Argelia es el segundo país más grande de África, después de Sudan. Su ciudad capital es Algiers. Está situado en el norte del continente Africano, con costas al Mar Mediterráneo y limita con Marruecos, Túnez, Libia Níger, Malí y Mauritania. Su geografía esta compuesta por altas mesetas y desiertos, algunas montañas y discontinuadas y angostas planicies a lo largo de sus costas. Algunos de sus recursos económicos son: el petróleo, el gas natural, el mineral de hierro, el fosfato, el uranio, el plomo y el cinc. 
   
Argelia se puede dividir en cuatro zonas más o menos paralelas que se extienden a lo largo del país de este a oeste: en el norte se encuentran las cadenas costeras del Tell, una costa estrecha e irregular que se extiende a lo largo del litoral mediterráneo adentrándose entre 80 y 190 km en las zonas interiores; a continuación se encuentran las altiplanicies del Atlas Telliano, cuyos múltiples valles representan el centro agrícola de Argelia.
    
En esta región nace el río más largo del país, el río Chélif, de 725 km de longitud, que desemboca en el Mar Mediterráneo. Al sur y suroeste de esta región se encuentran las salinas, un altiplano con varias llanuras de arcilla salina. En esta cuenca se almacena agua en la temporada de lluvias, formándose grandes lagos pero poco profundos. Estas aguas se evaporan durante la estación seca dejando tras de sí arcilla salina que al secarse se abre en grandes terrones de formas anguladas.
    
Al sur de estas tierras se encuentra el Atlas Sahariano, al sur del cual se sitúa la región desértica del Sahara, que es la más grande de las cuatro, ocupando el 90% del territorio del país. Una gran parte de la región del Sahara está cubierta de grava.