Suele decirse que, cuando se visita Irlanda, es difícil olvidarse de ella, tópico que por una vez parece ser cierto. El paisaje irlandés posee una resonancia mítica, debido tanto a su historia casi tangible como a su tradicional identificación como hogar de hadas y gnomos. Aunque el clima no siempre sea benigno, la humedad ambiental es la causante de sus bellos paisajes con múltiples gradaciones de verde, esta es una de las razones por la cual es conocida como la “Isla Esmeralda”, Irlanda se encuentra ubicada en el Noroeste de Europa.

Es una República con régimen parlamentario. Los irlandeses son amantes de las tradiciones, por lo quel el país está lleno de ellas. Desde platos como el “colcannon” (una mezcla de col y puré de patatas) que se toma el día de Halloween, hasta llevar algo verde el  Día de San Patricio. Dos de las tradiciones más reconocidas mundialmente son, sin embargo, la música tradicional irlandesa y el baile. La música tradicional se escucha por todo el país, desde los pubs en el centro de las ciudades, hasta en festivales campestres. El “bodhrán”, que es como un tambor que se sujeta en la mano, es uno de los instrumentos más populares de la música irlandesa, junto con el “fiddle”, (una especie de violín), y el tin whistle (un silbato de metal). El baile irlandés es muy competitivo, y se toma muy en serio en los campeonatos provinciales y nacionales. Si quiere ver qué tal se le da, no se pierda uno de los “céili”, donde todo el mundo baila juntos alegremente.