Seis distritos,
31 municipalidades, 115 consejos locales y 49 regionales.
Capital
Jerusalén
Diferencia
Horaria
GMT+2
Moneda
Nuevo Shekel
Superficie
21.946 kilómetros
cuadrados
Clima
Mediterráneo
Población
5.740.000 habitantes
Composición
Étnica
Judíos 83%, árabes
17%
Idioma
Los idiomas oficiales
son el hebreo y el árabe. Otros idiomas que se hablan son
el yiddish, ruso, polaco, húngaro, francés e inglés
Religión
Judíos 83%, musulmanes
13%, cristianos 2%, otras 2%
Sistema
de Gobierno
República multipartidista
Gobierno
Moshe Katzav,
presidente desde agosto de 2000. Ariel Sharon, primer ministro,
desde marzo de 2001. El sistema de gobierno es parlamentario,
con 120 miembros en el Parlamento. No hay Constitución,
sino leyes constitucionales.
Fronteras
Políticas
Líbano, Siria,
Jordania, Egipto
Fiesta
nacional
14 de mayo, Independencia
(1948)
Idiomas
El idioma oficial es el hebreo y el árabe. Sin embargo,
la mayoría suele hablar inglés. Francés, español, alemán,
yiddish, ruso, polaco y húngaro son también muy hablados.
Electricidad
La corriente alterna es de 220 voltios a 50 Hz. Los enchufes
son de tres clavijas aunque hay de dos por lo que es conveniente
llevar un adaptador y transformador. Los principales hoteles
suelen disponer de enchufes universales de 220 o 110 voltios
para las máquinas de afeitar.
Moneda y cambio de divisas
La moneda nacional es el sheqel NIS, New Israelí Sheqel,
igual a 100 agorot Ag. Existen monedas de 5 y 10 agorot
y de 1/2, 1, 5 y 10 sheqalim. Billetes de 10, 20, 50 y 100
sheqalim. El cambio de divisas, especialmente dólares y
cheques de viaje no significa ningún problema ya que pueden
cambiarse en todos los aeropuertos internacionales, bancos
y grandes hoteles, además de que se aceptan como moneda
de cambio. En numerosos establecimientos se admiten las
principales tarjetas de crédito. Los cajeros automáticos
están extendidos por muchos sitios y se puede sacar dinero
a través de las tarjetas Visa, MasterCard, Eurocard o Acces,
en los que exista la indicación ATM.
Religión
En Israel conviven numerosas creencias. Existen más de 15
sectas judías, cristianos, musulmanes o samaritanos.
Horario comercial
El horario de bancos es de 8.30 a 12.30 h. de domingos a
jueves; de 16.00 a 18.00 h. los domingos, martes y jueves.
Las vísperas de fiestas judías mayores es de 8.30 a 12.00
h. la mayoría de las tiendas abren de domingo a jueves de
9.00 a 19.00 h., aunque algunos establecimientos cierran
de 13.00 a 16.00 h. Los viernes y vísperas de las fiestas
mayores, las tiendas abren de 9.00 a 12.00 h. Los establecimientos
musulmanes cierran los viernes y los cristianos los domingos.
Propinas
Las
facturas de los restaurantes, cafeterías y hoteles llevan
incluído un 15% por el servicio.
Correos y teléfonos
El servicio de correos es muy eficiente. El horario de las
oficinas principales es de 8.00 a 18.00 h. de domingo a
jueves de lunes a viernes. Los miércoles de 8.00 a 13.30
h. y los viernes y vísperas de fiestas de 8.00 a 12.00 h.
Las oficinas secundarias suelen cerrar de 12.30 a 15.30
h. Se pueden adquirir sellos, además, en las recepciones
de algunos hoteles. Existen buzones de dos colores: amarillos
para las cartas urbanas y rojos para las cartas nacionales
e internacionales.
El
Estado de Israel tiene fronteras al noreste con Siria, al
norte con Líbano, al este con Jordania, al suroeste con
Egipto y al oeste con el Mar Mediterráneo.
El país presenta cuatro regiones bien diferenciadas: la
depresión del Jordán o depresión tectónica Ghor, un impresionante
valle que discurre de norte a sur desde el Monte Hermón
y que continúa por el Lago Tiberiades (conocido también
como Galilea o lago Kinnereth, -200 metros del nivel del
mar), pasando por el Mar Muerto (que se encuentra a -400
m. del nivel del mar, siendo el punto más bajo del mundo
y el mar más salino), hasta el Golfo de Eilat; la franja
montañosa de Galilea, Samaria y Judea donde se encuentran
numerosas colinas entre las que destaca el Monte Merón con
1.208 m. en Galilea. En la cadena montañosa de Samaria,
paralela al río Jordán, las colinas llegan a alcanzar los
900 m. de altitud y ya, junto al Mar Muerto, los Montes
de Judea donde se distingue el monte Hebrón con 1.027 m.;
la llanura del litoral, que se extiende desde Líbano hasta
Gaza, interrumpida, tan sólo, por el Monte Carmelo, muy
cerca de Haifa. Al norte de esta ciudad la anchura máxima
de la llanura es de 15 Km. aproximadamente, mientras que
al sur es de 5 Km. Es, además, la zona más poblada e industrializada
del país. Finalmente, en la región meridional se extiende
el vasto desierto del Neguev que ocupa un 50% de la superficie
total del territorio nacional, con una altura media de entre
400 y 600 m. formado en su mayoría por barrancos que desaguan
en el Mediterráneo o en el Mar Muerto.
No hay que olvidar que Israel, a pesar de ser un territorio
principalmente desértico, se ha convertido en un país fértil,
gracias al ingenio y perseverancia de sus habitantes. En
pocas palabras, Israel fascina por su variedad geográfica
donde hay bellas playas, verdes valles, míticas montañas,
oasis, wuadis y sobrecogedores desiertos.
Israel
posee una compleja geografía, dando lugar a una rica gama
de medios naturales que albergan una extensa variedad de
especies de animales y plantas.
El país presenta tres zonas claramente diferenciadas: hacia
el este, por toda la franja fronteriza, la región de la
sabana subtropical, donde se encuentra el Valle de Araba
que se caracteriza por sus altas temperaturas, por sus extensas
llanuras pobladas de acacias. Aquí pueden verse gacelas
arábigas, gatos monteses, hienas, ratas de arenal, jerbillos,
jerbos, camechuelos tromperos, suimangas palestinas y alondras
ibis. Hacia el norte de la zona mediterránea, que se caracteriza
por sus especies arbústivas se distinguen orquídeas, tojos,
gladiolas, jaras y otras especies típicas de los carrascales.
En esta zona hay que mencionar la presencia de la tortuga
griega. Aquí puede verse una rica variedad de aves como
cernícalos, currucas, jilgueros, tórtolas y golondrinas.
El mamífero más destacado es la mangosta. Y hacia el sur,
la estepa del Neguev, donde la característica predominante
es la presencia del desierto y de las áridas estepas que
dan lugar a gramíneas, terebintos (uno de los más antiguos
de Tierra Santa), lirios negros y gamones. La fauna está
representada por gacelas comunes, liebres, cornejas cenicientas,
alcaravanes, ortegas, hubaras y cogujadas comunes, sin olvidar
el temible lobo.
En Israel hay que destacar, además, los bellos "wuadis",
impresionantes gargantas causadas por antiguos cursos de
agua y que dan lugar a una flora efímera, según sean las
precipitaciones pluviales. Se distinguen plantas parásitas,
azufaifos (una planta muy espinosa), y la vegetación propia
de los wuadis convertidos en palmerales. En cuanto a la
fauna se distinguen la cabra de Nubia, damanes de roca,
lagartos cola de látigo, moscaretas, cornejas, camachuelos
y estorninos de Tristram.
En las aguas del Mediterráneo predominan los camarones,
salmonetes, chicharros, salmonetes del Nilo, sargos, sardinas,
bonito, caballas, mújol, mero, pez limón y sepias. No hay
que olvidar, por otro lado, el espectacular arrecife de
coral del Mar Rojo. Eilat constituye un privilegiado punto
de observación de las aves migratorias, además de destacar
por las cosechas de cítricos que han dado fama a Israel
por sus innovadores sistemas de riego y técnicas de cultivo.
Los "triunfadores del desierto" obtienen importantes cosechas
de sandías, melones, pomelos, naranjas, uvas, melocotones,
manzanas, pimientos, berenjenas, pepinos, tomates y aguacates.
Para
los ciudadanos de Uruguay tan sólo es necesario presentar
el pasaporte en vigor, con una validez mínima de 6 meses,
en el momento de la entrada. Ha de cumplimentarse un formulario
que debe conservarse hasta el día de la salida.
A
fin de evitar inconvenientes en aduanas de países árabes,
se recomienda solicitar al oficial de aduanas Israelí que
evite sellar el pasaporte y en su lugar selle una hoja simple
de papel.
El motivo de esto es que en países como Líbano, Siria, Jordania,
Egipto u otros países árabes suele no ser bien visto un
pasaporte con sello Israelí y visceversa.
Requerimientos
para el ingreso al país
-
Pasaporte en vigor con validez mínima de 6 meses durante
90 días.
- Billete de vuelta o de continuación.
-
Se recomienda detalle del Itinerario a realizar dentro
del país.
Embajada
de Israel en Uruguay
Boulevard Artigas 1585/89
Tel: 400-4164/66. Fax: 409-5821
email: emisuyur@adinet.com.uy
El nuevo shekel = 100 agorot (singular, agura). Los billetes
están en denominaciones de 200, 100, 50, 20 y 10 nuevos
shekels. Hay monedas de 10 y 5 nuevos shekels, y de 50 y
10 agorot.
Cambio
Solamente
se puede hacer en los bancos autorizados, hoteles y oficinas
de cambio de divisas. Se recomienda cambiar todo el dinero
israelí antes de salir del país; está permitido cambiar
nuevos shekels por una divisa extranjera por un valor máximo
de U$s 500. Los turistas que paguen determinadas compras
y servicios en divisas o con tarjeta de crédito estarán
exentos de pagar el impuesto sobre el valor añadido. En
el resto de los casos cuando la factura sobrepase el equivalente
a U$s 50 se puede solicitar la devolución de parte del impuesto
sobre el valor añadido.
Tarjetas del crédito
Se
aceptan todas las tarjetas de crédito.
Cheques de viajero
Se
aceptan como forma de pago en un gran numero de establecimientos.
Para evitar comisiones conviene librar los cheques de viaje
en dólares USA.
Restricciones
No
hay ninguna restricción a la importación de divisas o nuevos
shekels. Los viajeros que tengan pensado exportar nuevos
shekels deberán hacer una solicitud en cualquier oficina
bancaria antes de salir del país. La exportación de divisas
está limitada a la cantidad importada.
Horario de los bancos
De
08.30 a 12.30 y de 16.00 a 17.30 los lunes, martes y jueves;
y de 08.30 a 12.30 los miércoles; y 08.30 a 12.00 los viernes.
Cotización
del Nuevo Shekel a Julio/2005
Dólar
Americano
Euro
Peso
Uruguayo
1
shekel = USD 0.22
1
shekel = € 0.18
1
shekel = $U 5.43
USD
1 = 4.52 shekel
€
1 = 5.53 shekel
$U
1 = 0.18 shekel
En
los comercios caros aceptan tanto dólares estadounidenses
como shekels; el pago con moneda local supondrá un ahorro
del 17% de IVA. Sin embargo, en tiendas más modestas únicamente
puede abonarse la compra en shekels. Los dólares pueden
canjearse sin ningún problema en cualquier lugar, así como
la mayoría de divisas fuertes y los cheques de viaje. Los
israelíes son conocidos por vivir del crédito, así que aceptarán
sus tarjetas en la práctica totalidad de los establecimientos.
Una gran parte de cajeros automáticos, muy abundantes, admite
tarjetas de crédito internacionales.
Dejar
propina es una costumbre muy arraigada en Israel; en cualquier
caso, y a pesar del servicio recibido, se espera un mínimo
de un 15%. Igualmente, se debe tener en cuenta que el sueldo
de los profesionales del turismo es exiguo.
El Sabbath, día de descanso en Israel, comienza con la caída
del sol el viernes por la tarde y concluye al anochecer
del sábado. Durante este día, todas los establecimientos
comerciales judíos, negocios, oficinas e instituciones cierran,
al igual que en las Fiestas mayores fm que también comienzan
la tarde anterior y terminan en la noche del día siguiente.
En estos días no funciona la mayor parte del transporte
público excepto los taxis y muchos lugares de diversión
cierran aunque algunos restaurantes, cines y pubs mantienen
sus puertas abiertas. El calendario hebreo, al igual que
el musulmán, está basado en el año lunar, por lo que las
fiestas judías varían de un año a otro. Para los cristianos
el Día del Señor es el domingo y para los musulmanes, el
día de descanso es el viernes.
Principales
Fiestas Judías
Tu Bi'Shvat
Enero
- Febrero
Año Nuevo de los árboles.
Purim
Febrero
- Marzo
Fiesta de las Suertes. En algunas ciudades se festeja
con coloridos disfraces, desfiles y juegos para
celebrar la caída de Amán, cuando la reina Esther
liberó a los judíos del cautiverio de Babilonia.
Primer Día de Pésaj
Marzo
- Abril
Pascua Judía. Fiesta que celebra el éxodo del pueblo
judío, al igual que la cosecha de la primavera.
Durante siete días se come pan sin levadura.
Día 7o. de Pésaj
fines
de Abril
Yom Haatzmaut
Abril
- Mayo
Día de la Independencia de Israel y Reunificación
de Jerusalén. Todo el país sale a la calle para
bailar, comer y disfrutar de los espectáculos al
aire libre.
Shavout
Mayo
- Junio
La
Fiesta de las Semanas que recuerda la entrega de
las Tablas en el Monte Sinaí.
Tisha B'Ab
Julio
- Agosto
Fiesta
en memoria del Holocausto.
Rosh-Hashaná
Septiembre
El
Año Nuevo Judío, aniversario de la creación y celebración
del Día del Juicio.
Yom Kipur
Septiembre
- Octubre
Día
del Perdón. Día en el que el país se paraliza por
completo, ya que es la solemnidad más importante
para los judíos. Días de ayuno, abstención, reconciliación
y perdón.
Primer Día de Sucot
Septiembre
- Octubre
Día
de Tabernáculos y tiene lugar cinco días después
del Día del perdón. Esta fiesta se prolonga por
siete días para conmemorar el viaje por el desierto
del Sinaí, tras la huida de Egipto.
Simchat Torá
Alegría
de la Ley. Con esta fiesta se finaliza la entrada
del año nuevo. Se lee en voz alta las lecturas de
la Torá.
Primer Día de Janucá
Noviembre
- Diciembre
Fiesta de la Luz, cuando los judíos recuperan Jerusalén
y consagran de nuevo el Templo.
Además de estas fiestas, hay que destacar los preciosos
festivales que tienen lugar en Israel. Destacan, el Festival
del Color, Sonido y Naturaleza en la tierra de las Mil Cuevas
que se festeja en abril en las Cuevas de Beit Guvrin, música
todo el tiempo sin parar durante una semana a orillas del
Mar de Galilea; los Festivales de Danzas Populares en Carmiel
y Haifa; el Festival de Corales en Arad; la Fiesta de la
Cerveza en Eilat; los Festivales de Cine en diversas ciudades;
el Festival de las Flores en Holón; las Fiestas de Canciones
Populares en la Reserva Natural Jurshat Tal; el Teatro de
Vanguardia en Akko; Harp Contest, cuando Tel Aviv recibe
a los mejores arpistas del mundo; el Festival Dramático
Inglés en Tel Aviv; la Fiesta de los Cítricos en Netania;
el Festival Cinematográfico de Jerusalén; el Festival Internacional
de Jazz en Eilat y el Festival de Israel en Jerusalén, con
la presencia de artistas de todo el mundo, el más importante
acontecimiento cultural del país. Son veinte días de espectáculos
de teatro, música y danza.
El
agua corriente normalmente está tratada con cloro, y aunque
se puede beber con tranquilidad, puede causar pequeñas molestias
intestinales. Para personas que sean especialmente sensibles
al cloro se recomienda beber agua embotellada durante las
primeras semanas de la estancia. El agua en algunas zonas
rurales puede estar contaminada por lo que se recomienda
esterilizarla. La leche y los productos lácteos están pasteurizados
y se pueden consumir tranquilamente. La carne, pollería,
marisco y pescado, frutas y verduras se pueden consumir
con tranquilidad.
En hay Israel se han detectado algunos casos de rabia. Aquéllos
que vayan a realizar actividades que impliquen alto riesgo
deberán considerar la vacunación previa al viaje. En caso
de ser mordido se debe buscar asistencia sanitaria inmediatamente.
También se dan casos de hepatitis A y B.
No
existen vacunas obligatorias para Israel. Hay que llevar
el botiquín habitual y extremar las precauciones en las
zonas desérticas, así como caminar con sandalias, en las
costas de Eilat, para evitar posibles cortes provocados
por el coral. En cuanto a los servicios médicos, el país
cuenta con una sólida reputación. Sin embargo, lo más recomendable
es viajar provisto de un seguro de viajes ya que los costos
son bastante elevados. En caso de asistencia médica puede
llamar a Magen David Adom la Estrella Roja de David marcando
el 101, en las principales ciudades para urgencias o primeros
auxilios. La mayoría de los médicos hablan inglés y otros
idiomas.
El teléfono para la policía es el 100 y el de bomberos 102
en Tel Aviv, Jerusalén y Haifa. Las principales poblaciones
cuentan con un buen número de farmacias. Las de guardia
se anuncian en los principales diarios. En caso de pérdida
de sus documentos acuda a la policía y póngase en contacto
con su consulado más próximo.
Avión
La línea aérea que cubre los vuelos nacionales es Arkia,
pero ya que Israel es un país de distancias cortas, solo
se recomiendan utilizar el avión como medio de transporte
si piensa desplazarse de un extremo a otro del país.
Tren
El tren es un buen medio de transporte en Israel, económico
y limpio, pero los días de Sabat (desde el viernes por la
noche hasta la noche del sábado) y los días de fiestas mayores,
los trenes no circulan.
Taxi
En Israel existe un buen servicio de taxis individuales
y de sheruts, taxis colectivos que comunican las ciudades
entre sí, que cuentan con paradas especiales, y también
se pueden tomar en las cercanías de las estaciones de autobuses.
Los taxis cuentan con taxímetro, pero los precios aumentan
por nocturnidad, servicio de teletaxi, en Sabat y los días
de fiesta.
Autobús
Este es el medio de transporte más utilizado para viajar
por el territorio israelí.
Existen bonos de 7, 14, 21 y 30 días que se pueden utilizar
en todas las líneas.
Los autobuses Egged Tours y United Tours, ofrecen recorridos
turísticos por las principales ciudades y lugares importantes
del país.
Automóvil
Es el medio de transporte más recomendable, ya que el estado
de las carreteras es muy bueno y las normas de circulación
son las mismas que en Europa.
Israel cuenta con empresas de alquiler de coches en el Aeropuerto
Internacional de Ben Guirón y en las ciudades más importantes.
El
92 por ciento de la población es urbana y existe una gran
diversidad racial, cultural y étnica, aunque el 83 por ciento
de los pobladores son judíos. Más de la mitad de los judíos
de Israel nacieron en el país (sabras), pero sus antepasados
provenían de otros países y hablaban unos 85 idiomas o dialectos
distintos. Las agrupaciones más importantes son los asquenazíes,
cuyos antepasados vivían en países europeos en la edad media,
y los sefardíes, procedentes de la península Ibérica, y
los que se trasladaron a Israel desde el norte de África
o desde el Próximo Oriente. Aproximadamente el 17 por ciento
de la población de Israel es árabe.
La cultura israelí ha estado dominada por la religión, léase
judía, cristiana o musulmana. A pesar de intuir la mentalidad
austera de los pioneros del kibbutz, y del peso del judaísmo
como religión del estado, Israel se está convirtiendo rápidamente
en una sociedad cosmopolita y consumista. La mayoría de
los israelíes judíos combinan la tradición con la modernidad:
llevan una vida seglar y participan en ceremonias religiosas
ocasionales. Este aspecto no ha comportado la desaparición
de los principios religiosos. Las facciones ortodoxas acumulan
mayor fuerza, y sus peticiones de un retorno a la religiosidad
se hacen oír cada vez más. Muchos judíos ortodoxos varones
(especialmente los hasidim) resultan fácilmente reconocibles
por su ropa de color oscuro, sus barbas y tirabuzones (no
así las mujeres).
Normalmente
las formas de comportamiento son informales y se practica
un sentido de hospitalidad semejante al europeo. Los visitantes
deben observar las normas básicas de cortesía al ser invitado
a la casa de alguien. No dude en hacer preguntas sobre el
país ya que la mayoría de los israelís les gusta hablar
de su patria, religión y política. A menudo se usa la expresión
shalom (‘paz’) en lugar de hola y adiós. La forma de vestir
es informal, pero en los lugares relgiosos tanto cristianos
como musulmanes y judíos la conducta y la vestimenta han
de ser respetuosas. En lugares como el Muro de las Lamentaciones,
a los visitantes masculinos se les da un gorro (yarmulke)
como signo de respeto a la importancia religiosa del lugar.
Se espera que las personas que hacen negocios se vistan
elegantemente. En algunas discotecas, restaurantes y hoteles
de lujo, así como en algunos actos sociales se puede exigir
que los invitados lleven traje de etiqueta (especificado
en la invitación). Fumar en ciertos restaurantes y muchos
hoteles puede ser considerado como una violación del Shabbat,
existen carteles que lo indican a los visitantes, el no
tener en cuenta esta advertencia es considerado como una
descortesía por los judíos ortodoxos.
En
Israel se desconoce el tedio y el aburrimiento. El país
ofrece una rica y variada gama de posibilidades para entretener
el espíritu y el cuerpo. Actividades para quienes gustan
de participar y para quienes disfrutan contemplando. De
cualquier forma, le garantizamos que Israel es sinónimo
de entretenimiento.
Si usted es de los que gustan de las actividades al aire
libre, Israel cuenta con numerosos Parques Nacionales provistos
de inquietantes y excitantes senderos para la práctica del
trekking. Nada mejor que realizar algunas de los excursiones
por la Alta Galilea o en los Altos del Golán en entornos
de desniveles consecutivos y frecuentes. En el desierto
de Judea se puede practicar los descensos de cañones en
los alrededores de los wuadi, mientras que en el wuadi Qelt
se puede bajar a rappel por las impresionantes gargantas
rodeadas de cascadas de agua. Si es de los que gustan del
agua, las actividades náuticas están a la orden del día.
El país cuenta con excelentes playas para nadar, muy próximas
a las principales ciudades y a los centros vacacionales.
Las playas del Mar Mediterráneo están dotadas de excelentes
instalaciones en todas las ciudades como Ashkelón, Tel Aviv,
Netania, Cesárea, Herzlía, Haifa, Akko y Nahariya, así como
las de las costas del mar de Galilea. Aquí se puede practicar
el windsurfing, la vela, el surf y el esquí acuático. Las
condiciones para la navegación resultan excelentes en Tel
Aviv, Jaffa o Akko, sin olvidar las bellas playas de corales
del Mar Rojo, junto a Eilat, una vibrante ciudad que nunca
duerme. Aquí los amantes del buceo encontrarán un inmenso
paraíso en los ricos arrecifes de coral. Es conveniente
informarse sobre las distancias, clima y permisos correspondientes
y hacer los planes con anticipación. Existen varios clubes
en Eilat que ofrecen rápidos cursos de buceo y alquilan
equipo.
Continuando con el agua, no deje de experimentar y disfrutar
de un descenso por los "rápidos" del país en barca, balsa,
canoa, kayak o en motora sobre los rápidos afluentes del
río Jordán en su desembocadura en el mar de Galilea, especialmente
durante los meses de primavera y verano.
Entre las posibilidades más interesantes se encuentran los
paseos a caballo por montañas, valles o por la franja litoral,
así como los safaris y excursiones en camello o en todo
terreno por el desierto de Judea, alojándose en genuinos
campamentos de beduinos. No hay que olvidar la brújula y
un buen mapa y si es posible, contar con la compañía de
un guía que conozca el terreno. Es aconsejable hacer los
desplazamientos provistos de suficiente reserva de carburante
y de agua, así como anotar detalladamente las rutas realizadas
y el kilometraje recorrido.
Y para reponer las fuerzas, nada mejor que acudir a las
termas del Mar Muerto. Los baños con barro negro son óptimos
para los tratamientos contra la psoriasis, asma y reumatismo,
además de poder disfrutar de la sorprendente experiencia
de flotar sobre las aguas del punto más bajo de la tierra.
Los balnearios del Mar de Galilea son recomendados para
quienes padecen reuma y artrosis.
Aunque le pueda parecer inverosímil, en Israel se puede
practicar esquí en el Monte Hermón, en los meses de invierno.
La estación, provista de todo lo necesario, está abierta
desde mediados de diciembre a principios de marzo. En los
meses de verano se puede subir a través de un teleférico
para disfrutar de las bellas panorámicas.
Otra de las posibilidades es apuntarse a una de las expediciones
que realizan excavaciones o bien, pasar una temporada en
algún kibutz o moshav como voluntario, con la condición
de trabajar ocho horas diarias, seis días a la semana por
un tiempo mínimo de dos meses, a cambio de manutención y
alojamiento.
Si prefiere actividades más sosegadas recuerde que Israel
cuenta con un excelente campo de golf en Cesarea y buenas
canchas de tenis, sin olvidar que puede nadar en las piscinas
de los hoteles de prestigio o bien, relajarse y descansar
en algún jacuzzi.
El
variado paisaje de Israel lo convierte en un enclave idóneo
para el senderismo, independientemente de la forma física
de quien lo practique. Los lugares más adecuados para practicarlo
incluyen el cráter de Mizpe Ramon en el Néguev, Wadi Qelt
en Cisjordania y varias pistas en el Golán. La Sociedad
para la Protección de la Naturaleza de Israel (SPNI) facilita
información sobre senderismo. Si se prefiere ir a caballo,
existen numerosos centros de equitación en las zonas de
Galilea, el Golán y Tel-Aviv-Jaffa. Para nadar, deben visitarse
las playas de Tel-Aviv y Elat (si se puede resistir un ambiente
propio de los complejos turísticos), que también resultan
indicadas para el windsurf, la vela, el esquí acuático y
el buceo. Si se desea disfrutar de una experiencia extraordinaria,
debe visite Cesarea, donde se podrá bucear entre las ruinas
de la ciudad de Herodes.
Arte
Israel
es célebre por sus intérpretes de música clásica, como el
violinista Yitzhak Perlman, gran triunfador en la escena
mundial. El klezmer, música de baile folclórica yiddish
(judeoalemana) basada en el violín, es tremendamente popular
y ha ampliado su área de influencia a las comunidades judías
de todo el mundo. Los fundadores del movimiento sionista
eran escritores, y la importancia de la literatura permanece
en el país. Entre los escritores más conocidos internacionalmente
se encuentran Amos Oz (La caja negra; Una pantera en el
sótano) y David Grossman.
Vida
nocturna
En la mayoría de las ciudades hay clubes nocturnos y discotecas.
Tel Aviv tiene una buena oferta para entretener y divertir
a los visitantes. En las casi todas las ciudades y complejos
turísticos hay clubes con música rock, jazz, folk y pop.
El sitio ideal para asistir a actuaciones de música y danza
tradicionales son los kibbutz. Durante el invierno se puede
escuchar a la Orquesta Filarmónica Israelí en el ICC Binaynei
Ha’uma Hall de Jerusalén. Una atracción de verano es el
Festival Internacional de Música Israelí. El cine es muy
popular en Israel y hay muchas salas que proyectan tres
sesiones diarias de películas internacionales y nacionales
(todas las películas hebreas tienen subtítulos en inglés
y francés). Las entradas para todo tipo de distracciones
pueden comprarse por adelantado en las agencias, hoteles
y oficinas de turismo.
Israel es un paraíso para los amantes de las compras. Aquí
se puede adquirir casi cualquier cosa y satisfacer casi
cualquier deseo. A pesar de que son tres los artículos estrella
(diamantes, pieles y marroquinería) estamos convencidos
de que la gran variedad de recuerdos le cautivarán.
En los Lugares Santos abundan los recuerdos de carácter
religioso como bolsas con Tierra Santa, estampas de Getsemaní
en madera de olivo, medallas, tallas, kipás (especie de
solideo), talmudes, menorahs (candelabros de siete brazos),
ejemplares de la Torá encuadernados en piel o tela, rosarios,
crucifijos, velas, agua del río Jordán y una interminable
lista.
Le aconsejamos los cosméticos elaborados en las cercanías
del Mar Muerto, como sales y cremas, excelentes para el
cuidado de la piel, la cristalería de Cesarea, los bellos
corales ya sea en bruto o trabajados de Eilat, los platos
tallados en bronce de Acre o las joyas beduinas de Berseba.
Sólo es cuestión de dejarse seducir y sorprenderse por los
elaborados bordados, por las pequeñas cacerolas para café
(especialmente en el mercado de Carmelo en Tel Aviv) o por
los diseños de moda más vanguardista. No hay que olvidar
que Israel es la capital de los bañadores y de los bikinis.
No deje de hacer una visita a uno de los centros de tallado
de diamantes, la principal industria del país. Allí encontrará
los mejores precios, así como una rica variedad de piedras
preciosas engarzadas en oro y plata. Otra alternativa son
las visitas organizadas a los centros de confección.
Una vez finalizada estas compras, nada mejor que perderse
en el mundo de los olores, de los sonidos y de las especies
en los bellos e intrincados zocos y bazares. El más grande
se encuentra en la Ciudad Vieja de Jerusalén, donde se pueden
adquirir artesanía árabe, esculturas en madera de olivo,
juegos de café, collares, alfombras hechas a mano, joyas
yemeníes, cántaros fenicios, jarrones árabes, cestos de
naranjas de Jaffa, botellas de vino del monte Carmelo, bandejas
de cobre, ramas de olivo, especias orientales como pimienta,
menta, pimentón, azafrán, trajes tradicionales, artículos
religiosos, artículos de cuero y piel, cerámica, batiks,
lamparitas de aceite, madreperla, piezas de paja, cristal
soplado y joyas tradicionales a buenos precios. Además de
los bazares de Jerusalén (calles de Zócalo y del Cardo),
hay que distinguir el de Jaffa (Plaza Kedumin) y el de San
Juan de Acre (alrededor de Jan el Umdan).
Otros de los sitios recomendados para hacer compras es la
calle Jaffa, importante arteria de la Ciudad Nueva de Jerusalén,
donde se pueden encontrar kipás y talit (manto para la oración)
o el callejón llamado Arts and Crafts Lane, que cruza el
jardín Mitchel al pie de las murallas, donde se puede encontrar
muy fina artesanía. En Safed, al pie de las murallas se
encuentra el barrio de los artistas que concentra un buen
número de galerías de arte y talleres artesanales que producen
piezas inspiradas en la religión judía.
En Tel Aviv las principales tiendas de moda y centros comerciales
de prestigio se encuentran en la calles de Dizengoff, mientras
que en Jerusalén se concentran en las calles de Ben Yehuda
o King David.
En cuanto a las antigüedades, consideradas todas aquellas
obras que se hayan realizado antes del año 1.700 dC. no
pueden exportarse, a menos que vayan acompañadas del permiso
expedido por el Departamento de Antiguedades.
Por otro lado, el IVA (17%) se carga en todos los artículos
y se incluye en el precio final. Sin embargo, los turistas
están exentos de este impuesto, siempre y cuando realicen
el pago en moneda extranjera y sólo para liquidar el alojamiento,
las excursiones organizadas, el alquiler de coches, los
vuelos y excursiones operadas por compañías de aviación
domésticas y las comidas en los hoteles o las organizadas
por los tour operadores. Por otro lado, en los establecimientos
recomendados por el Ministerio de Turismo y que exhiben
un símbolo de forma visible en el que se lee "Tax V.A.T.
refound and 5% discount" se puede obtener un descuento del
5%, siempre y cuando la compra supere el valor de 50 dólares
norteamericanos y se pague con moneda extranjera, así como
la devolución del IVA en el puerto de salida (están exentos
de estas ventajas el tabaco, los aparatos eléctricos, las
cámaras, los carretes y el material fotográfico). Es aconsejable
solicitar la factura donde debe especificarse la cantidad
de IVA pagado. Estos artículos serán depositados en una
bolsa transparente y sellada que abrirá un oficial de la
aduana (del Banco Leumi) en la sala de embarque, quien verificará
su contenido y la factura para devolver el IVA en dólares
norteamericanos (menos una comisión). En otros puntos de
salida que no sean el Aeropuerto de Ben Gurión o el Puerto
de Haifa, el oficial sellará la factura y la devolución
del IVA será remitida por correo al domicilio indicado en
la misma.
Gastronomía
Los hábitos alimentarios de los israelíes están determinados
sobremanera por las leyes religiosas: los judíos no pueden
comer simultáneamente productos lácteos y carne, ni aves
o pescado sucios; no se les permite comer cerdo ni a musulmanes
ni a judíos. Las oleadas de inmigrantes han comportado la
incorporación de su propia gastronomía, por lo que puede
encontrarse comida judía de Yemen (carne a la brasa, verduras
rellenas y un surtido sorprendente de asaduras), al igual
que comida judía europea (schnitzel, goulash, pescado gefilte
y blintzes). Los judíos practicantes tienen prohibido cocinar
en el sabbat, así que los sábados la mayoría se alimenta
de cholent, un pesado estofado cocinado la noche anterior.
Kosher
La
palabra hebrea kosher se refiere al régimen alimenticio
permitido por la religión judía. La leche, la crema y el
queso no pueden servirse en el mismo plato que la carne.
La carne de cerdo y los mariscos están prohibidos, pero
se pueden encontrar en muchos menús en los restaurantes
no judíos.
Restaurantes
No existe una comida propiamente israelí, debido a la fuerte
y diversa inmigración. La gastronomía del país refleja este
hecho que se caracteriza por ese toque cosmopolita de sus
platos que han ido incorporando sazones de innumerables
sitios del planeta, lo mejor de cada familia y de cada cocina.
Así, en Israel se pueden encontrar platos de sabores incomparables
con gustos sefardíes, europeos u orientales, por citar a
algunos. Además, existe una buena variedad de sitios para
todos los gustos y bolsillos desde los exquisitos y finos
restaurantes hasta los snacks, bares o establecimientos
de comida rápida. Los menús están escritos generalmente
en hebreo y en inglés y los precios se exhiben en un lugar
visible a la entrada.
Por otro lado, la cocina kosher no es una especialidad sino
que consiste en una serie de normas y preceptos judíos a
tener en cuenta, así como modos para la preparación de algunos
platos. En ésta se obedece a las normas dictadas por la
Torá, en la que según los preceptos de la ley judía, algunos
alimentos como el cerdo, los mariscos, el conejo, los crustáceos,
los moluscos y las anguilas están prohibidos, además, la
carne y algunos productos de uso diario no pueden servirse
en la misma comida. Por ejemplo, la carne nunca puede ser
acompañada con salsa o crema o bien, la norma de no comer
un producto lácteo hasta pasadas 6 horas después de haber
ingerido carne. Los alimentos que se ciñen a estas restricciones
son los llamados kosher.
El desayuno en Israel suele ser abundante, a base de frutas,
huevos, queso, aceitunas, ensaladas de verduras, yogures,
pescado, pan y mermelada. Sin embargo, la comida principal
es la del mediodía, el mejor momento para probar los kebab,
lonchas de cordero asadas o los populares felafel, que consisten
en una pasta de garbanzos mezclada con hierbas y especies
en forma de bolas que se fríen y se ponen dentro del típico
pan pita, junto a tiras de col, pimientos y aceitunas, aderezadas
con unas cucharadas de salsa de sésamo (tahina) o salsa
picante de color rojo (harif). La pita, una torta de pan,
se sirve para acompañar las comidas o bien, como ingrediente
para otros platos. Se prepara con levadura seca, sal, miel
y harina de trigo, mientras que la jalá (pan que se consume
los días de Shabbath y en las festividades judías) requiere
de huevos, ajonjolí, azúcar y aceite vegetal (sin miel).
Se puede comenzar por un buen surtido de matza (entremeses
y ensaladas) con aceitunas, puré de berenjenas, pepinillos
marinados, pimientos morrones o verduras a la vinagreta.
Y como segundo, le aconsejamos que pruebe el chachlik, brochetas
de carne, el tcholent, un potaje de judías, carne y huevos
que se come generalmente los viernes y los sábados, el shvarma,
trocitos de cordero, pinchados en un palo y asados al fuego
acompañados de tomate y cebolla, el hummus, un plato de
origen árabe a base de puré de garbanzos, vinagre, ajo y
salsa sésamo, el famoso kabab, albóndigas de carne aderezadas
con varias especies o bourekas, especialidad turca que consiste
en hojaldre relleno de queso, patata y espinacas.
No deje de disfrutar de un buen shislik, parecido al kabab
pero con un toque picante, de las berenjenas, o jatzilin
preparadas de múltiples formas o de una buena sopa de pollo.
Para los estómagos más resistentes y atrevidos les recomendamos
el katshuts, plato a base de hígado, cebolla y huevo duro
y el radisha, albóndigas de pescado con nueces, pan, azúcar,
mezcladas con guefilte, una raíz picante. Y para los menos
atrevidos nada mejor que un bistec, una chuleta de cordero,
un trozo de pollo o las sempiternas pizzas o hamburguesas
(en Israel encontrará una amplia variedad de restaurantes
donde se sirve comida india, americana, española o italiana).
Para finalizar un buen postre como el baklavas, trigo con
pistacho y miel o bien, dulces árabes como el basbusa, halvah,
kunafa o ataif, sin olvidar las gelatinas y la interminable
lista de frescas frutas, especialmente los cítricos como
la naranja.
Bebidas
El agua en Israel es potable, pero le invitamos a que beba
los deliciosos zumos de frutas y se olvide del agua por
unos días. En cuanto a la cerveza las marcas más populares
son la Maccabee, Goldstar y Lager, mientras que la Nesher
es una cerveza de malta. Para acompañar las comidas, nada
mejor que uno de los buenos vinos del país como el tinto
Hermón o los vinos del Carmel (vinos de Rotschild). El café
se bebe cargado y corto. En cuanto a licores hay que resaltar
el sabra, un licor de chocolate y naranja el brandy 777
y el arak, una bebida árabe parecida al anís.
El clima es mediterráneo con agradables primaveras y otoños.
Suele llover en todas partes (particularmente en Jerusalén)
y en el norte los inviernos pueden ser frescos, aunque es
raro ver nieve. Sin embargo los veranos pueden ser muy calurosos,
sobre todo en el sur. El destino turístico de Eilat, en
el Mar Rojo, tiene un buen clima para pasar unas vacaciones
en la playa en cualquier época del año.
En
general las temperaturas medias suelen ser altas. Existen
dos estaciones muy diferenciadas: el verano o tiempo de
secas, caluroso y seco, que va de abril a octubre y el invierno
o tiempo de lluvias, de noviembre a marzo. Los mejores meses
para visitar Israel son marzo y noviembre.
El
período invernal, de noviembre a marzo, puede ser bastante
riguroso y, sobre todo en el Norte, muy húmedo. En los meses
estivales se acentúa el calor por debajo del nivel del mar
(hasta 40ºC en Eilat), aunque puede refrescar bastante por
la noche en las zonas desérticas. En primavera, los fuertes
vientos provocan una fuerte subida de las temperaturas.
Ropa
adecuada
Durante
los meses más calurosos se recomiendan prendas de algodón
ligero y lino, y durante el invierno ropa de abrigo, aunque
en la costa del Mar Rojo es poco probable que se necesite,
al menos durante el día.
La
región llamada la Tierra de Caná, ubicada entre el río Jordán
y el Mar Mediterráneo, fue uno de los más antiguos en establecer
una civilización agrícola en Medio Oriente.
Se
tienen indicios de la presencia humana en Canaán desde la
era paleolítica. Hacia el año 100.000 aC. habitó en el monte
Carmelo el hombre conocido como "protocromañón" y hacia
el año 8.000 hace su aparición la agricultura y la ganadería,
momento en el que se inicia la extensión de los pueblos
dando lugar a manifestaciones artísticas y religiosas. La
Tierra Santa se convierte así en la cúspide del desarrollo
cultural del hombre de aquel entonces.
No hay nada como leer los textos del Antiguo Testamento
para conocer a fondo la historia de Israel y del pueblo
Judío. Este tiene sus orígenes cuando el Patriarca Abraham,
junto a doce tribus nómadas de Caldea (Mesopotamia), parten
hacia Canaán, la Tierra Prometida para establecerse en ella.
El hambre les obliga a emigrar hacia Egipto donde son cruelmente
dominados. Fue Moisés quien libera al pueblo de la esclavitud
dando paso al Exodo hacia la Tierra Prometida. Durante 40
años se avanza hacia Canaán. Durante el camino el pueblo
recibe las Tablas de la Ley en el Monte Sinaí.
Saúl, el primer rey de Israel del año 1004 al 967 aC. fue
derrotado por los filisteos, sucediéndole David (tras vencer
a Goliat), quien convierte a Jerusalén en la capital del
reino. Después de su muerte le sucedería el rey Salomón,
el rey sabio. A la muerte de éste el reino se divide en
dos: al norte diez tribus fundan Israel con capital en Samaria,
mientras que las dos tribus restantes fundan el Reino de
Judá con capital en Jerusalén. Este último permanecería
fiel a la dinastía de David.
Hacia el s. VI aC. el rey Nabucodonosor de Babilonia destruye
Jerusalén y el Templo de Salomón, deportando a los judíos
a Babilonia (la primera diáspora judía) A mediados de ese
siglo, el Rey de los Persas, Ciro, conquista Babilonia y
autoriza a los hebreos a regresar a Jerusalén, quienes reconstruyen
el Segundo Templo.
Del 336 al 168 aC. Palestina es dominada por Alejandro Magno
al vencer a los Persas. Y ya en el año 63 los romanos se
apoderan de toda la región, a la que llaman Judea, constituyendo
parte de la Provincia Romana de Siria.
Durante el reinado de Herodes los partos invaden Judea y
Herodes busca ayuda en Roma. Gracias a la intervención de
Octavio y Marco Antonio, es proclamado rey de los judíos
y se lanza a la reconquista. Durante su reinado edifica
palacios, fortalezas, engrandece el Segundo Templo e inicia
un importantes desarrollo urbano.
Ya en nuestra era, del año 66 al 73, los judíos se sublevan
lo que provoca que el emperador Tito arrase el templo (momento
en el que los zelotes se suicidan en Massada). Con esto
se pone fin a la soberanía judía y se inicia la segunda
diáspora del pueblo judío. Se sucede la segunda gran revuelta
entre los años 132 y 135, siendo la represión más cruenta,
prohibiendo la entrada a los judíos.
Judea se transforma en una provincia romana del año 70 al
395. Con la conversión de Constantino, el cristianismo se
convierte en la religión oficial y Teodosio el Grande obliga
a los judíos a aceptarla.
En el s. IV, al quedar dividido el imperio romano en oriental
y occidental, Tierra Santa queda bajo la administración
bizantina, correspondiendo su gobierno al Patriarcado de
Jerusalén. Entre el s. VII y el s. XI es conquistada por
los árabes y pasa al control de la dinastía Omeya (hasta
el año 750), de Absi hasta el 969 y de Fátima de Egipto
hasta el año 1091. Con esta última se inicia una serie de
guerras y persecuciones religiosas. Es el tiempo cuando
numerosos árabes se instalan en la región. En el año 1071
los seléucidas turcos ocupan Tierra Santa.
Del año 1099 al 1291, las cruzadas cristianas conquistan
la Tierra Prometida, sin embargo, del 1516 al 1917 Palestina
queda anexionada al imperio otomano. En un principio el
país formaba parte de la provincia de Damasco, pero fue
dividida en varios distritos. Jerusalén conserva cierta
autonomía, pero dependiendo directamente de Constantinopla.
Entre los años 1917 y 1948 Palestina está bajo mandato británico.
La Declaración Balfour del año 1917 y la Sociedad de Naciones,
reconoce el derecho de los judíos a un hogar nacional en
Palestina, haciendo hincapié en que deben respetarse los
derechos de las otras comunidades civiles y religiosas ya
establecidas. Las migraciones de judíos dispersos por todos
los rincones del mundo se venían realizando desde finales
del siglo XIX y fueron prohibidas por el mandato británico
durante y después del holocausto. La regulación de la tierra
es remitida a la ONU quien en el año de 1947, a través de
la Comisión Especial UNSCOP declara la creación de dos estados:
uno judío y el otro árabe, pero estos últimos se oponen
a la decisión, amenazando a las comunidades judías, por
lo que el Estado Arabe no llega a ver la luz.
En el año de 1948 David Ben Gurión proclama el Estado de
Israel. Inmediatamente Egipto, Irak, Líbano, Siria, Jordania
y Arabia Saudí declaran la guerra, invadiendo al reciente
estado.
En el año de 1949 Egipto ocupa la Franja de Gaza, mientras
que Jordania se anexiona Cisjordania (Judea y Samaria) y
Jerusalén Este. En el año de 1952 Los Israelíes y los Sirios
aceptan un alto al fuego impuesto por la ONU.
En 1956, durante la Guerra de Suez, Israel, con la ayuda
de los ejércitos británico y francés, ocupa la península
del Sinaí. En el año de 1967 tiene lugar la llamada "Guerra
de los Seis Días" cuando Israel se enfrenta con los países
árabes, apoderándose de los Altos del Golán, Cisjordania,
Jerusalén Este y de la Franja de Gaza.
En 1973, durante la celebración del Yom Kippur (Día del
Perdón), los egipcios y los sirios aprovechan para atacar
a Israel. Los primeros por el Canal de Suez y los segundos
por los Altos del Golán. Es la llamada Guerra Yom Kippur.
Esta situación se resuelve parcialmente en el año de 1979
cuando Israel devuelve el Sinaí a Egipto tras los acuerdos
de Camp David, siendo uno de los primeros pasos para alcanzar
la paz. Egipto reconocía a Israel.
En 1986 España reconoce oficialmente la existencia del Estado
de Israel y acepta el intercambio de embajadores.
En 1987, el 9 de diciembre, se inicia la "intifada" con
las primeras manifestaciones violentas en los territorios.
En 1988 Yaser Arafat reconoce ante la ONU el derecho a la
existencia del estado de Israel, pero solicita al igual,
el reconocimiento de Palestina.
En 1991 se celebra, en Madrid el 30 de octubre, la Conferencia
de Paz en Oriente, constituyendo el primer paso para alcanzar
la paz en la región. Esto provoca en el año de 1993 la firma
del acuerdo de paz entre Yaser Arafat, líder de la OLP (Organización
para la Liberación de Palestina) e Isaac Rabin, primer ministro
de Israel (asesinado brutalmente en noviembre de 1995),
en el que se declara la Autonomía de Jericó y Gaza.
En las elecciones del año 1996 fue elegido como primer ministro
el conservador Benjamín Netanyahu, quien intento concretar
los acuerdos definitivos para establecer la paz en la región.
Desde esa fecha 3 personas más han ocupado el cargo de Primer
Ministro.
En
mayo de 1999, el electorado dio el triunfo a los Laboristas,
Barak obtuvo una ventaja del 10%, la victoria más amplia
en los recientes comicios. El principal problema de Israel
es la fractura de la sociedad civil, y las diferencias que
separan a los laicos de los extremistas religiosos. En octubre
del 2000, una nuevo ola de violencia estalló entre Israelíes
y palestinos. Los palestinos protestaron por la visita del
líder de la derecha israelí, Ariel Sharon, a la Esplanada
de las Mezquitas, visita que interpretaron como una provocación.
Los enfrentamientos de estos últimos meses se consideran
como los más violentos de los últimos años. Estos meses
de violencia llevaron al primer ministro Ehud Barak, a anunciar
su dimisión a fines de diciembre del 2000.
Actualmente el primer ministro es Ariel Sharon, elegido
en las elecciones de enero de 2003.
Gobierno
Israel tine un sistema parlamentario de gobierno constituído
por una Cámara de 120 miembros, la Knesset. Los miembros
de la Knesset son elegidos cada cuatro años por sufragio
universal directo. La Knesset tiene a su cargo el poder
Legislativo y la elección del Presidente. El poder Ejecutivo
está representado por el Gabinete que está dirigido por
el Primer Ministro, que es el líder del partido mayoritario
de la Knesset.
Tel Aviv
A 95 Km. de Haifa, Tel Aviv ("La Colina de la Primavera"),
centro neurálgico de la actividad comercial, de los movimientos
culturales y de la política, es una ciudad moderna. El área
metropolitana cuenta con cerca de un millón y medio de habitantes.
Tel Aviv es el centro de la vida nocturna y, sin duda, el
lugar ideal para los amantes de la noche. Fundada en 1909
por un grupo de inmigrantes que compraron la tierra a los
turcos, la ciudad ha sido un testigo importante de los últimos
episodios de la historia de Israel. Como es lógico, Tel
Aviv no posee ruinas o monumentos importantes y, además
de su palpitante ritmo, hay que destacar su cercanía a Jaffa,
uno de los puertos más antiguos del mundo.
Las principales avenidas de la ciudad son: Rehov Ha Yarqon
donde se concentran los hoteles y embajadas, Rehov Allenby
que se caracteriza por la abundancia de tiendas, Rehov Ben
Yehuda distinguida por las numerosas oficinas de líneas
aéreas y agencias de viaje y Rehov Dizengoff, llena de cafeterías,
sin olvidar las vibrantes calles del centro. Son dos las
plazas más importantes: la Plaza Magen David, donde nacen
6 arterias y la Plaza Dizengoff, que acoge en el centro
la Fuente de Agua y Fuego, un espectáculo de agua y música.
Desde esta plaza nacen diversas avenidas y calles peatonales.
Museos de Tel Aviv
Para darse una idea de lo que puede verse en Tel Aviv lo
más aconsejable es comenzar haciendo una visita al Museo
Haaretz. Dispone de diversas salas donde se exhiben numerosas
piezas de cerámica, vidrio, cobre o numismática. El museo
cuenta con un pabellón dedicado a la historia de la ciudad
donde se puede obtener una idea más clara de lo que hay
en Tel Aviv. El Museo esta emplazado en un antiguo asentamiento
arqueológico. (Horario: domingos a jueves de 9.00 a 14.00
h. Miércoles de 9.00 a 18.00 h. Sábados de 10.00 a 14.00
h.).
Museo de Arte
Ofrece arte nacional e internacional, especialmente
pintura del s. XX. (Horario: domingos a jueves de
10.00 a 18.00 h. Los martes hasta las 22.00 h. y
los viernes y festivos de 10.00 a 14.00 h.)
Museo Haganah de las Fuerzas Armadas
Armas utilizadas por la Haganah, fuerzas de defensa
clandestina en tiempos del mandato británico en
la guerra de la independencia. (Horario: domingos
a jueves de 9.00 a 15.00 h. Viernes y festivos de
9.00 a 12.30 h:)
Museo de la Diáspora
Alojado en la Universidad de Tel Aviv es uno de
los museos más grandes del país. Se trata de un
recorrido por los exilios que han sufrido los judíos
desde hace más de 2.000 años. Cuenta con una impactante
sala dedicada al holocausto de la Segunda Guerra
Mundial. (Horario: domingos a jueves de 10.00 a
17.00 h. Miércoles de 10.00 a 19.00 h. Viernes de
9.00 a 14.00 h.).
Museo de Cera
Ubicado en el observatorio de la Torre Shalom. Una
interesante propuesta sobre la historia de Israel.
(Horario: domingos a jueves de 10.00 a 18.00 h.
Viernes hasta las 15.00 h.).
Museo Beit Bialik
Para quienes estén interesados en la vida y obra
del poeta israelí Bialik.
Casa de Ben Gurión
Antigua residencia de Ben Gurión, quien proclamara
la soberanía de Israel en el año de 1948. Objetos
personales y una extensa biblioteca.
Salón de la Independencia
Alojado en el Museo Bíblico, es el lugar donde Ben
Gurión leyó el escrito de independencia.
Casa Rokach
Una de las primeras construcciones de Tel Aviv.
Destaca por su cúpula dorada. Abre sólo el sábado
de 10.00 a 14.00 h.
Además de los museos, es aconsejable visitar la Torre Shalom,
el edificio más alto de Tel Aviv y sede de numerosas instituciones
y empresas y desde donde se obtienen excelentes panorámicas
y el Parque Hayarkon, a lo largo del río, un buen lugar
para descansar. Una vez finalizada la vista a estos sitios,
es tiempo para el entretenimiento. Son varias las alternativas,
desde asistir a alguno de los espectáculos que ofrecen los
teatros de la ciudad como el Teatro Bat Dor, la Nueva Opera
de Israel, Teatro Habima, uno de los centros más importantes
del arte dramático o Auditorio Mann, sede de la Orquesta
Filarmónica de Israel o bien, perderse en alguno de los
interesantes mercados de la ciudad. Se distingue el Zoco
Ha Carmel, envuelto en una atmósfera oriental, el Mercado
Bezalel y la zona peatonal de Nachalat Biniamin que se instala
los martes y viernes. La otra alternativa para entretener
el espíritu es darse un buen baño en las playas de la costa,
que se extiende por cerca de 6 Km. Las más recomendadas
son la Frishman, la Nordau o la Gordon. Sin embargo, aconsejamos
dar un paseo por el litoral, iniciando en el Jardín Charles
Clore y continuar hacia el norte, haciendo algunas paradas
en el Delfinarium, en el Complejo Comercial Kikar Atarim
y en la Marina de Tel Aviv.
Si se dispone de tiempo, aconsejamos acercarse a Ramat Gan,
al norte de Tel Aviv para visitar el Parque Nacional y el
Museo del Diamante Oppenheimer, donde se describe el proceso
de esta importante industria.
A pesar de que la antigua Jaffa (Yafo en hebreo, que quiere
decir "La Bella" o Yaffa para los árabes) está anexionada
a Tel Aviv, merece una especial atención, no sólo por ser
el lugar preferido por los habitantes para pasear y curiosear,
sino porque es uno de los puertos más antiguos del mundo.
Según la Biblia fue fundada por el hijo de Noé, por ende,
posterior al Diluvio Universal. Sin embargo los descubrimientos
más antiguos datan de la época de los fenicios, alrededor
del año 1.600 aC.
Jaffa es una ciudad con calles en forma de laberinto que
se dispersan desde el mar Mediterráneo hacia el interior.
Es aconsejable iniciar el recorrido por la Torre del Reloj
(1906), cerca de la Plaza de la Hagana, donde se encuentran
construcciones de los tiempos otomanos. Muy cerca, la Mezquita
El Mamudiya del s. XIX y la Fuente de Solimán. Pero antes
de visitarlas, hay que disfrutar de una deliciosa pita en
la famosa panadería Abú Elafia. De aquí hay que caminar
hacia el Mercado Ha Pishpeshim, donde se encuentran numerosos
anticuarios.
No hay que dejar de visitar el Museo de Antigüedades alojado
en el Palacio Mahmud y que ofrece interesantes colecciones
de piezas arqueológicas de los períodos griego y romanos,
halladas en las excavaciones de la colina de Jaffa. Desde
sus jardines y desde el pequeño anfiteatro se obtienen bellas
panorámicas del puerto. De aquí hay que caminar hasta la
bella Iglesia de San Pedro, junto a la Plaza Kedumim, donde
se han descubierto restos de murallas de la época de Ramsés
II. El paseo por la callejuelas de los alrededores es toda
una delicia. Pronto se ve el faro, donde se localiza la
Casa de Simón el Curtidor y según se dice, fue el lugar
donde Pedro recibió el mensaje divino de evangelizar a los
paganos. Desde aquí se puede dar un paseo por el puerto,
desde donde se ve la Roca de Andrómeda (donde nació la leyenda)
o bien, disfrutar de una buena comida en alguno de los restaurantes.
Si dispone de tiempo le aconsejamos caminar por el llamado
Sendero del Horóscopo, donde las calles del viejo barrio
llevan los nombres de los signos del Zodíaco.
A lo largo del litoral del Mediterráneo se encuentran diversas
ciudades y centros turísticos de importancia. Iniciaremos
por un rápido circuito hacia el sur de Tel Aviv hasta Ashkelon,
haciendo algunas incursiones por el interior, para después
recorrer los puntos más importantes del litoral del norte.
Para tener una idea hay que decir que, de Tel Aviv hasta
la frontera con Líbano, hay cerca de 117 Km.
Hacia el Sur de Tel AViv
Las primeras playas que aparecen al sur de Tel Aviv son
las de Bat Yam. Más de 3 Km. de arena fina resguardada por
un buen número de restaurantes y cafeterías. Es un excelente
lugar para la práctica del windsurf y para la navegación.
Rishon Le Zion
En esta ciudad se cree que en 1898 se compuso y se cantó
por primera vez el himno nacional con motivo de la visita
de Teodoro Herzl. En la actualidad es una importante ciudad
del país y son dos los sitios que no hay que perderse: el
Museo de la Ciudad, al frente de la Gran Sinagoga y que
describe la historia de Rishon y las Bodegas del Carmelo
Oriental, una bellas bodegas donde se produce el vino más
famoso del país.
Ramlé
Esta ciudad fue fundada en el año 716 sobre "dunas de arena"
por el califa Solimán el Malek y reconstruida completamente
por los mamelucos en el año de 1267. Es la única ciudad
fundada por los árabes en Palestina. Ha conservado su identidad
y lo más importante de ella es su Mezquita, la Plaza Principal
donde se encuentra la Torre Cuadrada y la Mezquita Blanca
del s. XIV. Destacan, además, las Cisternas, interesantes
estanques subterráneos construidos por Solimán.
Rehovot
A 24 Km. de Tel Aviv, Rehovot es célebre por acoger el famoso
centro de investigación científica Instituto Weizmann, con
más de 2.000 investigadores. Su fundador Chaim Weizmann
fue el primer presidente del Estado de Israel en el año
de 1949. En las vastas extensiones que ocupa el instituto
se puede visitar la Casa de Weizmann.
Ashdod
A 40 Km. de Tel Aviv, Ashdod es un importante centro turístico,
gracias a sus bellas y tranquilas playas. Además de descansar
en la playa, de disfrutar de su excelente gastronomía y
de los bailes tradicionales, es imprescindible hacer una
visita al mercado (sólo los miércoles).
Ashkelon
20 Km. más hacia el sur se localiza Ashkelon, otro de los
lugares veraniegos más solicitados. Es un buen sitio para
la práctica de las actividades náuticas y aconsejamos la
visita a las ruinas de una antigua iglesia bizantina y al
Parque Nacional que acoge interesantes ruinas romanas.
Hacia el Norte de Tel Aviv
En esta zona se encuentran importantes centros turísticos
junto a ciudades milenarias. Es una de las zonas más visitadas
del país.
Herzliya
A 15 Km. al norte de Tel Aviv, Herzliya, constituye un importante
centro turístico y residencial del país. Fue fundada por
inmigrantes norteamericanos en el año de 1924 y se distinguen
sus playas, sus elegantes bares y cafeterías, el Museo de
Arte y el barrio de Pituaj, sede de diversos estudios de
cine.
Netanya
Son tres los aspectos que hacen de Netanya un sitio interesante:
sus fábricas de tallado de diamante, sus kibutzim y moshavim
y sus 12 Km. de limpias playas. Se encuentra a 30 Km. de
Tel Aviv y además de descansar y disfrutar del buen ambiente,
hay que visitar el Museo de la Legión Judía, que exhibe
todo lo relacionado con la legión que participó en la II
Guerra Mundial, el Museo de Hasharon, alojado en un moshav
y que cuenta con una modesta colección de piezas arqueológicas
y el Centro Nacional de Diamantes, una de las fábricas más
importantes del país y un buen lugar para hacer compras.
Por lo demás, nada mejor que disfrutar de las playas, del
ambiente, de las fiestas y festivales y del descanso.
Cesarea
A 45 Km. al norte de Tel Aviv, Cesarea es uno de los emplazamientos
más antiguos de Israel. Fue un importante puerto fenicio
y recibió el nombre en honor del emperador César Augusto
cuando Herodes recibió esta tierra para edificar la ciudad.
Fue uno de los mayores puerto de Oriente, capital de Judea,
provincia romana, capital intelectual bizantina e importante
centro de los cruzados. Después del dominio de los mamelucos
la ciudad cayó en el olvido y fue hasta el año de 194o cuando
unos pescadores la descubrieron, comenzando a ser excavada
por los miembros del kibutz Sdot Yan.
Cesarea se encuentra a 3 Km. de la carretera principal que
va a Haifa. Son imprescindibles la visita a los Acueductos
construidos por los romanos en el s. II y por el que se
transportaba el agua desde el monte Carmelo, al Teatro Romano,
una impresionante construcción bien restaurada y a la Fortaleza
de los Cruzados, de estilo gótico, en el centro del emplazamiento
arqueológico y construida por los cruzados sobre el antiguo
templo dedicado a Agusto.
Cesarea, además, cuenta con el único campo de golf que existe
en todo el país. En el antiguo puerto de Herodes abundan
los restaurantes y cafeterías entre restos antiguos y columnas
romanas.
Dor y Zijron Yaacov
Tantura Dor (llamada Dora por los fenicios) se encuentra
resguardada en un pequeña bahía y se distingue por los recientes
descubrimientos de la época romana y por su modesto pero
interesante Museo de Arqueología Submarina que exhibe diversos
objetos.
Desde aquí se puede viajar a Zijron Yaacov, una ciudad residencial
fundada en el año de 1882 y célebre por sus buenos vinos.
Aquí se encuentran los restos del Barón Rothschild.
Haifa
A 95 Km. de Tel Aviv, Haiffa es la tercera ciudad de Israel
con más de 250 mil habitantes y, sin lugar a dudas, es una
de las ciudades más tolerantes del país. Poblada por judíos,
musulmanes, drusos, cristianos y de la fe Bahai (sincretistas
de las tres religiones sin cultos públicos ni sacramentos),
todos ellos conviven en paz. Un hecho a tener en cuenta
es que Haifa es la única ciudad de Israel en la que funcionan
los autobuses los sábados.
Según el Antiguo Testamento, en el Monte Carmelo se refugió
el profeta Elías en el s. IX aC. Posteriormente la ciudad
se desarrolló en tiempos helénicos, fue destruida por los
árabes, recuperada por los cruzados y ocupada por mamelucos
y turcos, para después caer en el olvido. A partir del s.
XVIII Haifa recuperaría su importancia.
En la actualidad dispone de bellas playas sin olvidar sus
museos y salas de arte, que la convierten en un importante
centro cultural. Son tres las zonas más importantes: El
Ha´ir, donde se localiza el puerto, Ha Carmel, la zona residencial
y de hoteles de lujo en las laderas del monte y Hadar Ha
Carmel, en la parte más alta, otro bello barrio residencial.
En la zona del puerto, donde se encuentran los barrios más
antiguos de Haifa destaca la Torre Dagón, un alto silo que
acoge el Museo del Trigo y un modesto Museo de Arqueología
y el Museo de la Inmigración Clandestina, al frente de la
famosa Gruta de Elías, en el interior de un buque, donde
se describe la historia del éxodo del año 1947.
En Hadar Ha Carmel, en la zona intermedia del monte, se
encuentra una bonita zona residencial donde se distingue
el Parque Gan Haem, uno de los sitios de paseo más frecuentado
y provisto de un pequeño zoológico, el Museo Beit Pinhas,
con salas dedicadas a la fauna y flora de la zona y el Museo
Arqueológico Reuben y Edith Hecht, en los edificios de la
Universidad (diseñada por Oscar Niemeyer), el museo más
importante de Haifa.
En Hadar Ha Carmel, en lo alto de la ciudad es una de las
zonas más interesantes. El Santuario Bahai y los Jardines
Persas son los sitios más distinguidos. Este templo de estilo
occidental e interior oriental es el principal santuario
de la religión bahai, que afirma la existencia de un sólo
Dios, de acuerdo a las profecías de todos los grandes maestros
de la religión musulmana, cristiana, budista y judía. El
templo se encuentra en el centro de unos bellos jardines
de estilo persa.
Si se dispone de tiempo es aconsejable visitar el Monasterio
Carmelita, reconstruido en el s. XIX sobre las antiguas
ruinas del monasterio original (sobresalen los frescos de
su interior), el Museo de Haifa con interesantes colecciones
de arte israelí e instrumentos musicales de diversas épocas
y la Casa de los Artistas, donde se expone lo último de
los artistas del país. Por lo demás, sólo queda disfrutar
de las bellas panorámicas que se obtienen desde los alto
del Monte Carmelo y de las bulliciosas playas.
San Juan de Acre (Akko)
A 22 Km. de Haifa, la antigua San Juan de Acre o Akko, es
una ciudad cautivadora que no puede dejar de visitarse.
Sus mezquitas, sus murallas, sus profundidades y sus coloridos
mercados la convierte en un privilegiado lugar.
Akko fue en la antigüedad un importante puerto codiciado
por sirios y persas, fue la capital de los cristianos durante
un siglo (tras la caída de Jerusalén en el s. XII), destruida
por los mamelucos, reconstruida por los turcos y reducida
a una fortaleza prisión por los ingleses, Akko se distingue
en la actualidad por su atmósfera oriental, por sus atractivos
lugares, por sus tranquilas playas y por su buena cocina.
Para descubrir la ciudad hay que comenzar por la Mezquita
de El Jazzar, uno de los pocos santuarios del islam en Israel
abierto al público no musulmán. Construida sobre las ruinas
de la Iglesia de Santa Cruz en el s. XVIII destaca la sala
de oración con bellos murales y cerámica que describen el
Corán, el púlpito de mármol, las columnas del patio traídas
de Cesarea y el mausoleo con los restos de Ahmad El Jazzar.
Al frente de la mezquita se encuentra la Ciudadela Subterránea
en las ruinas del castillo medieval de los cruzados del
s. XVIII. Son varias las salas comunicadas entre sí por
una serie de pasillos subterráneos y la Cripta o Sala del
Consejo de Guerra es el principal elemento del conjunto.
Del antiguo puerto persa del s. IV aC. tan sólo subiste
la Torre de las Moscas, pero todavía se respira el ambiente
de viejos tiempos. No deje de dar un paseo por las Murallas
y por las callejuelas del centro de la ciudad, por los "jan",
antiguos albergues para las caravanas de viajeros y camellos
(el más importante es el Jan El Umdan), así como visitar
y perderse por el Zoco El Abiad o Bazar Blanco, con innumerables
puestos, por el antiguo mercado turco y por la calle del
mercado de la Plaza Farhi, donde la mayoría de los habitantes
hacen sus compras. En cuanto a playas, la más importante
es la playa Púrpura (Argaman) con excelentes infraestructuras.
Nahariya
Muy cerca de Akko, Nahariya fue una de las primeras colonias
judías de Galilea. En la actualidad es uno de los sitios
de playa más buscado, gracias a su fina arena y a su buen
oleaje para la práctica del windsurfing. A finales de los
años 50 se encontraron restos de un templo cananeo y de
un templo fenicio dedicado a Astarté, la diosa del amor
y la fecundidad, razón por la que los recién casados buscan
estas playas para pasar su luna de miel. Además de sol,
playa, buena comida, acogedores parques, en Nahariya destaca
el Museo Municipal, con interesante piezas arqueológicas
y la Iglesia Bizantina con bellos mosaicos.
Rosh Hanikra
Antes de acceder a los impresionantes acantilados de Rosh
Hanikra es aconsejable hacer un alto en el Parque Nacional
Achziv, donde hay hermosas playas y las ruinas de un antiguo
puerto fenicio.
Rosh Hanikra, en la frontera con Líbano, es una serie de
blancos acantilados y grutas creadas por la fuerza del mar
a las que se puede acceder por un teleférico. En lo alto
se encuentra un restaurante desde donde se obtienen excelentes
panorámicas. Aun se puede ver el antiguo túnel por donde
pasaba el ferrocarril que unía Beirut con Haifa.
Galilea es una región de colinas, de verdes valles, de paso
para cientos de aves migratorias, de tierras bíblicas, de
ruinas, de kibutzim y de una tranquilidad insospechada.
La Región de Galilea tiene fronteras con Líbano, Siria y
Jordania y se divide en dos: la Alta y la Baja Galilea.
Iniciaremos por la primera, que comprende la zona que se
encuentra al norte del Lago Tiberiades.
La Alta Galilea
La Alta Galilea se distingue por sus montañas, por sus flora
alpina que se mezcla con la flora mediterránea y por algunos
florecientes kibutzim. Desarrollaremos, brevemente, sus
principales sitios de interés.
Safed
Safed (Zefat) es la capital de la región y se encuentra
en lo alto de una colina de 900 m. Aquí el clima es extremo,
pero bien merece la pena, ya que es, quizá, lo más interesante
de la zona. Safed alcanzó su apogeo con la llegada de los
judíos españoles y europeos, expulsados por la Inquisición.
Lo más importante se encuentra en la ciudad antigua, en
los alrededores de la Plaza Megnim, donde se localizan las
Sinagogas de Isaac Abuhav, de Rabi Ha Bannai y de Yosef
Caro, lugares santos muy venerados, al igual que la Sinagoga
de Isaac Luria del s. XVI con bellos frescos y la Sinagoga
sefardí Haari, con preciosas puertas y vitrales. El antiguo
barrio musulmán se ha convertido en la residencia de artistas
y pintores judíos y es una buena zona para pasear. En Safed
se distinguen, además, la Mezquita Roja, una de las construcciones
mamelucas más antiguas de Israel y el Museo de la Imprenta,
donde se exhiben viejos artefactos.
Hacia el norte de Zefat se encuentra Hazor, el recinto arqueológico
más grande del país. Se trata de las ruinas de la fortaleza
construida por Salomón. Resaltan la acrópolis, el campamento,
los templos y viviendas. El museo se encuentra a la entrada
del kibutz Ayelet Hasahar.
Hacia el norte se encuentra el Valle de Hula, donde tiempo
atrás las aguas del Jordán se estancaban en la zona dando
vida a una rica flora y fauna. En la actualidad hay algunos
kibutzim en los alrededores que organizan excursiones por
la zona. Banyas, a diferencia de Hula es un fértil valle
y uno de los puntos más importantes de la Alta Galilea.
La ciudad se encuentra al pie del monte Hermón y es la antigua
Cesarea de Filipo, donde Jesús confirmó que él era el Mesías.
Se distingue la cascada, donde uno se puede bañar y las
ruinas del Castillo de Nimrod, 3 Km. al norte desde donde
se obtienen bellas panorámicas.
El Golán o los Altos del Golán está poblado mayoritariamente
por drusos y lo más destacado es el monte Hermón, con 2.766
m. el más alto del país y que durante los meses de invierno
pone en funcionamiento la estación de esquí provista de
buenas instalaciones y las bodegas de Golan Heights, donde
se produce el mejor vino del país.
La Baja Galilea
La Baja Galilea se encuentra al suroeste del Lago Tiberiades.
Nazaret
Es la capital de la región y se encuentra a 127 Km. de Tel
Aviv y a 169 Km. de Jerusalén. Sin duda es una de las ciudades
más importantes para los cristianos, donde abundan iglesias
y monumentos, ya que Nazaret se relaciona con la vida de
Jesús. Por otro lado y, a pesar de acoger a la comunidad
de árabes más importante de Israel, en los últimos 50 años
han inmigrado numerosos judíos que se han concentrado en
el barrio de Nazaret Illit.
Para descubrir Nazaret nada mejor que comenzar por la visita
a la Basílica de la Anunciación, la más grande de todo Oriente
Medio. Se encuentra en el centro de la ciudad y fue construida
en la década de los años 60 sobre las ruinas de las iglesias
bizantina y cruzada de la que sólo queda un muro. Destaca
la gruta donde se cree que vivió la virgen y donde aconteció
la Anunciación, a un costado se localiza un pequeño santuario
dedicado a Conón, mártir del s. III. El interior de la Basílica
esta decorado con diversos mosaicos donados por varios países
donde se ven las diferentes advocaciones de la Virgen. Los
descubrimientos que se han hecho durante la construcción
pueden verse en el Museo Franciscano, alojado en el interior
del templo, donde se puede admirar el grabado en griego
"Xe María" (Alégrate María).
La Iglesia de San José o Iglesia de la Nutrición se encuentra
al norte de la zona antigua. Construida a principios de
siglo sobre otra iglesia del s. XII, es el lugar donde se
cree que vivió la Sagrada familia y lo más destacado es
su pila bautismal judeocristiana con piedras de color negro
y blanco. Otra templo de interés es la Iglesia de San Gabriel
del s. XVIII y donde se cree que aquí se apareció el Ángel
a la Virgen. Resaltan los frescos, los iconos y el manantial.
Es recomendable acercarse a la Capilla Mensa Christi, muy
cerca de una antigua Sinagoga, hoy sede del Convento de
las Hermanas de Nazaret y a la Iglesia de Jesús Adolescente,
desde donde se obtienen buenas vistas de la ciudad.
Los
Alrededores de Nazaret
Este
recorrido puede iniciarse en Caná, a 7 Km. de Nazaret y
célebre por ser el lugar donde Jesús realizó el primer milagro
al convertir el agua en vino. De aquí hay que destacar dos
pequeñas iglesias, una de rito oriental y otra de rito católico,
réplica más pequeña de la catedral de Salzburgo.
La pequeña población de Zippori se encuentra a 6 Km. al
noroeste de Nazaret y destaca por ser el lugar donde nacieron
los padres de María. Resaltan las ruinas de una ciudad romana
y la Iglesia de Santa Ana y San Joaquín.
El Monte Tabor en el verde Valle de Jezreel, constituye
un lugar sagrado para los judíos, ya que aquí se libró la
batalla entre Barac y Sísara, es decir entre las tribus
de Israel y Canaán, mientras que para los cristianos es
el monte donde Jesús se transfiguró. En lo alto de la cima
se encuentra la Basílica de la Transfiguración del año 1924,
edificada sobre las ruinas de una iglesia bizantina. Sin
embargo, lo más interesante son las panorámicas que se obtienen
desde aquí.
Naim, al norte de los Montes Hamore es otro de los centros
de peregrinación para cristianos, ya que aquí Jesús resucitó
al hijo de una viuda. Lo más recomendable es recorrer la
apacible y verde zona y continuar hacia los Montes Gilboe
desde Nurit hacia Maalé Gilboa y disfrutar de las panorámicas
donde se puede ver el Valle de Jezreel, llamado el Jardín
de Israel, el Monte Tabor, el Monte Carmelo y las Montañas
de Samaria
Continuando hacia el sur de Nazaret, a 23 Km. se encuentra
Meguido, célebre por su Tel, colinas artificiales, formadas
por los restos arqueológicos de diversas ciudades que se
fueron superponiendo. Para tener una idea más clara, hay
que comenzar por visitar el Museo de Meguido, donde se describe
de forma didáctica el proceso de excavación. Después se
pueden visitar las ruinas donde se distinguen restos de
fortificaciones de la época de Salomón, un altar cananeo
y otro altar de los tiempos del reino de Israel.
Bet Alfa se encuentra a 30 Km. al sureste de Nazaret y resalta
por los descubrimientos del año 1928 cuando los miembros
de un kibutz descubrieron ruinas de una sinagoga del s.
VI. De aquí se sacó el famoso mosaico donde aparecen los
signos del Zodíaco, la atadura de Isaac, el carro del Sol
y la liturgia celeste de Moisés. 3 Km. hacia el este, en
dirección al Valle del Jordán se encuentra Beth Sheam donde
se encuentran las ruinas del Tel El Hosn, en muy buen estado.
Aquí se construyó la bella Escitópolis en el s. VII aC.
El teatro Romano de Beth Sheam, que tenía una capacidad
para más de 8 mil personas, es el mejor conservado de Israel.
Se distinguen, además, las ruinas de los baños y de la basílica
bizantina, la calle de las columnatas, los odeones bizantino
y el Tetrapilón, pequeño anfiteatro del s. II aC.
Belvoir se localiza muy cerca de Beth Sheam y merece la
pena visitarlo para admirar las ruinas de un antiguo castillo
de los cruzados en lo alto de una colina. Fue obra de Fulco
Anjou V, que proporcionó al reino numerosos castillos. Las
panorámicas desde la cumbre son increíbles.
El mítico Lago Tiberiades, llamado antiguamente mar de Kinneret
y mar de Galilea, tiene 21 Km. de largo, 12 Km. de ancho,
se encuentra a -210 m. del nivel del mar y es atravesado
por el río Jordán. Fue este el lugar donde Jesús llamó a
sus apóstoles, donde consiguió una pesca milagrosa y donde
caminó por sus aguas. Realizaremos un recorrido por sus
orillas, en el sentido de las manecillas del reloj, partiendo
de Tiberias.
Tiberiades
Fundada por Herodes en las ruinas de un antiguo cementerio
hebreo, recibió este nombre en honor del emperador Tiberio.
De aquellos tiempos y de la época bíblica no queda casi
nada. Hoy es una ciudad moderna con todas las infraestructuras
para disfrutar de un buen tiempo. Además de sus bellas playas
y de la posibilidad de practicar algunos deportes náuticos,
aconsejamos la visita a la Gran Mezquita El Omri del s.
XVIII, en el centro de la ciudad, la Iglesia de San Pedro
del s. XII que tiene una forma de barco, las Murallas Antiguas,
el Monasterio Griego Ortodoxo del s. XIX con cuatro bellas
capillas, la tumba de Maimónides, el célebre filósofo cordobés
venerado por judíos y musulmanes, la tumba de Yohannan Ben
Zakkai, el Parque Arqueológico Berenice donde se encuentran
interesantes hallazgos y desde donde se obtienen bellas
vistas del lago y de la ciudad. Después, nada mejor que
recorrer las calles de barrio del puerto y disfrutar de
este milagroso entorno. Antes de abandonar Tiberias, aconsejamos
la visita a Hammat Tiberias, a 2 Km. de la ciudad, junto
a las fuentes termales donde el agua brota desde una profundidad
de 1.700 m. a una temperatura de 60 grados centígrados.
Tiene propiedades curativas.
Los Alrededores del Lago
Iniciando el circuito en el sentido de las manecillas del
reloj, es importante hacer una parada en Ginossar (Genesaret),
un kibutz donde se ha encontrado una barca fechada en el
s. I. En el museo se proyecta un corto donde se muestra
el descubrimiento y el proceso de restauración.
Continuando por el litoral se encuentra Tabgha (que significa
"las Siete Fuentes"), el lugar donde Jesús multiplicó los
panes y donde realizó el sermón de las Bienaventuranzas.
De aquí destacamos la Iglesia de la Multiplicación de los
Panes edificada sobre las ruinas de antiguas iglesias bizantinas
y siguiendo este mismo estilo. En su interior se encuentra
la piedra desde donde Jesús hizo el milagro. Muy cerca se
encuentra la Iglesia de la Primacia de Pedro, que recuerda
la pesca milagrosa y el nombramiento de Pedro, para edificar
su Iglesia. También en su interior se encuentra una roca
donde se afirma que comieron los apóstoles. En esta zona
se encuentra el Monte de las Bienaventuranzas, por el camino
que conduce a Cafarnaún. En lo alto se erige una iglesia
de forma octagonal rodeada de jardines, desde donde se obtienen
espectaculares vistas del valle y del lago.
3 Km. más adelante se localiza Cafarnaún, muy cerca de la
desembocadura del río Jordán. Según la Biblia está fue la
verdadera ciudad de Jesús. De la antigua Casa de Pedro,
no queda nada ya que se construyó una iglesia. Lo más sobresaliente,
además del bello entorno de Cafarnaún, son las ruinas de
la Sinagoga donde Jesús arengó contra los judíos incrédulos.
Aquí se encontraron numerosas monedas, cerámica y un arca
de piedra que guardaba los rollos del Torá. Aun quedan en
pie algunos muros y frisos.
3 Km. más hacia el norte se halla Corazim, donde se encuentran
las ruinas de antiguas viviendas y de una sinagoga del s.
III construida en basalto negro. Este fue el lugar que Jesús
maldijo por no convertirse a la llamada de Dios.
Bordeando el lago y continuando siempre por el litoral se
localiza Kurzi (casi al frente de Tiberias) que resalta
por el emplazamiento arqueológico donde se han encontrado
los restos de un monasterio bizantino de basalto negro.
Destaca la cripta cubierta de mosaicos, el baptisterio y
una prensa de aceite. Si se continua por el litoral, para
cerrar el círculo en Tiberias, se encuentran algunos Kibutz
como el de Ein Gev (5 Km. al sur de Kurzi) y Bet Gabriel,
un importante centro cultural que acoge conciertos de música,
teatro, ballet, pintura y escultura.
Samaria
La antigua región de Samaria que se encontraba entre Galilea
y Judea, constituía el Reino de Israel y se distingue por
sus montañas y por sus valles. Realizaremos un breve recorrido
por la zona, haciendo un alto en los principales sitios.
Betel, el lugar donde Jacob tuvo el sueño, fue uno de los
principales centros de culto durante el reino de Salomón.
En la actualidad es una ciudad nueva que poco conserva de
los tiempos bíblicos. En sus alrededores, concretamente
en Hai, se pueden ver, con un poco de imaginación, restos
de una ciudad cananea.
Nablus, a 65 Km. de Jerusalén, fue fundada por Tito en el
s. I. Es la ciudad con mayor población árabe. Lo más destacado
es el Monte Garizim a 881 m. donde los samaritanos afirman
que es el lugar donde fue el sacrificio de Isaías. En lo
alto se encuentra el templo donde realizan sus ritos. Otros
de los sitios son el Pozo de Jacob, en el interior de un
templo ortodoxo y las Ruinas de Siquem, a dos Km. de Nablus
y que, a pesar de no ser muy espectaculares, es aconsejable
su visita.
Samaria la antigua capital del reino fue fundada en el 876
aC. Constituyó una importante ciudad romana rodeada de murallas
y provista de foro, teatro y viviendas. Herodes en el año
35 aC. construye la nueva ciudad sobre las ruinas, llamándola
Sebastia, en honor del emperador Augusto. De aquellos tiempos
nada queda y sólo hay que decir que de las excavaciones
se exhumaron las colecciones de miniaturas más importantes
de Israel.
Jericó fue la primera ciudad conquistada por los hebreos
a su vuelta del éxodo. Con el tañir de los cuernos sagrados,
las murallas que protegían a la ciudad se derrumbaron. Según
los estudios científicos, la antigua Jericó es la ciudad
más antigua que se conoce hasta el día de hoy. En la actualidad,
gracias a su clima subtropical, es un importante centro
agrícola con cerca de 17.000 habitantes y la ciudad se caracteriza
por un desarrollo urbano bastante extendido.
De Jericó y sus alrededores son imprescindibles la visita
al Tel de Jericó, para ver los restos de la antigua ciudad
donde destacan las fortificaciones del s. VII aC. y las
viviendas rectangulares que sustituyeron a las tradicionales
viviendas circulares en el año 7.000 aC.; a la Fuente de
Eliseo (Ain el Sultán), uno de los manantiales de agua más
ricos de Jericó; al Monte de la Tentación donde se encuentra
un Monasterio Griego Ortodoxo construido sobre las ruinas
de una iglesia bizantina y al Monasterio de San Jorge con
preciosas cúpulas azules y colgado en las laderas del wuadi
Qelt. Es la sede de una de las comunidades monásticas más
antiguas de Tierra Santa y lo más sobresaliente, además
del sobrecogedor entorno, son el mosaico del s. VI y las
tumbas funerarias, entre ellas la de San Jorge Koziba. Si
se dispone de tiempo se recomienda la visita a Nebi Mussa,
donde se encuentra la supuesta tumba de Moisés y una modesta
mezquita.
Judea
Hacia el sur de Jerusalén se extiende la antigua Región
de Judea (sur de Cisjordania).
Belén
Situada a 10 Km. de Jerusalén, la pequeña y hermosa ciudad
de Belén es uno de los principales puntos de peregrinación
para los cristianos. No hay que olvidar que aquí se afirma
que nació Jesús. Cuenta con una población cercana a los
30 mil habitantes, la mayoría católicos, seguidos de ortodoxos,
armenios y musulmanes.
La Plaza del Pesebre o de la Natividad es el mejor sitio
para descubrir Belén. En sus proximidades se encuentran
diversos conventos y la espléndida Basílica de la Natividad,
edificada en la gruta en la que se cree que nació Jesús.
El primer santuario construido en este sitio fue en el año
323 por el emperador Constantino. Fue reconstruida, después
de un incendio, por los cristianos durante el reinado de
Justiniano en el año 540 dC. Desde entonces ha sufrido poquísimas
remodelaciones. Se accede al interior por las Puertas de
la Humildad, llamadas así por que tienen una altura de 1.25
m. lo que obliga a postrarse. El interior, que cuenta con
cinco naves divididas por 40 columnas de 6 m. de altura,
desconcierta por la yuxtaposición de capillas y lugares
de culto de las diferentes confesiones cristianas, sin embargo,
el lugar fascina por el pasado que rezuma por todos los
sitios. El suelo es de mármol y se distinguen los mosaicos
dorados que decoran la Basílica, el iconostasio del s. XVII,
el Altar de los Reyes y la Gruta de la Natividad, una cripta
de 12 m. de largo y 3 de ancho, iluminada por numerosas
lámparas. A un costado se encuentra el altar del Nacimiento
de Jesús y en la parte superior la estrella que lleva inscrita
la frase: "Hic de Virgine Maria Jesus Christus natus est
1717" ("Aquí nació Jesucristo de la Virgen María"). Durante
la restauración de la gruta se encontró un mosaico de la
Natividad fechado en el año 1160. Desde aquí se pueden visitar
las Grutas Subterráneas que se inician en la Iglesia de
Santa Catalina. A esta última se accede por la puerta noroeste
del crucero norte de la Basílica. Destacan, además, el Convento
Ortodoxo con la Torre de Justiniano y el Convento Armenio
con una preciosa sala del medievo llamada la Escuela de
San Jerónimo.
La Gruta de la Leche, en la calle del mismo nombre, es una
iglesia construida por Santa Paula en la gruta donde se
cree que la Sagrada Familia se detuvo en su huida hacia
Egipto. Según la tradición, mientras María amamantaba al
Niño cayeron una gotas de leche, volviendo la roca de color
blanco. La actual iglesia es del s. XIX, reconstruida por
los franciscanos. Otro de los templos de interés es la Iglesia
de San José del s. XIX.
Al frente de la Basílica se encuentra la Mezquita de Omar,
desde donde nacen numerosas calles que conducen al Mercado
Central, uno de los mejores lugares para hacer las compras.
Es aconsejable visitar el Museo de la Antigua Belén, administrado
por la Unión de Mujeres Palestinas para ver hermosos bordados,
muebles, artesanía y documentos antiguos. Si se dispone
de tiempo se puede visitar Beit Sahur, el pueblo de los
pastores, a 1 Km. de Belén. Según la tradición este fue
el lugar de donde procedían los pastores que se acercaron
a saludar al Niño. Allí se encuentran las ruinas de una
iglesia bizantina.
Herodión y Mar Saba
A 10 Km. de Belén se encuentra el Herodión un antiguo e
importante conjunto arquitectónico que servía de fortaleza
y refugio para Herodes, ubicado en lo alto de una pequeña
cima. Las ruinas no son muy impresionantes, pero puedan
dar idea de lo que fue este bello palacio construido en
un hoyo (especie de cráter) de forma circular. Rodeado de
una doble muralla, resguardaba en su interior las habitaciones,
salas, baños y patios.
15 Km. al sureste se localiza el recinto arqueológico de
Tegoá, antigua ciudad cananea, junto a los restos de una
iglesia bizantina. Hacia el este se encuentra el Monasterio
de Mar Saba, colgado de los acantilados del Valle del Cedrón.
Desde Belén, en dirección a Hebrón se encuentran las Piscinas
de Salomón, tres cisternas talladas en la roca y escalonadas
que servían para recoger el agua de lluvia para abastecer
a Jerusalén.
Hebrón
A 38 Km. de Jerusalén y a 49 Km. de Berseba se encuentra
Hebrón, la ciudad donde fue ungido David como Rey de Israel.
Si la situación lo permite, la vista es aconsejable para
disfrutar de la Tumba de los Patriarcas (donde se dice se
encuentran los restos de Abraham), un recinto sagrado que
parece una fortaleza. Conocido como el Santuario del Amigo,
la actual edificación acoge una Mezquita y una Sinagoga
que alberga las tumbas de Jacob y Lea. Alrededor de ella
nacen calles que van al barrio judío, al pintoresco barrio
Harat el Quittun o al barrio de curtidores o zoco, donde
se encuentran numerosos objetos como alfarería, textiles,
mantas de lana y las famosas piezas de vidrio soplado de
color azul, llamado también vidrio de Hebrón.
No deje de visitar el Museo Municipal, con modestas colecciones
de arte y artesanía y que será el futuro Museo Arqueológico
de Palestina y el Tel Rumeida, el principal asentamiento
arqueológico donde se superponen varias ciudades de los
tiempos bíblicos.
El Mar Muerto y sus
Proximidades El Mar Muerto es el punto más bajo de la tierra, a -400
m. del nivel del mar y constituye un increíble lugar. El
Mar Muerto se encuentra en la depresión natural de la gran
falla sirioafricana y posee una alta densidad de sales minerales,
bromuro y magnesio, lo que hace posible el flotar en sus
aguas sin necesidad de moverse. Esta es una excelente zona
para los amantes de la aventura, de las escaladas, de los
baños terapéuticos y para quienes quieran ver restos arqueológicos.
Qumram
Qumram se encuentra muy cerca de Jericó, en el extremo norte
del Mar Muerto y es célebre por sus restos arqueológico
de los asentamientos escenios y por ser el lugar donde se
encontraron (1947-1956) los "Rollos del Mar Muerto" o "Manuscritos
de Qumram" en una grutas situadas en el wuadi del mismo
nombre.
Como es lógico, la visita se centra en las ruinas de las
comunidades escenias, grupos de judíos que buscaron el aislamiento
para orar, trabajar, estudiar y escribir. Fueron una de
las tres grandes escuelas filosóficas junto a los fariseos
y saduceos. Según los indicios de las ruinas, hay tres estratos
que corresponden a tres construcciones que se dieron en
diferentes períodos. El primero fue hacia el año 110 aC.
construido sobre ruinas babilónicas, el segundo asentamiento
se fecha en el s. I y el último hacia el año 135 dC. Sorprende
por su trazado y por que la infraestructura convertía a
la comunidad en autosuficiente, es decir, los habitantes
cultivaban tierras de regadío alrededor de la fuente de
Ain Freshka y cuidaban ganado (del que utilizaban sus pieles
para los escritos).
Desde Qumram se pueden hacer algunas excursiones a algunos
kibutzim como el de Almog o el de Bet HaArava donde se cultivan
frutas y dátiles, y a la Playa de Qalya, dentro del kibutz
del mismo nombre.
Por el Litoral del Mar Muerto
Hacia el sur de Qumrám, por el litoral del Mar Muerto, se
encuentran numerosos sitios de interés. Es necesario hacer
un alto en el kibutz Mizpé Shalem, pionero en cultivos desérticos.
Dispone de un centro de acogida llamado Metzoke Dragot,
desde donde se organizan diversas excursiones.
Más hacia el sur se encuentra el Parque Nacional En Gedi,
un precioso oasis formado por wuadis y mesetas, con una
rica flora y fauna de especies desérticas y tropicales.
El entorno es posible gracias al agua que se filtra de las
gargantas Nahal David (donde se encuentra una cascada de
300 m.) y Nahal Arugot (un cañón espectacular). Es un bello
espacio para la práctica del trekking. Además de los "nahal"
que hemos señalado, se distingue el Nahal Mishmar, la Fuente
de En Gedi, el Tel Gorem, que alberga restos arqueológicos,
los baños sulfúricos de Hammé Mazor y la playa, con todo
lo necesario para disfrutar del mar.
Hacia el sur de En Gedi se localizan las ruinas de Masada.
Se trata de los restos de la ciudadela construida en la
cima de una meseta (700 m.) por el sacerdote Alejandro Lanai
y por Herodes. Durante las revueltas judías del año 70 dC.
los zelotes la ocuparon y después de varios intentos por
parte de las legiones romanas por recuperarlo y ante el
fuerte acoso, los zelotes, junto a sus familias, se suicidaron
para no morir a manos del enemigo. Se puede acceder a las
ruinas caminando o bien, por el teleférico. Destacan las
ruinas del Palacio Colgante de Herodes, los Almacenes, la
Casa Particular, el Palacio Occidental, las viviendas de
los zelotes, la Gran Piscina, las Murallas y la Sinagoga.
Los martes y jueves hay un espectáculo de luz y sonido que
narra la historia de Masada (de abril a agosto a las 21.00
h. Septiembre y octubre a las 19.00 h.).
Desde Masada se puede hacer una incursión hacia el interior
para visitar Arad (a 16 Km.), la capital del Mar Muerto,
una ciudad nueva que se ha edificado en las proximidades
del Tel Arad, uno de los recintos arqueológicos más importantes
del Desierto del Neguev. En este tel se superponen hasta
doce ciudades (la más antigua se remonta al s. III aC.).
Retomando el litoral y hacia el sur de Masada se encuentra
En Boqeq, un importante complejo turístico y de centros
de tratamientos terapéuticos, especialmente para la psoriasis.
Por el camino hay numerosos sitios para darse un baño (están
señalizados claramente). La zona residencial se llama Neve
Zohar.
Más hacia el sur se localiza Sodoma, célebre por haber sufrido,
junto a Gomorra, el Castigo de Dios. De aquello no queda
nada y en la actualidad es una pequeña ciudad que vive de
la explotación de fosfatos, además de ser el punto habitado
más bajo del mundo. Más hacia el sur se encuentran las Salinas,
donde se pueden ver extrañas formaciones de sal.
El Desierto del Neguev
El Desierto del Neguev se extiende por más de 12.000 Km.
cuadrados y se caracteriza por sus impresionantes wuadis
(pasillos por los que discurren las débiles precipitaciones),
por sus colores, por su fauna y flora, por algunos kibutzim
y moshavim y por las ruinas de ciudades nabateo-bizantinas.
Berseba (Beersheva), llamada la Capital del Sur, a 83 Km.
de Jerusalén es la principal población con cerca de 150
mil habitantes. De la antigua Berseba nada sobrevive y hoy
se distingue por su modernidad y por su sucesión de edificios
de arquitectura contemporánea, lo que le confieren un estilo
único. Es indispensable la visita al Museo del Neguev, donde
se puede disfrutar de la historia del Tel Sheva (o Tel Berseba),
así como de interesantes objetos de la cultura beduina y
bizantina. Desde la cúpula del minarete se obtiene una buena
panorámica. Otros de los sitios de interés es el Mercado
Beduino que tiene lugar todos los jueves por la mañana.
El zoco recibe a numerosos beduinos que venden e intercambian
productos. Destacan, además, el Monumento al Neguev en homenaje
a la Brigada del Palmach y el Pozo de Abraham, al sur de
la ciudad.
Tel Berseba se encuentra a 6 Km. al este de Berseba. Se
trata de las ruinas de la antigua ciudad que fue habitada
desde el año 4.000 aC. En el centro para visitantes hay
un pequeño museo. Por otro lado, 10 Km. hacia el norte se
encuentra, en el kibutz Lahav, el Museo Beduino con excelentes
colecciones de joyas, telas y la proyección de un audiovisual
didáctico de la vida de estos nómadas.
Desde Berseba en dirección a Mamshit, hay que hacer un alto
en Yerujam. En Mamshit destacan las ruinas de una ciudad
de los períodos nabateo y romano donde se distinguen algunas
casas de piedra y los hermosos mosaicos que se sacaron de
la Iglesia.
De Berseba en dirección a Mizpé Ramon, es aconsejable hacer
un alto en Sdé Boker, uno de los primeros kibutz del Neguev.
Recibió el apoyo simbólico de Ben Gurión, quien se instaló
en una pequeña cabaña. En la actualidad es un espléndido
oasis gracias a los estudios de agrónomos de la Universidad
Ben Gurión, que han realizado investigaciones a fondo sobre
los sistemas de regadío de los nabateos y sobre el tratamiento
de las aguas salinas. Más adelante se localiza En Avdat,
un manantial de agua fría rodeado de vegetación tropical
y la ciudad de Avdat, donde se encuentran los restos de
una ciudad nabatea, habitada tiempo atrás por romanos y
bizantinos (fue una de las ciudades importantes de la ruta
hacia Petra). Antes de acceder a Mizpé Ramón hay que visitar
Shivta en donde se pueden apreciar establos e instalaciones
vitícolas que demuestran que la agricultura era fundamental.
La moderna ciudad de Mizpé Ramon, en el centro de la meseta
del Neguev, se extiende a orillas de uno de los cráteres
más grandes del mundo, el Maktesh Ramon. Es uno de los lugares
más insólitos y los paisajes son increíbles, además de encontrarse
en el Parque Nacional más extenso del país. Desde la cima
se puede ver todo el cráter que tiene cerca de 300 m. de
profundidad.
El Valle de la Arava
Más hacia el sur y ya en las proximidades de Eilat, destaca
el Valle de la Arava, redescubierto por un grupo de colonos
que instalaron un kibutz. Sorprenden los cultivos de frutas,
legumbres y flores. Es la mejor prueba de que los judíos
han sido verdaderos conquistadores del desierto. Más hacia
el sur se localiza la Reserva Natural de Hai Bar, donde
se encuentran numerosas especies que se encontraban en riesgo
de extinción. Los animales se encuentran en libertad, por
lo que verlos requerirá de un poco de paciencia.
En la Reserva Natural de Timna, a 30 Km. de Eilat, se encuentran
las minas de cobre más antiguas del mundo y las famosas
Columnas de Salomón, una serie de formaciones rocosas de
formas caprichosas. También se pueden apreciar los restos
de un templo en honor de la diosa Hathor, la diosa del amor.
Muy cerca, las Columnas de Amran, una impresionante garganta
con forma de órgano que resalta por sus rojos colores.
Eilat y sus Alrededores
En el extremo del golfo de Aqaba (aguas del Mar Rojo) se
encuentra Eilat, uno de los centros turísticos más importantes
de Israel por sus hermosas playas y aguas cristalinas, un
inmejorable paraíso para submarinistas y amantes de los
deportes náuticos.
A pesar de que Eilat fue lugar de paso de Moisés y del pueblo
judío, la ciudad no cuenta con restos arqueológicos o sitios
de interés histórico o cultural y no hay que olvidar que
Eilat es un centro de descanso y entretenimiento. Es por
eso que proponemos un circuito que puede iniciarse en una
rápida visita a la ciudad y sus calles llenas de hoteles
modernos. Después, nada mejor que tomar un baño en la Playa
de Delfines, uno de los pocos lugares donde se puede nadar
en compañía de delfines y leones marinos. Una vez relajados
hay que visitar la Granja de Avestruces y volver a meterse
en el agua de la famosa Playa de Coral, llamada así, por
la abundancia de corales y de peces de infinitos colores.
Muy cerca se encuentra el Observatorio de Vida Submarina,
un complejo desde donde se puede observar el fondo a través
de paredes transparentes, situadas a 10 m. de profundidad.
Cuenta, además con un Museo Oceanográfico, donde se describen
las diferentes especies marinas del entorno y de dos submarinos
para quienes quieran ver más de cerca los fondos marinos.
Finalizado este rápido tour, nada mejor que navegar en alguna
de las barcas con fondo de cristal, para tomar el fresco
y disfrutar de los variados peces. Ya sólo queda la visita
al Centro Internacional de Ornitología, en el otro extremo
de Eilat. Se trata de una serie de senderos para quienes
quieran disfrutar de las aves migratorias que se detienen
en las Salinas de Eilat. Por lo demás, sólo queda disfrutar
del sol, del submarinismo, del descanso y del impresionante
entorno.