinado por bosques, el cuerpo
del edificio posee una simetría majestuosa. En
contraste, el techo es un revoltijo de chimeneas
desorganizadas y de apartamentos excéntricos.
Algunos han atribuido la extraña escalera de doble
hélice a Leonardo da Vinci. Es el quinto castillo
y el que se encuentra más al norte, de los descritos
en las guías que proponen seguir el río para conocer
los castillos de la Loire y es la base de los
viajes organizados. Además de estos castillos
hay muchos más; algunos de ellos facilitan alojamiento
y por lo tanto se puede hacer noche en ellos.
Para obtener una lista completa de todos los castillos
ponerse en contacto con la Oficina de Turismo
Francés más cercana (ver direcciones de interés).
El Valle de Loire es muy caluroso y muy visitado
por los turistas en verano.
Además de los castillos se pueden visitar las
Catedrales del siglo XIII de Chartres y Tours;
así como abadías, casas y pintorescos pueblos
asentados a la orilla del río. La ciudad de Orléans,
que es famosa por su asociación con la heroína
nacional francesa Juana de Arco, vale la pena
de ser visitada también por su Catedral,
Museo de Bellas Artes y Hôtel de Ville
del siglo XVI. Otras ciudades y pueblos interesantes
son Burgos una ciudad completamente del
siglo XV, con casas, museos y la Catedral de
San Etienne y Loches, al sureste de
Tours, que tiene un bello castillo y un interesante
centro medieval amurallado. Fue en el corazón
de Touraine (a la que se le conoce como
‘el jardín de Francia’) que la cocina francesa
fue desarrollada.
El
Loira Occidental
La región del Loira Occidental
incluye los departamentos de Loire-Atlantique,
la Vendée, Maine y Loire, Sarthe y Mayenne.
La Vendée y el Loira-Atlantique tienen un litoral
precioso y salvaje con 305 km. de playas de arena,
junto a Bretaña. Al interior, el clima tranquilo
favorece a los campos que se llenan de camelias
y rosas en primavera.
Destaca el destino de verano de La Baule
que es un pueblo agradable con las calles sinuosas
y pinos gigantes, hoteles excelentes, restaurantes
y un casino, además de contar con una enorme playa
y gozar de un microclima apacible y excepcionalmente
caluroso para la región. Le Mans, famoso
por sus carreras de coches, es un pueblo histórico
construido en una colina, donde se encuentra la
Catedral de San Julian que destaca por
su coro y vidrieras de los siglos XIII y XIV.
La mayoría del Valle de Sarthe consiste en hermosas
colinas enselvadas, divididas por gruesos setos
que están cubiertos, según la estación de rosas
salvajes, madreselvas, o grandes y jugosas zarzamoras.
Especialmente bonito en mayo y principio del junio
con la floración de los manzanos y perales y con
prados y bosques verdes. Estos dos meses son los
mejores para visitar la zona, ya que el clima
es muy favorable; en otoño, es un poco más seco,
pero en regla general octubre un buen mes para
visitar la región.
En la costa del Loira-Atlantique, se encuentra
Nantes, que es una activa ciudad industrial
y comercial, con un Castillo Medieval (que
aloja el Museo de Artes Populares), una
Catedral del siglo XV y un Museo Naval.
San Nazaire, a lo largo de la costa de
Nantes, se jacta de su nueva atracción, Escala
Atlántica, una reproducción de revestimiento
marino que contiene objetos expuestos interactivamente
y que evocan la edad de oro de las travesías oceánicas.
Antes de desembarcar en Nantes, el Loira pasa
por Angers donde se puede visitar el Castillo,
la Catedral, donde se puede ver la
‘Visión de la Apocalipsis de San Juan’,
del siglo XIV, el Hôpital St Jean y varios museos
y galerías de arte. Contiene también excelentes
tapicerías.
La cocina regional cuenta con la excelente ventaja
de los viñedos, una gran abundancia y variedad
de pescados, buenos quesos y mantequillas, frutas,
vegetales que se encuentran fácilmente en los
campos. En general los vinos de la Loire, tienen
un sabor refinado y refrescante, ideales para
comidas ligeras o como aperitivos.
Auvergne
y Limosin
Hacia el oeste del río
Rhône está el Macizo Central, históricamente
conocido como Auvergne y que incluye los
departamentos de Haute-Loira, Cantal, Pagar-de-Dôme
y Allier. La región de Limosin al oeste abarca
los departamentos de Haute-Vienne, Creuse y Corrèze.
Arquitectónicamente, Auvergne es rica en castillos
e iglesias (sobre todo en las gargantas de los
ríos Allier y Loira) y por su naturaleza,
con el Parque Nacional que ofrece una gran
oportunidad para explorar sus montañas, llanuras
y volcanes extinguidos, como el cráter del Cantal
que alguna vez tuvo 30km de ancho. En sus límites
hay diez manantiales de agua mineral, además de
lagos, ríos y bosques. Las mesetas altas de Combrailles,
Forez y Bourbonnais son especialmente
bonitas.
Clermont-Ferrand
Que
es el centro político y económico de todo el Macizo
Central, además de ser el lugar donde nació el
imperio de los neumáticos Michelín. La arquitectura
del pueblo (sobre todo en las partes más viejas
del área de Clermont) es negra, debido a la piedra
volcánica local. La ciudad posee una Catedral
gótica del siglo XIII, una la Basílica
de estilo romanesco del siglo XIV y varios
museos. La ciudad es una buena base para explorar
las bellezas de los alrededores.
Hay varios hoteles y albergues a través de toda
la región. La cocina es espléndida, como ejemplo
están : el Cornet de Murat (pasteles),
pounti, tuffades y los quesos de
San Nectaire. En el cercano Saint-Ours-les-Roches,
el nuevo centro volcanológico de Europa, fue diseñado
como un centro de exhibición y entretenimiento,
fue abierto en el 2001.
Limoges es la antigua capital regional
Limousin, es punto de cruce de carreteras y es
famosa por su fina porcelana. La cercana ciudad
de Aubusson es conocida por sus tapices
(una tradición local que se remonta al siglo XVIII).
Las dos ciudades también son conocidas por sus
alhajas de nácar.
Rhône,
Savoie y Dauphiny
Las regiones de Rhône,
Savoie y Dauphiny incluyen los Alpes Franceses,
sus colinas, y los inmensos valles de los ríos
Rhône y Saône. Sus departamentos
son Loire, Rhône, Ain, Ardèche, Drôme, Isère,
Savoie y Haute-Savoie.
Lyon, en la parte más profunda del valle
de Rhône, tiene una gran tradición gastronómica.
Es la segunda ciudad más grande de Francia, además
de un centro cultural, artístico, financiero e
industrial, con varios festivales internacionales
y ferias de muestras. Merece la pena visitar la
Catedral de St Jean, que es un vestigio
romano de la ciudad, y el Museo de la Civiliazación
Galo-Romana y el Gran Casino de Lyon.
Los Alpes Franceses se extienden por Savoie y
Dauphiny en la frontera con Italia. Napoleón tomó
este camino después de haber escapado de Elba
en 1815, desembarcando en Cannes con 100 hombres,
intentó seguir la costa hasta Marsella y subir
el Valle del Rhône de Lyon hasta Paris, pero recibió
reportes de que la población en esos caminos era
hostil y se vio forzado a pasar por el interior
de las montañas. Llegaron hasta Gap (a
150km de la costa) en 4 días, a Grenoble
unos días después y finalmente a París (a 1152
Km. de Cannes) en tan sólo 20 días con una armada
fiel y numerosa. Es posible retrazar esta ruta,
pasando por muchos lugares de gran belleza natural,
cada parada esta perfectamente marcada. Los Alpes
exigieron muchísimo a la ingeniería francesa.
Algunas de las carreteras y trayectos de ferrocarril
constituyen una atracción turística por sí solos.
Algunos ejemplos son la locomotora de vapor que
va de La Rochette a Poncharra (a
unos 40 Km. de Grenoble); y los 32 Km.
desde Saint-Georges-de-Commiers a la
Mira (cerca de Grenoble), con 133 curvas,
18 túneles y 12 viaductos. Es un buen lugar para
hacer excursiones, senderismo y deportes de montaña
y acuáticos. En los ríos de los Alpes se pueden
hacer paseos náuticos. El senderismo se puede
practicar fácilmente gracias a los mapas GR (grandes
randonnées), que lleva marcados los principales
trayectos oficiales. Los ríos que bajan de los
Alpes además de su energía eléctrica proporcionan
buena pesca. Pero la principal actividad deportiva
en los Alpes franceses es el esquí. Las mejores
pistas de esquí se encuentran principalmente al
este de Grenoble y al sur del Lago de Ginebra.
Todas las estaciones están muy bien equipadas,
con buenos hoteles y excelente comida. Casi todas
están especializadas en el esquí, pero también
se pueden visitar en verano ya que algunas tienen
campos de golf, canchas de tenis, albercas y lagos
naturales. En el centro turístico del Lago de
Annecy, existe un Museo de la Campana,
con un muy buen restaurante. Festivales internacionales
de gastronomía se llevan a cabo durante todo el
año.
Champaña
y Ardenas
Los campos cretáceos y
sinuosos de Champaña pudieron tener un destino
obscuro y desconocido, lo tenían hasta que un
accidente cambió la historia. Hacia finales del
siglo XVII un monje ciego, que cuidaba las botellas
de vino mediocre en los sótanos de su abadía en
Hautviliers, descubrió aquel corcho que hace un
tapón fino para envejecer el vino. Después de
la primera fermentación, el corcho guardó el aire,
enemigo del vino que reposa. Pero también atrapó
el bióxido de carbono en la botella y cuando tiró
del corcho, lo ‘hizo estallar'. En ese momento,
algunos dicen, ‘el mundo se volvió mejor’. 'Estoy
bebiendo las estrellas' dicen que murmuró como
tomó el primer trago de champaña antes que cualquier
ser humano en el mundo. Las regiones de Champagne
y Las Ardenas están formadas por los departamentos
de Ardenas, Marne, Aube y Haute Marne. En estos
llanos muchas de las grandes batallas de la historia
europea se han luchado, incluyendo muchas en la
Primera y Segunda Guerras Mundiales. Ardenas fue
conocido alguna vez como el ' país arbolado '
donde Carlo Magno cazó ciervos, verracos salvajes,
pájaros pequeños y jugó en los bosques ahora desaparecidos.
Tienen tres ríos principales: el Sena,
el Aube y el Marne. El valle
del Marne, que está situado entre Ferté-sous-Jouarre
y Epernay es uno de los más bonitos de Francia.
Los bosques de haya, abedúl, roble y olmo cubren
la alta tierra, las viñas y los árboles frutales
arrellanan a través de las cuestas y el maíz y
los girasoles se agitan en los pequeños valles
protegidos. Los valles forman un oasis largo,
fresco y verde, adornados de pueblos con casas
de techos rojos. Epernay es la capital
del champagne. Aproximadamente 115 Km.
de galerías subterráneas almacenan las botellas
de champagne que suelen dormir allí tres
años hasta que la bebida ha tomado cuerpo. Además
del champagne la región destaca por un
excelente vino blanc de blancs que tiene
muchas de las características de la champaña.
En 496, Clovis, el primer rey de Francia, fue
bautizado en la ciudad de Rheims tiene
una catedral donde fueron coronados muchos reyes
de Francia, desde Luis VII, hasta Carlos X. Rheims
y su catedral han sido destruidas y reconstruidas
muchas veces a través de los siglos. La Iglesia
de San Rémi, más antigua incluso que la catedral,
es mitad románica y mitad gótica. Es una obra
remarcable, de gran tamaño, comparable en ésto
sólo con Nuestra Señora de París, y en
sus suburbios existen muchas cavas de champaña.
Otra catedral que destaca por un estilo gótico
puro del siglo XII es la Catedral de St Etienne
en Châlons-sur-Marne. Cerca de allí, la
pequeña ciudad de St Ménéhould, casi destruido
en 1940, merece una visita no sólo por
su especialidad gastronómica más original 'pie
de cerdo con carpa' si no también para contemplar
el escenario de los eventos que ocurrieron en
1791 cuando el rey Luis XVI, que huía de París,
fue reconocido y denunciado por uno de los habitantes
del pueblo.
Después de que la Franche-Comté y Lorena se anexaron
a ella, Langres se convirtió en un pueblo
fortificado. Sus monumentos galos-romanos, sus
casas de los siglos XV y XVII y su arquitectura
religiosa, merecen una visita. Troyes,
la antigua capital de Champaña, tiene un centro
histórico muy bien conservado, una catedral gótica,
iglesias y casas del siglo XV y un Museo de
Arte Moderno ubicado en el antiguo Palacio
del Obispo y que contiene obras de Bonnard,
Degas y Gauguin. El Lac du Der-Chantecoq
es el lago más grande y uno de los más bonitos
de toda la región de Champagne y Las Ardenas.
Hay hermosos lagos en la región de Champaña -
Ardenas, el más grande es el Lac du Der-Chantecoq.
El Fôret d’Orient (el Bosque de Oriente)
tiene un famoso santuario de pájaros. No hay una
escuela de cocina fundada en el uso de la champaña,
aunque localmente hay algunos platillos interesantes
que incluyen el vino. Chalons-sur-Marne tiene
un platillo que consiste en cocinar el pato con
champaña. Esta bebida se lleva bien con una salsa
hecha de trucha local; riñones y el lucio también
se fríe en champán.
Lorena,
Vosges y Alsacia
Alsacia y Lorena
son dos regiones históricas de Francia que actualmente
incluyen los departamentos de Vosges, Meurthe-et-Moselle,
Meuse, Moselle, Bajo Rhin, Alto Rhin y el territorio
de Belfort. Las ciudades principales son Estrasburgo,
Metz, Nancy y Colmar. Estos territorios se han
visto bajo el control francés y alemán durante
los conflictos que han existido entre éstos países
a lo largo de siglos.
Estrasburgo, es
de lejos la ciudad más importante y la más grande,
ha sido durante siglos, como su nombre lo indica
: la ciudad en la carretera, el principal paso
mercantíl y cruze (sobre todo para la invasión)
entre el este y el oeste, además su río que cruza
de norte a sur es la principal vía de comercio.
Es una ciudad rica en monumentos y en historia,
dada su ubicación estratégica en el noreste de
Francia y en el centro de Europa. Merece la pena
visitar la Catedral de Notre-Dame, el Museo
de Arte Moderno y la Plaza de la República.
Actualmente es la sede del Consejo de Europa,
del Parlamento Europeo (sede compartida) y del
Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Metz
es una ciudad galo-romana, situada estratégicamente
como punto de defensa, además de ser un cruce
de varias rutas. Tiene unas Murallas Medievales
con arcos, algunos edificios públicos interesantes
y la Catedral de St Etienne, que es sin
lugar a dudas el orgullo de la ciudad. Nancy
es una ciudad muy conocida por su Palace Stanislas
un edificio muy bello, rodeado de puertas
de hierro forjado y por su Museo Municipal
en donde se traza, gracias a una excelente documentación,
la historia de Lorena. Colmar es una de
las ciudades más agradables de toda Lorena, sobre
todo para aquellos que deseen sumergirse en la
Edad Media. Sus estrechas, ventosas y empedradas
calles están flanqueadas por casas a mitad cubiertas
por maderas, reconstruidas cuidadosamente por
los burgueses de la ciudad. Cuenta con un Centro
Histórico-Medieval y es además la cuna del
vino del país de Alsacia. El Convento Dominico
de Unterlinden del siglo XIII, que ahora es
un museo, merece una visita para contemplar el
Tríptico de Grünewald y otras obras del
siglo XV y XVI.
Colmar es un lugar perfecto para empezar la Ruta
del Vino (Route du Vin), y para parar
en muchas de las atractivas ciudades a lo largo
del camino para probar el vino local. Turckheim,
justo al exterior Colmar, tiene algunos de los
arsenales y casas mejor conservadas de los siglos
XV y XVI en donde los visitantes pueden recorrer
la ciudad a través de sus calles en la noche para
recordar la vieja atmósfera. La ciudad de Eguisheim,
con su fuente del renacimiento y monumento en
la plaza principal del pueblo, es también una
encantadora ciudad alsaciana, con muchas casas
históricas y bodegas que abren al público para
la degustación del vino. Kayersberg (el
lugar donde nació el Dr Albert Schweitzer, cuya
casa se ha convertido en museo con recuerdos de
su trabajo y vida) también tiene algunas ruinas
de un castillo en una colina que esta en lo alto
y que ofrece una magnífica vista de la ciudad
y de la pintoresca carretera sinuosa que la atraviesa.
Una ciudad particularmente popular entre los turistas
es Riquewihr, con sus fortificaciones del
siglo XIII y XIV, su torre campanario y sus muchas
casas y patios medievales. San Hipólito
es otra pintoresca ciudad donde se degusta el
vino, se encuentra al pie del Castillo Haut-Koenigsbourg,
el impresionante castillo medieval donde Jean
Renoir filmó ‘La Gran Ilusión’.
Barcos que pueden ser dirigidos por uno mismo
están fácilmente disponibles para atravesar el
canal en varias localidades. Existe también un
itinerario ya programado para recorrer el Río
Rhin y la travesía se hace diariamente durante
todo el verano; varios hoteles proponen también
este viaje por los canales. Los helicópteros y
los globos de aire efectúan vuelos regulares,
según el tiempo. Varios trenes antiguos de vapor
hacen circuitos regulares incluyendo Rosheim/Ottrat
(en la ruta del vino); hasta Andolsheim
y que atraviesa a lo largo del Canal de Alsacia
entre Cernay y Soultz. A través de Alsacia hay
varios talleres de artesanos, incluyendo la pintura
en cristal y madera en Wimmenau y la cerámica
en Betschdorf donde están abiertos los
talleres y tiendas al público. Los viajes organizados
que incluyen paradas y comidas de noche en el
camino van desde Colmar hasta Mulhouse. Los vías
para las bicicletas están marcadas a todo lo largo
del Rhin, donde se pueden conseguir fácilmente
bicicletas para pasear. Belfort, una importante
ciudad fortificada desde el siglo XVII, contiene
el Boquete de Belfort, o Puerta de Borgoña,
entre Vosges y las montañas del Jura. Dominando
las rutas de Alemania y Suiza, llegó a ser famoso
durante la guerra de Franco-Prusiana de 1870-71
en que soportó un sitio de 108 días. Esto es conmemorado
por una enorme estatua de piedra, el León de
Belfort, de Bartholdi, el creador de la estatua
de la libertad. La route du vin (ruta del
vino) discurre entre el Rhin y una cadena
montañosa cubierta de pinos y de poca altitud
llamada Les Vosgues. Esta zona que está
llena de pequeños pueblecitos, tiene una historia
vinícola que se remonta al tiempo de los romanos.
Nunca se ha entendido claramente cual fue su origen;
a diferencia de otros vinos franceses, éstos dependen
más del tipo de la uva que del suelo o proceso.
Casi exclusivamente blanco con un sabor a fruta
y seco, éste vino es un acompañamiento excelente
a la comida local. La cerveza también va bien
con la comida alsaciana, y como puede imaginarlo,
la buena cerveza se elabora en las áreas de Alsacia
y Lorena. La región además de excelentes vinos
tiene dos manantiales de agua mineral famosos
en toda Francia: Contréxeville y Vittel
(este último cuenta con balneario). Eran muy conocidos
por los romanos y hoy en día son los más populares
de Francia. Una de las especialidades culinarias
más populares de Alsacia es la truite bleu,
trucha azul, la cual está simplemente hervida
fresca, casi viva después de salir del agua. Los
ríos rápidos ofrecen la facilidad de cazarlas
y éstas pueden ser pescadas por los visitantes
si se obtienen los permisos (en cualquier ayuntamiento
de ciudad). La cocina es muy condimentada y picante,
no como en otras partes de Francia. El Munster,
un queso fuerte de invierno, se sirve generalmente
con los gérmenes de la alcaravea. Los tartas de
Lorena y Alsacia se hacen de las excelentes frutas
locales: ciruelas mirabelles (pequeñas
y amarillas), cerezas, peras, etc. De cada una
de estas frutas también se hacen las famosas eau-de
vie (agua de la vida), conocidas en el mundo
entero, un fuerte licor blanco de alcohol que
se bebe como digestivo después de una comida pesada.
Lorena es famosa por su Quiche Lorraine
(una tarta salada) hecha solamente a la manera
clásica: con crema, huevos y tocino. Nancy tiene
boudin (morcilla), aunque éstas se encuentran
en todas partes de Francia.
Borgoña
y Franche-Comté
La región de Borgoña
comienza cerca de Auxerre, un pequeño pueblecito
medieval con una Catedral Gótica preciosa
y se extiende por el sur hacia las colinas de
Beaujolais situadas al norte de Lyon.
Los departamentos que forman parte de esta región
son: Yonne, Côte d'Or, Nièvre y Saône-et-Loire.
Si uno recorre esta región puede dar la impresión
de que está leyendo una carta de vinos: Mersault,
Volnay, Beaune, Aloxe Corton,
Nuits-Saint-Georges, Vosne-Romanée y
Gevrey-Chambertin. Este extenso dominio
de grandes vinos fue por 600 años un reino independiente,
en algunas épocas fue tan poderoso como Francia
misma, gozando de su auge en siglo XV. Sin embargo
a través de una historia tempestuosa, los viñedos
de Borgoña sobrevivieron en parte gracias al gran
conocimiento, diligencia y al buen gusto de sus
mojes. Varias de las órdenes poseyeron viñedos
extensos a través de la región, entre ellos los
Caballeros de Malta, Cartesianos, Carmelitos y,
lo más importantes, los Benedictinos y Cistercianos.
Consecuentemente los 210km de longitud de Borgoña
se tapiza de abadías, monasterios y un sin número
de bellas iglesias románticas, sobre todo en Fontenay,
Vézelay, Tournus y Cluny.
Hay también muchos castillos fortificados. La
ciudad de Dijon, famosa por su mostaza,
fue de gran importancia política y religiosa durante
el siglo XV, tiene además un Museo de Bellas
Artes muy completo, así como una Catedral
del siglo XIII y un Palacio Ducal que
fue residencia de los antiguos Duques de Borgoña.
Otros pueblos bonitos en esta región son Sens
y Macon, los dos tienen bellas iglesias
del siglo XII.
La región de Franche-Comté incluye los
departamentos de Doubs, Jura y Haute Saône. Las
montañas altas del Jura francés, levantándose
en progresión a partir de 245m hasta 1785m, atraviesan
de norte a sur a lo largo de la frontera franco-suiza.
Al oeste se encuentran la boscosa meseta del Jura,
las colinas revestidas de vid y el llano fértil
del norte Bresse, llamado Finage. Las alturas
y los valles del Jura son fácilmente accesibles
y, en el verano, se ponen maravillosamente verdes,
proporcionando mucho pasto para las muchas vacas
de leche usadas en la producción de uno de los
más famosos quesos de la montaña: el Comté. Hay
muchos ríos encantadores (llamados románticamente)
en esta región : Semouse, Allance,
Gugeotte, Lanterne, Barquotte,
Durgeon, Colombine, Dougeonne,
Rigotte y Romaine. (llamado así
por Julio Caesar). Ellos se tejen y tuercen, para
después desaparecer subterráneamente y reaparecer
otra vez algunos kilómetros más lejos. La región
destaca por ser un excelente destino para las
vacaciones de verano y de invierno. Por una parte
se puede esquiar y practicar deportes alpinos
en la parte francesa de los Montes Jura
(en la frontera con Suiza) y por otra pasar unas
vacaciones de verano.
Aquitania
y Poitou-Charentes
Las regiones de Aquitania
y Poitou-Charentes están situadas en la
parte Atlántica del sur del país. Incluye los
departamentos de: Deux Sèvres, Vienne, Charente-Maritime,
Charente, Gironde, Dordogne, Lot-et-Garonne, Landes
y Pirineos Atlánticos, junto a la frontera española.
El litoral tiene una longitud de 270 km. de playas.
Los últimos 30 Km., que están situados entre las
localidades de Hossegor y Hendaya,
en Gasconia (País Vasco-Francés), tiene
algunas de las mejores playas para practicar el
surf de toda Europa.
El norte de Burdeos a la región de Guyenne se
le llama a veces el ' oeste-centro ' como si fuera
una parte claramente definida de Francia, con
toda una diversidad de paisajes y mixturas y una
mezcla extraordinaria de razas - celtas, ibéricos,
holandeses y anglo sajones, por nombrar sólo algunos.
La frontera lingüística entre el languaje d'oïl
y el langue d'oc va hasta Poitiers (capital
anterior del ducado de Aquitania) y Limoges,
creando un dialecto que se desarrolló de ambos.
Esta gente tiene en campo común la gran carretera
norte-sur, la importante línea de comunicación
entre la zona parisiense y el zona de Aquitania.
A través de los siglos fue la ruta de muchos invasores:
romanos, visigodos, alemanes, huns, árabes, normandos,
ingleses, huguenots y católicos circularon todo
a lo largo de él. No lejos de Poitiers está el
Futuroscope, un enorme parque de atracciones
que contiene objetos expuestos interactivamente
y cinematográficamente, así como juegos mecánicos
y otros entretenimientos. Es ahora accesible por
Tren de Gran Velocidad (TGV). Biarritz
y Bayona son dos ciudades que se encuentran
en la frontera con España en la costa vasca y
aquitania, con un encanto especial se convierten
en un destino turístico muy importante durante
el verano, no solo por sus playas si no también
por las excelencias de la cocina vasca. Biarritz
destaca por haber sido un balneario muy cosmopolita
desde el siglo XIX cuando era muy visitada por
la aristocracia europea. Hay muchos centros termales
y un casino. Bayona es la típica ciudad vasca
que merece una visita: se pueden visitar sus dos
Museos y su Catedral del siglo XIII.
Otro pueblo del litoral es San Juan de Luz
que tiene unas instalaciones de talasoterapia
(balneario de aguas marinas) muy buenas. Al norte
de Burdeos se encuentran las ciudades de Poitiers
y Limoges, famosa por sus fábricas de porcelana.
Burdeos, bañada por el río Garonne,
que se encuentra ahí con el río Dordoña,
la intersección forma la llamada Gironda,
un puerto natural; es una ciudad totalmente rodeada
por viñedos por sus dos lados. Burdeos, que combina
a la perfección la esencia francesa de buenos
vinos y buena gastronomía, es actualmente la segunda
ciudad de Francia en extensión, la cuarta en población,
el quinto puerto mas importante del país y el
centro comercial y cultural de todo el suroeste
de Francia. La ciudad ofrece una vista impresionante
desde su puente de piedra con 17 arcos que coronan
el enorme cuerno de oro que forma el puerto. Fue
descrita por Víctor Hugo con las palabras: ' tome
Versalles, agregue Amberes a ella, y usted tiene
Burdeos '. Su magnífica posición geográfica y
la belleza de sus viñedos nos hacen pensar que
Víctor Hugo tenía razón. El sur de Burdeos a lo
largo de la costa es una secuencia de largas playas
arenosas teniendo también muchas lagunas, algunas
se comunican con el mar, algunas están apartadas
de él. Cerca, en la parte posterior está Landes,
cubierta de pinos. Aquí los pastores recorren
los pantanos en zancos. La región montañosa entre
los ríos de Adour y de Garonne abarca la parte
interior de Gasconia, primero conocida
como Aquitania Propria y más adelante como
Novem Populena. Fue habitada por vascos,
o Basques que, desde épocas prehistóricas,
habían vivido en esta área y en el sur de los
pirineos. En el sur, el lenguaje vasco ha sobrevivido
hasta nuestros días. La parte norte del área es
mejor conocida como Vasconia y después Gasconia,
su nombre dio vuelta al mundo y a sus habitantes
se les conoce como gascones gracias a varios personajes
de la literatura : Cirano de Bergerac, d'Artagnan
de 'los tres Mosqueteros’ y el vert gallant
- Enrique IV. En el centro de Gasconia se encuentra
el antiguo condado de Armagnac que es donde,
como en Coñac, se produce el brandy que
lleva el mismo nombre que la región. La diferencia
entre las dos bebidas se debe a varios factores
: el tipo de uva usada, el clima, el método de
destilación y la variedad de las maderas que se
usan para fabricar las barricas donde el vino
reposa. El Armagnac se sigue haciendo por cultivadores
y fabricantes locales, la calidad y el sabor varían
mucho más que las del coñac, pero inevitablemente
retine un fino aroma.
Dordoña ( que pertenece a Lot) es un área donde
los hombres Cro Mañon existieron en abundancia.
El río Dordoña, uno de los más bellos de Francia,
fluye tranquilamente por la región y sus orillas
estan llenas de viejos castillos y pueblos. En
Montignac hay una reproducción de las cuevas
de Lascaux que se encuentran cerca de allí.
Fue necesario hacer esta reproducción ya que las
pinturas de las cuevas se estaban deteriorando
por el constante aumento del número de visitantes.
Hay un parque zoológico y de piezas prehistóricas
en Thit, a algunos kilómetros de Agen. Perigueux
es una zona de ríos y castillos. Las construcciones
no obstante son diferentes de las del Loira, ya
que las de Perigueux son de tipo medieval y tenían
una finalidad defensiva. En esta región se pueden
alquilar caballos y carretas tiradas por caballos
para hacer recorridos por toda la zona. En toda
Aquitania y Poitou-Charentes se pueden encontrar
hotelitos y albergues con un encanto especial.
Las posibilidades de alojamiento van desde habitaciones
en hoteles hasta cama y desayuno en granjas rurales,
pasando por habitaciones en antiguos castillos.
El área de Poitou-Charentes tiene encantadoras
arboladas y una costa atractiva donde se cultivan
ostras. Charente-Maritime se conoce como ' la
costa de Jade ', con la ciudad de Royan
al sur (un centro turístico moderno con 13km de
hermosas playas de arena) y La Rochelle
al norte. Los ríos de la región ofrecen caminatas
o viajes espectaculares reservados al canotaje.
El centro del departamento de Charente, en medio
del punto más bajo de las colinas, está cubierto
de árboles y viñedos, es una pequeña zona de solamente
22.000 habitantes pero cuyo nombre es conocido
en el mundo entero. Aquí, en un área de unos 150.000
acres, se produce el único brandy que puede ser
llamado Coñac. El uso del nombre se prohíbe
para el brandy que se hace en otra parte, o a
excepción de una de las siete variedades de uva
oficialmente validadas. El Château Valois,
localizado aquí, fue el lugar de nacimiento Francisco
I. El antiguo puerto de La Rochelle, del
cual muchos pioneros embarcaron para explorar
el nuevo mundo, es hoy un popular centro vacacional
y de navegación.
Cerca de ahí, las islas fuera de la costa : Oléron
y Ré estan ambas conectadas con el continente
por los puentes.
Pirineos
Medios
La región de Pirineos
Medios destaca sobre todo por los impresionantes
escenarios naturales de la Cordillera Pirenaica.
Esta región se encuentra entre Aquitania, la frontera
española y la región oriental de Languedoc y Roussillon.
Incluye los departamentos administrativos de Lot,
Aveyron, Tarn-et-Garonne, Tarn, Gers, Haut-Garonne,
Ariège y Hautes Pyrénées. Esta es una tierra de
llanos punteados de colinas, estrechos de arena,
bosques de amarra y pino, mesetas solitarias cubiertas
de grutas mágicas, y pequeños valles cubiertos
de bosques impenetrables. La parte del noreste
es una tierra áspera, montañosa, conocida como
el Rouergue. Se sitúa en la frontera de
Aquitaine, formada por la meseta del Causse,
donde los pájaros se alimentan de tomillo y enebro
que crecen salvajes en el suelo cretáceo. Consecuentemente,
estos pequeños animales y pájaros tienen un delicioso
sabor muy particular. La principal ciudad es Rodez,
que como conjunto es considerada como una de las
maravillas de la arquitectura gótica francesa.
Su gran torre roja, domina las estrechas calles
que se confunden con las pequeñas plazas, desde
aquí se pueden obtener vistas hermosas de la meseta
del Aveyron, un paisaje majestuoso y rígido
con afloramientos de granito y barrancos escarpados.
Las aldeas y los cortijos, construidos con la
roca local, imitan a menudo las formaciones de
roca hasta el punto de que nos reconocibles por
los turistas.
En el sureste se encuentra Millau que es
el mejor punto de entrada para acceder a las gargantas
del río Tarn. Hacia el sur está Roquefort,
cuna de unos de los quesos favoritos de Francia.
Aquí corre un viento muy frio, lo que dió origen
al "queso de los reyes y el rey de los quesos".
Existen muchas cavas donde se puede degustar y
casi siempre hay una visita guiada. Auch
era la antigua metrópolis romana de Novem Populena,
una de las ciudades más importantes de Galia,
rivalizó largo tiempo con Burdigala (Burdeos)
en importancia. La catedral tiene dos torres jesuitas,
un coro tallado en roble sólido y una ventana
de cristal vielado del siglo XVI. La gente de
Auch ha erigido una estatua al Vrai d'Artagnan
(el verdadero d'Artagnan), el famoso mosquetero
de gasconia inmortalizado por Dumas. Cahors,
situada en una península formada por el Río
Lot, tiene un famoso puente, Pont Valentré,
con sus seis arcos y sus tres torres de defensa
de 40m de alto sobre el río. Es el palmo de río
fortificado más magnífico que ha sobrevivido en
Europa y fue comenzado en 1308. La leyenda cuenta
que el trabajo de construcción estuvo plagado
de problemas y el puente todavía seguía siendo
inacabado después de 50 años. Entonces uno de
los arquitectos hizo un pacto con el diablo y
el puente fue acabado sin ninguna otra complicación.
Una figura pequeña del diablo sigue siendo visible
en la torre central. Un fino vino tinto, muy oscuro
lleva el nombre de Cahors. Se hace con
las uvas de la variedad de Amina traída desde
Italia en las épocas romanas. Toulouse
es una de las ciudades más interesantes de Francia.
Por una parte es una ciudad universitaria, por
otra es el centro y mercado principal de una zona
agrícola. Además tiene bastantes industrias de
tecnología avanzada y una vida social y cultural
muy sofisticada. Durante la Edad Media se explotaron
las minas de piedra de la región y la ciudad fue
construida con un ladrillo rojo que absorbe la
luz, es por ello que se le llama la Ville Rose,
la ciudad rosada y dicen que se ve rosa cuando
amanece, roja durante el día y violeta durante
el crepúsculo. Hay muchos museos y edificios civiles
y religiosos que se pueden visitar. Los más importantes
son: el Hotel d’Assezat o Capitole del
siglo XVI que sirve de Ayuntamiento; el Museo
de los Agustinos; la Iglesia de los Jacobinos
que es la iglesia romántica más bella de Francia
, fue también la primera iglesia que se construyó
al oeste del Rhône y el Monasterio Dominico
(el primer monasterio fundado por Santo Domingo).
Es una tradición entre los toulousinos y los visitantes,
el sentarse a tomar el aperitivo en uno de los
muchos cafés de calle. Esta región fue una importante
parte del Imperio Romano, sujeta a la influencia
árabe por 800 años, los moros que invadieron España
atravesaron los Pirineos, por consecuencia la
gastronomía que se desarrolló tiene tanto de árabe
como de romana. El platillo más famoso es el Cassoulet.
Otra ciudad situada a la orilla del río Tarn es
Albi. Llama la atención el color rojo de
los ladrillos usados en muchas de sus construcciones
como la Catedral de Santa Cecilia, tan
grande que destaca de todas las otras construcciones,
fue construida como fortaleza para proteger al
cruel Obispo que impuso la iglesia al pueblo.
Dentro hay un vasto pasillo con magnificas estatuas
de piedra esculpida. También destaca el Palacio
Fortificado del Arzobispo que actualmente
es un Museo especializado en obras de Toulouse-Lautrec.
La ciudad fue el centro de las guerras religiosas
(los herejes resistieron a los católicos durante
décadas, en este lugar). La ciudad de Lourdes
es un santuario desde que a mediados del siglo
XIX, la pastora Bernadette Soubirous tuviera unas
visiones de la Virgen María. Además de la cueva
hay un castillo y un museo.
Languedoc-Roussillon
Las regiones de Languedoc
y Roussillon están formadas por cinco departamentos
administrativos: Aude, Gard, Hérault, Lozère y
Pyrénées-Oriental (Pirineos orientales). El nombre
Languedoc proviene del termino langue d'oc
y la zona ha estado bajo dominio francés desde
el siglo XIII. Aunque el lenguaje antiguo todavía
se escucha en el sur de Francia, de los dos lados
del río Rhône. La costa mediterránea entre Perpiñán
(Perpignan, la antigua capital de los Reyes de
Mallorca) y Montpellier tiene actualmente
algunos de los complejos turísticos más modernos
de Europa, entre los que cabe destacar: La
Grande Motte, Port Leucate y Port
Bacarés. La región además es una de las primeras
productoras de vino del mundo. La zona vinícola,
que produce vinos blancos, rosados y tintos desde
las épocas romanas abarca desde Narbona
hasta Montpellier pasando por Béziers,
el mercado vinícola de la región. Montpellier,
fue alguna vez uno de los puertos más importantes
de importación de especias, su nombre viene de
‘la montaña de los mercaderes de especias’. Esta
ciudad es importante intelectualmente, es un centro
universitario que contiene interesantes museos
impresionistas del siglo XVII y XVIII y un espléndido
festival musical en el verano. Hay muchas y diversas
atracciones en esta tierra caliente del sur. La
ciudad de Nîmes destaca por sus ruinas
romanas: el Templo de Diana, el Pont
de Gard (que tiene 2000 años de antigüedad)
y el Teatro Romano. Pero sobre todo por
su Arena romana. Otras ciudades interesantes
para visitar son: Aigues-Mortes conocida
por ser el lugar donde San Luis llevó a cabo sus
cruzadas, desde aquí embarcó hacia el este y la
ciudad amurallada de Carcassonne, además
de las famosas torres de Uzès.
El Canal de Midi, es ideal para hacer cruceros
en vacaciones, es una vía navegable muy tranquila,
un poco abandonada por el comercio, conecta el
Atlántico con el mediterráneo. Fluye entre el
pueblo tranquilo de Castelnaudary, famoso por
su cassoulet, después por la ciudadela
de Carcassonne y continúa su camino hasta Montpellier.
La
Costa Azul
La Costa Azul, también
conocida como la Riviera Francesa,
se encuentra en el departamento de Alpes-Marítimos.
Va desde la frontera italiana, pasando por Mónaco
y Cannes, hasta llegar 50 Km. más lejos donde
se encuentra con las primeras cumbres de los Alpes,
conectando la región costera con los excelentes
centros de esquí en lo alto de los Alpes. Esta
parte del Mediterráneo tiene más visitantes durante
la temporada de verano que cualquier otra parte
de Francia, aunque muchos de sus visitantes sean
franceses. Las ciudades más importantes de la
Costa Azul son: Cannes, que tiene el festival
de cine más grande del mundo; Niza (Nice),
un centro comercial de primer orden en el Mediterráneo
así como un destino turístico durante todo el
año. Su inmensa popularidad además de atraer a
turistas, también atrae y atrajo a muchos artistas
(Matisse, Picasso, Chagal, Dufy). Hay muchas palmeras,
el cielo es azul y hay muchas playas hermosas,
bellas ciudades y pueblos que además tienen como
telón las montañas. Algunos visitantes ya se habrán
imaginado la región en el siglo XVIII, gracias
a los relatos del Dr Tobias Smollet. Sus visitas
a estos lugares son descritas en su libro Viajes
en Francia e Italia. El clima es excelente
durante todo el año, caliente y soleado en verano.
Hay un sin número de diversiones en este lugar,
especialmente en primavera, verano y los primeros
meses del otoño. Cannes se hizo popular gracias
a Lord Brougham en el siglo XIX, cuando una plaga
en Niza lo hizo descubrir el lugar. Niza, celebra
cada año un famoso carnaval que data del año 350
A.C. Napoule Plague, una pequeña y exclusiva
localidad costera con playas de arena fina, una
marina y una vista espléndida hacia las montañas
de Maure; Golfe-Juan, es un centro
vacacional muy popular con muchas y costosas mansiones
y hoteles; Juan-les-Pins, que tiene playas,
puerto y bosques de pinos que protegen la ciudad
en primavera e invierno; Antibes y Cap
d'Antibes, que son complejos turísticos muy
exclusivos; Villefranche-sur-Mer, un puerto
profundo que ha sido utilizado por los yates y
los barcos de placer por siglos; St-Jean-Cap-Ferrat,
un exclusivo y costoso centro turístico que consiste
en grandes mansiones y lugares privados de playa;
Beaulieu, mucho menos exclusivo, con todo
los servicios de un centro vacacional; y Menton
(cerca del Principado de Mónaco) anteriormente
era una zona de producción de cítricos y un puerto
de pescadores y en la actualidad es un destino
turístico agradable y tranquilo. La Costa Azul
es un sitio extraordinario con muchas diversiones.
Hay excelentes museos, lugares históricos que
datan desde la era pre-cristiana hasta nuestros
días, colinas, montañas, lagos y ríos, cañones
y pistas alpinas de esquí. El área entera tiene
una gran cantidad de buenos y cómodos hoteles,
así como castillos de lujo, restaurantes con toda
clase de alimentos, y buenos bares en todas partes.
Uno de los museos más grandes del mundo, la Fundación
Maeght, está situado en St-Paul-de-Vence.
También existen museos de Picasso, Braque, Matisse
y Léger. Además hay muchos lugares en la colina
para explorar. Los centros turísticos más lejanos
de la costa de Cannes incluyen St Tropez,
un destino turístico de moda muy concurrido; el
Puerto de Grimaud, el primer centro
vacacional construido bajo la idea de "aldea
pesquera" (y ahora bastante viejo como para
hacer creer que de verdad fue un pueblo pesquero);
St Maxime, un centro turístico de moda
pero abarrotado con buenas playas y un puerto;
Fréjus, que era un puerto cuando los Griegos
entraron al mediterráneo ' como ranas alrededor
de una charca ' y está menos de moda que la mayoría
de sus vecinos St Raphael que en su tiempo
fue una ciudad de vacaciones para los romanos
y hoy se ha convertido en una ciudad de vacaciones
para la clase media francesa y Grasse,
justo al norte de Cannes, es un encantador pueblo
en la colina, famoso por su perfume.
Provenza
La Provenza (Provence)
incluye los departamentos de Hautes Alpes, Alpes
de Haute Provence, Var, Vaucluse y Bouches du
Rhône. Los principales atractivos de esta zona
son un clima excepcional, una vegetación y un
paisaje muy mediterráneos, y un estilo de vida
rural muy relajado. El cielo azul del verano es
el atractivo principal, aunque hay pocas lluvias
en primavera y otoño. Lo único que desfavorece
el clima de la zona es el mistral, un fuerte
viento que corre desde el Valle del Rhône, pero
sólo 3 o 4 días al año. Cuando los romanos llegaron
a Galia, se deleitaron tanto del clima de las
Bouches du Rhône, que hicieron de ella
una provincia y no una colonia, como solían hacer.
La variada flora que crece en la región da toda
una gama de colores : bronce, verde obscuro y
verde intenso. El sol da un color ocre a las viviendas
mientras que el suelo de color rojo intenso ha
proporcionado los azulejos que siguen siendo rojos,
desafiando el color de los rayos de sol de medio
día. Las ciudades, su arquitectura, las piedras
y los azulejos todos se mezclan sutilmente a través
de Provenza con los árboles majestuosos en las
calles y plazas. Sus troncos largos y grises abigarrados
y la gracia de las ramificaciones llenas de hojas
crean una atmósfera peculiar que no se encuentra
en ningún otro lugar. Éstos son los adornos principales
de la mayoría de las ciudades, de las ciudades
mercantiles y de las aldeas; los habitantes viven
bajo una cortina azul profunda, fuentes cubiertas
de musgo, terrazas de café y juegos de petanque.
Las eras de la dominación griega y romana en Provenza
han dejado muchos monumentos dispersos a través
del campo. Existen ciudades amuralladas en la
colina, arcos triunfales, teatros, coliseos, arenas,
puentes y acueductos. Aviñón (Avignon)
fue durante un tiempo la sede del papado y de
ahí que conserve el Palacio de los Papas
y muchisimas iglesias. Toda la zona que abarca
desde Notre-Dame-des-Doms en Aviñón hasta
Notre-Dame-du-Burg en Digne está
llena de arte cristiano: iglesias, pequeñas capillas
y esculturas. Los peregrinos verán a través de
todo el territorio magníficas iglesias típicas,
arcadas semicirculares, ventanas rosadas, estatuas
de Cristo conviviendo con estatuas evangelistas
o santos y muchas procesiones de fé. Todas estas
estatuas han sido talladas en piedra de fuego
lo que las hace parecer como si fueran de carne.
Muchas de las ciudades y pueblos están marcadas
por castillos fortificados y torres de vigilancia
de las épocas de los sarecianos, corsarios del
Rhône y muchas otras civilizaciones. Esta era
la ruta de la invasión por tierra del norte hasta
el mar, en el sur. Tarascon, Beauclair, Villeneuve,
Gourdon, Entrevaux, Sisteron y muchas otras
ciudades tenían una puerta de entrada y una torre
que vigilaba hacia el mar. Marsella (Marseille),
que fue fundada por los griegos y llamada Massalia,
fue utilizada como base para la colonización del
Vale de Rhône, es en la actualidad el puerto francés
más importante del Mediterráneo. Aunque es una
ciudad dedicada al comercio y a la industria tiene
algunas atracciones turísticas entre las que destacan:
el Puerto Antiguo, la Iglesia de Notre-Dame-de-la-Garde,
Unité d'Habitacion (un edificio diseñado
por el arquitecto francés Le Corbusier), el Hospice
de la Vieille Charité, y por supuesto el Château
d'If (una de las construcciones fortificadas
más importantes de Francia). La ciudad además
tiene una buena oferta cultural y de restaurantes
tanto provenzales (muchos de ellos especializados
en pescado y marisco) como de cocina internacional.
Las extensas refinerías y depósitos de petróleo
dominan los escasamente poblados planos y pantanos
de la sal al norte y al oeste de la ciudad, pero
la tierra no es todavía muerta. Es el hábitat
perfecto para varias especies de pájaros encontrados
en solamente algunos otros lugares en Europa Oriental.
En la parte lejana del Rhône está la exuberante
área conocida como Camargue, usada para
la crianza de ganado vacuno y caballos, también
ahí se evapora el agua de mar para hacerla sal,
y más recientemente en este suelo se cultiva arroz.
Los ganaderos, o vaqueros, se arman con lanzas
en vez de lazos. Las multitudes de pájaros acuáticos
están protegidos dentro de la reserva nacional
de pájaros, entre ellos se encuentran flamencos
rosados. Cuando en 123 a.C., el cónsul Sextias
Calvinus estableció un campo al lado de algunos
balnearios calientes en el amplio valle más bajo
de Rhône, fue nombrado Aquae Sextiae - conocido
hoy como Aix-en-Provence. Otros antiguos
sitios interesantes son el acueducto romano en
ruinas de Pont du Gard y el anfiteatro
en Arles. Esta región entera también es
fascinante puesto que fue pintada con frecuencia
por los grandes artistas Cézanne y Van Gogh del
movimiento post-impresionista. La combinación
de la luz apacible y del paisaje impresionante
encuentra eco a través de las galerías de arte
del mundo. Cerca de Arles está Les Baux,
un pueblo medieval con tradición de caza en lo
alto de la colina. Los muchos árboles de olivos
encontrados a través de Provenza dan el fruto
más popular e importante de la cocina local, un
aceite de oliva fino usado extensivamente para
cocinar la comida local. El ajo, aunque no es
exclusivamente asociado a Provenza, se utiliza
más aquí que en cualquier otra parte de Francia.
A veces se le llama 'la trufa de Provenza'. Un
tercer elemento, el tomate, se encuentra también
en la mayoría de los deliciosos platillos de Provenza.
La cocina varía de región en región. En Camargue
el plato característico es el estofado de res.
En Marsella se encuentra un platillo llamado les
pieds et los paquets (‘los pies y los paquetes’)
que consiste en tripas de oveja rellenas de cerdo
cocinadas con sal, vino blanco, cebollas, ajo
y perejil durante toda la noche. La Tripa a
la Noçoise es similar, pero no obstante, es
un platillo único. Quizás el plato más típico,
y que uno encuentra en las mayores partes de Provenza,
son los tomates provenzales, una mezcla
divina de todas las especialidades provenzales:
aceite de oliva, ajo y perejil cocidas al horno
en un tomate. Esta combinación se puede también
aplicar a los calabacines y a las berenjenas.
Todos estos vegetales, junto con las pimientas
dulces, se encuentran en el famoso ragoût
que algunos llaman, por una incierta razón, ratatouille,
éste es sazonado también con ajo y por supuesto
cocinado en aceite de oliva. La mayonesa, también,
mezclada con ajo provenzal, se convierte en aioli,
que se sirve con vegetales y/o pescados hervidos.
Las codornices, el tordo, la trucha y los cangrejos
eran, no hace mucho tiempo, los ingredientes principales
de la cocina provenzal, pero los cultivos han
hecho raros y estos platos ahora se sirven raramente.
Gigot (pierna del cordero) es la especialidad
local más común. El famoso guisado de pescados
llamado bouillabaisse sigue sobreviviendo
en la era de la nouvelle cuisine y sigue
siendo el orgullo de la costa de Provenzal. Así
como el cassoulet de Languedoc del cual
hay varias versiones, cada una de ellas reivindica
tener el 'auténtico '. Los ingredientes no son
sumamente diferentes - teniendo que ver con la
cantidad de azafrán o la inclusión o exclusión
de ciertos pescados.
Aunque la región de Provenza no es una gran productora
de vinos algunos de sus productos son de muy buena
calidad, sobre todo aquellos que provienen de
Lubéron. Las cuatro zonas vinícolas que
gozan de denominación de origen -Cassis,
Bandol, Bellet y La Palette-
son conocidas por sus vinos rosados. Todas estas
zonas vinícolas están en el litoral excepto La
Palette que se encuentra en el interior, cerca
de Axis.
París
y Île-de-France
París es una de las mayores
y más interesantes ciudades del mundo, es fácil
de recorrer, aunque lo haga por la primera vez.
Además de todo su atractivo cultural, artístico,
histórico y gastronómico, es una metrópolis hecha
a la medida del hombre (no en vano fue la cuna
de la Ilustración), con la ventaja de que resulta
muy accesible para recorrerla a pie. Otra opción
es el transporte público, que es uno de los mejores
del mundo, no sólo existe el metro sino también
un tren de cercanías llamado RER. Todo
lo interesante de París queda concentrado dentro
del anillo marcado por la carretera de circunvalación
llamada le périphérique. Dentro
del anillo queda la ciudad cómo existía en el
siglo XIX, con todos los sitios famosos, tiendas
y entretenimientos. Fuera del anillo se extiende
el cinturón industrial y los barrios obreros y
residenciales.
Museos
París fue uno de los principales
santuarios de peregrinación de los artistas y
bohemios de todo el mundo, y parte de su legado
queda reflejado en los más de 80 museos y 200
galerías de arte de París. La Carta es
un pase con el que se puede entrar gratuitamente
a aproximadamente 60 museos nacionales y municipales.
Hay que recordar que la mayoría de los museos
están cerrados durante los días festivos y además
normalmente muchos suelen cerrar el lunes o el
martes. El domingo las entradas cuestan la mitad
de precio y también hay precios reducidos para
menores de 25 años y mayores de 65. La oficina
de turismo le dará todos los detalles.
Otra de las atracciones de París es su arquitectura
de cada uno de los periodos de su larga y rica
historia, que se podrá contemplar en todos los
paseos por la ciudad. Un recorrido completo por
París puede empezar en Ile-de-la-Cité,
que es la isla en medio del río Sena comunicada
por puentes con las dos orillas del río que dividen
sicológica y físicamente a París en la llamada
'la orilla izquierda' y 'la orilla derecha de
París' (la Rive Gauche y la Rive
Droite). En la Ile-de-la-Cité fue donde
los Parisii, una tribu celta, se instaló
en el siglo III A.C. El Sena fue un arma de defensa
que resguardó a los Parisii quienes dominaron
el área hasta que fueron desplazados por los romanos
en 52 A.C. La isla está dominada por la Catedral
de Nôtre Dame. Debajo está la Cripta Arqueológica,
que conserva varias piezas de la temprana historia
de París. Después de haber saqueado la ciudad
celta, los galo-romanos se instalaron en la Rive
Gauche, en el área que ahora se conoce como
el Barrio Latino.
El Barrio Latino (Quartier Latin, en los
bulevares Saint Michael y Saint Germain) fue el
lugar donde hace poco más de treinta años los
estudiantes levantaron barricadas reivindicando
"la imaginación al poder" que dio comienzo
al Mayo del 68 . El nombre del barrio viene
de siglo XIII, cuando la universidad se trasladó
de la Cité a esta zona y el latín era el idioma
común entre los 10.000 estudiantes de todo el
mundo que se concentraban en París. La actividad
estudiantil continúa en sus calles ya que es aquí
donde está el edificio central de la Universidad
de la Sorbona, y la zona está llena de librerías,
galerías de arte, cines, bares y restaurantes.
El Museo Cluny alberga una de las tapicerías
medievales de Europa más extraordinarias. Aquí
también se encuentra el Panteón, e iniciando
el recorrido hacia el este se pasa por el Palacio
y los Jardines de Luxemburgo hasta llegar
al Museo d'Orsay, que alberga una fabulosa
colección de arte del siglo XIX y principios del
XX en un precioso edificio que mira al Sena y
que fue una estación de ferrocarril que apenas
se llegó a usar. Otros puntos de interés de esta
orilla del río son el Hotel de los Inválidos
(visible desde prácticamente todo París por
su cúpula dorada) que alberga los restos de Napoleón,
el Museo de Rodin y Saint Germain-des-Prés.
Continuando hacia el este y cruzando el Sena
se llega al pie de la Torre Eiffel, con sus jardines,
museos y galerías en el llamado Trocadero, que
es un popular lugar de encuentro de parisinos
y turistas. Continuando el camino alejándose del
río, se llega a la Plaza Charles de Gaulle, conocida
por los parisinos como l´Etoile y por los
turistas como el Arco del Triunfo. Desde
debajo del arco, mirando en una dirección se puede
ver el moderno Arco de la Defensa, en la
zona la zona de negocios, y justo en la otra dirección
los Campos Eliseos (famosos por sus cafés,
galerías de arte y tiendas de lujo), que se prolonga
en la Plaza de la Concordia con su famoso
Obelisco y continúa por los Jardines
de las Tullerías hasta llegar al Museo
del Louvre, uno de los mejores museos del
mundo que desde hace un tiempo se ha reconstruido,
reorganizado y extendido. La más controversial
de sus novedades ha sido su pirámide de 666 paneles
de vidrio que contrasta por su modernidad extrema
con la fachada clásica del palacio. La mejor hora
para ver la pirámide es cuando obscurece, cuando
la iluminan. El Ala Richelieu del museo fue inaugurada
en 1993, marcando así la segunda etapa del proceso
de desarrollo. En 1996 se inauguró un laberinto
de galerías subterráneas, ofreciendo extensas
áreas para exhibiciones, tiendas de vanguardia
y restaurantes. El Carrusel y el Jardín
de Tullerías fueron modificados como parte
del programa de desarrollo del área. Alejándose
de nuevo del río se llega al Palacio Real,
y poco después a la Madeleine y a la Opera.
Hacia el este se encuentra Les Halles,
una zona comercial ideal para ir de compras, y
que se asienta donde había un antiguo mercado.
Es también un lugar donde se cruzan varías líneas
de metro y es un buen punto de partida para empezar
el recorrido de la ciudad. Alrededor hay todo
tipo de tiendas y restaurantes, y en sus proximidades,
en el Boulevar Sebastopol se encuentra
el Centro Pompidú (también conocido como
Beaubourg), con una colección permanente
de arte del siglo XX y continuas exhibiciones
temporales de arte contemporáneo. En la explanada
de cemento de la entrada suelen concentrarse artistas
callejeros entreteniendo a los turistas y parisinos
que frecuentan el lugar. El Centro Pompidú es
una de las principales atracciones de la ciudad
superando incluso a la Torre Eiffel en popularidad.
Reemprendiendo el camino hacia el este se llega
al barrio del Marais, donde se encuentran
el Museo Carnavalet y el Museo Picasso,
ambos asentados en casas del siglo XVI y del XVIII
respectivamente. Aún más hacia el este se encuentra
la Biblioteca François Mitterrand, una
de las bibliotecas más espectaculares del país,
a la que se puede llegar vía el metro por la nueva
línea 14, que es a su vez una magnífica obra de
la ingeniería de transportes, construida con muchos
cristales y sin conductor. Otro de los barrios
más conocidos de París es Montmartre, dominado
por Iglesia del Sagrado Corazón, a la que
se puede llegar por un funicular, desde fuera
destaca tanto por su altura como por su blancura,
y desde ahí se domina gran parte de la ciudad.
A las espaldas de la iglesia se abren calles estrechas
que conducen a la plaza donde los pintores exhiben
y venden sus obras y se ganan la vida haciendo
caricaturas a los paseantes. En sus tiempos ésta
fue la tradicional zona bohemia de París, pero
aunque mantiene la atmósfera con preciosos restaurantes
y cafés, hoy muchísimo más comercial. A finales
del siglo XIX Toulose-Lautrec comenzó a crear
cuidadosamente la fama de Montmarte como lugar
de tolerancia, junto con otros personajes, Montmarte
pronto se convirtió en un lugar de fiesta, lleno
de tugurios y hasta un circo. Una leyenda anterior
de Montmartre se refiere a San Denis. Después
de su martirio, dicen que recorrió el llano sin
cabeza hasta llegar a la colina. La primera catedral
gótica del mundo, San Denis, fue construida sobre
el terreno donde se dice que él se derrumbó. Otros
barrios que se deben visitar son Belleville
un barrio de clase trabajadora donde nacieron
Edith Paif y Maurice Chavalier y la Villete
con la Ciudad de la Ciencia y la Tecnología.
Las técnicas más modernas de presentación se utilizan
para ilustrar la historia y el futuro posible
de la inventiva del hombre. Uno de los grandes
placeres de París es es el gran número de cafés
callejeros que existen, ahora tapados con cristales
en el invierno, ellos alientan uno de los principales
deportes de los parisinos a lo largo de todo el
año en cualquier parte de la ciudad, que es el
ver pasar a la gente. Hay tantos restaurantes
vietnamitas y chinos como cafés franceses. También
abundan los restaurantes de comida de África del
norte, y docenas restaurantes Tex-Mex se dispersan
a través de la ciudad. Bric-a-brac o el
brocante se encuentra en un número de mercados
de pulgas (marché aux puces) en las cercanías
de la ciudad, sobre todo en la Puerta de Clignancourt.
Hay varios centros de antigüedades ( los anticuarios
del Louvre, la aldea Suiza, etc) donde están en
venta genuinos muebles antiguos y otros objetos.
Algunas de las tiendas más famosas de París son
Galeries Lafayette (cerca de la Opera),
Printemps el Bazaar Hôtel de Ville (BHV),
Samaritaine y Bon Marché. A parte,
hay gran variedad de mercados y mercadillos.
En las afueras de París, llamada Ile de France,
merece la pena ir a visitar los palacios de Versailles,
Rambouillet y Fontainebleau.
El Eurodisney de París está a 32 Km. al
este de la capital, en Marne la Vallée y es un
parque de atracciones similar al de Disneylandia
en Estados Unidos, con los famosos personajes
de Disney. Tiene 1943 hectáreas, una quinta parte
del área de París. Está bien provisto de restaurantes,
hoteles, tiendas, un campo de golf y un camping.
Se puede llegar por autopista, por trenes rápidos
y por avión, ya que queda entre dos grandes aeropuertos
internacionales: Roissy-Charles de Gaulle y
Orly.
Córcega
Administrativamente la
Isla de Córcega incluye dos departamentos franceses:
Haute Corse (Córsega del norte) y Corse
du Sud y (Córsega del sur). La extensión
de la isla es de 8.720 Km² y tiene una población
de cerca de 250.000 habitantes. Córcega es uno
de los pocos sitios que quedan en Europa que todavía
no está saturado de turismo y que tiene algunos
de los paisajes más bellos y pintorescos de todo
el Mar Mediterráneo, de hecho la isla ha sido
descrita como "una montaña en el mar"
porque cuando uno se acerca por mar es exactamente
lo que se ve.
Córcega es una modernización de Korsai,
que se cree es el significado de la palabra fenicia
'cubierto por bosques’. Los griegos y fenicios
aterrizaron ahí 560 años antes de la era cristiana
para disturbar a los habitantes cuyo origen era
probablemente de Liguria. A partir de ese tiempo,
Córcega ha sido tomada y siempre ha luchado o
se ha visto envuelta en una historia sangrienta
probablemente sin par para un área tan pequeña.
Los griegos fueron seguidos por los romanos, los
vándalos, los bizantinos, los moros y los lombardos.
En 1768, Génova vendió Córcega a Francia y sus
2500 años de disputada propiedad terminaron. A
pesar de su extensa y colorida historia es más
conocida, por supuesto, como el lugar de nacimiento
de Napoleón Bonaparte. Es una tierra extraña,
las montañas se levantan precipitadamente desde
la orilla occidental donde está la indescriptible
y hermosa costa con una serie de cabos y bahías
con playas aisladas; y hasta todo lo largo hay
una convivencia de rocas y agua que producen un
gran impacto. El litoral costero tiene una extensión
de 992 Km. El paisaje está formado básicamente
por colinas, bosques, montes de granito, naranjos,
monte bajo y playas de arena muy fina. Esta combinación
ha producido, ardientemente, una lucidez intelectual
y musical extraña entre la gente que es supersticiosa
y piadosa al mismo tiempo. El interior es absolutamente
subdesarrollado, con montañas, y secas tierras
escabrosas creciendo entre arbustos llamados maquis
(del maccia local que significa 'cepillo').
Es un yermo seco de arbustos robustos - arbutus,
masilla, espina, mirto, enebro, romero, roca color
de rosa, agave, pistacho, hinojo, brezo, menta
salvaje y ashphodel, ' la flor del infierno
'. Durante la ocupación alemana (de 1940-44) los
combatientes de la resistencia francesa, fueron
llamados los maquis conocidos por su asociación
a este país salvaje en el cual se ocultaron mucho
tiempo, mientras que las tierras impenetrables
y salvajes de Córcega proporcionan, al mismo tiempo,
comparativo abrigo y seguridad a los bandidos
de la isla. Hay una grandeza solitaria sobre los
habitantes maquis, aunque la belleza rugosa
del paisaje magnífico de la montaña de Córcega
es todo menos solitaria.
Una cantidad considerable de áreas forestales,
puestas al descubierto por los griegos, se han
atacado con frecuencia por su fino y alto pino
del laricio que parece crecer solamente aquí.
Son famosos por crecer hasta a una altura de 60m,
y son perfectos para hacer mástiles. Córcega es
también rico en robles, castaños y olivos. La
isla tiene un Parque de Conservación de la
Naturaleza Regional. Al norte de la meseta
oriental se encuentran las tierras bajas, conocidas
bajo el nombre de La Balagne y dedicadas
principalmente al cultivo del olivo
La capital Ajaccio, es una ciudad blanca
que describe un semicírculo sobre una bahía. Esta
llena de recuerdos de Napoleón. La parte posterior
de la ciudad está rodeada por colinas arboladas.
En el extremo norte de la isla se encuentra la
ciudad de Bastia que aunque comercial es
muy pintoresca. La parte antigua ha conservado
sus calles con escalones y pasadizos que desembocan
en el Puerto Antiguo. Un poco más hacia
el norte se encuentra la playa de San Nicolás
que separa el puerto antiguo del nuevo. El Puerto
Nuevo es el verdadero motor comercial de la
isla. La gastronomía de Córcega destaca por su
sencillez, la excelente calidad de las materias
primas, sobre todo el pescado, y un uso muy característico
de las hierbas aromáticas y sobre todo por sus
langostas. En la isla se producen tanto vino tinto
como blanco y rosado.
Los pescados de agua dulce abundan en el interior
y, como es de esperarse, es el principal entretenimiento
de los maquis. También se come verraco salvaje
y búfalo, según la estación, asado o guisado en
un poco de vino rojo, o con una salsa local muy
picante, llamada pibronata. Las ovejas
y las cabras son abundantes. Los cerdos, alimentados
con castañas, son comunes en el sector corso y
hacen de él un jamón muy condimentado. Lo extremoso
del clima corso limita la variedad de vegetales
disponibles. El Córsegos tiene gusto de los sabores
picantes y fuertes y utilizan más hierbas que
las que se utilizan en Provenza. A los córsegos
les gusta dar un sabor fuerte a sus comidas con
pimientos y especias fuertes. Una sopa de pescado
llamada dziminu, como la bouillabaise
pero mucho más picante, se hace a base de pimienta
y pimientos morrones. Al interior el pescado de
agua dulce se asa a la parilla generalmente y
las anguilas locales, llamadas capone,
se parten a la mitad y se asan también en parilla
al fuego del carbón de leña. Un jamón fumado y
sazonado con pimienta, llamado prizzutu,
se asemeja al prosciutto italiano, pero
agregando además el sabor de la castaña. El bocado
favorito, utilizado como pasa bocas, es el figatelli,
una salchicha hecha de cerdo secado y condimentado
con hígado. Colocado entre las rebanadas de un
pan especial, éstos se asan a la parilla al fuego
de la madera.
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