Mac Travel Uruguay - Guia Turistica de Kenya

               Guia Turistica de Kenya - Kenia

       

Nombre oficial: República de Kenya

Superficie: 582.644 km2

Población: 29.292.000 habitantes (datos de 1994)

Capital: Nairobi

Pueblos y etnias: La población keniana se divide en unas 40 tribus diferentes

Lengua oficial: Inglés

Religión: Sobre todo religiones tradicionales africanas, cristiana y musulmana

Sistema político: República

Moneda: Shilling

Geografía

     

Kenya está compuesta por cuatro regiones geográficas diferenciadas:

Cuenca del Lago Victoria (Nyanza)

Valle del Rift y Tierras Altas

Altiplano Oriental (Nyika), N y NE

Costa de Kenya

La cuenca del Lago Victoria (Nyanza)
Cuenca del Lago Victoria

La región geográfica de la cuenca del Lago Victoria es una meseta situada en el extremo sudoccidental del país, en la región administrativa correspondiente a las provincias de Nyanza (lago en swahili) y Western. La meseta se extiende desde las Cherangani Hills al nordeste, en el límite occidental del Rift, hasta el monte Elgon (4.321 m), cuya cumbre se sitúa en territorio ugandés. Al sur, el altiplano está bordeado al este por la sierra del Mau y se extiende hasta las orillas del Lago Victoria, a 1.200 m de altura.

La ciudad más importante de esta zona es Kisumu, en las orillas de Winam Bay, en el Lago Victoria. La ciudad es la tercera mayor del país, capital del pueblo luo y de la provincia de Nyanza. El lago, el tercero mayor del mundo con una superficie aproximada de 68.000 km², constituye un verdadero mar interior que baña las costas de Kenya, Uganda y Tanzania.


 
 El Valle del Rift y las Tierras Altas
Valle del Rift y Tierras Altas

El Valle del Rift, la Gran Falla Africana, es una cicatriz que cruza de norte a sur la mitad oriental de Africa y el Oriente Próximo. A lo largo de su descomunal vaguada se alinean volcanes extinguidos o inactivos, y sus depresiones forman un conjunto de lagos que caracterizan esta región del continente.

Desde el Lago Turkana o Rudolf, en la frontera norte, hasta el Natron, en Tanzania, el Rift kenyata comprende un rosario de pequeños lagos: Baringo, Bogoria, Nakuru, Elmentaita, Naivasha y Magadi.

La falla divide en dos la gran meseta central de Kenya, las Tierras Altas. En el límite occidental, la sierra del Mau asciende desde la frontera tanzana hasta las Cherangani Hills, las cuales bordean la meseta que se continúa hasta el Monte Elgon. Al este de la falla, la cordillera Aberdares se prolonga hasta las Ngong Hills, al sudoeste de Nairobi, y por el norte hasta la sierra de Laikipia.

Las Tierras Altas Orientales están dominadas por la mole del Monte Kenya, el más elevado del país y el segundo del continente. En sus cumbres nevadas sobresalen tres picos, el Lenana (4.985 m) y los gemelos Nelion (5.188 m) y Batian (5.199 m).

Esta región comprende las provincias de Rift Valley, Central y Nairobi. En ella se localizan Nairobi, la capital, y Nakuru, la cuarta ciudad del país, próxima al lago del mismo nombre. El agradable clima de estas mesetas y sus fértiles valles motivaron el asentamiento de los primeros colonos europeos en las Tierras Altas de Kenya.


 
 El Altiplano Oriental (Nyika), el norte y el nordeste

Altiplano Oriental, norte y nordeste


La vasta y árida región que se extiende al este de las Tierras Altas comprende las provincias Eastern (oriental), North Eastern (nororiental) y parte de la provincia costera. Esta meseta, que desciende suavemente hasta la llanura litoral del Océano Índico, presenta una orografía suave, sólo interrumpida por aislados conjuntos de colinas de escasa altitud. Sus principales accidentes geográficos se encuentran en la zona de Tsavo: las Taïta Hills, al oeste de la ciudad de Voi, y la cordillera Chyulu, que corre paralela al ferrocarril y a la carretera general Nairobi-Mombasa, principales vías de comunicación entre la costa y el interior.

En estas tierras discurre la mayor parte del recorrido de los dos principales ríos, el Tana y el Galana. Ambos nacen en las Tierras Altas Orientales y desembocan en el Océano Índico. El Galana se origina por la confluencia de los cauces del Athi y el Tsavo.

Las escasas lluvias que recibe esta región y sus altas temperaturas determinan un paisaje despoblado y semidesértico, que se convierte en un verdadero desierto en las áreas más septentrionales, continuando hasta las orillas del Lago Turkana. La aridez del paisaje, cubierto en algunas zonas de impenetrables espinos, sólo se rompe en los fértiles valles de los ríos y en las verdes laderas de las Taïta Hills.

La presencia de un gran número de volcanes, hoy extinguidos, ha dejado su testimonio en corrientes de lava como la Yatta Plateau, la más larga del mundo.


 
 La costa de Kenya
Costa

La franja costera de Kenya constituye una llanura limitada hacia el interior por las suaves colinas que dan acceso a las mesetas. Sus blancas playas bordeadas de cocoteros y sus calas de aguas cristalinas se encuentran resguardadas del oleaje y las corrientes del Índico por arrecifes coralinos, cuya riqueza biológica se protege en varios parques nacionales marinos.

La bahía de Ngwana, antiguamente llamada Formosa, acoge la desembocadura de los ríos Tana y Galana, el primero en su costa norte y el segundo en el sur, cerca de la ciudad de Malindi. A lo largo de la costa se alinean varias islas, como el archipiélago de Lamu y la isla de Mombasa, la segunda ciudad más importante del país.

La costa de Kenya, cálida y hospitalaria, fue colonizada desde antiguo por numerosos pueblos que dejaron sus huellas a lo largo de la historia. La cultura swahili, de origen árabe, prosperó en este litoral hasta alcanzar un gran desarrollo antes de la llegada de los primeros exploradores europeos.

     

 

Información de Interés

   

Sanidad
Los certificados de vacunación contra la fiebre amarilla y el cólera no son obligatorios, pero si convenientes. La malaria es una enfermedad endémica de Kenia, por lo que se recomienda tomar medidas preventivas. Si se está siguiendo algún tratamiento médico, se deben traer las medicinas desde el país de origen, por si no fuera posible encontrarlas en las farmacias kenianas.

El agua del grifo está tratada en los hoteles de Nairobi, pero si se sale de la ciudad es conveniente beber agua embotellada o de las fuentes de agua potable refrigerada.

Se recomienda suscribir un seguro médico. Si se produjera algún accidente o enfermedad durante un safari, las compañías de seguros se encargarán del traslado en avión sanitario hasta los hospitales de Nairobi.


Hora oficial
GMT + 3 horas


Electricidad
230/240 voltios, 50 Herzios. Los enchufes tienen tres clavijas, como el modelo británico. Es conveniente hacerse con un transformador si nuestros electrodomésticos funcionan con otros voltajes


Cambio de moneda
La moneda de curso legal en Kenia es el shilling. No existe ningún control de cambios de moneda.
Se aceptan las tarjetas de crédito internacionales en los hoteles y en varios restaurantes, aunque no en todas las tiendas. Es recomendable el uso de cheques de viaje en dólares americanos o en otras divisas fuertes y debe evitarse llevar mucho dinero en metálico cuando se salga a la calle.


Tasas y propinas
Antes de salir de Kenia, debe pagarse una tasa de salida en el aeropuerto de 20 dólares norteamericanos, pagaderos en el momento y en una moneda fuerte. En los vuelos domésticos, la tasa es de 100 shillings.

Dar propina es una costumbre extendida, generalmente un 10% o un poco menos del precio indicado en la factura.


Cuándo ir
La mejor época para visitar Kenya es el verano boreal, de julio a septiembre. Una segunda opción sería el invierno boreal, especialmente los meses de enero y febrero. Lógicamente, estos meses son temporada alta, por lo que los precios son más elevados.

La estacionalidad de las lluvias en Kenya condiciona las comunicaciones por carretera y los movimientos cíclicos de la fauna. Hay dos estaciones húmedas, las "lluvias largas" entre marzo y junio y las "lluvias cortas" entre octubre y diciembre. Durante estos meses las carreteras se embarran y algunos parques se inundan, dificultando los desplazamientos e incluso el aprovisionamiento de los alojamientos turísticos.

Por otra parte, los rebaños de ñúes de Masai Mara, uno de los parques más visitados, migran cíclicamente entre esta reserva y las llanuras del Serengeti, en Tanzania. Los ñúes y sus escoltas las cebras llegan a Masai Mara después de las lluvias largas, en busca de los pastos frescos que brotan en esta época. Por tanto, la vida animal es más abundante en Masai Mara durante el verano boreal.

En enero y febrero el tiempo es seco y más caluroso que en agosto. Estos meses son adecuados para visitar el país, pero en el árido norte las temperaturas se disparan, mientras que en Masai Mara los rebaños de ñúes y cebras son escasos.

    

Actividades
El viajero medio que visita Kenia suele ser activo, sin duda enamorado de la naturaleza y sus misterios, pero, a pesar de ser ese su mayor atractivo, en Kenia se pueden hacer más cosas que hacer un safari (preferentemente fotográfico), además de dormir en una tienda de campaña o un campo de lona, saltar en un todo terreno y hacer más fotos de las que pensó hacer en su vida. Esa observación de la naturaleza también es extensiva al mar y a las reservas naturales de la costa keniana, donde se pueden practicar varias actividades náuticas o tomar el sol en playas extensas, de arenas blancas y aguas de azul intenso. Conocer la cultura de las etnias kenianas es otra actividad gratificante y asombrosa y conocer su modo de ver y afrontar la vida.
    
Transportes
En las grandes ciudades hay servicios de autobuses urbanos, aunque siempre van atestados. Si se toma un taxi es conveniente acordar el precio del trayecto no sólo si el vehículo no tiene taxímetro, sino por la distancia a cubrir. Hay también empresas que alquilan automóviles 4x4 con y sin conductor para visitar los parques naturales.

 

     


 

Feriados
1 de enero Año Nuevo.
1 de Mayo Día de los Trabajadores.
1 de junio Madaraka (semi independencia)
10 de octubre Día Moï
20 de octubre Día Kenyatta
12 de diciembre Fiesta de la República
25 de diciembre Navidad.
26 de diciembre Día de San Esteban
Sin fecha fija Idd -ul-Fitr. Fiesta musulmana del final del Ramadán.

          

Salud

  

     

Enfermedades Precauciones especiales Certificado de vacunación
Fiebre Amarilla No 1
Cólera No -
Tifoideas y polio -
Malaria -
Comida y bebida No -

   
Los certificados de vacunación contra la fiebre amarilla y el cólera no son obligatorios, pero si convenientes. La malaria es una enfermedad endémica de Kenia, por lo que se recomienda tomar medidas preventivas. Si se está siguiendo algún tratamiento médico, se deben traer las medicinas desde el país de origen, por si no fuera posible encontrarlas en las farmacias kenianas.
   
El agua del grifo está tratada en los hoteles de Nairobi, pero si se sale de la ciudad es conveniente beber agua embotellada o de las fuentes de agua potable refrigerada.
   
Se recomienda suscribir un seguro médico. Si se produjera algún accidente o enfermedad durante un safari, las compañías de seguros se encargarán del traslado en avión sanitario hasta los hospitales de Nairobi.

     


  

Lugares de interés

   

Nairobi
Nairobi es un importante centro comercial, de ahí que sea una ciudad con más servicios que otras en vías de desarrollo. Dentro de la ciudad hay lugares interesantes que se deben visitar, como el Anfiteatro de Bomas, cerca del Parque Nacional de Nairobi, donde se celebran importantes festivales y espectáculos con música y danzas tradicionales, el Ayuntamiento, el Palacio del Parlamento, la Biblioteca MacMillan o el Museo Nacional y dar un agradable paseo por City Park. Muy cerca de Nairobi ya encontramos un interesante parque nacional, el que lleva el nombre de la ciudad con numerosas especies animales.

Nairobi también disfruta de una activa vida nocturna, con diversos lugares para la diversión; en algunos de estos lugares, por ejemplo, los restaurantes de lujo se recomienda llevar chaqueta y corbata para los hombres y traje de noche para las mujeres, aunque el resto del día, la ropa informal y cómoda sea el atuendo usual.
    
Mombasa
Situada a orillas del Índico, es una de las ciudades más antiguas de África y un importante centro comercial. Entre los monumentos más interesantes de Mombasa se encuentra Fort Jesus, construido por los portugueses en el siglo XVI y que durante mucho tiempo fue considerado invulnerable a los ataques procedentes del mar. Esta fortaleza es la más antigua construida en África por los portugueses. También es interesante conocer mejor la vida de los que viven y trabajan en Mombasa visitando uno de sus mercados. Cerca de Mombasa se encuentran el parque nacional de Gedi, con las ruinas de la ciudad del mismo nombre, testimonio de la Edad de Oro de la cultura islámica en Kenia. La reserva nacional de Shimba Hills, desde cuyos hoteles puede verse a los animales salvajes o la línea del mar.
    
Monte Kenia y los Aberdares
Con sus 5.200 metros, el Monte Kenia es el segundo más alto del continente y meta de muchos aficionados a la escalada y al trekking que quieren enfrentarse a desafíos nuevos. Al pie del monte se extienden amplias praderas en las que viven antílopes, rinocerontes negros, elefantes y búfalos.
   
Masaï Mara
Un lugar obligado para los amantes de la naturaleza y los safaris fotográficos y en el que se desarrolla uno de los acontecimientos anuales más espectaculares del mundo: el paso de los animales por el río Mara procedentes del sur para entrar en la reserva Masaï Mara. Más de un millón de cebra y ñus se ponen en movimiento entre los meses de julio y septiembre. En la reserva hay una importante colonia de panteras, antílopes, cocodrilos e hipopótamos.
    
Amboseli
El parque nacional de Amboseli está situado bajo el majestuoso Kilimanjaro, en el límite de Kenia con Tanzania. Es uno de los más interesantes de toda Kenia gracias a la riqueza de su fauna y una de las imágenes más bellas y típicas de África.
    
Tsavo oriental y occidental
Es el parque nacional más extenso de todo el país y uno de los santuarios botánicos y animales más importantes del mundo. Situado a medio camino entre Nairobi y Mombasa, es conocido por su tierra rojiza, en la que muchas veces aparecen cubiertos sus elefantes. En la parte occidental se hallan las cataratas de Mzima, en las que se ven a los hipopótamos y los cocodrilos aparecer entre sus aguas. Todo este recorrido sin duda es casi agotador, pero, si no era suficiente el espectáculo visto hasta ahora, las maravillosas puestas de sol de Tsavos, con sus colores sorprendentes, son un regalo más para la vista.

     


 

Sociedad

    

Arte   
Kenia ha desarrollado una rica cultura popular en las diversas etnias que pueblan el país. Los dialectos hablados por las nueve tribus de la civilización Miji Kenda fue origen del ki-swahili, idioma vernáculo de Kenia y que en la actualidad habla más de la mitad del continente africano. Las civilizaciones árabes y europeas también han hecho su aportación a la cultura y el arte keniano. 
    
Lengua   
El idioma oficial es el inglés, pero la lengua swahili es el idioma de la gente de la calle. Existen otros idiomas, como el kikuyo y el luo entre otras lenguas y dialectos locales. 

Expresiones básicas del español al swahili 
Hola ¿Cómo está? Jambo 
Muy bien, gracias Jambo sana 
Gracias Asante 
Por favor Tafadhali 
Señor Bwana 
Señora  Bibi 
¿Dónde?  Wapi 
¿Cuánto vale...? Kiasi gani? 
Vamos  Twende
Comer  Kula 
Comida  Chakula 
Agua  Maji 
Si Ndio
no hapana 
Bienvenido  Karibu 
Viaje  Safari 
¡Hasta pronto! Kwaheri!

 
 

Costumbres
En Kenia habitan hasta 40 etnias diferentes, por lo que las costumbres son muy distintas entre una y otra tribu. Los ritos de iniciación que marcan el final de la infancia y la entrada en la adolescencia son de gran importancia para estos pueblos, ya que marcan la edad adulta. La introducción de otras religiones como el Cristianismo o el Islam no han apartado a la población de sus costumbres y su herencia cultural, en particular entre los swahili. 
    
Gastronomía
En Kenia hay amplias zonas dedicadas a la agricultura en las que se producen multitud de productos alimenticios, entre ellos el riquísimo café arábica, del que es uno de los mayores productores del mundo. 

La cocina tradicional es sencilla, pero con ingredientes casi imposibles de localizar en otras latitudes. Los pescados y los mariscos son los alimentos básicos de las poblaciones costeras, que suelen prepararlos asados lentamente o al grill. Los currys, sobre todo el curry a la africana es otro plato muy común, lo mismo que las sopas y las frutas tropicales. 
     

    

 

Economía y Negocios

     
La economía de Kenya ha estado tradicionalmente sustentada en la agricultura. Aunque en el transcurso de las últimas décadas el crecimiento de la industria y el turismo ha reducido la dominancia de la agricultura, ésta sin embargo continúa siendo el principal sector productivo de la economía kenyata.

    
 Generalidades

Desde 1993, el gobierno ha venido desarrollando un plan de liberalización y reforma económica que incluye la disminución de las barreras a la importación, la eliminación del control del intercambio internacional y la reducción del sector público mediante la privatización de empresas estatales y la racionalización del funcionariado. Con el apoyo del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros donantes, las reformas han conducido a un crecimiento de la economía que ha aliviado en parte los resultados negativos del comienzo de la década de los 90. El PIB creció a un 5% en 1995 y a un 4% en 1996, con una inflación contenida. La tasa de inflación fluctúa enormemente de un año a otro: 19,6% en 1991, 27,5% en 1992, 46% en 1993, 28% en 1994, 1,6% en 1995, 9% en 1996, 11,2% en 1997 y 6,6% en 1998.

El crecimiento de la economía se enfrió en 1997-98, principalmente a causa de la crisis en los sectores agrícola y turístico. El primero se vio afectado por las lluvias torrenciales de El Niño en 1997 y 1998, que destruyeron infraestructuras y cosechas. En cuanto al turismo, cedió ante la violencia terrorista (el atentado de 1998 contra la Embajada de los EE.UU.), los disturbios sociales y el aumento de la inseguridad. Debido al fracaso del gobierno en la implementación de las condiciones de la reforma y en la lucha contra la corrupción en el sector público, el FMI permitió un receso en el Programa Impulsado de Ajuste Estructural (Enhanced Structural Adjustment Program).

Hoy, los principales problemas de la economía kenyata incluyen el déficit en la balanza comercial (la deuda externa ascendía a 6.450 millones de dólares USA en 1997), la restricción del suministro eléctrico, el continuado e ineficiente dominio del gobierno sobre los sectores clave, la corrupción endémica, la alta tasa de crecimiento de la población (que ha disminuido desde el 4% de los últimos años a un 1,59% en 1999) y el desempleo, que afectaba a un 50% de la población activa en 1998.

En 1992, el 42% de la población estaba por debajo de los límites de la pobreza. La ayuda económica externa recibida por Kenya fue de 642,8 millones de dólares USA en 1995.

    
 Agricultura y ganadería

A lo largo de las últimas décadas, la agricultura ha venido disminuyendo su contribución al PIB, debido al crecimiento de otros sectores. Así, su porcentaje del PIB disminuyó del 38,4% en 1963 al 30% en 1990 y al 29% en 1997. Su papel predominante en la economía kenyata continúa basado en el hecho de que el 75-80% de la población activa aún depende de esta actividad. La agricultura proporciona el 50% de los ingresos debidos a las exportaciones. Todo esto a pesar de que las tres quintas partes de la superficie del país son improductivas.

La agricultura se divide en dos tipos, la industrial o colonial y la de subsistencia o indígena. La primera representa la herencia de las grandes plantaciones coloniales, dedicadas al cultivo del café, té, algodón, caña de azúcar, patatas, tabaco, trigo, cacahuetes, sisal (pita) y sésamo. El café y el té, con 53.400 toneladas y 294.200 toneladas respectivamente en 1998, son los principales productos agrícolas destinados a la exportación.

La agricultura de subsistencia, practicada en pequeñas parcelas por los campesinos nativos, se ha basado tradicionalmente en la producción del maíz, básico en la dieta local, la mandioca, las alubias, el sorgo y la fruta. Sin embargo, el movimiento cooperativista ha crecido en los últimos años, junto con la incorporación de nuevos cultivos antes monopolizados por las grandes plantaciones y el aumento de la productividad por la mejora en las técnicas agrícolas. Esto ha motivado que, a finales de 1990, las dos terceras partes de la cosecha de café, el 50% de la de té y la totalidad de la caña de azúcar hayan correspondido a pequeños propietarios locales.

La producción agrícola se ve afectada en periodos de climatología irregular. Así, las lluvias de El Niño en 1998 afectaron gravemente a algunos cultivos y a las infraestructuras, mientras que la posterior sequía de La Niña fue perjudicial para el sector en su conjunto.

La cabaña ganadera kenyata se basa en el bovino y el ovino. Al igual que el agrícola, el sector ganadero está repartido entre las grandes haciendas coloniales y los pequeños propietarios nativos. Las tribus de tradición nómada practican ganadería de subsistencia, por lo que las cabezas de ganado constituyen el patrimonio más preciado. Las mayores producciones de carne, leche y derivados (mantequilla), pieles, cuero y lana corresponden a los grandes ganaderos de origen europeo. Una parte de esta producción se dedica a la exportación.

    
 Industria y energía

Desde la independencia del país en 1963, el gobierno ha puesto en práctica políticas de sustitución de las importaciones, de estímulo de las exportaciones y de captación de la inversión extranjera. La industria manufacturera ha crecido lentamente hasta ocupar un porcentaje del PIB superior al 15% (17% en 1997) y proporcionar empleo al 10% de la población. Los principales centros industriales se localizan alrededor de las grandes ciudades, principalmente Nairobi, Mombasa y Kisumu.

Las principales industrias son las de alimentación (procesamiento de productos agrícolas, envasado), bebidas, tabaco, química, derivados del petróleo, metales, textil, cuero, goma, materiales de construcción (cemento, arcilla, vidrio), montaje de automóviles y productos farmacéuticos. También se fabrican otros bienes de consumo tales como plásticos, muebles, pilas o jabón.

En los últimos años el gobierno ha estimulado el desarrollo del Jua Kali, un subsector de fabricación artesanal de productos a pequeña escala, surgido como consecuencia de las altas tasas de paro. Estos pequeños talleres fabrican gran número de productos, tales como máquinas y utensilios, marcos de acero para puertas y ventanas, cajas, estufas de carbón y muebles.

Con respecto a la energía, Kenya dispone de escasos recursos energéticos, lo que le obliga a importar la mayor parte de la energía que consume, sobre todo petróleo de Arabia Saudí o los Emiratos Árabes Unidos. En 1997 el porcentaje de energía importada fue del 56,6%, descendiendo desde los niveles de años anteriores del 75%. La energía consumida procede principalmente (1996) de centrales hidroeléctricas (81,63%) y combustibles fósiles (10,5%). Las principales centrales hidroeléctricas se encuentran en el río Tana (presa de Kindaruma, 1968) y en la garganta del río Turkwel, en el lago Turkana, dentro del proyecto de desarrollo de infraestructura hidroeléctrica Seven Fork Hydro Project. Sin embargo, la energía hidroeléctrica continúa siendo irregular y escasa, lo que supone un freno para la producción industrial.

La minería está principalmente representada por los yacimientos de fluorita al norte de Nairobi, la extracción de sosa y sal de depósitos naturales en el Lago Magadi, los yacimientos de oro en Kakamega, y de plomo y plata en Kinangoni. En Kilifi existe una planta de tratamiento de mineral. Gran parte de las 100.000 toneladas de sosa extraídas anualmente se destina a la exportación. Sin embargo, en su conjunto, la aportación de la minería kenyata al PIB es mínima.

     
 Turismo

El sector turístico se ha convertido en un pilar clave de la economía kenyata, adoptando el papel de primera industria nacional que rinde al país mayores beneficios que las exportaciones de café y es la principal fuente de divisas. Su contribución al PIB es del 12%, lo que lo convierte en el tercer sector productivo en importancia. Kenya recibe más de un millón de turistas al año, con una capacidad hotelera superior a los 9 millones de camas. Dado que el turismo de Kenya se basa fundamentalmente en la naturaleza, las autoridades se esfuerzan en poner en marcha programas de conservación de la fauna y la vida salvaje frente a sus enemigos naturales: la caza furtiva y el tráfico ilegal de especies animales. Asimismo, el desarrollo de la infraestructura turística en otros países africanos amenaza con desviar el flujo de visitantes hacia el sur del continente, tendencia que el gobierno kenyata intenta compensar mediante inversiones en infraestructura hostelera y de comunicaciones.

El turístico es un sector muy sensible al grado de estabilidad del país de destino. En los últimos años, el turismo se alejó de Kenya debido principalmente a los disturbios sociales y políticos, en especial al atentado terrorista de 1998 contra la Embajada de los EE.UU., y al repunte de la inseguridad en las ciudades y zonas turísticas. En 1999 el sector ha recuperado la tendencia al crecimiento y se esperan grandes resultados para el año 2000.

    
 Infraestructuras, transporte y comunicaciones

Kenya posee un total de 63.800 km de carreteras, de los cuales sólo 8.868 están asfaltados (1996). La red ferroviaria comprende 2.652 km de vías. El puerto más importante es Mombasa, con una planta de refino de petróleo, seguido por los de Lamu y Kisumu, éste último en el Lago Victoria. La red telefónica doméstica se basa principalmente en microondas de radio. Existen 232 aeropuertos, 21 de ellos con pistas pavimentadas (1998). La proliferación de pequeños aeródromos en parques y reservas ha sido un factor de gran interés para facilitar el acceso del turismo a los espacios naturales protegidos.

     
 Exportaciones

Históricamente, las exportaciones de Kenya se han limitado a un estrecho rango de productos, principalmente café, té, sisal y piretro. Esta situación exponía al país a los vaivenes de un pequeño número de mercados. Durante los últimos años han crecido las exportaciones de bienes no tradicionales, tales como productos manufacturados y hortofructícolas, gracias al esfuerzo del gobierno en implementar políticas que permitan una mayor capacidad de adaptación a las fluctuaciones de los mercados internacionales.

Sin embargo, el té, con un 18%, y el café, con un 15% (1995), continúan ostentando el papel prioritario en las exportaciones de Kenya, que se realizan principalmente a Uganda (16,1%), Tanzania (12,8%), Reino Unido (10,4%) y Alemania (7,5%) (1996). El total de las exportaciones se traduce en unos ingresos por valor de 2.000 millones de dólares USA (1998).

      
 Importaciones

Desde la independencia del país, las importaciones de bienes de consumo han sido parcialmente sustituidas por la producción doméstica, gracias a la expansión del tejido industrial. Así, dichas importaciones han descendido desde un 27% del total en 1963 a un 13% en 1995.

A pesar de ello, la balanza comercial de Kenya es negativa, con un total de importaciones por valor de 3.050 millones de dólares USA (1998). Esta cifra corresponde principalmente a bienes de equipo, de transporte y maquinaria (31%), bienes de consumo (13%) y productos petrolíferos (12%) (1995). Las principales importaciones se realizan desde el Reino Unido (13,2%), los Emiratos Árabes Unidos (8,2%), Sudáfrica (7,6%) y Alemania (7,4%) (1996).

           


  

Clima


Kenya posee una variedad de climas diferentes que coincide en gran medida con las regiones geográficas descritas. La condición de ser un país atravesado por el Ecuador resulta en una escasa variación de temperaturas a lo largo del año. Sin embargo, de unas regiones a otras se encuentran grandes diferencias en temperaturas medias y en precipitaciones. Esta diversidad climatológica se debe principalmente a los vientos y las diferencias de altitud. 
   

Es importante destacar el régimen de lluvias, debido a su influencia sobre la vida animal y sobre el estado de las carreteras, muchas de las cuales se inundan o embarran y quedan intransitables. Las long rains, o lluvias largas, tienen lugar entre marzo y junio, siendo muy abundantes. Las short rains, o lluvias cortas, más moderadas, se producen entre octubre y noviembre. En general, las temperaturas son más elevadas durante los meses correspondientes al invierno boreal (enero, febrero y marzo).

    

El clima y la vegetación por regiones 
   
La cuenca del Lago Victoria 
El clima en la región situada a orillas del Lago Victoria está sometido a la influencia de su altitud (en torno a los 1.200 m) y de los vientos húmedos procedentes de la región de los Grandes Lagos. La temperatura es elevada durante el día y moderada por la noche, con unas máximas anuales de 31° y unas mínimas de 17°. 
   
En las faldas del Monte Elgon susbsisten aún algunos retazos de selva húmeda. La vegetación característica de las Tierras Altas ocupa la mayor parte de este territorio. 
     
El Valle del Rift y las Tierras Altas 
En líneas generales, la altitud de esta región y los vientos que recibe determinan un clima moderado y suave. En Nairobi, a 1.700 m de altitud, las temperaturas máximas son de 26-27° en los meses del invierno boreal y de 23° durante el verano boreal. Las mínimas se sitúan entre los 12 y los 15°. Como es lógico, las temperaturas descienden a mayores altitudes. En la región del Monte Kenya, las medias se sitúan entre los 12 y los 18°, con temperaturas nocturnas por debajo de los 10°. Las mínimas nocturnas son igualmente frías en la región de los Aberdares. Las precipitaciones son abundantes durante las estaciones húmedas, siendo más abundantes en las long rains. 
     
La sabana, el paisaje más popular y característico de esta región del mundo, no es en realidad más que una transición entre la selva húmeda y la estepa árida, y su origen como hábitat natural o creado por el hombre es controvertido. Se trata fundamentalmente de un ecosistema herbáceo, dominado por las gramíneas y con presencia variable de árboles y arbustos, principalmente acacias. El equilibrio natural de la sabana es una consecuencia de la acción de varios factores: la periodicidad regular de las lluvias, que hacen brotar los pastos tiernos; las migraciones de los grandes rebaños de herbívoros, que se desplazan buscando los pastos jóvenes, ricos en sales minerales; y la acción del fuego, que impide el sobrecrecimiento de árboles y arbustos que competirían con la pradera por la luz del sol y los nutrientes del suelo. 
  
Las especies del género Acacia, de la familia de las mimosas, en forma de árbol o arbusto, son las más abundantes y típicas de la sabana. Las acacias se distinguen por su copa plana, sus durísimas espinas, sus hojas compuestas, sus flores de agrupación cilíndrica y su fruto en forma de legumbre. Su corteza es rica en taninos y se utiliza para la elaboración de tintes y productos farmacéuticos. La acacia sirve de alimento favorito a especies animales como jirafas, elefantes y gerenuks. 
    
Las Tierras Altas conservan, por encima de los 1.300 m, las extensiones más abundantes de selva húmeda que aún persisten en Kenya, aunque no superan el 3% de la superficie total del país. Las mayores extensiones se encuentran en la región del Monte Kenya. Abundan los helechos y los auzones, así como el cedro mediterráneo, el enebro y las coníferas del género Podocarpus. Los bosques de bambú se encuentran a partir de los 2.000 m. A mayores altitudes, por encima de los 3.000 m, predomina la vegetación de montaña, principalmente brezo, turberas, praderas de montaña y lobelias gigantes. 
   
El norte, el nordeste y el Altiplano Oriental (Nyika) 
   
Las regiones del norte y el nordeste de Kenya presentan el clima más riguroso, lo que se refleja en la aridez del paisaje. Las precipitaciones son escasas a lo largo del año, en torno a 350 mm anuales. Las temperaturas son elevadas durante todo el año, siendo habitual alcanzar los 37° de temperatura máxima diurna en los meses más calurosos. Las temperaturas nocturnas no suelen descender de los 21°. En el Altiplano Oriental las temperaturas son cálidas aunque inferiores, en torno a los 30° de máxima y los 20° de mínima, con un régimen de precipitaciones más abundante, en especial en las regiones próximas al Kilimanjaro. 
   
La vegetación en el norte y nordeste es escasa, compuesta principalmente por espinos y arbustos. En la zona sur abundan las acacias y los cactus candelabro del género Euphorbia. Destaca por su espectacularidad el Baobab gigante (Adansonia digitata), de la familia de las bombacáceas, con una altura a veces superior a los 18 m y un tronco de 9 m de diámetro. Su largo y pulposo fruto es comestible, y su corteza se utiliza para la elaboración de cuerdas y tejidos. 

La vegetación es más abundante y variada únicamente en los oasis del norte y nordeste, en los valles de los ríos y en zonas como las Taïta Hills, con un paisaje casi alpino. 
   
Dada la extensión de las regiones áridas, la mayor parte de la superficie de Kenya se compone de desiertos o estepas semidesérticas. 
   
La costa de Kenya 
   
La temperatura media anual en la costa kenyata del Índico se sitúa en torno a los 28°. En general, el clima en la costa es caluroso y húmedo, como corresponde a su latitud. Las tormentas son frecuentes y la temperatura rara vez desciende por debajo de los 21°, alcanzando unas máximas en torno a los 32° durante los meses correspondientes al invierno boreal, que son por lo general más secos y cálidos. La pluviosidad total anual asciende a los 1.100 mm. 
    
Las condiciones de humedad y temperatura convierten a esta región en el hábitat ideal para la vegetación tropical. Los mangles y cocoteros crecen a lo largo de la línea litoral y aún susbsisten algunos retazos de selva tropical húmeda.
     

 
  

Historia
  

En 1911, el entomólogo alemán Kattwinkel cayó por un barranco mientras perseguía una extraña mariposa. El lugar era la garganta de Olduvai, en el Serengeti. La caída fue dura, pero el científico salvó su vida milagrosamente y levantó la vista. Sólo un científico habría apreciado que aquella pared rocosa era un extraordinario yacimiento fosilífero... Y este hecho cambió la concepción que el hombre tenía de su propio origen. Para contar la historia de Kenya hay que comenzar por el principio, por los albores de la humanidad.

    

Lamarck, Darwin, Wallace, Huxley, Haeckel,... Grandes nombres de la ciencia cuyas pioneras teorías sobre la evolución de las especies y la selección natural revolucionaron la ciencia victoriana del siglo XIX, al sugerir un antepasado común para el hombre y los actuales primates, en contra de la concepción bíblica de la naturaleza humana que defendía una Creación única. Ernst Haeckel postuló la existencia de un mono-hombre, el Pithecanthropus, que habría habitado un continente hundido llamado Lemuria, cercano a la India.

   

La búsqueda del "eslabón perdido" entre el hombre y el simio obsesionó al antropólogo holandés Eugène Dubois, quien aportó las primeras pruebas de la existencia del Pithecanthropus con su descubrimiento en 1893 del Hombre de Java, al que denominó Pithecanthropus erectus. El pensamiento de la época, basado en estas primigenias pruebas y en la hipótesis de Lemuria, situó el nacimiento del hombre en el continente asiático. Mientras tanto, Kattwinkel daba su famoso traspiés, pero no fue hasta 1924 que la teoría de Darwin, que situaba en Africa la "cuna de la Humanidad", comenzó a encontrar apoyo empírico. En este año, Dart y Broom descubrieron en Sudáfrica los restos fósiles de un prehomínido, el Australopithecus africanus, cuya edad se remontaba a 2 millones de años, un millón de años más antiguo que el mono-hombre de Dubois. Nuevos hallazgos comenzaron a dibujar la estirpe de este nuevo género, cuya posible ubicación en la línea antecesora del hombre moderno continuó generando controversia durante el primer tercio del siglo XX.

En 1931, el Dr. Louis Leakey y su prometida Mary, kenyatas de origen británico, emprendieron un estudio exhaustivo del yacimiento de Olduvai que culminó, en 1959, con el descubrimiento de 400 fragmentos del cráneo de un pre-homínido, el Zinjanthropus boisei. Los restos adyacentes sugerían que el Zinjanthropus era realmente un primate evolucionado, capaz de trabajar la piedra para fabricar utensilios. En 1961, la edad del Zinjanthropus -posteriormente incluido en el género Australopithecus- fue datada en 1,75 millones de años. Fue la primera evidencia de la presencia de los prehomínidos en el oriente africano, a la que siguió otra de enorme relevancia: en 1960, los Leakey hallaron los restos del Homo habilis, un homínido evolucionado capaz de tallar hachas de piedra, cuya edad se estimó en 1,4 millones de años.

Las décadas de los 70 y los 80 presidieron una explosión en el conocimiento paleoantropológico. Mary Leakey describió las huellas y fósiles de homínidos de 3,6 millones de años de antigüedad que habitaron la zona de Laetoli, cerca de Olduvai. Por otra parte, su hijo Richard, con la colaboración del paleontólogo kenyata Bernard Ngeneo, exploró la zona de Koobi Fora, junto al Lago Turkana, descubriendo restos de Homo habilis de 2 millones de años de antigüedad. Más al norte, Don Johanson y Tim White desenterraban en Etiopía parte del esqueleto de Lucy, una Australopithecus de 3,5 millones de años de antigüedad, que se convertía en la especie más primitiva de los australopitécidos conocida hasta entonces: el Australopithecus afarensis. Diez años más tarde, en 1984, Richard Leakey conseguía reconstruir casi por completo el esqueleto de un Homo erectus, el famoso "niño de Turkana", un homínido de 1,6 millones de años de edad, más evolucionado de acuerdo a su capacidad craneal y antes considerado un posible antepasado directo del Homo sapiens sapiens, el hombre actual. El Pithecanthropus de Dubois fue asimilado a esta misma especie.

Al mismo tiempo que se describían nuevas especies de australopitécidos y se trataban de ordenar las piezas del rompecabezas, las investigaciones permitían dibujar un panorama aún difuso. Hasta hace sólo un millón de años, los homínidos y prehomínidos habitaban exclusivamente en el sur y este de Africa. Las dos principales ramas evolutivamente divergentes, Australopithecus y Homo, coexistieron hasta que el Australopithecus, más primitivo, se extinguió. Hace un millón de años, algunos grupos pioneros de Homo erectus emigraron hacia Asia. Durante estas primeras migraciones, un Homo erectus llegó junto a la ribera del río Solo, en Java, para morir y ser descubierto un millón de años después por un científico curioso y emprendedor llamado Eugène Dubois.

      

Los descubrimientos más recientes no cesan de sorprendernos, empujando los orígenes de los prehomínidos aún más hacia atrás en la historia. En 1994, Tim White y Berhane Asfaw dataron en 4,4 millones de años los restos de una nueva especie hallada en Etiopía, el Ardipithecus ramidus. Un año más tarde, en el yacimiento de Turkana, Meave Leakey, esposa de Richard, en colaboración con Alan Walker, descubrió el que es hasta hora el más antiguo de los australopitécidos, A. anamensis, un venerable anciano de 4,2 millones de años de edad considerado el antecesor del A. afarensis. En noviembre del año 2000, un equipo franco-kenyata liderado por los doctores Martin Pickford y Brigitte Senut encontró en Kapsomin, en las colinas Tugen del distrito de Baringo, restos de homínidos fosilizados en estratos de roca de 6 millones de años de antigüedad.

En cuanto a los orígenes del hombre moderno, Homo sapiens, nuestros primeros padres vieron la luz hace unos 100.000-140.000 años y poblaron el planeta entero. Sin embargo, la biografía de nuestros antecesores aún no está completa, ni mucho menos. Aunque el estudio de los restos fósiles cuenta hoy con el inestimable aporte de la biología molecular, el libro de la historia de la Humanidad tiene aún muchas páginas en blanco. El H. erectus, extinguido hace 100.000 años y antes considerado un antepasado directo del hombre, parece ser en realidad una vía muerta de una especie anterior, H. ergaster, quien sí fue nuestro antecesor. De esta especie derivaron probablemente los europeos H. heidelbergensis u "Hombre de Heidelberg", extinguido hace unos 200.000 años, y su sucesor el H. neanderthalensis u "Hombre de Neanderthal", que coexistió con el H. sapiens y desapareció hace tan sólo 30.000 años. Pero la línea evolutiva entre nuestro abuelo H. ergaster y nosotros es materia de discusión entre los defensores de dos teorías opuestas.

   

Las primeras evidencias genéticas apoyaron la hipótesis llamada "Out of Africa" también llamada de la "Eva mitocondrial", del "Arca de Noé" o del "Jardín del Edén", según la cual todos los hombres modernos tenemos nuestro origen en una pequeña población africana que vivió hace 200.000 años, y de la cual un sólo linaje materno sobrevivió. Así, todos seríamos descendientes de una única madre común, cuya herencia guardamos en nuestro ADN mitocondrial, las secuencias genéticas contenidas en la parte de la célula que suministra energía, que sólo la madre transmite a toda su descendencia. La emigración de los descendientes de esta "Eva" primigenia hacia Asia y Europa habría resultado en la extinción de los grupos locales preexistentes, entre ellos las últimas poblaciones asiáticas de H. erectus y el H. neanderthalensis europeo, sucesor del H. heidelbergensis.

Frente a la teoría de la Eva mitocondrial, los valiosísimos descubrimientos en Atapuerca (España) han prestado apoyo al modelo rival, llamado "multirregional" o "de candelabro". Según esta hipótesis, las poblaciones migratorias de H. erectus en Asia y Europa desarrollaron características anatómicas diferenciadas que persistieron en el tiempo, lo que se conoce como "continuidad regional" y que habría dado origen a las diferencias raciales entre distintas poblaciones humanas. A lo largo de miles de años, estos grupos separados evolucionaron en paralelo hacia una misma forma que hoy llamamos H. sapiens. La contribución de los hallazgos de Atapuerca a este modelo se basa en lo siguiente: en esta sierra de la provincia de Burgos, el equipo de investigación español encontró fósiles atribuidos a una nueva especie, H. antecessor, cuyos restos más antiguos datan los primeros Homo europeos hace 780.000 años. Si, como se postula, H. antecessor fue antepasado directo de todas las especies europeas de Homo, nosotros incluidos, entonces estos primeros pobladores no se habrían extinguido tras ser invadidos posteriormente por H. sapiens procedentes de Africa, como afirmaría la teoría de la "Eva mitocondrial", sino que habrían evolucionado de forma independiente hacia nuestra especie mientras los grupos asiáticos y africanos hacían lo propio.

En este apasionante contexto, y pese a que cada vez estamos más cerca de conocer a nuestros primeros padres, los paleoantropólogos no han conseguido todavía determinar qué especies pueden considerarse antepasados comunes del hombre y de los primates actuales. Aún hoy, este hombre-mono primigenio continúa durmiendo en algún lugar bajo el suelo de Africa, un continente en el que queda mucho por explorar.