Austria es un país pequeño,
compacto, fácil de recorrer e interesante
para conocer. Existen paisajes espectaculares en todos los rincones:
viñedos, antiguos castillos y venerables abadías frente
al Danubio, boscosas elevaciones que sobresalen de
fértiles terrenos, lagos salpicados de
veleros y rodeados de imponentes montañas,
picos alpinos en un mundo helado de glaciares
que buscan llegar al cielo. Las ciudades son tan variadas como el
campo que las rodea: ciudades históricas con estrechas callejuelas
o vastas plazas, ciudades mercado que apenas han cambiado desde
la Edad Media, pueblitos montañosos con sus prolijas casitas,
todas con sus balcones de madera de
donde cuelgan las flores. Se topará con la historia a cada
momento. Austria tiene más castillos y palacios abiertos
al público que cualquier otra área comparable de
Europa. Imponentes museos y pequeñas iglesias rurales albergan
los más destacados tesoros artísticos pertenecientes
a distintos períodos y estilos.
La actividad cultural en Austria es incesable, la cocina exquisita y el surtido para las compras muy amplio.
Vestimenta: En invierno es indispensable llevar ropa de abrigo y zapatos o botas con suelas antiresbaladizas. En primavera y otoño, se aconseja llevar alguna ropa de abrigo y un impermeable. En verano, un sweater o cardigan y un impermeable para toda ocasión le será muy útil, pues las noches son frescas, especialmente en las regiones montañosas.
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